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Juguete roto

Ignacio Martínez | 4 de septiembre de 2010 a las 14:27

De héroe a villano. Jesús Neira se hizo famoso hace dos años por un gesto noble; defender a una mujer que estaba siendo agredida por su novio. La violencia del agresor le provocó heridas que pudieron costarle la vida; estuvo en coma más de dos meses. Su intervención en favor de una mujer maltratada, las fatales consecuencias para su salud y la recuperación milagrosa final despertaron el interés de los medios y el apetito de algunos políticos. La presión mediática sobre el personaje heroico fue enorme. Y el protagonista tuvo que enfrentarse a una sobredosis de popularidad.

Aún convaleciente, adoptó el nombre artístico de profesor Neira y se puso a impartir doctrina, como un telepredicador iluminado, mayormente en medios de la derecha y la extrema derecha. La tesis se resume en pocas frases: en España no hay democracia; la Constitución fue un apaño y una anormalidad. Esperanza Aguirre lo nombró presidente del Observatorio contra la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid. En la noche del miércoles le detuvieron cuando iba dando bandazos con su BMW por una de las rondas de circunvalación de Madrid con el triple de tasa de alcohol de la permitida. Se puso violento con el guardia civil fuera de servicio que le interceptó. Y se acabó la fiesta, el héroe y sus proclamas. El Gobierno regional de Madrid le ha pedido de buenas maneras la dimisión de su cargo.

La lista de juguetes rotos entre toreros, futbolistas, actores o boxeadores es interminable. Gente que tuvieron mucho éxito, que ganaron mucho dinero y acabaron sin nada; sin el aprecio de los suyos, sin medios de vida o enganchados a la droga. El Platanito, Urtain, Maradona… Hay personajes en candelero que corren ese riesgo. Hace un año, una británica desconocida, mayorcita y no muy agraciada, Susan Boyle, asombró al mundo con su maravillosa voz en un programa de talentos aficionados. Sus vídeos en Youtube han alcanzado los cuatro millones de espectadores. Pero cuando quedó segunda en la final del concurso, le dio un ataque de ansiedad y hubo que ingresarla en un psiquiátrico. Belén Esteban, ex novia de un torero con el que tuvo una hija hace once años, es una de las estrellas de la televisión basura en España. Algún mes gana 150.000 euros. En diciembre del año pasado se hizo una cirugía estética y durante unos días su nombre fue uno de los cinco más solicitados en el mundo en los buscadores de internet. Su estilo grosero y directo tiene mucho éxito. Pero la llamada princesa del pueblo alterna los ataques de ira con las depresiones.

Se puede pensar que un profesor universitario de Teoría del Estado se sale de este estereotipo. Que un error al volante lo comete cualquiera. Pero todos los atracones acaban en cólicos. Y los atracones de popularidad son de los peores. Neira es un lamentable ejemplo.

Rajoy: “Eeehhh…”

Ignacio Martínez | 10 de abril de 2010 a las 8:09

Tengo un amigo que se siente huérfano de partido, porque le parece que ni el PSOE ni el PP se merecen su voto. Y está el hombre melancólico porque no sabe qué va a hacer dentro de dos años en las elecciones generales. Es uno de los muchos ciudadanos de este país convencidos de que estamos ante el peor tándem presidente-del-Gobierno/jefe-de-la-oposición de la democracia española. Cada día nos ofrece alguna posibilidad de confirmar teoría tan pesimista. La última de Rajoy ha tenido como escenario Sevilla. Estuvo dos días escondido, tras levantarse el secreto del sumario de Gürtel, y después de que el hombre fuerte de su partido -Javier Arenas- convenciese a Bárcenas de apartarse voluntariamente del partido y de su ejecutiva, Rajoy por fin habló en Sevilla. ¿Cuál fue su palabra más repetida? Eeehhh… Parecía el número de un humorista que exagera ciertos rasgos del carácter de la persona que imita.

