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La profecía

Ignacio Martínez | 15 de abril de 2009 a las 10:47

Hace cuatro años se firmó un armisticio entre la Iglesia Católica y la Junta de Andalucía para la vuelta de CajaSur a la tutela regional. Al acuerdo del 13 de diciembre de 2004 se le llamó como la onomástica del día. Con ese pacto de Santa Lucía se terminaron los años de plomo en los que la rebeldía del cura Castillejo fue castigada por la consejera Álvarez. Los dos personajes que acabaron con las trincheras eran el obispo de Córdoba Juan José Asenjo y el consejero de Economía José Antonio Griñán, que están hoy de actualidad.

Unos meses después celebraron el acuerdo de paz los cuatro negociadores que remataron la operación: Fernando Cruz-Conde y Juan Moreno, por parte de la Iglesia, y Francisco Pulido y Salvador Blanco por la Diputación cordobesa. Y Cruz-Conde comentó que si Asenjo y Griñán habían sido capaces de conseguir un pacto para CajaSur el uno podía llegar a cardenal de Sevilla y el otro a presidente de la Junta. Ya saben que monseñor Asenjo es hoy obispo coadjutor de Sevilla, pronto será arzobispo, y que todos los arzobispos de Sevilla acaban de cardenal. Y que a Griñán le queda una semana para ser presidente de la Junta. Cruz-Conde es un profeta.

Otras muchas anécdotas vaticinaban que el mejor recambio para Chaves era Griñán, salvo por tener sólo un año menos. Aunque su discurso del lunes ante el comité director del PSOE andaluz resultó prometedor. Una dirigente socialista comentaba a la salida, entre satisfecha y sorprendida, que “se le había entendido todo”. Los discursos políticos suelen estar tan llenos de vaciedad y sectarismo, que una disertación razonada y didáctica resulta una agradable sorpresa. La única duda que me cabe es si este nuevo discurso se va a traducir en un gobierno nuevo y en una nueva política.

Del discurso del candidato se desprenden signos estimulantes. Griñán sabe que su partido no es del todo consciente de que la sociedad andaluza está cambiando. En particular le preocupa atender a la importante masa crítica que forman unas clases profesionales urbanas, cuyos valores preferentes son el mérito, la capacidad, la profesionalidad, la competencia, la seguridad y la libertad. Unas clases medias que no están votando al PSOE en las ciudades andaluzas.

Le ha recordado a los suyos que el sector público se financia con el sector privado, y que hay que poner esos recursos públicos a disposición de la creación de riqueza, de los que arriesgan, de los que emprenden. Les ha reclamado respetar las ideas ajenas y combatirlas con argumentos, no con descalificaciones. Les ha invitado a ser humildes, trabajadores, responsables y honestos. Además, el candidato está convencido de que la principal política económica, la más rentable, es la educación. Ahora tiene que llevarlo a la práctica. Y no hace falta ser un profeta para saber que eso será más difícil que enunciarlo.

  • Antonio

    A ver si Griñán se atreve a hacer cambios de verdad. Ganas no le faltarán. Pero luego vendrán las provincias, las familias, las mujeres, los jóvenes a reclamar su parte de la tarta. Y se quedarán en nada tantos buenos propósitos.