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Eva, Antonio y Marta

Ignacio Martínez | 16 de febrero de 2009 a las 0:08

Críe usted a su hija durante 17 años; cuídela, protéjala, aconséjela para que no le hagan daño, para que sea feliz. Sueñe con sus ilusiones, preócupese con sus sinsabores, edúquela en el respeto a los demás durante 17 años. Y cuando parece que ha cumplido su misión y ella está a punto de cumplir la mayoría de edad, llega un canalla y la asesina. Es tremendo el destino de la joven Marta del Castillo. Y trágica la vida que le espera a sus padres. Conmueve pensar lo que les queda por pasar, de angustia, incluso de algún complejo de culpa por no haberla protegido lo bastante, cuidado lo suficiente, aconsejado con más éxito. Siempre tenemos la tentación de culparnos a nosotros mismos de los males que nos atañen, quizá por la educación recibida.

Poca educación parece que recibió el asesino, pocos valores, poco respeto a los demás. Un joven celoso y posesivo, decía este diario ayer. Se mantuvo muy frío en los tres interrogatorios a los que fue sometido en las últimas tres semanas. Es curiosa esa entereza de un asesino que, en el fondo, es un ser débil, incapaz de soportar un fracaso, un rechazo. La frustración de que le dijesen que no, le resultaba insoportable; y era incapaz de asumir que no podía poseer a la chica que le gustaba, sencillamente porque en ningún caso una mujer es propiedad de su novio, de su marido. Ahora su abogado buscará eximentes: familia desestructurada, ambiente violento, padre alcohólico. Pero la que no tiene eximente es la sociedad en la que vivimos, que no consigue acabar con el maltrato de género, con este terrorismo doméstico. Que no logra educar a sus jóvenes para que acepten sin drama que alguien les diga que no a algo.

Antonio se ha quejado de que desde la noche del sábado hasta la mañana del lunes la familia estuvo muy sola buscando a su hija Marta. De lo mismo se lamenta la protagonista de la película El intercambio, dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Angelina Jolie y John Malkovich. Sería odioso pretender una comparación entre la corrupta policía de Los Ángeles en 1920 y la eficiente española de hoy día. Pero habría que revisar los protocolos de actuación en caso de desapariciones. La Policía no debería aplicar a rajatabla un plazo determinado para iniciar una búsqueda; no parece acertado.

Eva le decía a su hija que no le gustaba aquel novio que se echó hace un año. La joven no tardó mucho en darse cuenta de que su madre tenía razón. Será difícil consolar a estos padres, pero la sociedad en su conjunto debería recapacitar sobre nuestros sistemas de enseñanza, la urgencia de inculcar valores a los jóvenes, la necesidad de desterrar tanta violencia gratuita en el cine, la televisión, los videojuegos. Es una broma que alguien discuta que se deben enseñar valores cívicos en la escuela. Este país necesita intensamente más educación.

  • Trinidad

    Es necesario educar a nuestros hijos en valores, en respetar a los demás, en aceptar el triunfo y el fracaso, en aceptar las normas y cumplirlas, en canalizar la soberbia, la ira, el mal genio, el carácter, en los buenos modales, en saber escuchar, en ceder el turno de la palabra, en saber dialogar, en saber discutir, en saber tratarse unos a otros, yo he visto y oído las malas maneras y el mal trato con el que algunos jóvenes se dirigen entre sí y es triste y lamentable, y no nos engañemos la clave esta en el educación y se educa en casa, en el colegio, en la calle, en los medios de comunicación, estamos todos implicados, de su mejoría somos todos responsables y de su fracaso somos todos culpables.

