El futuro de Canal Sur

Ignacio Martínez | 5 de septiembre de 2012 a las 16:33

El director general de la RTVA tiró ayer una piedra en un estanque. Cierra su segundo canal para ahorrar 20 millones; emitirá la misma programación que en la primera cadena, con lenguaje de los signos para los sordos y audiodescripción de películas para los ciegos. En la explicación que dio en el Parlamento, Pablo Carrasco añadió que así se reforzará el servicio público y se atenderá mejor a los colectivos con discapacidad sensorial. Pero este no es un problema sensorial, sino laboral. En Canal Sur hay 1.600 trabajadores. Son demasiados, pero naturalmente, como todo hijo de vecino, temen por su empleo, por su sueldo, por su futuro. Hasta ahora los medios públicos autonómicos se han mantenido al margen de los efectos que la crisis está provocando en los grupos privados, incluido éste. Pero les llegan también los recortes. La televisión valenciana, como una plantilla similar a la andaluza, anunció hace pocos días que prescindía de unos 1.200 trabajadores.

Canal Sur se ha quedado sin referencias. Fue fundada en 1987, de acuerdo con un modelo ya caduco, aunque seguía en funcionamiento en Televisión Española. Desde entonces no ha parado de engordar su plantilla, que se duplicó en los 90 y casi se volvió a duplicar en los 2000, mientras en RTVE ha habido dos reconversiones. Aunque su director general lo niegue, está decisión pondrá a gente en la calle. Y no sólo de contratos por obra. También liquidará programas de productoras andaluzas, que generan mucho empleo. Son productoras medianas o pequeñas que además han hecho notables inversiones y que ahora se quedan sin contrato, con deudas y ante la necesidad de despedir a sus empleados. Es muy injusta la diferencia entre los trabajadores precarios de las empresas privadas y fijos de la empresa pública. Unos están en el mercado y otros no.

¿Podemos mantener esta situación? Antes de nada, sería bueno decir que es saludable que haya una empresa pública de radio y televisión. Independiente y de calidad. Y austera. Sobre todas las televisiones regionales cae el estigma de haber sido órganos oficiales de propaganda de los gobiernos respectivos. Canal Sur no ha sido de los peores ejemplos, pero no se libra del sambenito. La calidad de los programas es muy desigual. Los hay excelentes como Espacio protegido o El público lee, precisamente en la segunda cadena. Un canal temático de copla, que es en lo que se ha convertido Canal Sur 1, va en la dirección contraria.

Que se mantenga abierta la segunda cadena es positivo. Si en el futuro se puede reestructurar la empresa y mejora la economía, Canal Sur 2 podría convertirse en un 24 horas como el que tiene TVE. A la RTVA le sobran redactores, cámaras y técnicos con oficio para hacer una televisión informativa de proximidad de referencia. Pero ahora eso es inabordable. También parece que lo sea la necesaria revisión del convenio de la empresa y de la dimensión de su plantilla. Un Gobierno que dice que es una cuestión ideológica el mantenimiento del empleo público, seguro que no aprueba ninguna de las dos cosas.

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  • Catalega

    ¿Necesita Andalucía una televisión pública? ¿necesita Andalucía radios públicas? Creo que no, que la iniciativa privada puede cumplir ese cometido, de una forma más eficaz y seria.

  • Lydia

    Que cara más dura tiene usted, Don Ignacio. Canal sur ha sido, es y será el peor ejemplo de propaganda política. Como se notan las subvenciones y los premios al grupo jolly por parte de la Junta, es decir del PSOE. Sí, venga que empiece el baile de insultos por su parte y luego censuren mi comentario.

  • Juan López

    Totalmente de acuerdo con Lydia CanalSur = PSOE. Pero en Andalucía esto es lo que le gusta a los catetos:Juan y Medio (programa de cultura ejemplar) y La Copla (tan valorada en el resto del mundo). El circo del siglo XXI para que las masas se sientan relajadas y sigan viviendo en la incultura y la mediocridad se derrumba porque no hay dinero. Ahh!!! y los Domingos a ver el fútbol y poder contar algo en la cola del paro.

  • Antonio

    Si con la publicidad no se financian, que la cierren y ese dinero que paga la junta para crear puestos de trabajo rentables,
    creo que ya tenemos bastantes cadenas de television privadas, y que casualidad que todas son rentables , menos las publicas, ¿ que hacen con el dinero? , me pregunto yo.

  • Rocío

    Es lógico que desparezca o se reduzca a lo mínimo. No van a quitar a miles de sanitarios y profesores y dejar Canal Sur como esta.
    Ahora hay un programa en Canal Sur Radio, en el que, aparte del presentador hay cinco personas hablando de cotilleos!
    Es que no es lógico!

  • Barry Manilow

    El ahorro debería hacerse, más que en eliminar programas de calidad (El público lee, El Club de las Ideas, Cifras y letras, Tesis), en reducir el número de directivos (muchos y elegidos con criterios políticos) y sus sueldos excesivos.
    Por cierto, en la entrada se echa de menos una mención al sectarismo de la televisión pública.

