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Roma no paga traidores

Ignacio Martínez | 20 de diciembre de 2010 a las 10:13

Si la Roma de siglo y medio antes de Cristo no pagaba traidores, y ejecutó a los tres asesinos de Viriato en vez de pagarles, la Roma vaticana de hoy tampoco premiaría a alguien que hubiese perjudicado sus intereses o desobedecido órdenes. Cuando el sorprendente nuevo obispo auxiliar de Sevilla decidió en mayo que Cajasur dejase de ser caja y andaluza, hizo lo que se le pedía o, en todo caso, se bendijo su actuación. Así, esta entidad centenaria dejaba su pasado cordobés para los libros. ¿Por qué? Doctores tiene la Iglesia, pero si esperan que desvelen este misterio, tenga paciencia, porque nunca lo harán. Éste debe ser un ingrediente fundamental del secreto sobre cómo llegar a institución bimilenaria.

Lo que sí tiene la jerarquía eclesiástica es una magnífica coartada, la verdad. No han sido los únicos en protagonizar espantadas en el mapa cajero andaluz. Aquí casi todo el mundo ha jugado en contra de una concentración de las entidades andaluzas. Los curas ya utilizaron el argumento de que su resistencia numantina se debía a los puestos de trabajo. Una preocupación que no era angustiosa: fue compatible con negociar primero sus particulares privilegios y prebendas. El ajuste que hagan los vascos de la BBK en Córdoba nos dará la pauta sobre la sinceridad de aquella inquietud social. En realidad lo que ha prevalecido en todas estas historias es el hondo sentimiento localista que impera en Andalucía, que habría que incluir en la lista de rémoras a eliminar para conseguir un progreso regional.

Antes de que el sábado la santa madre Iglesia nos comunicase la buena nueva sobre el neófito monseñor Gómez, el viernes en Granada el subgobernador del Banco de España conminaba a las cajas que han pactado sistemas institucionales de protección a consolidar la totalidad de sus balances y convertirse en bancos. Si alguien pensaba que se metía en un sip para evitar una fusión, ha hecho lo contrario. Javier Aríztegui calificó estos procesos como fusiones de hecho en un seminario organizado por Cajagranada. Y urgió a todos los implicados a transferir la totalidad de su negocio bancario a sus bancos. Bancos con sede en Madrid, dicho sea de paso. En resumen, lo que pretende el Banco de España es que la General y Cajasol dejen también de ser cajas y andaluzas.

Un camino que deja el mapa español de bancos y cajas con un tremendo vacío de Madrid para abajo. A Andalucía le conviene tener una importante entidad financiera regional, pero también a España. De la misma manera que este país necesita tener un Santander o un BBVA. No se puede hablar de una economía andaluza, sin unas entidades financieras propias que ayuden a crear tejido empresarial. Con este panorama, Unicaja bien podría cambiarse el nombre a Caja de Andalucía y dejarse de querellas menores por marcas soleadas.

Pig is beautiful

Ignacio Martínez | 11 de diciembre de 2010 a las 12:33

Casi sin darnos cuenta, se ha establecido una división maniquea entre los funcionarios y los trabajadores de las empresas públicas en Andalucía. Los primeros son todos estupendos profesionales y han logrado su puesto por méritos incontestables en estrictas oposiciones. Los segundos son todos unos enchufados, que forman una administración paralela que es el oprobio de esta sociedad. Unos apestados. Todos malos en este lado y todos buenos en el otro. Injusto, porque la realidad no suele ser tan simple. Esta distorsión acaba generando violencia. Y no sólo la del sindicato de funcionarios que se opone a la reordenación del sector público. En las paredes de las delegaciones de las empresas públicas Egmasa, Tragsa y DAP en Almería han pintado enchufados como un insulto. Hace tres semanas hubo un cruce de insultos allí entre el personal de Egmasa y funcionarios de la Delegación de Medio Ambiente. Y trabajadores de Tragsa hicieron algo parecido en la puerta de la Delegación de Agricultura.

Los trabajadores púbicos se reivindican, como los negros del black power en los 60. Entonces se puso de moda el grito black is beautiful. Lo negro es hermoso. Aquellos fueron años de protesta contra la guerra del Vietnam, de duros enfrentamientos con la policía. En argot la definición de policía era pig, cerdo. Un ingenioso caricaturista de la época pintó una manifestación de policías, que imitaba el grito de guerra del orgullo negro: ¡pig is beautiful!, cerdo es hermoso.

