La terapia de Mourinho

Ignacio Martínez | 1 de mayo de 2011 a las 11:27

En la semana del millón doscientos mil parados en Andalucía, de la boda global, del partido del siglo. Mourinho nos salva de la monotonía depresiva de la crisis. Este país ya tiene otro motivo de queja. Un motivo que pertenece al género de ficción, porque este portugués es un actor que hace de malo. En un culebrón no tendría precio, pero a la reputación del Madrid le hace un roto. La protesta es generalizada. Un amigo madridista me confiesa que le pone de los nervios y otro amigo bético, y por tanto estoico, lamenta que haya arrastrado a Guardiola a su estilo tremendista en la rueda de prensa previa al partido del Bernabéu.

Leo en un chat de internet que el Madrid-Barcelona del miércoles fue como el Holanda-España. Ganó España y Holanda se quejó del árbitro. Aunque el alemán le sacara a Pepe una roja en vez de una amarilla, el equipo blanco jugó tan sucio y tan feo que dio una penosa imagen. Leo también que el vestuario del Madrid cuestiona a su entrenador. Ya era hora; están haciendo el ridículo pisando tobillos, jugadores que están entre los mejores del mundo. La cuestión es por qué un hombre con tanta personalidad y sabiduría para los negocios como Florentino Pérez deja a su club en manos de un personaje así. La respuesta debe ser simple; por un título, lo que sea. El fin justifica los medios.

A Mourinho no le gustaba Valdano, un caballero dentro y fuera del campo. Y Pérez lo quitó de en medio: ni viaja con el equipo, ni entra en el vestuario. El malo de esta película se permite no acudir a las ruedas de prensa y como los periodistas se marchan, al día siguiente los provoca. No contesta a las preguntas con un argumento inquietante. Si ellos no preguntan a Karanka, él sólo habla con directores. De número uno a número uno; no deja papel alguno para el presidente. Pero Florentino no será la principal víctima de la terapia de Mourinho. Al fin y al cabo se lo merece. Lo peor de esta batalla de gladiadores es que va a romper a la selección nacional. Después de tanta violencia, simulación y denuncias, difícilmente volverá a ser un grupo de jóvenes bien avenidos. El fenómeno Mourinho es pasajero. Sus secuelas durarán.

  • MARTA

    CREO QUE EL “BARÇA-SELECCION” NO AFECTA A LOS JUGADORES DEL BARÇA, YA QUE ELLOS JUEGAN A FUTBOL Y A LOS DEL MADRID TAMBIEN, ES VERDAD QUE MENOS, PERO FUERA DEL PARTIDO ESTOY SEGURA QUE LOS JUGADORES QUE HAN HABLADO MAL DE LOS OTROS JUGADORES DE LA SELECCION ES POR QUE ALGIEN LES HA COMIDO LA OREJA.

    HABLAR DEL LUSO NO ES APROPIADO, DARLE TANTA IMPORTANCIA, CREO SINCERAMENTE QUE CUANDO UNA PERSONA TIENE TANTOS PROBLEMAS COMO EL CON EL RESTO DE COLEGAS ES POR QUE ALGO HACE MAL.

  • Bellido

    Al final, el Barca puso el fútbol, el Madrid el juego duro, los árbitros han favorecido al Barcelona, Mourinho sigue siendo Llourinho, y a la final va el mejor.