Signos externos

Ignacio Martínez | 29 de julio de 2012 a las 17:24

Esta semana la Junta de Andalucía ha anunciado que reduce su flota de coches oficiales de 200 a 40. De golpe, cuatro quintos menos. La crisis tiene ventajas colaterales. La clase política mejor motorizada de Europa se baja del coche oficial. Recuerdo a un antiguo delegado de la Junta, que fue más tarde concejal de la oposición en Málaga. Un día resumía su cambio de vida: “Lo peor es tener que aparcar, se pierde mucho tiempo”.

El coche oficial es sobre todo un signo externo de poder. Se han construido leyendas al respecto. Es fama que cuando con 28 años Rodolfo Martín Villa se convirtió en 1962 en jefe del franquista Sindicato Español de Estudiantes, ya no se bajó del coche oficial en su vida. Procurador, director general, gobernador, ministro… pero lo que queda en el inconsciente colectivo es el coche oficial. Un antiguo dirigente socialista se quejaba de las malas costumbres de los jóvenes de su partido, alguno de los cuales ha superado la precocidad de Martín Villa: “estos niños en cuanto llegan piden las herramientas; ordenador, móvil y coche, sin eso no saben trabajar”.

Por esos mundos, los primeros ministros danés o belga van en su utilitario al Parlamento o a reuniones de partido. Aquí el día que el comité director del PSOE se reunió para designar a Griñán candidato a la Presidencia, la fila de docenas y docenas de coches oficiales daba la vuelta a una manzana. Aquellos no eran sólo coches autonómicos. Hace ocho años comparamos la treintena de vehículos de los ayuntamientos de Sevilla y Málaga, con los tres que tenía la municipalidad de Leeds, en Inglaterra, con más habitantes. Luego pasa lo que pasa. Una concejal del PP en Málaga utilizó el suyo para ir de compras a Sevilla, y otra dejó para la chatarra su Peugeot 406, al empeñarse en que la llevaran un día de temporal por cuenta del municipio a una reunión de la ejecutiva regional de los populares.

Cuando el presidente Borbolla iba a Bruselas a finales de los 80, cogía un taxi en el aeropuerto de Zaventem. Su llegada a la reunión contrastaba con los coches de alta gama que se gastaba el president Pujol. Con Chaves se instauró la costumbre, que ha seguido Griñán, de pedir un Mercedes a la Embajada española. No sólo la cara es el reflejo del alma; también lo son los signos externos.

  • scéptika

    (Prometo no repetir, pero esto es un copypaste: sobre la última frase de su segundo párrafo). Los funcionarios moscas.

    Curriculum del Vicesecretario General del PSOE de Andalucía

    ESTE ES EL PERFIL DEl JOVEN TRABAJADOR ¿O PROLETARIO? QUE ESTÁ LLAMANDO FASCISTAS A LOS FUNCIONARIOS ANDALUCES:

    No ha trabajado en su puñetera vida, pero va dando lecciones de democracia. ¿En qué empresas privadas, puestos administrativos o empleos por cuenta propia ha trabajado Mario Jiménez? Se admiten apuestas.
    Efectivamente: ¡no ha trabajado! Porque el trabajo se gana con el esfuerzo propio. Los carguitos políticos se obtienen, digamos. de distintas maneras.

    Mario Jiménez, actual portavoz del PSOE-A en el Parlamento Andaluz, nació en 1971. Con 23 añitos, era Secretario general de las Juventudes Socialistas de Huelva 1994-95. De los 24 a los 28 años, Concejal en el Ayuntamiento de Moguer (95-99). Con 29 años, Parlamentario andaluz por Huelva (desde el año 2000)
    Otras mamandurrias, digo… funciones, que desempeñó, gracias exclusivamente a su gran preparación, experiencia y valía son.
    Carguitos:
    -Vicepresidente de CajaSol (desaparición de la casi totalidad de las cajas andaluzas).
    -Asesor en el Gabinete de Relaciones Institucionales de la Presidencia de la Junta de Andalucía en el año 1997.
    -Subdirector General del Instituto Andaluz de la Juventud de la Consejería de la Presidencia Secretario de Solidaridad y Cooperación de la Comisión Ejecutiva Regional del PSOE-A.

    En su propio blog confiesa que su profesión es “secretario general psoe Huelva
    y parlamentario andaluz” (No lo ha actualizado) (http://www.blogger.com/profile/15426087853271754887)
    No hace mención a sus estudios o a profesión al margen de politica. Su BIO retrata el perfecto perfil del NI-NI andaluz, de los que Griñán se rodea: NI ha estudiado ni ha trabajado en su vida.
    Este “zujeto” y la Belén Esteban son los referentes para la juventud andaluza/española….

  • Antonio Narvaez

    Cuánto cinismo el del PSOE-A. Se reduce la flota de vehículos oficiales pero no se suprimen ni coches ni conductores, siguen estando a disposición del que sea. ¿Dónde está el ahorro?. Nos vuelven a tomar por tontos.

  • Ignacio Trillo

    La subcultura del coche oficial en los altos cargos de la Junta lo he conocido bien de cerca. A principios de los noventa, Joan Corominas, que ya en pleno siglo XXI fue responsable de la gestión del agua en la Junta, accedió a la Presidencia del IARA de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta. Todas la mañanas llegaba con su vehículo particular al trabajo en la administración autonómica sito en la capital hispalense. Igual hacíamos los demás altos cargos de ese organismo. En mi caso, con un Peugeot 205. Y aparcábamos en plena Avenida República Argentina, por lo que teníamos que estar antes de las ocho de la mañana para encontrar sitio. Entonces, que ni había pisos para altos cargos ni dietas para los que éramos de fuera, encima soportando el fenómeno inflacionario de precios, preExpo de Sevilla, conocí a un Director General de otra Consejería, al igual que yo también con residencia en Málaga. Había puesto como condición para irse a Sevilla, un coche oficial con conductor y dos días a la semana para que lo llevara y trajera de su lugar de residencia para ver la familia. A mí, me resultaba un escándalo. Hoy sería lo lógico.

    Cinco años de aquello, fui nombrado delegado en Málaga de Medio Ambiente de la Junta. Como algo normal, renuncié al vehículo oficial. Las llamadas que me llegaron de la superioridad no se hicieron esperar. Me apercibieron de que algo perverso estaba realizando: dejar mal a mis predecesores y diferenciarme de mis colegas con los que a partir de ese momento debía compartir y coordinar tareas, así que desistí en la renuncia; sólo poner esos medios también a disposición de las necesidades que surgieran en la Delegación que presidí.

    Saludo la nueva etapa, si realmente se inicia, y no es un farol más de intoxicación que se vuelve indignación, pero sin olvidarse que los conductores funcionarios o laborales de la administración deben de tener su espacio laboral, porque sino, lo que ahorramos por un lado lo estaríamos despilfarrando por otro, añadiendo además un daño psicológico colateral a ese colectivo. Ignacio Trillo