Otra mirada sobre las niñas de Zapatero

Ignacio Martínez | 29 de septiembre de 2009 a las 10:56

Mi admirada María Vela Zanetti, referencia de este blog en materia de moda como bien saben nuestros lectores, se ocupa del asunto de la indumentaria de las hijas de Zapatero en la recepción de oficial que Obama dio a las delegaciones asistentes a la asamblea general de la ONU la semana pasada. Inteligente y desenfadada, como siempre, María aporta en Yo Dona una visión diferente a las crueles críticas que han caído sobre las niñas. Este es su artículo:  

 

Éste era el título de una pícara obra de teatro que escribió en 1976 el ínclito Vizcaíno Casas, escritor humorístico ‘simpatizante del Régimen’, como se decía antes, pero que bien podría haber encabezado el ciclón de artículos ñoños y furibundos a raíz de la fotografía en la que aparece nuestro presidente, Jose Luis Rodríguez Zapatero, con su mujer, sus hijas y el matrimonio Obama.

Se va uno fuera apenas unos días y, cuando vuelves, ya está montado el follón por una inocua imagen en la que casi no se distingue a dos adolescentes vestidas de adolescentes, es decir, más tapadas que otra cosa, y tal vez equivocadas. Cualquiera que mire su etapa de pubertad recordará con horror lo difícil que era encontrar un estilo propio; lo absurdo de aquellas faldas escocesas con calcetines hasta la rodilla al estilo de los colegios católicos irlandeses, a los que buena parte de la clase alta española mandaba a sus criaturas a aprender inglés sin el riesgo de ser abducidas por el ‘insano’ clima de depravación del Swinging London. De Dublín vengo, y todo ha sido inútil; van semidesnudas por la calle.

Cualquiera que tenga ahora hijos en esas edades difíciles o se haya detenido a pensar en la ansiedad de un cuerpo en pleno desarrollo, con la consiguiente inseguridad que comporta, sabe que ésta es una época en la que el pudor extremo combate a brazo partido con el extremo exhibicionismo. ¿Qué querían, que fuesen en short, enseñando la tripa, pintadas como puertas de garaje y con wonderbra?

O mejor, ¿con un lady look superfashionista para dejar atónitos a los americanos y acarrearse la crítica de un pueblo que exige y necesita sobriedad? Tal vez la tercera vía hubiera sido infantilizarlas y vestirlas de zangolotinas con manguitas farol de piqué celeste y lazos, para después recabar su presencia con un ‘niñas, al salón oval’.

Afortunadamente, los tiempos cambian y todo hace pensar que estas dos desconocidas, cuyos padres han tenido el buen criterio de no exponer al público, y de las que yo al menos desconozco hasta la edad y nombre, se vistieron ellas solitas de lo que les dio la gana, y por qué no, de transgresoras brujildas góticas con botazas Doc Martens o de monjas trapenses en plan heavy metal, tanto da.

El hecho es que, a pesar de lo que digan sus detractores, no existe un código indumentario para ciertas edades o para ciertos familiares de un presidente. Y eso está bien. Los chicos y chicas tienen casi el deber de disentir en todo de sus padres, y es mejor que lo hagan en asuntos estéticos y no éticos.

La verdad, me produce más inquietud ver a las hijas de Bush, remilgadas pero afectas al botellón, o a la dulce hija de Aznar, ‘ideal de la muerte’ pero compartiendo cubierta con un personaje tan turbio como Flavio Briatore, ¡calzado casi siempre con esas zapatillas en las que se puede leer ‘FE’! Eso sí que da miedo.

  • Jotaeme

    Eres un crack, Ignacio. Y la Zanetti también.

  • molina

    ¿Solidaridad de padre gótico? Mein Gott!

  • Jotaeme

    De todas formas, respetos aparte, consideraciones adolescentes al márgen y respeto pa to’l mundo por descontado, esa foto demuestra que no hay nada con mayor efecto didáctico que un pescozón a tiempo y con la precisión justa, el cosqui que esta pareja no le ha regalado a sus niñas tan aficionadas a El Mago de Oz (buscad la anécdota por ahí, en los ciberespacios, porque es brutal; yo tengo poca gracia para contarlo)… yo a mi hija no la dejo que se vista así aunque caigan chuzos de punta. Por cierto, para periodistas, ¿hay algo más estúpido que ‘pixelar’ el rostro de un menor cuando está en un acto público, normal y tan saludable como ir a un museo o una representación de ópera? Los periodistas nos estamos agilipollando a marchas forzadas.

  • Ignacio Martínez

    Jotaeme, no te embales. La que es un crack es la Zanetti, que escribe como los ángeles y además utiliza muy bien la cabeza, estés o no de acuerdo con ella.

  • jose enrique

    Está claro que cada uno se puede vestir como quiere. Pero cada vestimenta tiene su momento. No es de recibo que yo me vista con zapatillas de deportes para ir a una recepción co nel Rey o con el propio Zapatero, o que use pantalones cortos con chancletas para recibir en mi casa al alcalde de mi pueblo que viene en visita oficial. Por tanto por muy niñas que sean, deben de guardar las normas establecidas que hay para cada uno de los actos. ¿Porqué no fue el Sr. Zapatero sin corbata y con un jersey a rayas? Ya que cada uno puede vestirse como quiere. ah! es que ahora hay que ser muy progre y debemos de ir como nos dé la gana. Estamos aviados