La necesidad nacional de Rajoy

Ignacio Martínez | 22 de enero de 2011 a las 20:58

Hay que dar la bienvenida al PP a Andalucía para su convención nacional, por cortesía. Y tomar buena nota de lo que digan, por la cuenta que nos trae. Rajoy dijo ayer en Sevilla que el cambio político es una necesidad nacional. Tomo prestado el título, para contestar al hombre que dicen las encuestas que gobernará España el año que viene. Una necesidad nacional, urgente señor Rajoy, es saber qué hará usted si gana las elecciones. Y sabemos muy poco. El jueves, en Córdoba, tuvo una frase estupenda: dijo que el Gobierno está en tiempo de descuento, consagrado al sobresalto como forma de hacer política, que ha ido siempre por detrás en la crisis, ha utilizado la mentira como arma electoral y se ha divorciado de la sociedad. Añadió que sus adversarios no sirven, que no les importan, y ¡que no van a hablar de ellos! Pero no hacen otra cosa que hablar de ellos.

Ayer, sin ir más lejos, el ex presidente Aznar acusó al PSOE de haberse cargado el modelo autonómico. Un modelo insostenible, que España no puede pagarse. Por la mañana, en Los Desayunos de TVE, González Pons dijo que sobra burocracia en este país, que hay muchas duplicidades. Vaya por delante que estoy de acuerdo con él. Hace una semana, en una conferencia en Ciudadela (Menorca), el mismo Pons cifró el sobrecoste de las autonomías en 26.000 millones de euros. Sería estupendo conocer cómo se recorta ese dinero. O dicho en términos más prosaicos, cuántos puestos de funcionarios o trabajadores de empresas públicas sobran. Porque si sobra estructura y sobra burocracia, sobran empleos públicos.

Y que le pregunten a Ramón Luis Valcárcel, lo complicado que se pone en la calle cualquier recorte. Sobre todo si el partido adversario juega a dar alas a los manifestantes, criticando la falta de diálogo del Gobierno murciano. Por cierto, lo mismo pero al revés que ha pasado en Andalucía. Los papeles cambiados: Griñán recorta, Arenas le reprocha que no dialogue y las manifestaciones crecen en número y agresividad. Valcárcel tiene la oportunidad de consolarse hoy si se asoma a la protesta de funcionarios convocada en Sevilla. Le sonarán muchos gritos. Una marcha que casualmente coincide con la convención popular, y a precios de regalo para los autobuses.

Sería estupendo que alguien en esta convención explique si entre la burocracia que sobra no están las diputaciones, instituciones decimonónicas solapadas por las autonomías, que España ya no puede pagarse. Las ocho diputaciones andaluzas cuestan 2.000 millones de euros al año. Aznar nos dijo ayer que España no está para bromas. Y una broma es que el PP en Andalucía y el PSOE en Murcia alienten revueltas de funcionarios. A ver si ustedes nos dicen cuántos sobran en total. Con los 26.000 millones de González Pons se podrían eliminar los mismos 500.000 de Cameron. Hablemos en serio; es una necesidad nacional.

  • Pep

    Querido Ignacio, conoces mi fatal propensión a extenderme en demasía.Pero ahora, ya lo habrás notado, procuro evitar tan embarazoso y maldito gazapo literario. Prometo enmendarme, eso si, poco a poco, sin prisas, valorando el tema que propones.

    Comparto tu tesis, hay que prescindir, con pesar, de funcionarios, asesores, comisionistas, cobradores y demás farándula de la burocracia. Burocracia irisada por los colores del partido de quien las fomenta,instiga y propone.

    De los Sres. González Pons,Arenas y Rajoy te propongo un escenario virtual: los envasamos inmersos en formol, para que las futuras generaciones se apliquen en el estudio de un sistema político que no hay que llevar nunca a la práctica.

    Un sincero abrazo.

  • cigarrera

    El problema no es tanto CUÁNTOS sobran, que también, sino QUIÉNES sobran. Y ahí es dónde le duele al PSOE-A, aunque vd., don Ignacio, no lo quiera ver, haciendo disparatadas comparaciones entre la agresión al consejero murciano (que está por ver que se haya cometido por un funcionario y por motivos ‘políticos’) y las protestas PACÍFICAS de los funcionarios andaluces, así como esas especulaciones muy poco serias sobre quién los manipula.

    Fíjese que el propio diputado socialista Juan Luis Rascón insertó en su blog frases de este calado: acusación a la Junta y al pertido de ser una agencia de “colocación”, “uno mira al cuadro de ministros que ha tenido Zapatero y como buen socialista se echa a llorar”, también cuestiona la formación que tienen los políticos que gobiernan y recuerda que el actual secretario general de Juventudes Socialistas cordobés está trabajando en una consejería de asesor desde el día siguiente de salir elegido. Un “chaval que parece que tiene malos antecedentes universitarios y que está asesorando a un consejero, manda güevos”. En fin, estas cosas las dice un diputado del PSOE, pues imagínese lo que deben sentir los funcionarios que tienen una buena formación, que han pasado por unas oposiciones muy duras, y que deben sufrir tener a un NINI muy ‘sobrao’ como jefe sin formación ni experiencia, y que se pasa la legalidad por el forro.

    En cuanto a lo que digan los políticos en periodo preelectoral ¿de verdad cree que tiene mucha relación con lo que de verdad vayan a hacer una vez que accedan al poder?. El PP en el gobierno andaluz es un ‘melón sin calar’, nunca han gobernado en nuestra comunidad, sólo tenemos la experiencia indirecta en el gobierno de España (una primera legislatura de Aznar bastante pasable, una segunda nefasta), en algunas otras comunidades autónomas con diversa suerte (desde La Rioja, donde parece que no les va mal, a la Comunidad Valenciana con el lío cutre de los trajes….) y en algunos importantes ayuntamientos andaluces.

  • diario

    A lo mejor hay que empezar por acabar con las subvenciones y otras formas encubiertas de financiación a grupos privados de comunicación. Y luego seguir con lo que haga falta: corresponsalías, direcciones territoriales y prebendas de los que arrimaban la cebolleta al poder y ahora la arriman a los que parece que van a llegar al poder. Que caradura, Martínez, qué caradura…