Cuando en 1991 se introdujo en el Tratado de Maastricht, a propuesta española, un fondo de convergencia para ayudar a entrar en la moneda única a los países menos desarrollados, se reinventó el término pigs, como acrónimo de Portugal, Irlanda, Grecia y España (Spain), los países de la cohesión. La broma se olvidó hasta que en septiembre de 2008 la recuperó el diario económico de referencia en Europa, el Financial Times. Con trampa, porque cambiaba a Irlanda por Italia y dirigía sus dardos a los países del sur. Pero con el estado de depresión en el que nos encontramos, nadie se atrevió a entonar eso de “cerdo es maravilloso”.

Ahora ha tenido éxito el intento de considerar apestado a todo un colectivo. La inquina se concentra en las empresas públicas de la Junta. Nada se dice de las de ayuntamientos, diputaciones o mancomunidades. Sin embargo, el problema de fondo es otro. Hay 600.000 servidores públicos en Andalucía, todas las administraciones confundidas. Y son demasiados; es posible que no estemos en condiciones de seguir pagando el sueldo a todos. Si adaptásemos a la población andaluza la reducción de 25.000 civil servants de Irlanda o los 500.000 del Reino Unido, nos saldrían unos 60.000. Un recorte del diez por ciento, más de 3.000 millones de euros al año de coste salarial. Y a nadie se le ocurriría decir que es maravillosa esa espada de Damocles que genera tanta división en ese sector.

¡Árbitro, la hora!

Ignacio Martínez | 27 de noviembre de 2010 a las 19:17

Los catalanes votan mañana, a Dios gracias. Una campaña electoral puede resultar muy inestable para un país. Y más, si desborda las habituales promesas que sólo comprometen a quien se las cree o los ataques desleales al adversario. Si hace su aparición la astracanada, como lo ha hecho en esta campaña, es para preocuparse. Si un pueblo tan moderno como el catalán se deja llevar por estas cosas, es de temer que las municipales y autonómicas de mayo sean un pasodoble nacional.

La verdad es que sorprende la cantidad de salidas de tono que hemos presenciado. Ya saben, la España carterista, que roba a la industriosa Cataluña; la Andalucía en la que no paga impuestos ni Dios; la votante que tiene un orgasmo al votar al más insípido de los candidatos, la gaviota que hace desaparecer inmigrantes ilegales como quien mata marcianos…

Estas son unas elecciones regionales, con perdón de la expresión. Pero Cataluña es una pieza esencial de España, de enorme peso económico y político. Y el previsible ganador, CiU, tiene en su haber una trayectoria impecable al servicio de la estabilidad del Estado. Bien es verdad, que previo pago de su importe. Pero el balance es positivo. También es tradicional que el grupo catalán apoye en el Congreso al Gobierno. Lo hizo con la UCD de Suárez, con el PSOE de González, con el PP de Aznar y ya lo ha hecho anteriormente con los socialistas de Zapatero. Así que, si a CiU le faltan algunos escaños para la mayoría absoluta, es más que probable que haya un cambio de cromos entre Barcelona y Madrid, para interpretar en estéreo lo que se ha dado en llamar sociovergencia.

Esto le dará estabilidad al Gobierno, que falta le hace, ante la ansiedad manifiesta del PP porque haya elecciones generales, ante la certeza de que las ganaría. Esa ansiedad de los populares no es sana para ellos, que en su precipitación no acaban de poner encima de la mesa propuesta concreta alguna. Y tampoco es buena para el país. Queda un tercio de legislatura. Si esto fuese un partido de fútbol, faltaría media hora de juego. Y resulta que el equipo que va ganando (en las encuestas) grita desaforado ¡árbitro, la hora!

Cabe pensar que el PP lo hace por responsabilidad constitucional, cosa que sería muy de agradecer. Es como si pensaran que es la única salida ante una situación de emergencia nacional. Pero es al revés. Para convocar elecciones hay que disolver Las Cortes al menos 55 días antes de la fecha de la votación y después hace falta al menos un mes para formar gobierno. Total, tres meses de vacío de poder. Si hay una emergencia nacional y el PP quiere ejercer su responsabilidad, bien podría ofrecerse para un Gobierno de concentración nacional, presidido por un independiente de prestigio. Estamos atrapados entre el descrédito de Zapatero y las prisas de Rajoy por pillar el poder.

Andaluces y catalanes

Ignacio Martínez | 25 de noviembre de 2010 a las 23:29

 

Como uno de los temas favoritos de este blog es la relación de Andalucía con Cataluña, he aquí un interesante artículo que hoy publica Patxo Unzueta en El País.