Rajoy es un hombre muy afable. Y eso es bueno y malo para según qué cosas. También encaja a la perfección en el tópico del gallego que no se sabe si sube o baja una escalera cuando te encuentras con él. En su breve rueda de prensa de Sevilla no sólo arrastró las eeeh o ehhh, sino que cuando entró en harina lo hizo resbalando. “Supongo”. “No lo sé”. Así de contundente fue el candidato a la presidencia del Gobierno cuando se le preguntó si Bárcenas seguiría en el Grupo Popular del Senado. Seguirá, ya verán, aunque dijo que es un asunto que decidirá el grupo parlamentario. ¿No le darán instrucciones al grupo? A la pregunta de si le seguirán pagando los abogados a Bárcenas, Rajoy rehusó contestar por dos veces. Es algo que decidirá el nuevo tesorero del partido. Como se ve, siempre es otro el que decide, ya sea Arenas, el Grupo Popular del Senado o Romay Beccaría.

Mientras tanto, el día anterior su rival ya se había proclamado de manera decidida contra la corrupción. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, tomó medidas para apartar a alcaldes y consejeros de su Gobierno atrapados en la red de Gürtel, cuando estalló el caso; mucho antes de que en la sede central de la calle Génova de Madrid se atreviesen con Camps, familiares y amigos de Valencia o con Bárcenas, el poderoso tesorero y gerente del PP durante casi 30 años. Un día antes de que Bárcenas aceptase dejar cargo, despacho y militancia en el partido, Aguirre ya le había señalado la puerta: sostuvo que ante la aparición de una duda razonable sobre la rectitud de la conducta de cualquier cargo público la norma debe ser el apartamiento de sus funciones hasta que se aclare la cuestión. Una vez más le ha ganado por la mano a Rajoy en determinación.

La lucha contra la corrupción exige algo más que buenas intenciones. Y las medidas contra los sospechosos no deberían ser tan premiosas o interesadas. Eso genera desconfianza en una ciudadanía que no está para muchos trotes, sino cansada, insegura y meláncolica.

Bárcenas tira la toalla

Ignacio Martínez | 8 de abril de 2010 a las 13:41

Bárcenas ha dimitido definitivamente como tesorero del Partido Popular y ha pedido la baja voluntaria como afiliado tras la oleada de críticas que han llovido contra él por su papel en el caso Gürtel y contra Rajoy por su silencio e inacción en este asunto. Y frente al silencio del líder del PP, quién sí ha entrado en escena, como siempre, ha sido la lideresa. Esperanza Aguirre dijo ayer lo que toda España estaba esperando de Rajoy. Se mostró partidaria de apartar a cualquier cargo público ante la aparición de una duda razonable sobre la rectitud de su conducta. Una vez más la presidenta de la Comunidad de Madrid deja en evidencia a Rajoy. Y sobre la corrupción dijo que sin lugar a dudas es el peor delito que puede cometer un político. Marcando el camino…

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Obi-Wan Kenobi

Ignacio Martínez | 14 de marzo de 2010 a las 13:02

Como si fuese el maestro jedi Obi-Wan Kenobi, Griñán le dijo ayer a Zapatero que la fuerza estaba con él. La fuerza del sur. Y el presidente se agarró a la idea: en la clausura del congreso regional de los socialistas andaluces dijo que el cariño y la confianza que respira en su partido le dan  fuerza para seguir adelante, y que la fuerza de las convicciones del PSOE le llevan a proclamar su superioridad intelectual, política, de valores y de principios sobre la derecha. Simple. Como su explicación de que la crisis que vive el país es resultado de la crisis financiera internacional. De la que saca tres lecciones: hay que  poner reglas a los mercados financieros, apostar por una economía de la innovación, y evitar que la austeridad perjudique la cohesión social. También sostuvo que si se acierta en las políticas adecuadas, en unos meses, poco a poco, se creará más y mejor empleo que antes. Hizo críticas y chascarrillos sobre Aguirre y Rajoy, le dirigió un par de indirectas a Arenas y terminó con una devolución de la cortesía de la fuerza: “Por el PSOE de Andalucía, siempre”.

