El eje Sevilla-Málaga

Ignacio Martínez | 16 de mayo de 2010 a las 14:01

El proyecto conjunto de las universidades de Sevilla y Málaga para crear un campus de excelencia internacional es una noticia que trasciende del ámbito de la investigación y la educación superior. Andalucía está por hacer 28 años después del inicio del proceso autonómico. Los recelos interprovinciales están a flor de piel. Y es imprescindible crear redes, ejes de desarrollo y cooperación. En el mismo espacio universitario, el año pasado ya dio una lección un grupo de universidades jóvenes liderado por Córdoba, en el que están Cádiz, Huelva, Almería y Jaén, al conseguir la única declaración de excelencia en la región. Ahora se presenta una iniciativa de Sevilla y Málaga, un eje imprescindible para la construcción regional.

Los estadios de fútbol han sido escenario descarnado en múltiples ocasiones del mal entendimiento entre las dos ciudades más pobladas de la región. Uno de los más frecuentes cánticos de la afición malagueña es el conocido ¡sevillano el que no bote!, muy venial si se compara con el ¡puta Sevilla, puta capital!, nada infrecuente. Por cierto, generosamente correspondido por la otra parte con un ¡puta Málaga!. En fin, ya sabemos que somos capaces de sacar lo peor de nosotros mismos ocultos en una gran masa, pero los dirigentes políticos y sociales tienen la responsabilidad de guiarnos por otros caminos. Incluida la prensa. La prensa local se ha vendido siempre muy bien contra la capital o viceversa. Las culpas están bien repartidas…

La realidad es que en una comunidad autónoma tan grande hay que trenzar muchas alianzas y complicidades. Pero si hay una necesaria a todas luces es la Málaga-Sevilla. Es nuestro particular eje París-Bonn. Esto me recuerda una frase del discurso fundacional de la Unión Europea, pronunciado por Schuman en 1950: “Europa no se hará de golpe, ni en una obra de conjunto: se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho”. Cambien Europa por Andalucía y apliquémonos el cuento. Los rectores Adelaida de la Calle y Joaquín Luque con su proyecto tecnológico de excelencia han hecho honor a esta idea. Hay que felicitarles por su gran iniciativa.

  • Carmen

    Hay más ejes que se deben hacer. Desde Málaga hay varios evidentes: con Algeciras y Almería por la costa, y con Córdoba y Granada, además de con Sevilla. Pero, por ejemplo, las únicas dos capitales vecinas que no tienen autovía que las conecte en Andalucía son Málaga y Almería.

  • Esteban

    Lo de puta Sevilla, puta capital lo empezaron en Málaga. La respuesta de puta Málaga es la reacción. En Málaga hay un poco de complejo de inferioridad, me parece a mí.

  • Bosco

    Las discusiones sobre estos temas suelen ser bastantes estériles, no hay más que ver la profundidad intelectual de los eslóganes de unos y otros.
    A mi entender los rectores de ambas universidades están situándose por encima de estas pequeñas mezquindades y están haciendo política universitaria en el único (y buen sentido) de la palabra

  • JOE

    La culpa la tiene el centralismo asfixiante de esta Junta durante 30 años y que ha beneficiado sólo a una ciudad y provincia, provocando odios y reacciones en contra en el resto. Esa es la cuestión. No culpemos ni a malagueños ni a sevillanos.

  • Bosco

    ¡Magnífico! lo lógico sería que Málaga pidiera la autonomía para librarnos del centralismo de la Junta, así los rondeños podríamos quejarnos ( aún más) del gobiernos provincial y del olvido de la capital, entonces pediríamos la autonomía del centralismo axfisiante del gobierno malagueño y montariamos un gobierno comarcal del que inexorablemente los pueblos de la serranía pedirían la autonomía y por fin habríamos encontrado, sin querer, la solución al paro: Todos consejeros y delegados autonómicos.
    Por cierto, ya quisiera Ronda haber tenido, proporcionalmente, las misma inversiones que se han realizado, en Antequera, Málaga capital etc. etc. ¡por favor señores de la junta un poco de axfisia para esta ciudad!

  • Ignacio Martínez

    A mi correo electrónico ha llegado este comentario, que publico aquí con la autorización de su autor:

    A su aseveración de que es una noticia que trasciende el ámbito de la investigación y la educación superior, quisiera decirle que lamentablemente tiene razón: se abandona el campo de la investigación y la excelencia para entrar en el terreno de la “política” me temo que en su aspecto menos constructivo. Lo que se evalúa no es la excelencia de un proyecto, sino su oportunidad política; los resultados no son importantes sino que lo es más aprovechar el momento y la coyuntura política para tomar determinadas decisiones.

    Por lo que al «grupo de universidades jóvenes liderado por Córdoba» respecta, vaya por delante mi más cordial enhorabuena por su denominación. No obstante, tengo que recordar que la denominación para salir del paso, que se inventó el Ministerio, a instancias de nuestro inefable consejero de Innovación, Ciencia y Empresa, fue la de Campus de Excelencia Internacional «de Ámbito Regional» (en adelante CEIR) lo que supone, en sí mismo, un contrasentido.

    He tenido oportunidad de realizar dos estancias universitarias en Inglaterra: Cambridge y Londres. Estoy completamente seguro de que si el Gobierno inglés tuviera que elegir entre ambas, con números en la mano y el razonamiento de la lógica, optaría por la excelente, aunque una de ellas esté en la capital del reino y por mucha juventud que tuviera esta aspirante. Claro, son ingleses, pragmáticos y meritocráticos: la excelencia para el mejor.

