El alcalde de El Ejido, extraño compañero de cama del PSOE

Ignacio Martínez | 21 de octubre de 2009 a las 9:21

 

Ya tenemos nuevo nombre que añadir a la acreditada lista de escándalos que componen Ballena Blanca, Troya, Malaya, Astapa o Gürtel. Poniente. Simple, en comparación con los anteriores, pero funciona. Funciona también el Estado de Derecho. Un juez, con la ayuda de la Policía, investiga los detalles de otra presunta trama de corrupción municipal, esta vez en el El Ejido (Almería). Hay 20 detenidos, entre ellos el alcalde, Juan Enciso, mundialmente famoso por su dudoso papel en los ataques xenófobos contra inmigrantes en febrero de 2000, cuando era destacado militante del Partido Popular. De aquellos días es una frase que le atribuye SOS Racismo: “A las ocho de la mañana todos los inmigrantes son pocos; a las ocho de la noche, sobran todos”. Enciso se salió del PP por la derecha y montó su propio partido que tuvo un resultado excelente en las municipales del 2007; el Partido de Almería fue la tercera fuerza política de la provincia, con 22.500 votantes (8%), 61 concejales y mayoría absoluta en cinco ayuntamientos. En El Ejido sacó el 52% de los votos.

Lo sorprendente de esta historia es que ese partido formó una coalición con el PSOE para gobernar la Diputación provincial. Los socialistas hicieron numerosas concesiones a los dos diputados del PAL: les dieron rango de vicepresidentes y les encomendaron tareas tan delicadas como Hacienda y Obras Públicas. Claro que para compensar hicieron también vicepresidentes a siete socialistas. Siempre pensé que era exagerado que el Parlamento Europeo tuviese 14 vicepresidentes; pero, en fin, con 736 diputados ya puede, si se piensa que la Diputación de Almería tiene nueve vicepresidentes entre sus 27 diputados. No es la primera vez que muestro aquí mi sorpresa por semejante acuerdo contra natura.

Aquel pacto confirmó el dicho británico de que la política hace extraños compañeros de cama. ¿Quién era el secretario general del PSOE en Almería que fraguó el acuerdo? ¿Quién fue el secretario de Organización regional que le dejó? ¿Qué secretario general del partido lo consintió? No se preocupen, ni Soler, ni Pizarro, ni Chaves darán explicaciones. Y si las dieran serían tan creíbles como las de Rajoy la semana pasada cuando intentó sin éxito convencer al país de que Costa debía abandonar su puesto en el PP valenciano, por los mismos motivos por los que Camps debía sin duda permanecer en sus cargos. Los Hermanos Marx lo dirían mejor que unos u otros: “La parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte”. Esa sería la respuesta más airosa en ambos casos.

No me explico por qué con reiterada dejadez el Partido Socialista se empareja con personajes tan poco recomendables como dos lugartenientes de Gil en Manilva y Estepona, o Enciso en Almería. Aunque quizá haya una explicación marxista: “No es la política la que hace extraños compañeros de cama, sino el matrimonio”. Lo dijo Groucho.

  • Bosco

    Creo que ya he comentado este problema en alguna otra ocasión, pero como lo considero importante lo volveré a repetir.
    La mayoría de ejecutivas provinciales y locales de los partidos (de todos) están al controladas por los cargos públicos respectivos, veamos un ejemplo, si el presidente de diputación tiene que pactar con el Partido X lo hará si de ello depende el seguir siendo presidente.
    Hace años se planteo el problema en Málaga, ¿tenían los presidentes autonomía con respecto a la ejecutiva provincial para nombrar a su equipo de gobierno? o ¿debía la ejecutiva provincial aprobar y dar el placet político a éste tipo de decisiones? el problema se solucionó con el paso del tiempo: Los cargos de diputación, ayuntamiento y demás instituciones y la ejecutiva provincial estaban formados por las mismas personas. Tuti contenti

  • Ignacio Martínez

    Querido Bosco: Esta teoría tuya, que es la clásica guerrista en el PSOE, no se cumple en el caso de Almería. Martín Soler era el secretario provincial y dio su visto o negoció una operación en la Diputación, en donde él no estaba. Habría que añadir a tus cautelas, que para eso está también el secretario de Organización de la ejecutiva regional y el propio secretario general del PSOE andaluz. Todos silbando y mirando para otro lado. Eso sí, cuando salta la liebre, todos se dan golpes de pecho y presumen de haber actuado con rapidez y contundencia. O entonan eso tan socorrido que “quién lo iba a imaginar”.

  • Jotaeme

    Pues esto, según mis entendederas, se veía venir. Por este lado de los cohechos y demás parentela o por cualquier otro.

  • Bosco

    No conozco con detalle el “caso Almería” pero sería interesante saber si este pacto en diputación paso por el tamiz de la ejecutiva Provincial o si fue una decisión autónoma de los diputados consensuada bilateralmente por el Presidente de Diputación/ Secretario Provincial, en cuyo caso,la denominada por mi buen amigo Ignacio, con toda razón, teoría guerrista, seguiría, en esencia, siendo válida.
    Por supuesto comparto la corresponsabilidad en el asunto de los órganos regionales.
    Abrazos

  • Jotaeme

    Por circunstancias personales que ahora no mencionaré, he sabido que el convite de la boda de la hija mayor de uno de los entalegados de El Ejido se pagó, en el año 2005, cargándole las facturas, porque fueron al menos cuatro o cinco, a la empresa que se encarga de las labores de jardinería en el municipio. Claro que la boda fue en Sevilla. Ahora que vengan y digan que no. Se lo tenían montado de coj…