Griñán, en su habitual estilo didáctico, explicó los problemas de productividad de Andalucía, y defendió la idea de una economía de la igualdad. Más allá del género o el poder adquisitivo, se extendió en la igualdad de acceso a internet, los idiomas, la formación universitaria o la cercanía a los servicios públicos. La desigualdad genera ineficiencia, según el  patrón del socialismo andaluz.

En su nueva ejecutiva no hay pesos pesados, sino más bien penenes. Jóvenes muy prometedores o a medio hacer, algún discreto funcionario del partido, e incluso dirigentes de segunda fila en su provincia en puestos de suave escaparate regional. No parece mucho, pero el elenco mejora si se compara a los que entran con los que salen. Pensará Griñán que a Suárez los penenes de 1976 le salieron bastante buenos. En todo caso, en un partido tan institucional como el PSOE andaluz, la clave de los cambios la dará el gobierno Griñán II. Si van a aparecer galácticos, será en el inminente nuevo Gabinete, el equipo con el que se jugará las elecciones de 2012. Zapatero prometió ayer nuevas mayorías a los suyos. Al presidente le acompañará la fuerza, pero su solvencia como augur está en entredicho desde que nos arrasó la crisis. Veremos.

Díaz Ferrán se agarra al sillón

Ignacio Martínez | 5 de enero de 2010 a las 0:34

”Santiago

El presidente de la CEOE se ha enrocado. Acosado por los créditos impagados del Grupo Marsans, reclamaciones de los trabajadores de Air Comet, manifestaciones en Madrid frente al Ministerio de Fomento, un intento de ocupación del consulado español en Lima y una demanda judicial anunciada por el Gobierno del Ecuador, Gerardo Díaz Ferrán ha decidido agarrarse al sillón de jefe de la patronal española como primera providencia. Al menos, de cara a la galería. Los analistas capitalinos lo dan por amortizado y radio macuto produce a diario un aluvión de recambios. Algunos nombres de eventuales sustitutos tienen más posibilidades que otros. En esa distinguida lista está el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, Santiago Herrero. Pero la lista es de momento ficción: oficialmente, en el puente de mando empresarial todo va como la seda. El 16 de diciembre, Díaz Ferrán solicitó su apoyo explícito al comité directivo de la CEOE. Y el pasado martes sumó una ratificación de su estatus por cuenta propia: uno de sus colaboradores más cercanos, el director de Comunicación de la patronal, Francisco Ochoa, hizo una declaración telefónica a los medios para reiterar que su jefe tiene el apoyo de la práctica totalidad del comité ejecutivo y de la mayoría de las organizaciones territoriales y sectoriales (el subrayado es nuestro).

Sin reunir de nuevo al comité ejecutivo, el presidente de la CEOE constató que no tiene el apoyo unánime de la organización, aunque su portavoz cifra los disidentes en un exiguo 5%, en su declaración para la agencia Efe. Así lo deduce de los sondeos telefónicos que ha realizado el propio Díaz Ferrán en los últimos días con los presidentes de las patronales territoriales y sectoriales. Ochoa destacó en particular el apoyo de las organizaciones de Andalucía, Cataluña, Castilla y León, Madrid, País Vasco, Murcia, Aragón, Valencia y Castilla-La Mancha, Metal, Construcción, Energía, Transporte y Turismo, entre otras.

El método empleado para escenificar este cierre de filas y la persona utilizada para hacerlo son absolutamente inhabituales. Ochoa, estrecho colaborador de Díaz Ferrán en la actualidad, fue director de Comunicación de Rodrigo Rato cuando fue vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda. El apoyo de la patronal andaluza a Díaz Ferrán, como el del resto de los principales dirigentes de la CEOE, se entiende como un gesto de lealtad a su presidente, por la firmeza que mostró en julio al no aceptar el Gobierno y los sindicatos las propuestas de la patronal sobre acuerdos sociales. También se justifica por la mejoría de la relación entre el máximo dirigente empresarial español y el presidente de la CEA, Santiago Herrero, deteriorada hace casi tres años, cuando se enfrentaron por la sucesión de José María Cuevas. El reciente nombramiento de Herrero como presidente de la Comisión de Relaciones Laborales de la CEOE, ha reforzado ese entendimiento.

