El hito planetario

Ignacio Martínez | 3 de enero de 2010 a las 3:24

Se está exagerando el papel de la presidencia española de la Unión Europea. No es la primera. Felipe González ya fue presidente de turno en 1989 y 1995 y Aznar en 2002. Las cumbres de Madrid con las que terminaron las presidencias socialistas fueron decisivas para el lanzamiento de la moneda única. En junio de 1989 Thatcher permitió que los demás iniciaran el camino hacia la unión monetaria sin el Reino Unido. Y la de diciembre de 1995 bautizó la nueva divisa como euro. En la de Sevilla de junio de 2002 se arregló el Tratado de Niza para que los irlandeses lo aprobasen en un segundo referéndum y fracasó el plato fuerte defendido por Aznar y Blair: dejar sin cooperación a los países africanos que no colaborasen contra la inmigración ilegal. Pero, como siempre, en Sevilla se despacharon importantes asuntos corrientes en materias como inmigración y asilo, ampliación y futuro de Europa; incluso se habló de desarrollo sostenible. Ya ven que no hay nada nuevo bajo el sol.

Sin embargo, en esta cuarta ocasión hay un afán de protagonismo excesivo. El PSOE está cinco puntos por debajo del Partido Popular en las encuestas, pero pretender arreglar la imagen presidencial a base de fotos de cumbres con países de Latinoamérica, del Mediterráneo, con Marruecos o con Obama es desvirtuar el cometido de España en este semestre. Se ponen en marcha nuevas instituciones del Tratado de Lisboa y se pretende abrir la puerta a nuevos adherentes: la Unión puede tener 37 socios en 2020. Se quiere dejar atrás la crisis y tener una mejor presencia de Europa en el plano internacional. Esto último no es cuestión de número: cada vez hay más países europeos en el G-20, pero cada uno habla con su propia voz, en un coro disonante.

Este semestre tiene algunos inconvenientes: la nueva Comisión no entrará en funciones hasta febrero y hay elecciones británicas en mayo. En vez de buscar grandes titulares, Zapatero haría bien en administrar los asuntos pendientes. En otras palabras, no estamos ante ningún acontecimiento planetario por la coincidencia de dos liderazgos a ambos lados del Atlántico, como enunció una bisoña dirigente socialista meses atrás. España está lejos de poder ejercer liderazgo alguno, pero además no es eso lo que se estila en Europa, en donde el presidente es un primus inter pares. Si ha habido un español líder europeo en los 24 años que España lleva en la UE, ha sido González. Aznar y Zapatero se han quedado lejos de serlo.

  • Esteban

    Lo de Leite Pajín del acontecimiento planetario no fue un desliz individual, sino el verdadero pensamiento de la dirección del PSOE: ven a Zapatero de la misma talla que a Obama y con los mismos poderes en Europa que el presidente americano en su tierra. Falta fineza. Y madurez.