Triste porvenir

Ignacio Martínez | 2 de enero de 2012 a las 19:32

El Partido Popular ha llevado en romería a Huelva a su nueva campeona regional, la neófita ministra de Empleo Fátima Báñez. La segunda ministra más joven del Gabinete gozaba hasta ahora de una sólida reputación. Incluso sus adversarios políticos cotizaban su sentido del humor y ausencia de sectarismo en el consejo de administración de Canal Sur; la brillantez de su discurso en los foros feministas, su capacidad de trabajo, solvencia jurídica y espíritu negociador. Pero hete aquí que la primera visita a Andalucía tras su nombramiento ha interpretado el papel de Cruella de Vil. Y hay que advertir a la ministra que ese papel ni le va ni le conviene.

Báñez ha dicho en la romería onubense algo que un ministro no debería brindarle a los administradores de fondos de inversión de todo el mundo: que España está en la ruina. Todo para meterse con el difunto Gobierno socialista. En resumen, Zapatero mintió sobre el déficit y el pobre de Rajoy no ha tenido más remedio que subir los impuestos. Discurso tan tierno como falso. Era imposible ajustar el déficit sin subir impuestos. Es lo sabía el jefe del PP desde hace meses. Y el desfase de un par de puntos entre la realidad y el tope fijado por el directorio europeo era más que previsible; la mitad de las comunidades autónomas van a cerrar el ejercicio con déficit excesivo.

En dos de las tres peores regiones en la materia, Valencia y Murcia, gobiernan los populares desde tiempo inmemorial, y en casi todas las incumplidoras están desde hace siete meses. Así que el PP debía tener perfecta noticia de la realidad de las cuentas públicas y del desfase antes de las elecciones. Sin embargo, ha sido la Fundación de las Cajas de Ahorro la que ha advertido de la desviación, a la que se han abrazado con fe de conversos Rajoy, Montoro y compañía para subir impuestos. Curiosamente, Funcas está dirigida por Carlos Ocaña, secretario de Estado de Hacienda de Zapatero hasta anteayer, que no es mal sastre porque conoce el paño.

En su pueblo, San Juan del Puerto, Báñez estuvo más Fátima que Cruella y atribuyó la  ruina nacional simplemente a la crisis. Es razonable: aunque Zapatero haya sido un mal gobernante, la misma crisis se ha llevado por delante a gobiernos conservadores en Italia, Irlanda o Dinamarca. Y a ejecutivos de izquierdas en el Reino Unido, Portugal y España. Incluso en Grecia ha engullido a gobiernos de los dos signos en sólo un par de años. Así que se ruega no tomar por tontos a los ciudadanos cuando se dan las explicaciones.

Javier Arenas, bien directamente o por persona interpuesta como en este caso, sigue empeñado en dar patadas a los socialistas. Fía su triunfo en las autonómicas al paro, la crisis, la corrupción en la Junta y a la extrema levedad del liderazgo de Griñán. Quizá a dos meses y medio de la cita con las urnas debería poner algo de su parte. Pero su propio liderazgo sigue sin aparecer por ninguna parte. En eso se parece mucho al actual presidente. Lo que nos augura un triste porvenir.

  • Pedrín

    Joder Ignacio, se me caen los palos del sombrajo. Y lo peor es que creo que te sobra razón…