Nada de esto impide que Herrero figure como candidato a la sucesión en las quinielas que se hacen en los mentideros de la capital de España. Como oficialmente Díaz Ferrán no piensa dimitir, todos los posibles sustitutos son oficiosos. Pero no son pocos. Y, encima, hay espontáneos, como el presidente de la Junta, que intervienen en la puja. Griñán dijo el lunes que Herrero es un hombre acostumbrado a la concertación, por lo que sería un gran presidente de la patronal española. Fuentes empresariales consultadas por este diario coinciden en señalar que apoyos explícitos como éste no le hacen ningún favor al presidente de la CEA, porque puede colocarle la etiqueta de candidato del PSOE y levantar las reticencias del sector más conservador del empresariado. O del PP, partido con el que no mantiene una especial complicidad en Andalucía.

En todo caso, se sabe que al Gobierno le resulta molesto tener un interlocutor en precario en la cúpula patronal. Varios ministros lo han dejado entrever, como el de Industria, Miguel Sebastián, o el de Fomento, José Blanco. La relación entre Zapatero y Díaz Ferrán se deterioró este verano con la ruptura del diálogo social. También en el PP consideran muy complicada la situación del presidente de la CEOE y, cómo no, tienen sus preferencias sobre sustitutos, aunque son más discretos de Griñán y evitan dar nombres. Díaz Ferrán es, además, persona muy próxima a Esperanza Aguirre, principal rival de Rajoy en el interior del Partido Popular, con lo que el equipo del presidente del PP tampoco se siente especialmente preocupado con su suerte.

¿Cuál es el futuro del interesado? En las apuestas está claramente en cabeza su dimisión como presidente de la CEOE. Se descarta que vaya a seguir como presidente de su grupo empresarial y de la patronal española al mismo tiempo. Su desgaste ha sido brutal y puede ir en aumento: está en cuestión la viabilidad misma de Marsans, la agencia de viajes que es la joya de la corona de los negocios de Gerardo Díaz Ferrán y su socio, el vicepresidente de CEOE Gonzalo Pascual. Necesitan más de 100 millones de euros de dinero fresco para reflotarla. Todas las fuentes consultadas dan por hecho que Díaz Ferrán no tendrá más remedio que optar entre seguir al frente de sus negocios y abandonar la CEOE, o mantenerse como dirigente empresarial y dejar sus empresas en manos de su socio Pascual. También hay quien apunta que podría verse obligado a dejar ambas cosas: como le pasó a Jesús Roa, cuando se vio implicado en el llamado caso Ollero, el pago de comisiones ilegales por la empresa Ocisa para que la Junta de Andalucía le adjudicara un tramo de la autovía Granada-Málaga. Roa tuvo que dimitir en 1992 de sus cargos como presidente de Ocisa y de la patronal de la construcción CNC. “Lo cierto es que la presión social sobre empresa y empresario disminuyó extraordinariamente, aunque la sentencia tardó todavía siete años”, explica una persona cercana.

En el supuesto, que todo el mundo da como más probable, de que Díaz Ferrán abandone su cargo empresarial, se abriría un amplio abanico de posibilidades. En primer lugar, serían los 21 vicepresidentes los que elegirían al sucesor. El actual presidente ha casi duplicado el número de vicepresidencias de la patronal, con lo que se le supone una cómoda mayoría para abdicar en alguno de sus próximos. Se descarta a su cuñado Arturo Fernández Álvarez, presidente de la patronal madrileña, y probable sustituto suyo en el consejo de administración de Caja Madrid. Esta hipótesis rechina en los oídos de los dirigentes consultados. Uno de ellos utiliza un argumento contundente: “la CEOE no es un califato”. Resulta sorprendente la endogamia de grupo de Díaz Ferrán en la patronal: tiene entre sus vicepresidentes a su cuñado, a su socio y a un grupo de amigos leales. Si se marcha y decide sacar un conejo de su chistera, alguien de este círculo podría ser el destinatario de su cetro.

