Huelga de balón

Ignacio Martínez | 6 de noviembre de 2009 a las 2:00

Seguro que no saben quién es José Luis Astiazarán. Resulta ser un abogado donostierra de 46 años, que fue presidente de la Real Sociedad cuatro temporadas y dejó su club en la ruina. No obstante lo cual, 39 de los 42 clubes de Primera y Segunda lo promovieron a presidente de la Liga de Fútbol profesional en 2005; puesto en el que ha sido reelegido una vez. El buen hombre ha amenazado a este país con una huelga del fútbol, si se pone en marcha la nueva ley fiscal que obligará a los futbolistas extranjeros a pagar impuestos como todo hijo de vecino. Resulta que los Cristiano Ronaldo, Kaká o Ibrahimovic pagan como tope un 24% de impuesto de la renta, mientras los Raúl, Casillas o Villa tributan con un IRPF del 43%.

Con cara de póquer, Astiazarán dejó caer ante las cámaras de televisión que si esto no se arreglaba se podía parar el fútbol, porque la broma le iba a costar a los clubes unos 100 millones de euros. Es curioso el lenguaje de los abogados: en realidad a quien le costaba 16.638,6 millones de pesetas al año era a la Hacienda pública. Resulta increíble que no paguen impuestos como los demás unos multimillonarios privilegiados, que trabajan algunos días a la semana y sólo un par de horas. En estas situaciones, la gente se retrata. El demagogo presidente del Barcelona, Laporta, ha dicho que si se aplica esta medida el fútbol español perderá competitividad. Falso. El fútbol inglés de clubes está en la cúspide continental y sus estrellas pagan un 40% de IRPF, aunque el gobierno británico está pensando subirlo al 50%. En Alemania la cuota es del 45% y en Italia, del 43%. Raúl, el sensato jugador del Real Madrid, ha dicho que todos los jugadores deberían pagar lo mismo.

La ley por la que los futbolistas mejor pagados del mundo tenían privilegios fiscales en España fue promovida en tiempos del Gobierno Aznar y puesta en marcha por el Gobierno Zapatero. Su intención era servir de reclamo para que profesionales y científicos de primer nivel mundial vinieran a trabajar a este país, pero en realidad ha ayudado a los clubes españoles a fichar más barato que sus competidores. Los jugadores hacen contratos con cifras en neto y son los clubes los que tienen que pagar sus impuestos. Por cierto, que es una clara competencia desleal dentro del mercado único europeo, que extrañamente no ha sido recurrida por ningún otro socio comunitario.

En su reunión de hoy, los presidentes de la Liga no se atreverán a parar el balón. En los tiempos que corren no son de recibo este tipo de privilegios y la huelga no sería popular. Pero no hay mal que por bien no venga: aquí tenemos otra prueba de que es falso el aserto del presidente del Real Madrid de que él contrata jugadores tan caros, porque puede pagarlos. En realidad no puede sin leyes-trampa como ésta, con la que le metía la mano en la cartera a los españoles.

  • Carmen

    Y se te olvida decir qué iban a hacer los hombres de este país sin fútbol el domingo. Eso sí que sería una huelga revolucionaria. Ni los pilotos de Iberia, ni los jueces, ni los compañeros del metal de Sevilla. Como haya huelga de fútbol tiembla el Gobierno. Aunque me parece que el Gobierno tiene razón en este caso. Lo que no entiendo es que se paguen esas cantidades por un jugador como Cristiano Rolando, que después se lesiona y los 90 millones de euros se esfuman.

  • Jotaeme

    No incurriré en el error de que todos los hombres nos ‘perdemos’ por el fútbol -el propio autor de esta bitácora es bético confeso- como no lo haré diciendo que todas las mujeres se meten entre pecho y espalda no menos de diez horas de programas de casquería, -sólo entre sábado y viernes, sin contar con los demás días laborables-. Si uno, que es de Letras, no anda descaminado, eso da como poco para cinco o seis partidos de fútbol. Además coincido con don Ignacio en que no se atreverán, entre otras cosas porque los futbolistas españoles no van a secundar ese paro.

  • R.F.

    Después de haber sufrido en mi pueblo los desmanes del que fuera presidente del Atlético de Madrid, Jesús Gil (en Derecho no procede el Don, por las sentencias condenatorias que recayeron sobre este señor) tiemblo con los sátrapas del “fúrbo”. Incluído don Silvio Berlusconi. Peligrosísimos.

  • Amulio

    Cito a ORWELL:

    “El deporte organizado no tiene nada que ver con el “fair play”. Está lleno de odio, envidia, arrogancia, desprecia las normas civilizadas y los espectadores encuentran un placer sádico en ser testigos de la violencia. En otras palabras, no deja de ser una guerra sin tiros”.

    El Espíritu Deportivo, 1950.