El euro en la montaña rusa

Ignacio Martínez | 29 de octubre de 2011 a las 11:00

El euro no está de moda. La cumbre de Bruselas del miércoles fue una cita con suspense. Llevan los jefes de gobierno dando tumbos cuatro años, dos si se cuenta desde que Papandreu descubrió que el anterior gobierno conservador griego no había dejado un déficit del 6, sino del 16%. Los líderes comunitarios van en una montaña rusa, y están en el tramo en que toca ir boca abajo. Sarkozy dice que quizá fue un error que Grecia entrara en el euro. La divisa europea resulta tan poco atractiva que los candidatos se inhiben. Checos, polacos y húngaros que estaban en puertas, no están por la labor de entrar. Rumanos y búlgaros ni se lo plantean. Polonia crece al 4%. Pero tiene un déficit del 8% y ha devaluado su moneda en un 10%. Porque puede…

En Francia, mientras el presidente de la República Sarkozy insinúa una posible subida del IVA, ‘Le Monde’ en un editorial fiel a su tradición europeísta resume la situación del continente con cuatro escenas: se recetan curas de austeridad a pueblos desamparados, acreedores ven cómo se les obliga a renunciar a la mitad de lo que les deben, se exige recapitalizar bancos limitando la liquidez y se aumenta la manguera contra incendios. Un panorama inquietante en el que hace su aparición el egoísmo. Alemania tiene la tentación de ser una pequeña China o una gran Suiza, un país industrial ultracompetitivo, bien situado en el mundo global. Pero la mayor parte de sus exportaciones se venden en el resto de Europa. Una gran recesión de sus vecinos hundiría su mercado natural. Lo mismo cabe decir de los productos catalanes en el espacio doméstico español. Aquí, los datos del paro son descorazonadores; casi cinco millones de desempleados en España; la cuarta parte en Andalucía.

¿Y los demás? Algunos parecen de otro planeta. Un amable lector, que frecuenta la prensa finlandesa, me resume el contenido del principal diario del extremo norte del euro. Destaca el escaso interés por el ascenso a vicepresidente de la Comisión Europea del comisario finlandés, que es precisamente el encargado del euro y de los asuntos monetarios y económicos. Olli Rehn no es visto con buenos ojos, porque según el espíritu nacional, habría tenido que mirar más por los intereses de su país. La fotografía de portada es sobre una decisión de política educativa. En todas las escuelas del país, que en un 99% son estatales, se exhibirán para la educación sexual de los alumnos unos modelos de los órganos sexuales, hechos de goma, en tamaño natural de adultos. Hay medidas de austeridad: la Policía pagará sin rebajas el combustible y las comidas en las gasolineras. Los dos canales de la televisión pública siempre han sido de copago, que este año se va a poner en 252,25 euros por receptor. Y acaba de empezar la inscripción para el campeonato nacional de pedos. Sí, como lo leen: eso que se oye y huele mal.

Hay gente pa’tó en la montaña rusa.

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