Mayoría insuficiente

Ignacio Martínez | 22 de julio de 2012 a las 9:45

De manera fatalista el presidente Rajoy, convertido en una esfinge que emite escasas señales, se limita a balbucear que no hay alternativa a su política de recortes indiscriminados. “¿Qué quieren que haga?, no hay más remedio”, dice el hombre que ganó las elecciones en noviembre porque tenía un plan y prometía confianza, estabilidad. Cuando tomó posesión, la prima de riesgo del país estaba 200 puntos por debajo de la italiana. Hoy está 100 puntos por encima: al borde de la intervención por el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea. Los servicios de Wolfgang Schäuble, ministro de Finanzas alemán, han calculado lo que vale el rescate; 300.000 millones de euros desde ahora a finales de 2014.

 
Pero hay alternativas. En el fondo, persiguiendo con energía el fraude fiscal que desangra las arcas públicas. El ministro de Hacienda, con su habitual risa sardónica, se mofa de la oposición: “¿Dónde están los defraudadores fiscales? Díganmelo”. Que es como si el ministro del Interior fuese al Congreso a preguntar dónde están los delincuentes. Y además de ingresar mucho más, hay alternativa en la forma, haciendo el ajuste del déficit más lento y suave.

Hay otros procedimientos posibles. En vez de huir del Congreso porque le aburre o suspender el Debate sobre el estado de la Nación, porque le teme, Rajoy debería haber planteado en los siete meses que lleva en la Moncloa el conjunto de reformas que hay que abordar, principalmente en la administración pública, para que todos los grupos se retraten. E intentar consensuar los recortes. Porque la mayoría absoluta, como se ha podido ver, no es un bálsamo de Fierabrás con el cual no hay que temer nada.

Hay alternativa a la puesta en escena del Gobierno, empeñado en ocultar al presidente y en sobreexponer a un ministro de Hacienda que da muestras de agotamiento físico y emocional. Y también hay otro estilo posible. La quiebra de Bankia y de Valencia, ambas gestionadas por el PP, invitaría a un sensato abandono de la cantinela sobre la herencia recibida. La necedad de Zapatero no es una coartada inagotable. El Gobierno debe explicar, dialogar, debatir, consensuar. Unir a este país detrás de un liderazgo del que está huérfano. Y ni la mayoría absoluta del PP ni su jefe dan para tanto.

  • BASTA YA

    ¿Para qué sirven las autonomías que nos cuestan 86.500 millones al año de sobrecoste (datos Banco de España) además de para mantener las 17 castas políticas y sus enchufados?

    Tirar esos 86.500 millones implica más impuestos (somos el 4º país de Europa con más impuestos tras suecia, dinamarca y bélgica) y es el principal motivo por el que somos el país europeo con más paro (por delante de Grecia y mucho más que Portugal) y con mayor índice de pobreza.

    BASTA, no te calles. FUERA AUTONOMIAS

    El 80-90% de los españoles pensamos igual, el único problema son las castas políticas de TODOS los partidos que no están dispuestas a perder sus 17 cortijos.

    http://elPROBLEMAsonlasAUTONOMIAS.wordpress.com/
    twitter.com/FueraAutonomias

  • scéptika

    Lo dice quien fue funcionaria pocos meses menos de cuarenta años: “los recortes debieron plantearse preferentemente como reducción del tamaño del sector público, no repartiendo lo poco entre muchos”. Si le llamamos “sector público” a los cientos de agencias, observatorios, delegaciones… donde se ha entrado digitalmente según el partido gobernante: en Andalucía ya sabemos cuál. Que en todas partes cuecen habas.
    Y que yo sepa, la figura tributaria sobre las grandes fortunas no ha valido un pimiento. De reglamentar las sicavs, ni flores. ¡Qué blando con las espigas! ¡Qué duro con las espuelas!
    Me he ido a google a repasar los Pactos de la Moncloa. Muchos de aquellos acuerdos, política monetaria sobre todo, son agua bendita. Pero no me resisto a escribir el pie de foto de los firmantes, me quita treinta y cinco años, ay: Enrique Tierno, Santiago Carrillo, Josep María Triginer, Joan Raventós, Felipe González, Juan Ajuriaguerra, Adolfo Suárez, Manuel Fraga, Leopoldo Calvo Sotelo, Miquel Roca.
    Una mayoría “suficiente”, ¿no?