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Europa no es la madrastra de Blancanieves

Ignacio Martínez | 12 de mayo de 2010 a las 10:54

El presidente Zapatero, en contra del sentido común y las peticiones de la oposición en el Parlamento nacional, se ha resistido como gato panza arriba a reducir el déficit público. Ahora lo va a hacer en serio porque se lo exige Europa. Este truco es muy socorrido. El clásico era, yo no quiero, pero me obligan los burócratas de Bruselas. Y la versión adaptada esta semana es que nos obliga el resto de los países, para aceptar el coste y los riesgos de un blindaje de la Eurozona. Es la estratagema de presentar a Europa como a una madrastra. Cuando hay una buena noticia, como puede ser un fondo comunitario para construir un colegio, un hospital, una carretera, un museo, un puente, un teatro, un puerto, unos nuevos regadíos, barcos pesqueros o un aeropuerto siempre hay un concejal, consejero o ministro que se pone la medalla. Aquello se ha conseguido gracias a su tenacidad, a su instinto o a su talento.

Pero cuando hay un disgusto que dar, es cosa de Bruselas. Ya he contado alguna vez que Joan Majó, que fue ministro de Industria con Felipe González, contaba cómo en un Consejo de Industria de la Comunidad Europea, en julio de 1986, a la hora de votar un asunto los doce ministros que entonces se sentaban en la mesa dijeron lo mismo: que aquello era muy importante y había que aplicarlo, pero que ellos no podían volver a sus países y decir que lo habían aprobado. El presidente de turno, que era un británico, constató que había unanimidad a favor, pero todos los ministros dijeron en sus ruedas de prensa que la decisión salió adelante con su voto en contra. Si los ministros hubiesen dicho la verdad en sus declaraciones, el resultado verdadero de la votación habría sido un rechazo por unanimidad.

Pedro Aparicio, vicepresidente del Consejo Andaluz del Movimiento Europeo, explica de manera gráfica cómo en el siglo XIX, y Francia puede ser un buen ejemplo, la figura del rey como padre de la nación es sustituida por la del Estado. El Estado es un padre que exige obligaciones a los ciudadanos, desde fiscales hasta arriesgar su propia vida empuñando las armas. Y en ese momento se mitifica la figura de la nación como la madre a la que hay que proteger y cuidar. En una interpretación freudiana se podría decir que hay un proceso de infantilización. Los hijos de la nación son hermanos entre sí y conviven en el mismo hogar. La madre es la nación amorosa y el padre un Estado exigente.

Hoy día tampoco estamos lejos de interpretaciones románticas de la historia. Cuando España entró a formar parte de la CE, Europa era nuestra madrina. Una hada madrina que nos daba amparo, seguridad y dinero para la agricultura o la cohesión. Y hoy, que vienen mal dadas, nos la quieren presentar como la madrastra de Blancanieves.

  • Pep

    Tienes razón querido Ignacio, pero no crees que ya era hora, no crees que en buena hora ha aparecido la madrastra con sus temidos escobazos. No crees que el buen español, que tanto ejerce de ello, no tendria que sentirse hoy sonrojado y avergonzado por las llamadas al orden de la comunidad europea,con minúscula, y ,finalmente, desde la otra orilla del Atlántico, la que cuenta.

    Porque,crisis aparte, que no es una menudencia, tu último párrafo entronca con la cruda y triste realidad de “todo” el Estado español.La barra libre tenía que acabarse. Dicho con crudeza si quieres, hasta con vulgaridad, a partir de ahora el que quiera un duro previamente habrá de ganársdelo. ¡Ojo!, yendo bien las cosas.

    Un abrazo.

  • Martin-José-Beltrán

    Buenas tardes desde Cádiz.

    Entiendo que la mañana de hoy de para tí y todos los analistas políticos habrá sido de lo más interesante que haya sucedido en España en mucho pero que mucho tiempo; no digo en Andalucía que me pongo a llorar…

    Todavía me resulta increible que este señor, aun con todo el atrezzo y coartada de Obama y Europa, se haya desenmascarado de esa manera y se haya atrevido a congelar las pensiones antes de acometer un subida de impuestos especiales o implementar el impuesto medio-ambiental.

    Entiendo que las medidas mñas dolorosas para los no funcinarios están al llegar, pero que haya sido antes la congelación de pensiones y para alguien que hasta se peina con sentido político me resulta un verdadero misterio.

    El daño de Zapatero a todos los españoles por no haber afrontado a tiempo la crisis (con independencia de su entidad) y haber puesto barra libre de gasto desde 2007 a 2009 lo van a pagar nuestros nietos.

    Un abrazo

  • Degades

    Parece que a Zapatero se le han acabado los conejos de su chistera, ahora toca aguantar la humillación que supone plegarse a las exigencias de la Union Europea y hasta de Obama, que menudo rapapolvo le han dado entre unos y otros a Zp para que aplique con urgencia las reformas pendientes y reduzca el déficit del Estado español de forma drástica. Es el pago por no haber hecho bien sus deberes de gobernante, negando la crisis hasta antes de ayer, despilfarrando el dinero publico y no tomando las medidas necesarias. Lo peor de todo esto es que, como siempre, seremos los ciudadanos de a pie los que tengamos que pagar los platos rotos.

  • Isabel

    Más que de Europa, me temo que esto de cortar el gasto público ha venido desde EEUU. Allí el 1% de la población controla el 49% de la economía, y a lo mejor les vendría bien controlar un poco más por Europa también. ¿S&P ha decidido que de un día para otro España tiene demasiada deuda?, pues así es. A recortar. Austeridad. Ellos siguen viviendo muy bien, sin embargo.

  • Degades

    Resulta patético ver al presidente del gobierno español cómo tiene que dar un giro de 180º en la política que hasta ayer mismo venía realizando, del gasto alegre y desbordado al recorte más absoluto; basta echar un vistazo a las portadas de los periódicos de hoy para ver en su imagen lo tocado que está Zp. De líder que se decía de las políticas sociales, a convertirse en el presidente que más recorte social va a ejecutar de toda la Democracia, como le recordaba Rajoy, lo que demuestra de forma elocuente su absoluta incoherencia en su manera de hacer política. Incoherencia que también quedó de manifiesto, y de qué forma, cuando la semana pasada anunciaba, tras su entrevista con Rajoy, que el recorte no sería traumático y ahora, forzado por los presidentes europeos y estadounidense, tenga que hacerlo drásticamente.

    Así que a recortar el sueldo a los funcionarios, muchos de ellos mileuristas, congelación de las pensiones y menos ayudas para la dependencia, es decir, a los sectores más débiles.

    Y, ¿para cuándo la supresión de los Ministerios de Igualdad y de la Vivienda?

    ¿Cuándo la supresión de las subvenciones a sindicatos, a la patronal, a los partidos políticos, a los artistas de la ceja, a las televisiones públicas, a tantas ONGs, muchas de ellas inútiles?

    ¿Cuándo la supresión de tantas ayudas al Exterior, cuando es a España a quien hay que ayudar?

    ¿Cuándo un verdadero recorte a los sueldos de los políticos, altos cargos, directivos, asesores de toda clase y condición que campan por las distintas administraciones?

    ¿Cuándo el recorte de la financiación de las Comunidades Autónomas, principal causa del déficit público, con sus absurdos gastos, como la apertura de embajadas autonómicas por el mundo?

    Por cierto, ¿habrían convocado ya los sindicatos mayoritarios una huelga general si gobernara el PP?