Mucha mucha hipocresía

Ignacio Martínez | 17 de enero de 2011 a las 11:46

Al consejero de Cultura de Murcia lo han apaleado tres sujetos, armados con nudillos metálicos. Le han partido varios huesos de la cara y dañado un ojo. Pedro Alberto Cruz, que es sobrino del presidente regional Valcárcel, acabó en un hospital, operado y con pronóstico reservado. Este dirigente del PP murciano hace tiempo que se sentía seguido, antes de ser víctima del cobarde ataque, de corte mafioso. El Gobierno popular de Murcia ha iniciado un atrevido ajuste en las retribuciones y jornada de trabajo de los empleados públicos de su comunidad autónoma, que ha puesto en pie de guerra a los funcionarios. No sé si les suena.

Desde que se aprobó hace un mes ese plan, el PP está sufriendo lo que Rajoy y Cospedal han calificado como un acoso sindical. Acoso del que culpan, por su pasividad, al Ministerio del Interior, o sea al primer ministro Rubalcaba, actual campeón de las huestes socialistas. Lo que ha hecho el Gobierno murciano es un plan para ahorrar unos 300 millones de euros, sobre la base de reducir de 175 a 100 euros un complemento de productividad, y aumentar la jornada laboral de 35 a 37,5 ó 40 horas semanales, según los casos.

En la práctica, Valcárcel se adelanta a los tiempos que vienen para todas las autonomías; una época en la que no se descartan notables reducciones de personal. La Vanguardia informaba el sábado que el PSOE cuestiona el elevado número de defensores del pueblo o el insostenible número de televisiones públicas que disparan el gasto de las comunidades autónomas. Lo que se une al aviso de Aznar de que España no puede pagar 17 autonomías y de González Pons de que el sobrecoste autonómico es de 26.000 millones de euros anuales.

El caso murciano ha tenido el agravante de que el delegado del Gobierno en la región hizo unas desafortunadas declaraciones en diciembre, cuando se produjeron intentos de agresión a un senador popular, un alto cargo del Gabinete de Valcárcel y un parlamentario autonómico del PP. El socialista González Tovar, tras minimizar estos incidentes, acusó de mala gestión de las finanzas públicas al Gobierno regional. Si le ponen un espejo al caso murciano, quizá encuentren un curioso paralelismo con la situación que vive la Junta de Andalucía con los sindicatos de funcionarios, que cuentan con la pasividad, cuando no con el aplauso del PP.

En Murcia, el PSOE le dice al PP que le falta diálogo. En Andalucía Arenas le pide a Griñán que dialogue. Esto será un pim pam pum hasta que los dos partidos acepten que no pueden decidir en solitario sobre retribución, organización y plantillas de los empleados públicos. Joaquín Sabina escribió una canción hace veinte años que se llamaba Pacto entre caballeros. Salvo por el título, poco que ver con esta historia: el de Úbeda hablaba allí de mucha mucha policía y aquí hay mucha mucha hipocresía.

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  • FRANCISCO

    Aquí en Andalucía el PSOE paso el rodillo, y así les va.
    Después se lo prestaron al PP en Murcia, y así les va.
    Unos y otros han conseguido algo casi impensable antes de ayer: que los Empleados Públicos salieran a la calle. Se ve que saben motivar al personal.
    En cualquier caso está por ver que seamos capaces de modificar SUS decisiones sobre NUESTRO futuro.
    Lo que no van a cambiar ni unos ni otros son SUS decisiones sobre SU futuro. A los demás, pan y agua.

  • francisco II

    Aunque no suena bien a muchos, hay que hacer los deberes atrasados, es decir: trabajar con mas rendimiento, pagar mas impuestos y cobrar menos.
    Cuando una empresa va mal sus empleados deben ajustar el cinturon, en este caso la empresa que va mal es la administracion publica.O lo hacemos voluntariamemnte ahora o lo haremos obligados (ojo y mas duramente) en el futuro