Si el sustituto no fuese uno de ellos, aparecen los nombres de tres presidentes de territoriales: el andaluz, ya mencionado, el catalán Joan Rosell y el castellano leonés Jesús María Terciado. Los dos primeros ya se postularon en distintos momentos para sustituir a Cuevas. El último, hijo de un histórico senador del PP por Ávila, estaría bien visto en la calle Génova de Madrid, sede del Partido Popular. Pero hay más nombres, si fuese un presidente sectorial, podría ser el del Metal; Carlos Pérez de Bricio tiene un gran prestigio, pero sus 82 años le descartarían para el cargo. Si fuese el presidente de una comisión importante de la CEOE, los dos mejor situados serían José Luis Feito y Santiago Herrero. Feito es el responsable de la Comisión de Economía de la patronal y preside el Instituto de Estudios Económicos y la patronal española de empresas concesionarias de autopistas. El andaluz Herrero preside la Comisión de Relaciones Laborales. Feito es sólo vocal de la junta directiva, pero eso no impediría su nombramiento. Ambos hacen los dos informes más esperados en las reuniones del comité directivo de la cúpula empresarial.

Incluso hay quien no descarta la posibilidad de un independiente que viniese de fuera, aunque esto hasta ahora no ha formado parte de la cultura interna de la casa. Esa gran personalidad podría ser alguien del perfil de Ángel Corcóstegui, ex vicepresidente del Santander; Manuel Pizarro, ex presidente del Endesa, hoy diputado del PP; o incluso José Domingo Ampuero, presidente del Círculo de Empresarios Vascos y sustituto de José María Cuevas en el consejo de administración de la multinacional navarra Viscofan, que actualmente preside.

Pero más allá de los nombres, lo que debe dilucidar la CEOE en las próximas semanas es su modelo de dirección. Si José María Cuevas se equivocó o acertó cuando dejó la organización en manos de un empresario en activo, sometido a los riesgos y vicisitudes del mercado. Hay quienes piensan que se equivocó de modelo y de persona, como el presidente de la Cepyme, la Confederación española de la pequeña y mediana empresa, Jesús Bárcenas, que no se ha recatado en decir que en una situación empresarial como la de Díaz Ferrán habría dimitido hace tiempo del cargo en la patronal. Otras voces, tímidamente, empiezan a decir que la situación del Grupo Marsans perjudica a la CEOE, como Eduardo Jiménez, presidente de la patronal de Lugo. La gran cuestión es volver o no al modelo de un gestor como Cuevas, que no esté implicado en el día a día y pueda dedicar toda su energía a tiempo completo y sin interferencias a defender los intereses de los empresarios del país. La solución se sabrá en pocos días.

La demagogia es barata

Ignacio Martínez | 21 de diciembre de 2009 a las 13:08

En el inicio de la Transición, Fraga puso de moda el precio de los garbanzos como índice de la marcha de la economía. Rajoy se ha perdido este fin de semana por una mata de tomates. Los políticos utilizan los medios de comunicación para convencer a la opinión pública de que sus intereses, sus estrategias son las buenas para la sociedad. Pero en su afán de pillar cacho, se olvidan de que muchas veces están más guapos callados. Vean, si no, lo estupendo que está el presidente valenciano Camps, tan discreto: ni acusa a la oposición de querer rematarlo en una cuneta, ni dice que eso de Gürtel es el invento de unos canallas, ni se monta en un Ferrari. Nada de nada. Se supone que se dedica a trabajar y a pasar desapercibido. Como Esperanza Aguirre: ni una maldad sobre Gallardón y la anfitriona perfecta de Rajoy en la cena de Navidad de los populares madrileños.

