Desfile, Gürtel y Barça. Broncas españolas

Ignacio Martínez | 14 de octubre de 2009 a las 10:29

La bronca contra el presidente del Gobierno el lunes en Madrid me suena de demostraciones más antiguas. Recuerda a cuando los mismos, o gente parecida, pedían la dimisión de Suárez o el paredón para el cardenal Tarancón. La extrema derecha es muy del pareado y del exceso; tiene querencia a pasar de la dimisión al paredón con arriesgada rapidez. Es lamentable que un acto de Estado, en el que el protagonista debe ser el Ejército de todos los españoles, sea infelizmente enturbiado por unos fanáticos que en el fondo reivindican que las Fuerzas Armadas les pertenecen y no quieren intrusos.

Y es penoso que este gesto nostálgico no sea censurado desde la derecha política y mediática. Gallardón le dio a Rajoy una lección de liderazgo: criticó sin ambages la pitada a Zapatero en un acto de Estado, mientras el presidente del PP se abstuvo. La prensa de derechas pretende encima que el comentario del presidente de que estos pitidos forman parte de un rito es “un desprecio” a los manifestantes. Lo que supone darles más munición para el año próximo.

Por cierto que Rajoy también se abstuvo de tomar medidas contra los implicados en el caso Gürtel, mientras Esperanza Aguire le daba otra lección de liderazgo cortando las cabezas de los afectados en la rama madrileña; cuestión de carácter. Los lodos del dontancredismo de Rajoy salieron ayer por las rendijas del PP valenciano, con Ricardo Costa amotinado con razón: no fue él quien llevó a El Bigotes a Valencia, ni quien decidió darle negocio en el partido o en la Generalitat, ni quien le mostraba tiernamente su cariño por teléfono. Así es como ha terminado en bronca la calma chicha en el mar de Levante y los argumentos de que el respaldo electoral blanqueaba la situación jurídica de los dirigentes populares. La doctrina Berlusconi no funciona en este costado del Mediterráneo, por fortuna.

La intransigencia no es monopolio de nadie. El presidente del Barcelona, Joan Laporta, borracho con el triplete, sueña con unificar el nacionalismo catalán y ganar unas elecciones. Su soberbia le permite llamar “imbécil” al presidente de Extremadura, que es un apasionado barcelonista. Fernández Vara publicó un artículo en Marca en el que elogiaba la gestión de Laporta, pero le recordaba que no todos los barcelonistas son catalanes: “Visca el Barça y Visca Catalunya. Y viva España también, si me lo permites”. A lo que Laporta le contestó con una bronca telefónica que incluyó el grito de guerra independentista: “¡Visca Catalunya Terra Lliure!“. En el Barça han espiado a cuatro de los cinco vicepresidentes; a todos menos al candidato de Laporta para sustituirle. Cuando se le pregunta por ese turbio asunto, dice que se trata de una campaña de la prensa reaccionaria española. Es curioso, Berlusconi acusa a la prensa extranjera de dañar a Italia con las críticas a su persona. El maestro tiene otro alumno aventajado. Camps tiene competencia en Can Barça.

  • Antonio

    No estoy de acuerdo en que los que pedían la dimisión de Zapatero tengan que ser de extrema derecha. Este comentario es innecesariamente radical.

  • ferran

    Si el ^Presidente del Barça a llamado imbecil al Presidente extremeño, es una desconsideracion y un insulto inaceptable. De todas maneras en estos dialogos institucionales no sabemos – al menos yo – lo que dijo el Presidente extremeño. Si se que hace unos años el Presidente extremeño Rodriguez Ibarra dijo textualemnte que: “Catalunya se ha hecho rica robando al resto de España”. Esto rebasa el insulto particular para hacerlo extensivo a todos los catalanes, lo cual ya toma otra categoria. No recuerdo que toda la prensa que censura a Laporta su incontinencia, hiciera la mas minima condena a los insultos de Rodriguez Ibarra, ni recuerdo que en la epoca de Santiago Bernabeu que tambien se distinguio con sus “piropos” hacia Catalunya, nadie se molestara. Le pitamos “penalty” a Laporta, pero admitimos que ha sido un magnifico presidente para el Barça. Quizas esto duea a algunos