Espada de fuego contra el aborto

Ignacio Martínez | 19 de junio de 2009 a las 6:35

Dos de los mejores colaboradores de monseñor Rouco Varela han sido noticia en los últimos días. Primero Federico Jiménez Losantos ha anunciado que va a crear una nueva cadena de radio, que se llamará esRadio, en la que trabajará con César Vidal y Luis Herrero. Tienen algunas concesiones hechas por los gobiernos de Aguirre y Camps. Alguna más que caerá y van a trasmitir por internet. Un palo para la Cope. Rouco pierde al campeón de la última cruzada de su Iglesia contra los infieles, aunque el propio Losantos presumiera de no ser creyente. Pecata minuta.

Pero al jefe de la Conferencia Episcopal española siempre le quedará su fiel auxiliar monseñor Martínez Camino, figura estelar del catolicismo intransigente, a pesar de su condición de jesuita: Ayer hizo una nueva aparición para fulminar la ley del aborto, después de meses de silencio en la precampaña y la campaña. La experiencia es un grado y la Iglesia española no cayó en la trampa que ladinamente le tendió el Gobierno, lanzando la reforma de la ley de despenalización del aborto justo antes de la cita con las urnas. Fue una provocación fallida. No le costaba nada al Gobierno haber propuesto la iniciativa ahora y evitar la contaminación de la campaña, que alguna hubo. En sentido contrario, si Martínez Camino hubiese dado la conferencia de prensa de ayer hace un mes, el PSOE habría sacado más votos.

Personalmente tengo un problema con esta reforma legal. Hay argumentos razonables por parte de quienes la apoyan y quienes la rechazan. Y al revés: hay puntos de vista de partidarios y oponentes con los que estoy en desacuerdo. Por ejemplo, cuando veo a Martínez Camino en la televisión rasgarse las vestiduras por el drama del aborto, pienso automáticamente en los ocho años en los que el PP estuvo en el Gobierno y ni derogó la ley aprobada durante el Gobierno de Felipe González ni se escuchó la protesta de la Iglesia. Y cuando contemplo a Bibiana Aido en la televisión balbuceando su parecer sobre los seres vivos y el derecho de las niñas de 16 años a ocultar a sus padres su embarazo y un posible aborto, me viene a la memoria el empeño de Zapatero por entrar en el libro Guiness de los récords con la ministra más joven de la historia.

Lo que todos tenemos claro es que hay que reducir los embarazos no deseados y evitar que 115.000 españolas aborten cada año; y más de 20.000 andaluzas, el 43% de ellas reincidentes. Eso sólo se consigue con formación, información y ayuda. Educación sexual en la escuela, más transparencia en la familia sobre estos asuntos, mayor complicidad de los medios de comunicación… La lista de factores que podrían ayudar es larga. Pero desde luego no incluye las amenazas de excomunión y la espada de fuego de Martínez Camino. Eso sólo sirve para marcar territorio. Y esto no es una cruzada, sino un drama.

  • ¡No existe el derecho a matar!

    Se puede estar a favor o en contra del futbol, de Las Meninas de Velázquez o de la “interrupción voluntaria del embarazo”, lo que no se puede negar, gustándote o no el futbol, es que el futbol es un deporte, que Las Meninas es una pintura, y que la I.V.E. es MATAR.

    Con la nueva ley matar no va a ser obligatorio; pero es que matar nunca fue un derecho, nunca fue justo, ni con los romanos, ni con los nazis, ni con los Castro, ni con una ley vigente ni con la próxima ley, por mucho que los manipuladores se emperren en disfrazarlo como “derecho” para confundir con la oscuridad a las personas.

    Es deprimente saber que tengo compatriotas tan cobardes como para intentar justificar la premeditación y alevosía;a que conlleva el ASESINATO de menores. Igual que la ley de la gravedad no se puede cambiar por mayorías parlamentarias, donde hay un ser humano es imposible negar su existencia por igual mayoría parlamentaria.

    Es lamentable que sea considerado una “conquista social” el hecho de despenalizar el ASESINATO por cuestión de la edad de la víctima. ¿La próxima “conquista social” cual será, despenalizar el asesinato de los mayores de 60 (¿disfrazándolo bajo el eufemismo ”derecho a la muerte digna”?) porque no son 100% productivos?.

    El hecho de que se hayan perpetrado abortos en la clandestinidad o en Londres o en Paris o en Calcuta o en clínicas checas no exculpa ni justifica nada de nada. ¿Porque alguien mató en Londres yo ahora voy a facilitar que se mate en España?. ¿Porque allí; no respetan la vida, nosotros nos rebajamos a su bajeza?