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Un buen dilema griego

Ignacio Martínez | 18 de junio de 2012 a las 14:41

La buena noticia de ayer es que Europa no ha caído por el despeñadero griego. Pero no se sabe todavía si se ha salvado, al menos eso dicen los mercados en la mañana de hoy. El hecho de que Nueva Democracia pueda componer una mayoría parlamentaria con el PASOK no significa que los socialistas consientan. Y tampoco está garantizado que el nuevo Gobierno heleno no reclame una renegociación de las condiciones del rescate. Estamos como en aquella película de Woody Allen: la pelota de tenis que golpea en la cinta de la red y después de subir a cámara lenta va bajando y no se sabe si caerá de un lado o de otro. Aunque la impresión es que se ha salvado el match point. Las cancillerías y los estados mayores de las grandes formaciones políticas europeas se disponen a presionar a los dos partidos que se han sucedido en la gestión de la crisis griega, para que lo hagan a partir de ahora juntos. No es una mala noticia.
En el fin de semana político deportivo los dioses han sido propicios a la causa griega. Se han clasificado para los cuartos en la Eurocopa de fútbol (que jugarán precisamente contra Alemania) y siguen en la dura carrera del euro, por el mismo filo del despeñadero. Si Europa ha tenido víctimas este fin de semana, han estado en otros territorios. Por ejemplo en Francia, en donde pesos pesados de la política gala no han conseguido entrar en la Asamblea Nacional, empezando por Ségolène Royal, que aspiraba ser presidenta en el Palais Bourbon y se ha quedado fuera. Tampoco han conseguido escaño de diputados la derechista Le Pen y el centrista Bayrou. Los socialistas han sacado una mayoría absoluta que permitirá a Hollande hacerse fuerte ante Merkel para reclamar medidas contantes y sonantes para animar al crecimiento económico europeo. Tampoco es una mala noticia.
En Grecia, desgraciadamente, ha ganado el partido que mintió a la Unión Europea sobre el estado de la contabilidad pública helena. Nueva Democracia pagó después en las urnas ese desliz, pero quien corrió con la factura más cara fue el PASOK, que tuvo que gobernar a continuación y realizar las reformas y recortes correspondientes. Que tome nota aquí el PP. Y eso ha dejado al PASOK un exiguo 12% de los votos. Allí se ha dado el sorpasso con el que sueñan los comunistas españoles desde hace décadas: Syriza ha duplicado en número de votos a los socialistas, que no quieren entrar en el gobierno si no lo hace la izquierda radical. Mayormente para no desaparecer del todo.
Ahora sólo queda que se le vuelvan a dar facilidades al mal alumno griego y que los griegos en general se convenzan de que hay que trabajar duro, pagar impuestos y no falsear las cuentas nacionales. Como la bola de tenis, tienen que saber si quieren caer del lado de la civilización que fue cuna de la democracia, la filosofía, el teatro o los juegos olímpicos, o del lado otomano, imperio del que formaron parte desde mitad del siglo XV hasta bien entrado el XIX. Un buen dilema. Pero entre tanto se resuelve, todo son malas noticias,

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