¿Jugamos contra Holanda?

Ignacio Martínez | 12 de julio de 2010 a las 18:10

Mundial2

 

¿Jugamos contra Holanda o contra Italia? Leo en L’Equipe que Cruyff ha declarado que Holanda estuvo sucia, dura y vulgar. Dice más cosas, todas ellas negativas, pero me quedo con estas tres. No me puedo creer que estos leñadores fuesen holandeses. Sucios, duros y vulgares, renunciando a jugar al fútbol, cazando a golpes a los españoles y quejándose al árbitro inglés a cada momento. Una decepción de equipo esta Holanda, mucho peor que Alemania sin comparación. Y el árbitro un perfecto desastre. Cruyff opina que debió expulsar al menos a dos jugadores holandeses. Esta patada en el esternón de Alonso por parte de Nigel de Jong sólo fue amarilla para mister Webb. Establecido un precio tan barato por la integridad de los españoles se impuso la barra libre holandesa, en especial de un tipo alto y leñero llamado Van Bommel. Este sujeto jugaba, como todo su equipo, a la italiana, duro, marruñero y oportunista, un perfecto heredero de Materazzi. Afortunadamente, esta vez ganaron los buenos, como en las películas.

  • Carmen

    Muy guarros los holandeses y feos; no había ninguno guapo.
    En Paraguay, sin embargo, hubo varios estupendos muchachos…

  • Tacho Rufino

    Querido Ignacio, estoy de acuerdo con que ayer los holandeses fueron antideportivos como nunca, no sólo por la patada repulsiva de la foto de tu entrada, sino por cosas casi peores, como una devolución del balón de Sneijder, haciendo lo que nunca se debe hacer si es que de verdad practicas el fair-play: tirar a la puerta contraria con toda la mala baba. No sé si los más bajos instintos de los afrikaner radicales se les han despertado en este Mundial. De todas formas, Holanda siempre ha sido leñera, por lo menos en lo que mi memoria me asiste. Eso sí, vulgar y barriobajera, no. Un abrazo.

  • juan Lopez Bonet

    Parece obligado comentar. Y lo hago. El ser humano -se nos
    ha olvidado- es una “aberración” por bien o por mal de un ser
    perteneciente a lo que llamamos animales. Y lo seguimos siendo. Objetivamente hablando nosotros los vimos como tales
    a los “ex-flanders” y ellos, subjetivamente hablando, se
    vieron como héroes. Asi va el mundo.