La imagen de Andalucía y los guiones de cine

Ignacio Martínez | 30 de marzo de 2011 a las 10:06

Nos quejamos muchas veces de la imagen que damos los andaluces de nosotros mismos. La diana favorita de nuestro desencanto es Canal Sur. Nos preguntamos si es necesario dar copla todo el día, todos los días, ya sea en espectáculos clásicos o en un moderno reality, como el que ahora va a hacer: buscar una nueva Rocío Jurado, con María Teresa Campos de maestra de ceremonias, la hija de la desaparecida cantante como copresentadora y el yerno como productor. Más copla, retransmitida por satélite, para mostrar al mundo la parte más castiza de nuestra realidad nacional en dosis masivas. Sin complejos.

Es la otra cara de la propaganda de la innovación, las empresas exportadoras, la excelencia universitaria, los trasplantes de cara, las reservas naturales, los museos, el patrimonio histórico. Lo que llaman pomposamente la Andalucía 10. Esta otra Andalucía también existe, aunque parece que no inspira a nuestra televisión pública. Pero seríamos injustos con la RTVA si sólo destacáramos sus hazañas para ganar audiencia como las únicas que perjudican la imagen regional.

Desgraciadamente, la corrupción municipal en la costa no ha sido una originalidad del sur, sino que ha obrado a su antojo por todo el litoral nacional, con particular intensidad en el cálido mediterráneo levantino o balear. Pero Marbella se ha llevado la palma, con el gilismo y sus secuelas, de estética más cercana a Torrente que a los actores o escritores pioneros de esta Riviera española hace medio siglo. Sustituir a Jean Cocteau y Deborah Kerr por Yola Berrocal y Julián Muñoz es una rémora difícil de superar. Y el perjuicio de esta mala imagen afecta a toda Andalucía.

Marbella en sus años dorados fue destino de grandes estrellas del cine. Y el cine es un buen vehículo de exportación de Andalucía, que no siempre cuidamos. El Festival de Málaga es un éxito, si se mide por la animación que genera en la ciudad, y la gala de apertura el sábado estuvo simpática, presentada por la excesiva Rossy de Palma y el excelente Antonio de la Torre. Pero el guión era manifiestamente mejorable.

Tenía pasajes desafortunados, como la manera soez con la que una voz en off despachaba al grupo de alumnos del conservatorio malagueño que hizo un número musical de buena nota. ¿Quién hace estos guiones? ¿Por qué no se ensayan más estas ceremonias? La gala la retransmitieron para toda España por Nova, uno de los canales de Antena 3. Pasó igual en la clausura del festival de Huelva, presentada por una pareja de actores jóvenes a los que el guionista de turno hacía pasar por catetitos que no sabían pronunciar determinadas palabras. Muy difíciles para un andaluz medio, se entiende. En aquella ocasión se retransmitió por la 2 de TVE. La imagen que damos los andaluces está en nuestra mano. Sólo hay que cambiar el guión.

  • Esteban

    Canal Sur insiste en la copla porque hace audiencias extraordinarias. Pero una televisión pública no se justifica con la audiencia, sino con el servicio. Salvo que se pretenda que sea un órgano de propaganda; entonces sí es importante que la vea muchísima gente a costa de lo que sea. Lo que sea son los más de 200 millones que nos cuesta todos los años.

  • Antonio

    Que en las series españolas las criadas sean siempre andaluzas es lamentable, pero que en nuestras propias producciones nos hagamos los catetos es imperdonable.

  • ferran

    Habra que estar a las “verdes y a las maduras”. Comprendo que esto de las “chachas andaluzas” pueda molestar a una cierta region por ser los personajes escogidos para motivar la chanza y el regodeo. Ya sabe que en la capital – la capital del Estado Madrid – siempre han tenido una especial tendencia engreida en ridiculizar al mundo rural . Los Isidros, paletos, catetos…Etc forman parte del mundo que ridiculizan, y ya ve, todo el mundo conforme, mientras lo rural tiene que aguantar estoico todas las chanzas que desde la “capital” les colocan. Seria algo parecido a las “chachas” andaluzas que por aqui se mencionan, que tampoco es justo les carguen todos los estereotipos para divertimento del personal.

    El otro dia en la reciente visita del Principe Carlos de GB se le vio en un espectaculo andaluz de flamenco. Logico, normal y correcto porque estaba en Andalucia. El problema es cuando este espectaculo se presenta fuera de Andalucia, intentando representar a “Lo español”. No es justo lo de las chachas andaluzas – que es una ocupacion muy digna – para involucrarlas en la identidad de una region , pero tampoco lo es que lo andaluz pase a ser representante de “Lo español”…Hay que estar a las “verdes y a las maduras”