No ha ocurrido la mismo en la comida de Navidad del PP de Málaga, celebrada el sábado. Arenas, Bendodo y una espléndida Esperanza Oña, con nuevo peinado, han sido muy acogedores con su presidente nacional. Pero Rajoy se ha columpiado. Mira que lo tiene fácil, no debe más que dejarse llevar por el tobogán de la crisis hasta la Moncloa; con Zapatero en horas bajas y circulando el runrún de que debe dejar paso a otro candidato socialista en las próximas elecciones. Pero, de pronto, la Unión Europea cierra un acuerdo agrícola con Marruecos, el mismo día en que se arregla la vuelta de Haidar a El Aaiún. Y por ahí se tira en tromba el presidente popular para cobrar ventaja. En la comida del PP malagueño esgrime en su mano derecha una mata con tres tomates: es el precio que España paga por la vuelta de Haidar.

No es verdad y Rajoy lo sabe. Estos acuerdos agrícolas entre Bruselas y Rabat se negocian desde hace cuatro años y son la segunda fase del acuerdo de asociación de 1995. Entonces se convino que habría una zona de libre cambio industrial, agrario y de servicios en el plazo de 10 años; o sea, para 2005. Pero ha sido muy complicado llevar a la práctica las aspiraciones políticas del 95, cuando se celebró la Conferencia de Barcelona y se inició el proceso de partenariado con la ribera sur del Mediterráneo. Europa dice que hay que desarrollar a estos países, para evitar la inmigración ilegal. Pero la UE exporta a Marruecos por valor de 14.000 millones de euros al año y sus importaciones no pasan de 8.000 millones. El problema para Andalucía es que las concesiones a Marruecos son productos agrícolas, competencia directa. Mientras que los beneficios industriales de la zona de libre cambio se los llevan las potencias industriales europeas. Es un viejo conflicto de intereses. Cabe hablar de compensaciones, pero mezclarlo con la vuelta de Haidar es una demagogia impropia de la seriedad exigible a Rajoy. Y es hasta una falta de respeto a la opinión pública andaluza. La demagogia será barata, pero que no nos tomen por tontos.

Gürtel, orgía de cotilleos sin relevancia penal

Ignacio Martínez | 8 de octubre de 2009 a las 9:24

Cogido en un momento indiferente, Rajoy definió la catarata de información del sumario del caso de corrupción Gürtel como “una orgía de cotilleos sin relevancia penal”. Ahí queda eso. Resulta que hay, si los he contado bien, 16 dirigentes del PP entre los más de 60 imputados en la rama madrileña del caso. O sea, que relevancia penal sí que tiene. Pero lo peor no es eso.

Lo peor es la falta completa de ética de los participantes en la trama de un lado u otro; del lado de los negocios y del lado de la política. Willy Brandt dimitió como canciller de Alemania en 1974 porque se descubrió que un miembro principal de su gabinete en la Cancillería era un espía de la Stasi. Él no lo sabía, obviamente, pero se sintió responsable. Camps debió hace tiempo empezar a limpiar el PP valenciano de indeseables. No ha querido y ha hecho valer que fue uno de los sostenes de Rajoy cuando una coalición de aznaristas quiso llevarse por delante al actual presidente del PP tras las últimas elecciones generales, para poner en su lugar a Esperanza Aguirre. Rajoy anda paralizado, recomendando indiferencia ante el diluvio de información sobre la trama con el que los diarios nacionales abren sus portadas. Esperanza Aguirre le ha ganado por la mano una vez más. Mientras él miraba para otro lado, la presidenta de la comunidad de Madrid decía que el que haya hecho algo malo que lo pague. Y así, Rajoy debió ayer copiar ese discurso, más responsable. O la dirección del Partido Popular en Valencia y en España actúa o tendrá razón Manuel Chaves cuando dice que se corre el riesgo de que Gürtel haga desaparecer a toda una generación de dirigentes del PP.

