Numancia

Ignacio Martínez | 4 de julio de 2010 a las 9:25

Las vicisitudes de las cajas de ahorros arrojan una nota deplorable sobre el grado de cohesión de Andalucía. En Granada, tirios y troyanos prefieren cualquier solución para su caja, antes que su integración con Unicaja o Cajasol. Hay varios argumentos serios: el solapamiento de puestos de trabajo en una fusión regional o la voluntad unánime de sus órganos de gobierno. Personalmente encuentro razonable la decisión de CajaGranada, y es posible que haya faltado tacto en el Gobierno regional, pero me espanta el numantinismo localista de cierta prensa, y de alguna emisora de radio o televisión. Se han usado términos nada juiciosos, de una gran animadversión hacia Málaga y Sevilla. Tan agresivos que no han complacido a la propia CajaGranada, cuyo honor pretendían defender.

Si nos ponemos patriotas, la pregunta es en dónde ponemos el límite de la patria. Por qué en la provincia, si se puede llevar al ámbito municipal. O incluso al barrio, y reivindicar un hospital en una zona de la ciudad y no en otra. Las exageraciones en Granada se han visto acrecentadas por un error inoportuno sobre la Alhambra. Pero son una sobreactuación, que queda en evidencia cuando se conoce que Griñán y Salgado habían acordado dejar vía libre a CajaGranada en el consorcio Mare Nostrum. Si en el futuro se analiza por qué fracasó el proceso de construcción regional iniciado en 1982 habrá que dedicar varios capítulos al decisivo papel que tuvieron determinados medios de comunicación.

No es un problema privativo de Granada. La eventual fusión entre Unicaja y Cajasol no está al margen de esta pasión localista de los andaluces del año 28 de la era autonómica. Ha abierto fuego el alcalde de Málaga disparando un cañón Bertha: sólo apoyará la operación Unicajasol si la sede está en Málaga. Celebro que Javier Arenas use su autoridad para pedirle públicamente a De la Torre que no se precipite. Y éste es sólo el principio.

El paciente andaluz cambia de sintomatología, pero siempre tiene exceso de colesterol, en forma de localismo. Sevilla no es la Roma imperial, la madre de todas las capitales. Pero Numancia no está en Armilla. Un poco de calma, ¡que se nos dispara la tensión!

  • Bosco

    Si el Ayuntamiento de Ronda del que yo formaba parte como concejal hubiera tenido la misma actitud que ahora tiene el Sr. Alcalde de Málaga ni Unicaja existiría ni el Sr. Alcalde de Málaga tendría la sede social de Unicaja en su ciudad.
    O elevamos el alza o aquí los “tiros” nos va a dar en los… pies

  • RF

    Don Ignacio,

    Tengo a un buen amigo que nació para ser “agent provocateur”. Me acaba de contar que ayer, durante el partido con Paraguay se paseaba por las calles de su pueblo – lo suficientemente pequeño para que todos se conozcan – con una revista bajo el brazo. No llevaba ni bandera ni pegatinas ni se había pintado los colores patrios en la cara. Sabía que la explosión de fervor sería flor efímera que nunca podría con el odio a los del pueblo de al lado.

  • Jotaeme

    Hace más de veinte años, creo que fue Manuel Angel Martín, elaboró un informe que concluía con la afirmación de que en Andalucía debería haber un máximo de dos cajas de ahorros y que lo ideal es que fuera sólo una, pero el consejero del ramo dijo, en privado, una frase inolvidable: Cada ciudad quiere su torre, su tonto, su equipo de fútbol, su patrona y su caja de ahorros, y nadie renuncia a ninguna de estas cosas. Seguimos igual y hacerlo después de tanto tiempo es retroceder.

  • Antonio

    Aquí en Granada las cosas se ven de otra manera. Lo de la Alhambra no ha sido un ‘error inoportuno’, sino algo mucho más grave. En Sevilla se quiere decidir todo y los demás a mirar. Si se pretendía juntar a todas las fundaciones culturales importantes bajo una misma entidad, por razones administrativas, ¿por qué el Museo Picasso de Málaga quedaba fuera? Y en el tema de la caja, ¿por qué tienen que intervenir el gobernador del Banco de España y la vicepresidenta Salgado para que la Junta respete las decisiones que se toman en Granada? Ahora bien, si lo que pretendes insinuar con ‘cierta prensa’ es que el Ideal practica una estrategia localista trasnochada, tienes razón. Pero le va muy bien así. Aunque a Granada le vaya menos bien, con ese punto de mira tan bajo y tan cateto.