  • luarca

    Yo lo que no entiendo es que se gestione un servicio público, no con el criterio de maximizar su eficiencia y ofrecer los mejores servicios con los escasos recursos disponibles, sino con el criterio de mantener los puestos de trabajo a toda costa, siendo lo demás secundario. Es absurdo, son los medios por el hecho de mantener los medios y no para cumplir un fin, cosa que pasa a un segundo plano. Así no se puede gestionar nada.

    Entiendo que las pérdidas de empleo son un drama humano, pero no creo que los servicios públicos estén ahí teniendo como objetivo principal el mantener puestos de trabajo en el sector público. Para las políticas de empleo ya está la Seguridad Social y el INEM.

  • Juan Lopez Bonet

    Me voy a centrar en otro aspecto de la TV en general. El mundo de hoy (2012) es en muchos aspectos diferente del p.e. 1999 por elegir alguna fecha. Desde entonces la información “informática” en todos sus variados aspectos ha dado un vuelvo de 360º. Era casi imposible
    ver a una abuela de viaje con Imserso hablando con su familia con un movil de última gama. La frecuencia de las noticias -malas y/o buenas nos ahoga y agobia. Al mismo tiempo nos cuentan de un terremoto en Filipinas como de un asesinato en el pueblo vecino o de un debacle en la prima de riesgo. Esto exige unos conocimientos exhaustivos en muchos flancos que casi nadie tiene y nos exige la propia versión en términos que entendemos por nosotros mismos. Y entonces empiezan a confundirse, a entremezclarse etc y sale una masa turbia de malestar por no ser posible digerir a un tiempo economía, politica, sanidad, educación, desastres, declaraciones confusas, crimenes pasionales etc.etc que al dia siguiente son sustituidos por otros. La Tv en si -se llamaba la “caja boba”- tendria que ejercer como catalizadora de los sentimientos que despierta la información que ofrece y esto es muy dificil de conseguir, si existe una conexión
    prefabricada con una sola manera de interpretación. Eso es dificil. Muy dificil.

  • scéptika

    Su pleno es al quince, Ignacio: Claro que es útil y necesaria una empresa pública de radio y televisión. Independiente y de calidad. Y austera. Exactamente lo que no es CSur. Vivo varios meses al año fuera de Andalucía. Le aseguro que lo que veo en ella -las pocas veces que se me ocurre sintonizarla- me avergüenza no poco.

    Se ha nombrado antes el programa de JyMedio buscando compañía a personas mayores. El de los viernes por la noche, con los niños no es más de recibo. Al parecer, este señor está empeñado en encontrar un Juanito Valderrama o un nuevo Camarón para apoderarlo y hace -pero no es el único- que todos los papás y la incontable legión de ninis andaluces, busquen y encuentren su futuro en la copla.

    Por otra parte, el argumento que expone Luarca es demoledor: los servicios públicos no están ahí teniendo como objetivo principal el mantener puestos de trabajo en el sector público. Además de CSur, el gobiernillo andaluz tendrá, si quiere mantener capacidad autónoma, que prescindir de infinidad de enchufados.

    Hay un vídeo por ahí de un señor leyendo el BOJA: los cientos y cientos de miles de euros, por ejemplo, que se escapan como arena entre los dedos, acerca de una Agencia Andaluza de Cooperación exterior o algo así: doscientos mil euracos, hablo de memoria, no sé si para Senegal o Mali, pero no para cooperar con la instalación de potabilizadoras o similar, no. Sino para “incrementar -repito que hablo de memoria- la solidez de principios igualitarios y respeto a la homosexualidad…” Y así, varias más.

    También hay una página que detalla todas y cada una de las agencias andaluzas. Cómo no, la de flamenco. Para que sirva de canteras a nuevas ministras, tras su paso como becaria por alguna otra agencia y un enchufillo de sustituciones en cajasol, o como se llame ahora.

    Claro que tendrá que ir gente al paro. Quienes han estado vegetando en despachos de lujo, con secretaria, tableta, móvil, visa oro, etc… que corren a cargo de las escuálidas, cada vez más escuálidas ubres de la vaca blanca y verde.

    Con mi mayor aprecio, le envío un saludo afectuoso.

  • Jotaeme

    Me duele decirlo, don Ignacio, pero edta vez se ha apuntado usted a las majaderías. Y conociendo como conoce el paño no deberìa. La maniobra del tipejo es evidente.

  • Frasquito

    La sociedad no puede estar expuesta a la “tiranía” de los medios de comunicación privados, que se moverán siempre por sus exclusivos -y legítimos- intereses económicos. Una sociedad que no valora su propio derecho a estar informada por periodistas libres y medios plurales acabará podrida. Y eso sólo puede ofrecerlo un medio público. ¿Que Canal Sur no lo cumple? Pues en esas estamos, en que están obligados a cumplirlo. Y si no son capaces y continúan con informativos abominables por su sectarismo y propaganda, que lo cierren.

    Eso sí, puestos a elegir qué se cierra aquí es preferible mil veces cerrar la mastodóntica TVE que una autonómica. ¿Otra vez condenar a toda una comunidad al apagón informativo en televisión? Ni locos. Yo quiero que la televisión me informe de todo, pero especialmente de mi tierra, no únicamente cuando un loco mata a su mujer o tenemos un accidente con varias víctimas. Porque para todo lo demás no existimos. Si no, hagan la prueba y vean el telediario un día cualquiera de la semana que viene.