Y finalmente, está el capítulo estético. Sólo con los motes ya tenemos material: Don Vito, el Bigotes, el Albondiguilla, el Curita o el Cabrón. Regalos de relojes que valen lo que el presupuesto anual de muchas familias españolas, compras de coches de superlujo con marcas que no conoce el común de los mortales, conversaciones obscenas sobre miserias humanas que harían avergonzar al más pintado.

Pero no-pasa-nada. Si esto sigue así acabará costando la cabeza el mismísimo Camps o al mismísimo Rajoy.

Estados policiales V: China

Ignacio Martínez | 17 de agosto de 2009 a las 11:14

 

En Birmania hay 2.100 presos políticos. La más famosa de todos ellos es la Premio Nobel de la Paz Suu Kyi a quien hace una semana el régimen militar que gobierna este país asiático desde 1962 ha condenado a año y medio de reclusión domiciliaria, lo que supone que no podrá ser candidata en unas supuestas elecciones libres que dice la dictadura que habrá en 2010. A China le parece bien. Tanto que piensa vetar cualquier resolución que condene o sancione a Birmania en Naciones Unidas. Su argumento es que “la sociedad internacional debe respetar plenamente la soberanía judicial de Birmania”, en beneficio de la estabilidad regional. China, como Birmania, son dictaduras y estados policiales. Ignoro si Arenas, Cospedal, Camps, Aguirre, Rajoy, Mayor Oreja, González Pons y compañía son capaces de encontrar alguna diferencia con la España actual. Es un escándalo que un partido de gobierno como el PP, con dirigentes acusados de corrupción, pretenda incendiar el sistema político español para taparse.

El caso Gürtel entra en el circo romano

Ignacio Martínez | 15 de julio de 2009 a las 11:50

 

Huele a sangre al final de los sanfermines. Sangre española en el circo romano. Esperanza Aguirre ha sacado sus legiones mediáticas a la calle, y a Bárcenas le quedan horas como tesorero del PP. La incómoda posición de Rajoy defendiendo a los implicados de su partido en la trama Gürtel contra viento y marea se ha vuelto contra él. Lo haya hecho por convicción, por debilidad o por interés, ya es un hecho que esta historia de corrupción ha tocado a la cúpula de los populares. Y el último episodio nos devuelve a la lucha por el poder en el partido. Pretorianos y centuriones discuten de nuevo sobre la dirección de la nave. Los neoliberales seguidores de Aznar siguen apostando por Aguirre, una mujer de hierro en versión autóctona, con cara de no haber matado una mosca. Tanto coincide con Margaret Thatcher, que hasta encaja en la edad: la dama de hierro original llegó a primera ministra británica con 54 años y estuvo en el poder hasta los 65; y Esperanza tiene ahora 57 y tendrá 60 cuando se celebren las próximas elecciones generales.

Aguirre ha tenido la habilidad, la audacia o lo que hay que tener para limpiar el campo de los implicados en el caso Correa dentro de la Comunidad de Madrid, el único ámbito del PP en donde han rodado cabezas; las de alcaldes o consejeros autonómicos. Eso es justamente lo que no ha hecho Rajoy con Bárcenas o con Camps. El presidente valenciano se encomienda a la protección de los jueces del TSJ valenciano y confía en que el tribunal que examine su recurso archive el caso. Un Naseiro II, vamos. El instructor que le acusa de cohecho pasivo impropio viene a decir que le regalaron los trajes, pero a cambio de nada. Qué generosos Correa y el Bigotes, los tíos. Y qué ingenuo el presidente valenciano, qué cándido. Qué mentiroso. Francamente, prefiero la determinación de Aguirre que las dudas de Rajoy; las ironías de la presidenta de Madrid a la falsa cursilería de Camps.