    Ahora voy a intentar dar algunos datos objetivos de los que carece su artículo y que contradicen en parte sus contenidos. En primer lugar, me gustaría hablar de la convocatoria de Campus de Excelencia. Según la exposición de motivos de dicha convocatoria en 2009, se trataba de situar alguna universidad española entre las 100 primeras del “ranking” de Shangai.

    A mi modesto entender, eso es algo más fácil de conseguir para una universidad cuanto más próxima esté a ese dígito en su posición de partida. Cuánto más cerca se esté más fácil será llegar, pero claro ya no estoy seguro. Concretamente, Granada en el “ranking” publicado de 2009 se halla en la posición 466, 23 puestos por delante de Sevilla.
    Córdoba y su grupo ni siquiera aparecen en el “ranking” (están por encima de la posición número 500), sin embargo, con la soltura que caracteriza a esa Junta parece que pueden avanzar 200 ó 300 puestos de un salto. Esta clasificación de que hablo puede ser buena o mala, discutible y, en cualquier caso mejorable, pero es una clasificación externa y ahí no hemos podido meter mano…

    En segundo lugar, vayamos a los datos. En la pasada convocatoria CEI pasaron el corte 15 ó 18 universidades (depende de si contamos las agregaciones o no). Pues bien, con una valoración objetiva, basada en indicadores predeterminados y evaluados por expertos internacionales, la
    Universidad de Granada, de entre las más de cincuenta presentadas, obtuvo su peor evaluación como 6ª. En la mayoría de dichos indicadores ocupaba el puesto 3º o 4º. Y en la evaluación final el 5º o 6º, está por dilucidar. Tengo la certeza de haber visto los datos de la evaluación del Comité de Expertos Internacionales, evaluación adoptada por unanimidad, lo que ya dice bastante a favor de la valoración. Sevilla, por cierto, ocupaba el último puesto de dicha clasificación. Y es que estos “expertos” no se guían por aquellas consideraciones “políticas” que según usted trascienden la «investigación y la educación superior». Y, para terminar, sinceramente, no sé decirle en qué puesto estaban el conjunto de “jóvenes” universidades, pero, desde luego, muy por detrás de Granada, claro que era una evaluación objetiva realizada por expertos internacionales. ¡Estos europeos, que sólo buscan la calidad y los datos objetivos…!

    Hablemos en tercer lugar de la segunda fase del CEI 2009. De ella no se ha dado ninguna valoración, y se hizo a nivel nacional. A las 2’00 h. de la madrugada de un fatídico día de cuyo número no quiero acordarme, Granada fue apartada, ¡inexplicablemente? de dicho puesto y pasó, como por birlibirloque, al 13º puesto y a la categoría de Campus Prometedor CEI. Y vuelta a empezar, gracias al inefable y excelentísimo Sr. Consejero de Innovación, Ciencia y Empresa, D. Martín Soler. Insisto: de esta segunda valoración nada de nada, silencio sepulcral.

    Es posible que la Consejería y la Junta, después de haber dividido universidades y creado otras, haya decidido crear una «Universidad Estatal de Andalucía» UEA (ahí queda el acrónimo), pero si es así, que lo plantee y que cree un gran órgano de gobierno para la misma.

    Acabo con otro dato objetivo. Las universidades de ámbito regional obtuvieron una financiación global de 7 millones de euros para 5 universidades. La joven promesa granadina 5 millones.

    Apunto, antes de terminar, una reflexión. Cada ciudad tiene sus fortalezas y debilidades. Málaga tiene una inmejorable perspectiva con su PTA, su capital turístico y su capitalidad económica, su AVE y su aeropuerto internacional, a todo lo cual podemos sumar su clima y sus
    gentes. Sevilla, su capitalidad política, su AVE y su industria aeronáutica. Granada no tiene otra cosa que su Universidad… y el Campus de la Salud cuando llegue a desarrollarse (comenzó a ejecutarse el mismo año que el PTA, pero a diferencia de aquél, aún no está acabado). Y es
    en esto, en lo que no somos excelentes pero sí bjetivamente mejores, en lo que se nos quiere torpedear desde la «política». Desgraciada provincia.

    Voy a terminar, más desenfadadamente, con una apuesta. El Campus de excelencia es un plan a cuatro años. Veamos en qué puesto quedan esas universidades «de ámbito regional» cuando termine la convocatoria. Si alcanzan a entrar entre las 100 mejores del “ranking” mencionado, por malo que sea, tomémoslo como “objetivo” y no manipulable por la Junta. Estoy dispuesto a invitarle a comer en el restaurante de su
    elección. En caso contrario o si, simplemente, no acaban por delante de la Universidad de Granada en el “ranking”, acepto un ofrecimiento similar de usted. Todo lo antedicho sirve igual para el “eje Sevilla-Málaga”.

    Sinceramente, creo que el CEI 2010 ya está decidido “políticamente” a favor de Sevilla-Málaga, pero de no conseguirse los objetivos que planteo en mi apuesta, la decisión se parecería mucho a lo que en cualquier país civilizado se denominaría inversión irresponsable.

    Atentamente

    Juan M Santiago
    Profesor Titular de Universidad
    Área de Expresión Gráfica Arquitectónica
    Universidad de Granada