Plus y hándicap

Ignacio Martínez | 12 de febrero de 2010 a las 11:56

Javier Arenas se ha reformado. El presidente regional del PP era famoso por su costumbre de quedar a comer con media Andalucía en un mes y con la otra media el siguiente. Una práctica que formaba parte de su carácter afable y extrovertido. Pero, obviamente, no tenía ni estómago, ni cartera, ni tiempo para cumplir con tantas proposiciones. Y quedaba regular con quienes, sin conocer estos detalles, se tomaban en serio la invitación. Peligroso asunto para su oficio, que está basado en la credibilidad de los mensajes. Solamente un veterano de vuelta de todo como el gaullista Charles Pascua se podía permitir decir aquello de que las promesas sólo comprometen a quien se las cree. El cinismo tiene muchas escuelas; pero el líder popular, que a pesar de su experiencia tiene todavía 52 años, no parece apuntarse a ninguna.

Arenas ya no suele componer esos saludos tan cordiales como improbables, “nos vemos y comemos”. Y cuando lo hace, lo cumple, para sorpresa del interesado. Conocí un político andaluz que se sometió a una cura de adelgazamiento cuando iba a acceder a la presidencia de una diputación. La terapia de Arenas tampoco está mal, dentro de su estrategia para intentar ganar las elecciones autonómicas del 2012. Otro de los anuncios cumplidos por él ha sido el de rejuvenecer aún más la dirección regional de su partido. La semana pasada comunicó que incorpora a su equipo a siete jóvenes de la generación de los 70.

Hay un enorme afán de los partidos por tener dirigentes cada vez más jóvenes, en particular de portavoces. Supongo que debe estar estudiado y que funciona. Ya lo hizo el PSOE con Leire Pajín, aunque alguna de sus intervenciones haya causado perplejidad. Hay otro ejemplo ajeno a la política; las televisiones nacionales tienen propensión a poner a jovencitos a presentar sus telediarios. En Estados Unidos es al revés: Dan Rather ya era una figura muy prestigiosa en el periodismo americano, pero la CBS no lo puso a presentar las Evening News hasta que cumplió los 50, es decir dos años menos de los que ahora tiene Arenas. Por cierto, Rather estuvo presentando el informativo casi hasta los 74 años, diez más de los que cumplirá Griñán este año. El antecesor de Rather, Walter Cronkite, “el hombre más creíble de América” durante décadas, se retiró mucho más joven, a los 65.

Total, que Arenas, siguiendo la tendencia, ha puesto a una joven de portavoz del PP andaluz, a la que vi ayer estrenarse en una entrevista en El Meridiano de  Canal Sur. Le preguntaron si era un plus ser mujer y joven en su partido. Pero confundió plus con hándicap y disertó durante un rato sobre los muchos inconvenientes que encuentran las mujeres y otros pluses que se pueden añadir si además eres minusválida o inmigrante. La presentadora le repitió la pregunta de otra manera, para que se rehiciera… A veces ser joven tiene algún hándicap. Nadie es perfecto.

  • Esteban

    No sé por qué dicen los del PSOE que la gente no va a votar nunca a Arenas. Es un recurso de perdedores. Creen que ellos van a ganar porque tienen a Arenas de rival. Podrían decir algo positivo sobre su gestión, que lo habrá. Yo nunca he votado al PP y me estoy planteando votarlo en las próximas elecciones. Y cada vez que escucho en la radio o en la televisión a un dirigente socialista defenderse atacando a Arenas más ganas me entran de votarlo. Así no gana Griñán en 2012.

  • Pep

    Estimado Ignacio, no conozco la nueva niña prodigio, cuyo gazapo me recuerda al de las miembras,pero puedo llegar a hacerme una idea.Para poder hacer una crítica, aunque sea velada,de Arenas, quizá me puedan decir que primero la haga de los de aqui.Y el bochorno que siento ya lo he explicado mil veces.

    Si aqui necesitamos aire fresco, muy fresco, yo creo que en Andalucía también.Y lo digo desde el afecto y los vínculos que tengo con esa tierra.Arenas lo veo un hombre caduco, políticamente hablando, y perteneciente a una escuela que hoy no se lleva ni necesita.Hombre de abrazo fácil y palmadita en la espalda, con un verbo no creíble por mucho que enarque la ceja en momentos de éxtasis. Si Andalucía acusa la “fatiga” de largos años de socialismo, entiendo que aspire a un cambio lógico de nuevas maneras.Por desgracia sólo hay cara y cruz.

    Andalucía ha de ser más exigente con sus políticos.Pero quizá también la propia sociedad ha de serlo con sus organizaciones cívicas,sindicales, empresariales, corporativas,profesionales,etc…Quizá ha llegado la hora del gran salto, de la apuesta definitiva de futuro, de dar importancia a lo que realmente la tiene.¡Ojalá!