Elecciones europeas: el bipartidismo no es tan fuerte

Ignacio Martínez | 8 de junio de 2009 a las 7:16

Debacle socialista en Europa. Y derrota en España. Leire Pajín dijo anoche que la tónica era la derrota de los gobiernos europeos. Falso. A los jefes de gobierno conservadores de Francia, Italia o Alemania les fue muy bien. La diferencia entre los 23 y 21 diputados de PP y PSOE no es amplia. Más sustancial es que los dos grandes partidos hicieron tanto énfasis en los defectos del otro durante la campaña, para asegurarse el favor de sus incondicionales, que hay que convenir que esos partidarios irreductibles no son tantos. En las últimas elecciones generales socialistas y populares acapararon el voto del 63% del censo. Ayer, ese porcentaje se ha quedado en la mitad. A la luz de este dato, el bipartidismo español no es tan potente como parece. La euforia del PP por su “gran resultado” obvia que la mayor parte de los treinta y cuatro millones de ciudadanos españoles convocados a las urnas se quedaron en casa.

En feudos populares como Madrid y Valencia la participación aumentó notablemente sobre 2004. Pero el PP no debe utilizar su clarísima victoria en la Comunidad Valenciana para blanquear al presidente de la Generalitat, en el asunto de los trajes presuntamente regalados por la trama corrupta Gürtel. Será un juez quien le exonere o le procese, no el voto de ayer de los valencianos. De la misma manera que la pertinaz obsesión del pueblo de Marbella de dar una mayoría absoluta a Jesús Gil y Gil o Julián Muñoz de 1991 a 2003 no alteró la condición de delincuentes de estos alcaldes. Que Camps se aplique el cuento.

En el conjunto de la Unión Europea la participación ha sido de un 43%, dos puntos menos que hace cinco años y tres puntos menos que en España. Hay un momento de escasa pasión europeísta. Por la crisis y por la sensación de que realmente en estas elecciones no se decide gran cosa. Lo que en cierta manera es verdad. El verdadero poder en la Unión lo tienen los gobiernos de los países miembros y lo ejercen en el Consejo de Ministros o en el Consejo Europeo. La segunda fuerza es la Comisión Europea, pero sólo influye cuando tiene a un peso pesado al frente, como Delors entre 1985 y 1995. No es el caso de Durao Barroso. Si el candidato a presidente de la Comisión encabezara las listas de su grupo político y tuviera antagonista, o sea, si el sistema fuese diferente, quizá estas elecciones cobraran interés. Dentro de cinco años, con el Tratado de Lisboa en vigor y la necesidad de elegir un presidente del Consejo para dos años y medio prorrogables, quizá los candidatos a ese cargo también puedan someterse a las urnas.

La baja participación también invita a paralizar cualquier pretensión alocada de abrir la puerta de la UE a nuevos socios. Europa tiene que decidir antes si apuesta por una unión política o se conforma con ser sólo un eficiente mercado único. Hasta que eso no se resuelva, la participación de ayer invita a paralizar cualquier nueva adhesión.

  • ferran

    Uno de los pensamientos del gran estadista britanico Wiston Churchil era el que afirmaba que. “Un politico mira hacia las proximas elecciones y un esdista mira hacia las proximas generacions”..Aqui estamos saturados de politicos que han entrado en su particular guerra a deguello. El panorama español es cada vez mas grave y preocupante,sin ninguna confianza en el futuro que va avanzando, pero ellos siguen en su guerra del poder, Europa era una oportunidad pero nuevamente la hemos desaprovechado. Politicos con vision de estadistas nos han faltado pera organizar ya hace años el rumboy futuro de esta sociedad y de este pais.

    Ahora ya en el extremo de la situacion es que incluso abandonan España multinacionales que estaban ganando dinero en sus fabricas aqui instaladas – Sansum, Piaggio, Yamaha..Etc…¿Pero estos visionarios politicos de pacotilla como nos pueden vender el señuelo de que van a crear empleo???, Despues del estropicio que han hecho y de la mutua agresividad en que se estan comportando, pocas esperanzas quedad,

    En este panorama, resulta un sarcasmo presentarnos votos,porcentajes ,partidos,corruptelas, politicos…Etc. Decepcion que en las plazas de España cierta juventud esta manifestando mientras el “Show” politico sigue llenando los medios de comunicacion…Pues sigamos asi que aqui no pasa nada