Y en esto se abre la puerta del coliseo y salen a la arena Bárcenas, amenazando con airear secretos, y nuestra dama de hierro nacional, para retarle a duelo. El tesorero del PP ha filtrado que se llevó nueve cajas de la sede central de Génova con documentación comprometida para altos cargos populares, en especial Aguirre y su segundo, Ignacio González, que como buen compañero del partido es su enemigo mortal. Y Esperanza sale a su encuentro y le pide “de rodillas” que cuente todo lo que sepa de ella. En esta escena de la película es donde muere el gladiador Bárcenas. De momento se la envaina. Y Rajoy queda desacreditado.

Su tranquilidad natural permitió a Rajoy ser sucesor de Aznar y lograr hace un año un paseo triunfal en el congreso de Valencia, tras perder las elecciones por poco. Pero ahora debe decidir la suerte de Bárcenas; un problema que no se resuelve solo. Debe colocar su mano en el aire y, con decisión, poner el pulgar para arriba o para abajo. El coliseo no le quita ojo.

Espada de fuego contra el aborto

Ignacio Martínez | 19 de junio de 2009 a las 6:35

Dos de los mejores colaboradores de monseñor Rouco Varela han sido noticia en los últimos días. Primero Federico Jiménez Losantos ha anunciado que va a crear una nueva cadena de radio, que se llamará esRadio, en la que trabajará con César Vidal y Luis Herrero. Tienen algunas concesiones hechas por los gobiernos de Aguirre y Camps. Alguna más que caerá y van a trasmitir por internet. Un palo para la Cope. Rouco pierde al campeón de la última cruzada de su Iglesia contra los infieles, aunque el propio Losantos presumiera de no ser creyente. Pecata minuta.

Pero al jefe de la Conferencia Episcopal española siempre le quedará su fiel auxiliar monseñor Martínez Camino, figura estelar del catolicismo intransigente, a pesar de su condición de jesuita: Ayer hizo una nueva aparición para fulminar la ley del aborto, después de meses de silencio en la precampaña y la campaña. La experiencia es un grado y la Iglesia española no cayó en la trampa que ladinamente le tendió el Gobierno, lanzando la reforma de la ley de despenalización del aborto justo antes de la cita con las urnas. Fue una provocación fallida. No le costaba nada al Gobierno haber propuesto la iniciativa ahora y evitar la contaminación de la campaña, que alguna hubo. En sentido contrario, si Martínez Camino hubiese dado la conferencia de prensa de ayer hace un mes, el PSOE habría sacado más votos.

Personalmente tengo un problema con esta reforma legal. Hay argumentos razonables por parte de quienes la apoyan y quienes la rechazan. Y al revés: hay puntos de vista de partidarios y oponentes con los que estoy en desacuerdo. Por ejemplo, cuando veo a Martínez Camino en la televisión rasgarse las vestiduras por el drama del aborto, pienso automáticamente en los ocho años en los que el PP estuvo en el Gobierno y ni derogó la ley aprobada durante el Gobierno de Felipe González ni se escuchó la protesta de la Iglesia. Y cuando contemplo a Bibiana Aido en la televisión balbuceando su parecer sobre los seres vivos y el derecho de las niñas de 16 años a ocultar a sus padres su embarazo y un posible aborto, me viene a la memoria el empeño de Zapatero por entrar en el libro Guiness de los récords con la ministra más joven de la historia.

Lo que todos tenemos claro es que hay que reducir los embarazos no deseados y evitar que 115.000 españolas aborten cada año; y más de 20.000 andaluzas, el 43% de ellas reincidentes. Eso sólo se consigue con formación, información y ayuda. Educación sexual en la escuela, más transparencia en la familia sobre estos asuntos, mayor complicidad de los medios de comunicación… La lista de factores que podrían ayudar es larga. Pero desde luego no incluye las amenazas de excomunión y la espada de fuego de Martínez Camino. Eso sólo sirve para marcar territorio. Y esto no es una cruzada, sino un drama.