Rajoy: “Eeehhh…”

Ignacio Martínez | 10 de abril de 2010 a las 8:09

Tengo un amigo que se siente huérfano de partido, porque le parece que ni el PSOE ni el PP se merecen su voto. Y está el hombre melancólico porque no sabe qué va a hacer dentro de dos años en las elecciones generales. Es uno de los muchos ciudadanos de este país convencidos de que estamos ante el peor tándem presidente-del-Gobierno/jefe-de-la-oposición de la democracia española. Cada día nos ofrece alguna posibilidad de confirmar teoría tan pesimista. La última de Rajoy ha tenido como escenario Sevilla. Estuvo dos días escondido, tras levantarse el secreto del sumario de Gürtel, y después de que el hombre fuerte de su partido -Javier Arenas- convenciese a Bárcenas de apartarse voluntariamente del partido y de su ejecutiva, Rajoy por fin habló en Sevilla. ¿Cuál fue su palabra más repetida? Eeehhh… Parecía el número de un humorista que exagera ciertos rasgos del carácter de la persona que imita.

Rajoy es un hombre muy afable. Y eso es bueno y malo para según qué cosas. También encaja a la perfección en el tópico del gallego que no se sabe si sube o baja una escalera cuando te encuentras con él. En su breve rueda de prensa de Sevilla no sólo arrastró las eeeh o ehhh, sino que cuando entró en harina lo hizo resbalando. “Supongo”. “No lo sé”. Así de contundente fue el candidato a la presidencia del Gobierno cuando se le preguntó si Bárcenas seguiría en el Grupo Popular del Senado. Seguirá, ya verán, aunque dijo que es un asunto que decidirá el grupo parlamentario. ¿No le darán instrucciones al grupo? A la pregunta de si le seguirán pagando los abogados a Bárcenas, Rajoy rehusó contestar por dos veces. Es algo que decidirá el nuevo tesorero del partido. Como se ve, siempre es otro el que decide, ya sea Arenas, el Grupo Popular del Senado o Romay Beccaría.

Mientras tanto, el día anterior su rival ya se había proclamado de manera decidida contra la corrupción. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, tomó medidas para apartar a alcaldes y consejeros de su Gobierno atrapados en la red de Gürtel, cuando estalló el caso; mucho antes de que en la sede central de la calle Génova de Madrid se atreviesen con Camps, familiares y amigos de Valencia o con Bárcenas, el poderoso tesorero y gerente del PP durante casi 30 años. Un día antes de que Bárcenas aceptase dejar cargo, despacho y militancia en el partido, Aguirre ya le había señalado la puerta: sostuvo que ante la aparición de una duda razonable sobre la rectitud de la conducta de cualquier cargo público la norma debe ser el apartamiento de sus funciones hasta que se aclare la cuestión. Una vez más le ha ganado por la mano a Rajoy en determinación.

La lucha contra la corrupción exige algo más que buenas intenciones. Y las medidas contra los sospechosos no deberían ser tan premiosas o interesadas. Eso genera desconfianza en una ciudadanía que no está para muchos trotes, sino cansada, insegura y meláncolica.

  • Esteban

    Pues sí que tiene pinta de buena persona Rajoy. También de bon vivant. Y la política probablemente es para gente más retorcida, como la señora Aguirre y más ‘enchufada’ a la pelea diaria como Arenas, que le dedica las 24 horas, los siete días de la semana. Pero yo entre estos tres me quedo con Rajoy.

  • Jotaeme

    Es probable que para tomar unas cervezas aceptase a un tipo como Rajoy, jamás a una tipa como Aguirre y tengo dudas con Javierito, pero para colocar a alguien al frente a un poder ejecutivo no doy márgen a la duda: Jamás un diletante como don Mariano.

  • María

    Yo también me tomaría una cerveza con Rajoy. Parece un buen tipo. Pero no me gustaría que el Gobierno de España dependiera de sus dudas. Ni del optimismo histórico de Zapatero. Es un dilema que invita a la melancolía, es verdad.

  • Aritze

    Me da que en estas elecciones la cosa va a quedar entre Guatemala y Guatepeor.
    Es el tiempo de ‘los otros partidos’. Y ya puestos, un buen momento para un referéndum sobre la ley electoral.

    Agur!

  • Jose

    También podría usted contarle a su amigo que existen más de dos partidos políticos a los que se puede votar en las elecciones. E incluso podría contárselo a las redacciones del grupo en el que trabaja, por no seguir ahondando en el bipartidismo. Vale que los partidos que hayan obtenido más votos y más poder merecen más atención, pero olvidar a los otros no hace si no alentar la mediocridad de estos dos.

  • Julio Braña

    Si, pero creo que para ser presidente de un país no basta con ser buena gente, hay que saber decidir y hacerlo lo más rápido y mejor posible. Cuando alguien no decide por miedo a equivocarse o a enfrentarse, malo