¿Y yo?.. ¡Protege mi vida!

Ignacio Martínez | 17 de marzo de 2009 a las 19:14

 

Monseñor Martínez Camino es un jesuita atípico, porque es un jesuita intransigente, más cercano a la línea del cardenal Rouco que a la del superior de su orden, el padre Adolfo Nicolás. En todo caso, Camino estuvo el lunes moderado en la presentación de la campaña de la Iglesia católica contra el aborto. Nada que objetar a que la Iglesia haga una campaña para defender sus ideas. Como no conozco nadie que esté a favor del aborto. No creo que ese sea el problema; la cuestión es si despenaliza y en qué supuestos. O en qué tiempo de gestación, o en qué condiciones. La foto del bebé es cuestionable, pero de eso escribiré mañana. Hoy les quiero hablar de este niño, con una enfermedad incurable. Con una vida que ha salvado su hermano genéticamente seleccionado. Pero a la Iglesia no le ha gustado esto de la manipulación genética. Javier ha salvado la vida de Andrés, enfermo de una anemia severa congénita, hasta ahora incurable. Yo me alegro. Andrés también podría hacerle a Camino la misma pregunta: ¿Y yo?.. ¡Protege mi vida!

 

  • pep

    Efectivamente, Martínez Camino es un jesuita muy atípico. Porque a pesar de algunas muy sonadas excepciones, los hijos de Ignacio de Loyola siempre han destacado dentro del catolicismo por una labor muy prestigiada. Este asturiano, buen conversador y con actitudes fraylonas, no tiene ningún empacho en mudar sus tibios y calculados silencios por crispadas peroratas de corte pancarteril, como es el caso. Es lícito dejar que la Iglesia se manifieste en defensa de sus postulados. Lo que quizá ya no lo es tanto son las formas con que lo hacen a veces. Hablar de la COPE es hablar de la sinrazón y la intransigencia llevadas al paroxismo. Y esto no es adecuado ni normal, no se evangeliza con la hoguera ni con el cuchillo de destripar. También ahí falla, con la aquiescencia de su superior, el funesto Rouco.

    Solo por ver la dulce sonrisa de Andrés, vale la pena decirle a Camino :”Monseñor, protégele la vida a este angelito”.

    Un abrazo.

  • María

    Yo estoy con Ándres. Hay que agradecerle a la ciencia haberle salvado la vida a este niño. La Iglesia muestra una insensibilidad preocupante en estos casos.