  • Rita

    Estimado Ignacio:
    Es verdad es indignante.
    Pero dejeme que haga otra reflexion e ir mas alla. Que hay canallas, asesinos. pobres niños que no recibieron cariño apoyo y contencion. Tambien muy educados ricos y ruines señores que usan su dinero para comprar el cuerpo de una joven muchachita que cuyos padres tambbien habran amado, cuidado, y el hambre y la misiera las puso en caminos nunca pensados. Hay de todo…. asesino s educados y no educados, pobres y ricos. Hay mas malechores de guantes blancos purulando por los grandes centros comerciales que pobres roba gallinas en la carcel.
    Pero nos cuestionemos mas cerca.
    Usted, yo, muchos padres. Esos que por tener una cena tranquila con amigos quedan en buscar a las dos de la madrugado a su pequeño/a de 15, 16 años o mas, en un botellon. Cuestionemos a esos padres que conociendo los peligros y los ultimos sucesos no toman precauciones.
    Un NO, a tiempo mi querido Ignacio. Por qué una jovencita de 15, 16 o 17 años puede salir a la tarde y hasta las 10 de la noche no le preocupa a a nadie, donde esta? Y no quiero juzgar. Es que debemos hacer una autocritica. Debemos responsabilizarnos mas. Que ser padre no termina con la comida, el vestido y el ultimo modelo de movil u ordenador. Que no podemos permitirnos que nuestros niños salgan solos a comprarse sus chuches. Por que los mayores sabemos que afuera hay gente inhumana. Nosotros los mayores, sí sabemos que la calle es peligrosa. Y,si sabemos que alguien es peligroso, no le dejemos ni el minimo contacto con los nuestros. (Es como darle a un gato hambriento que cuide nuestro hamster)
    Solo quiero expresar que es terrible lo que pasa. En este y otros casos. Y no son cosas que no se conozcan, las hay las hubo y desgraciadamente las habra siempre. Lo que debemos hacer es volver a imponer un poco de control. Que la libertad, no sea libertinaje.
    NUESTROS HIJOS SON NUESTROS Y ESTO IMPONE UNA RESPONSABILIDAD ABSOLUTA. NO LE PIDAMOS TODO AL ESTADO.
    Ojala no ocurra un nuevo caso, como el de Mari LUz. Mahore, Marta, etc, etc,Todas niñas, una muy pequeñita, donde se pueda pensar: Si no la hubieran dejado bajar sola, o simplemente no hubieran permitido bajar…!!!!
    No es mucha coincidencia?
    Un NO a tiempo, Don Ignacio….

  • Ignacio Martínez

    Mi colega Chus Azor publica un interesante comentario en su blog (http://chusazor.blogspot.com/) sobre las fotos de Marta publicadas en los medios. Se trata de una menor y debería de protegerse su privacidad. Chus se pregunta si el fiscal de menores está cazando. Añado que la exhibición de una niña de 14 años como la última novia del asesino confeso me parece obscena. Los medios no es que ayudemos mucho…

  • pep

    No, generalmente los medios contribuyen poco, muy poco.Los medios prefieren anteponer al dolor, la tragedia y la intimidad de las familias, lo más escabroso de la noticia,escarbar en las inmundicias de la condición humana.Cuantas más conexiones en directo,mejor.Cuantas más lágrimas en primer plano, más medallas al mísero reportero.¿Iba desnuda?,¿Era su novio?,¿Qué le diría usted al asesino?.Lo escatalógico se adueña de platós, redacciones y estudios.Empujones en los aledaños del juzgado,insultos y gritos de masas enfurecidas que se retroalimentan de sus propias veleidades y de los aires purulentos insuflados por los medios.

    Dice Trinidad que “es necesario educar a nuestros hijos en valores, en respetar a los demás”.Cuanta razón tiene.La educación por si misma no va a eliminar estos sangrientos y tristes episodios, pero puede que los atempere, que “alguien” se salve.
    Dejemos que los afectados, las familias,lloren en la intimidad, colaboremos en mitigar su inmenso dolor,pero en silencio, sin primera página, sin altavoces,sin falsas modestias.Sin saña.

    Un abrazo.