Archivos para el tag ‘Agag’

Ataque al Estado

Ignacio Martínez | 22 de septiembre de 2010 a las 13:23

En la apertura del año judicial, el presidente del Supremo pidió ayer que no se ponga en cuestión la labor de jueces y tribunales. Se trata de un deporte nacional. Sin ir más lejos, Correa, el jefe de la trama Gürtel, salió la semana pasada a la palestra con unas declaraciones en las que no negaba que regalara trajes o viajes a políticos y en las que deslizaba que el dinero que pudiera tener en Suiza no provenía de ningún negocio ilegal. O sea, que hubo regalos y que hay dinero en paraísos fiscales. Pero lo más relevante de sus afirmaciones, por escrito a un cuestionario de El Mundo, es que sostenía que el Gobierno socialista estaba convencido de que con su encarcelamiento averiguaría asuntos oscuros relacionados con José María Aznar o Alejandro Agag. “Están utilizando la prisión, como en la España franquista, como elemento de presión”. Son acusaciones contra el Estado de derecho, porque un Gobierno democrático no puede meter en la cárcel a nadie. Lo impiden las garantías constitucionales.

Pretender que jueces, fiscales y Policía se pliegan a intereses espurios o utilizar de referencia a Franco ya lo han hecho antes otros famosos delincuentes condenados por los tribunales como Jesús Gil y Mario Conde. Francisco Correa se suma al club de los que despotrican del Estado o del Gobierno cuando les pillan. De esto deberían tomar nota los políticos que tienen la fea costumbre de hablar de estado policial cada vez que imputan a un consejero o alcalde de su partido. Las actuaciones veraniegas de María Dolores de Cospedal en Marbella los dos últimos años son un paradigma de esa estrategia de tinta de calamar.

Treinta y cinco años después de la muerte del dictador ninguna formación política tiene la exclusiva de la ética y la moralidad. Lo dijo el fiscal general del Estado en el mismo acto oficial, con otras palabras. Ha habido casos de corrupción en los dos grandes partidos, pero el público confía en ellos más que nunca. En la actual legislatura los diputados de PSOE y PP son más de los que nunca tuvieron las dos principales fuerzas políticas desde 1977. Eso les da mucho poder, pero al mismo tiempo una mayor responsabilidad a sus actuaciones públicas.

Si el PP, como viene sosteniendo su doctrina oficial, nada tiene que ver con Gürtel y es sólo víctima de una pandilla de aprovechados liderados por este padrino a quien le gustaba que le llamasen don Vito, debería tener un discurso distinto al de su proveedor infiel. Correa deja en evidencia a sus antiguos mentores, porque no desmiente ni los regalos ni las atenciones con quienes le dieron contratos millonarios y le otorgaron favores que lo enriquecieron. Pero, sobre todo, los deja en evidencia cuando ataca al Estado. Una estratagema que se justifica en un presunto delincuente, que puede mentir para defenderse, pero que de ningún modo es aceptable en un partido de Gobierno.

Etiquetas: , , , , , , ,

La decepción de Sáenz de Santamaría

Ignacio Martínez | 28 de agosto de 2009 a las 21:02

 

Resulta que la afición estaba concentrada en las plazas de los pueblos, pendientes de la Diputación Permanente del Congreso, porque allí en el santa santorum de la soberanía popular, iba el PP a aportar pruebas contundentes de que España es un Estado policial, como una dictadura en la que actúa la Inquisición rediviva. Pero la portavoz popular Sáenz de Santamaría, en una de las más lamentables faenas que se le recuerdan no mencionó ni de pasada las famosas muletillas de Cospedal, Arenas y Rajoy en la temporada de verano. Enorme decepción.

Yo ya veía la reclamación ante el Parlamento Europeo, con una severísima comisión de investigación en la que se explicaría con detalle quiénes eran El Bigote, El Curita o El Cabrón en la trama Gürtel, con nombre muy europeo en alemán. También veía yo a Mayor Oreja explicar azarado lo de los trajes y complementos con los que han sido agasajados Camps, su señora y su niña, además de unos pocos de colaboradores. Desde los diamantes de Bokasa a Giscard sus señorías no se habrán visto en otra. Alguien debería dar cuenta a los eurodiputados cómo en España el señor Revilla, presidente de la región cantábrica, regala cajas de anchoas de 20 euros, y cómo el PP interpreta que eso da pie a los trajes y complementos para la familia y los amigos. A pesar de que los demócrata cristianos cada vez son menos en el PPE europeo, todavía este grupo tiene un marcado sentido de defensa de la familia. Aún así, dudo que comprendieran la causa del señor Camps, alias El Curita.

Y, finalmente, lamento que no vaya a haber una comisión de investigación en el Parlamento Europeo porque el PP español se quedará si explicarle a sus correligionarios europeos por qué le encargó a Correa trabajos para el PPE que se pagó con dinero del Europarlamento. ¿A qué precios vinieron una semana a la Costa del Sol en julio de 1999 unos 750 democristianos, a mesa y mantel, con mitin de Aznar y Berlusconi incluidos? ¿Los precios fueron los más baratos y los más caros posibles, que pagaban los ‘compañeros’ europeos? ¿Por qué Agag, secretario general del PPE entonces, le encargó esta bicoca a su amigo Correa? ¿Hizo Correa lo mismo cinco años antes para un mitin de Giscard? 

La verdad es que una comisión de investigación en el Parlamento Europeo es lo último que necesita el PP español para salir del embrollo Gürtel. Una lástima, porque la afición quedaría contenta. Eso sí que sería un encierro y no los de San Fermín.

Las FARC pagaron a Correa

Ignacio Martínez | 18 de julio de 2009 a las 11:17

 

Confieso que me dio un vuelco el corazón cuando leí la noticia en los diarios digitales: Un jefe de las FARC dice que la guerrilla financió a Correa. ¡Vaya!, lo que faltaba. En la España de hoy no hay más Correa que el jefe de la trama corrupta Gürtel, nacida, crecida y desarrollada al amparo y a costa del PP aznarista y marianista. Este Correa autóctono ha sido un osado de marca mayor. Empezó con la organización de viajes, con tanta eficiencia que fascinó al secretario general del PP en los primeros 90, Álvarez Cascos. Después pasó a la gestión de eventos, grandes reuniones, congresos, mítines. Un hombre de fiar para los suyos. Tan amigo de Agag, el yernísimo, que fue testigo en su Boda imperial con la niña del presidente del Gobierno. Bueno, en realidad, la Boda concentró a una buena partida de imputados en la operación Gürtel. Correa pasó después al negocio que ha sido su perdición, y la de tantos otros, el de la especulación inmobiliaria. Arriesgado negocio que exige correr riesgos con atenciones, regalos, comisiones, mordidas, que no siempre van a ser entendidas por los jueces en caso de que por un mal paso del destino la cosa trascienda.

Total, que estábamos aquí pendientes de las mentiras de Camps y del enroque de Bárcenas y sale la noticia de que las FARC, la guerrilla narcotraficante colombiana, dedicada a la industria el secuestro, había dado dinero a Correa. Joder, con Correa, el tío. Pero era una falsa alarma. Este Correa de la noticia no es el nuestro, de pelo engominado y sonrisa suficiente en sus años de gloria, por ejemplo en la Boda del Escorial. No. Este Correa es el presidente ecuatoriano, que podría haber recibido 100.000 dólares para su campaña de los narcosecuestradores, según una información facilitada por las propias FARC. Falsa alarma. No puede ser de otra manera: 100.000 dólares es una cantidad irrisoria en la galaxia Gürtel.