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Un lío

Ignacio Martínez | 12 de septiembre de 2012 a las 10:28

Cataluña se tira a la calle para pedir la independencia y Rajoy dice que eso es un lío. Más plácidamente, casi de manera romántica, Juan Ignacio Zoido afirma que tiene a Sevilla en el alma y en la cabeza. El invitado de ayer al Foro Joly ejerce mucho más de alcalde de la capital de Andalucía que de candidato a la Presidencia de la Junta. Muchísimo más. De hecho, no se le adivina interés alguno en aspirar al sillón de San Telmo. Además de un análisis superficial de la situación que vivimos, en su intervención no dejó muchas pistas sobre su pensamiento ni sobre su estrategia regional. Eso sí, aparca, de momento, su empeño en reclamar un estatuto de capitalidad para Sevilla. De momento es una expresión que pusieron de moda los nacionalistas. A principios de los 90, el presidente Pujol pidió la cesión de la recaudación del 15% del IRPF, “de momento”. A finales de los 2000, los catalanes reclamaron el 50% del IRPF, “de momento”. Ahora exigen, “de momento”, un pacto fiscal como el vasco.

El término le viene como anillo al dedo al estilo dubitativo y galaico del presidente Rajoy. Él no iba a subir el IRPF, ni el IVA, de momento. Pasado el instante en el que lo afirmaba, cualquier momento era bueno. Prometió que no habría que pagar el IVA de las facturas antes de haberlas cobrado, pero “de momento” no le ha dado tiempo de implantar el nuevo sistema. Los pensionistas andan con las carnes abiertas, porque “de momento” no piensa tocarlas. Pues bien, Zoido, de momento, aplaza su reclamación de un estatuto de capitalidad.

El alcalde sevillano lanzó ayer una idea que ya han propuesto dirigentes de su partido como Cospedal o Feijóo, para sus territorios respectivos: hay que reducir el número de diputados del Parlamento de Andalucía. Y no propone una cifra, para no perjudicar el consenso antes de empezar. Pero lo que plantea es un lío, como diría Rajoy. Porque el número de diputados está en la letra de Estatuto de autonomía. El artículo 101.1 dice que textualmente que “el Parlamento estará compuesto por un mínimo de 109 diputados, elegidos por sufragio universal, igual, libre, directo y secreto”. Una ley electoral podría cambiar el número para aumentarlo, como sueña Izquierda Unida, pero bajarlo de 109 supone un cambio estatutario. Y si se cambia una coma del Estatuto hace falta un referéndum, salvo en unos contados artículos financieros que así lo advierten.

En todo caso, aceptemos que el presidente regional del PP hace su propuesta teórica como una medida de austeridad. Pero hay otra componente: el partido más votado se beneficia en varios escaños de una reducción del número de diputados. En Galicia y en Castilla-La Mancha, en donde gobierna el PP por mayoría absoluta, significaría casi garantizarles la permanencia en el poder. En Andalucía, sin mayoría absoluta y con la pérdida de expectativa de voto, a lo peor los populares serían más perjudicados que favorecidos. Lo dicho. Es un lío. Y un lío peligroso.

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  • scéptika

    Me temo, querido blogger, que el término real que usó Mariano no fue lío sino algarabía de ‘al‘arabíyya’, tan árabe que define el DRAE: 3. f. coloq. Gritería confusa de varias personas que hablan a un tiempo. Una definición perfecta de la Diada de antier, donde iban muchso juntos chillando y gritando por varias cosas distintas, aunque luego cada uno quiera llevar el agua a su molino.

    En cuanto a la capitalidad sevillana como de Andalucía, no creo que necesite estatuto especial. Qué mejor estatuto que los miles de sueldos que salen de las arcas autónomas y que permiten poblar todos los híper que rodean a Híspalis. Ya me dirán en qué se quedaría la economía sevillana y su cinturón metropolitano sin ellos.

    Venía el otro día un artículo en EP, firmado por César Molinas en que definía muy bien a la clase política, que podría aplicarse antes que nada a la andaluza. Venía a decir que la clase política española no sólo se ha constituido en un grupo de interés particular, como los controladores aéreos, por poner un ejemplo, sino que ha dado un paso más, consolidándose como una élite extractiva. Citando a Acemoglu y Robinson, “un sistema de captura de rentas que permite, sin crear riqueza nueva, detraer rentas de la mayoría de la población en beneficio propio”.

    En esta clase vienen incluídos, no solo los parlamentarios, demasiados para unn solo país no rico, sino la cohorte que le acompsña: Tribunales superiores, defensores del pueblo y sobre todo la miríada de agencias públicas, observatorios, gabinetes, oficinas… todo ello rodeado de un enjambre de vividores de las arcas públicas, que han sido instalados en ello sin el menor asomo de selección, salvo por el carné del partido, el nepotismo, el amiguismo, el clientelismo, etecé.

    No digamos ya las cajas de Ahorro que fueron invadidas a sangre y fuego por el partido hegemónico en cada lugar. De ahí tantísimo crédito fallido, tanto desenfreno en la creación de fundaciones, chiringuitos culturales y no digamos, la financiación mutua de empresarios afines, especuladores inmobiliarios y financiación de cada partido en su feudo.

    Ninguno de los dos grandes partidos -tampoco los nacionalistas en sus paisitos- van a mover un dedo para que tod esto cambie. A las insinuaciones o peticiones directas respondera´n con un depende, o ahora no toca, como decía el ajado patriarca cuyo cachorro domina la finca heredada.

    No es cuestión de que haya menos parlamentarios, sino que se recorten -aquí es el término adecuado- las ramas que se crían como chupones de olivo en su pie. Un ejemplo de muestra: La consejería del vicepresidente andaluz llamada de Administración Local y Relaciones Institucionales. Comprende: Consejero/ Viceconsjero/ S.G. de Consumo / D.G. de Administración Local/
    D.G. de Derechos de la Ciudadanía, Participación y Voluntariado/
    D.G. de Memoria Democrática.

    Y agárrense que vienen curvas: Delegaciones de Gobierno en: Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla. ¿Cuántos afiliados a IU-CA, Los verdes, caben ahí? Más como organismo adscrito: Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo. ¿Esto no es propio de un Gobierno central? En un vídeo alguien leía el BOJA con estas “cooperaciones” y se le ponen a una los pelos de punta.

    Nadie “por el momento” se atreve a ponerle el cascabel a ese gato. Pero es posible que se lo arranquen desde fuera, si se pretende que nos sigan ayudando.