El terror de Camps

Ignacio Martínez | 5 de septiembre de 2009 a las 9:58

Camps dijo ayer en Valencia, en un acto multitudinario de su partido en la plaza de toros, que el Gobierno quiere instalar en España un régimen de terror. Espero que la siguiente etapa de este despropósito no sea presentarse como Danton. Me pregunto quién será Robespierre, si Rubalcaba o el propio Zapatero. En fin, Rajoy dijo en el ruedo que se siente orgulloso de los dirigentes valencianos. Dos orejas y rabo para el presidente valenciano y salida a hombros. Todo, porque dos jueces del TSJ de Valencia, uno de los cuales es algo más que amigo de Camps, han establecido que aunque le hayan regalado los trajes y complementos a él, a su esposa, a su hija y a sus colaboradores los de la trama corrupta Gürtel, eso no es delito. Sorprende el orgullo del PP en esta historia y su empeño en decir que son objeto de una persecución del Estado. Una docena de dirigentes populares de una decena de gobiernos locales y regionales han sido encausados por su relación con la trama montada por Correa y el Bigotes, otro amigo de Camps, como el juez. Un eurodiputado que ha sido el hombre fuerte del PP en Bruselas durante la última década, un consejero de la Comunidad de Madrid, el tesorero del partido y cuatro alcaldes madrileños están imputados. Cuatro de los seis jueces que han entendido en esta causa ven claros indicios de delito e incluso los otros dos no exoneran a Camps y a tres de sus íntimos colaboradores de los regalos de la trama. No veo de qué hay que estar orgullosos. Admitiría que Rajoy dijera que está aliviado. Ya veremos qué dice el Supremo sobre los trajes de este torero valenciano, maestro en el pico de la muleta y otros trucos del montón: es evidente que mintió cuando dijo que los trajes no se los regalaron, pero eso en España no sólo no es delito, sino que tampoco escandaliza a la afición. Vuelve el salto de la rana. La palabra correcta no es terror, sino horror.

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