 

Más datos verificados y razonamientos ordenados, y menos juicios retumbantes y aproximativos es lo que necesitamos para evitar tantos falsos debates, decía aquí hace dos años Soledad Gallego-Díaz; y ponía como ejemplo la publicación de las balanzas fiscales, a lo que se resistía el Gobierno: mejor que se conozcan, para que sepamos dónde está la riqueza y cómo se mueven los flujos entre comunidades ricas y pobres, de forma que pueda abrirse un debate sobre cómo compaginar los intereses de unas y otras.

Desde hace muchos años el asunto de la diferencia entre lo que pagan los catalanes en impuestos y lo que reciben del Estado forma parte del argumentario catalanista. Pero la aparición reciente de un patriotismo del interés, que presenta el independentismo como una opción racional en términos de coste/beneficio, y no solo ideológica, ha situado esa cuestión en el centro del debate nacionalista. “España, como Estado que pagamos, es un mal negocio”, dijo Carod-Rovira en 2003. Un vídeo de campaña de CiU presenta a un carterista envuelto en la bandera de España, atracando a un catalán. Es una imagen propia de la Liga Norte de Humberto Bossi: “Roma ladrona”. Hace un par de años, un concejal de ICV se hizo fugazmente famoso por sacar en su blog la sarcástica consigna “adopte a un niño extremeño” (con sus impuestos).

El líder de ERC, Joan Puigcercós, lo ha expresado afirmando que Madrid es “una fiesta fiscal” y que en Andalucía “no paga impuestos ni Dios”. El sábado pasado lo explicó (en la cadena SER) diciendo que la prueba de lo primero es que en Madrid hay más empresas pero menos inspecciones fiscales que en Cataluña; y sobre lo segundo, que no es sospechoso de antiandaluz porque siempre ha defendido políticas de integración de los inmigrantes. Artur Mas le reprochó su imprudencia: “Hay que ir con cuidado en cómo decimos las cosas, aunque podamos tener razón”.

El ex ministro Ernest Lluch, de cuyo asesinato por ETA se cumplieron diez años el pasado domingo, sostenía que la discusión sobre el déficit fiscal es inseparable de la del superávit comercial: el saldo entre lo que Cataluña exporta a otras comunidades y lo que les compra. Ese saldo viene siendo favorable a Cataluña desde que existen estadísticas y creció un 44% entre 1995 y 2006. En 2009, Cataluña vendió por un importe de casi 52.000 millones de euros, que doblaba el de sus compras. El saldo (24.000 millones) compensa ampliamente el déficit fiscal (unos 18.000 millones, según Artur Mas), y sirve, decía Lluch, para financiar empleos en Cataluña.

Desde hace poco existen también datos fiables sobre las relaciones bilaterales entre una comunidad y cualquier otra. Se sabe así que en el periodo 1995-2007, Andalucía ha sido el cuarto cliente de Cataluña; pero visto desde el lado andaluz, Cataluña es su primer proveedor, con el 19,8% del total. Lo que significa que Andalucía contribuye a la prosperidad de esa comunidad más que a la de cualquier otra. El saldo promedio del comercio entre ambos territorios es favorable a Cataluña en una proporción 60/40. Son datos de los informes sobre comercio interregional que desde 2004 realiza el Centro de Predicción Económica, con patrocinio de 11 comunidades autónomas.

Esos datos cuestionan el argumento de los independentistas por interés. Cataluña aporta el 15,9% de la población española y el 18,5% del PIB, mientras que absorbe el 25% del total de comercio interregional de España (suma de exportaciones e importaciones), lo que indica pujanza económica pero a las vez una fuerte dependencia del mercado español. De ello se deduce que la aportación catalana a la nivelación de servicios y cohesión social de las comunidades con menor renta es un gasto pero también una inversión en favor de su propio progreso.

Así se reconocía hasta hace pocos años, especialmente por parte de la izquierda, que criticaba las simplezas de la derecha nacionalista al respecto: su queja porque las comunidades con mayor renta están discriminadas en relación a lo que pagan sería aplicable a un barrio residencial de Barcelona respecto a uno popular. Pero lo insólito es que haya partidos que consideren que es una política de izquierdas el intento de poner límites unilateralmente a las políticas redistributivas del Estado.

Una encuesta reciente indica que el 65% de los catalanes apoya la propuesta de Artur Mas de un sistema similar al concierto vasco que reduzca a la mitad la aportación catalana a la solidaridad territorial; pero otro estudio que resumía aquí E. M. Herrera el día 18 reflejaba que el 67% de los catalanes eran favorables a transferir fondos a las zonas menos prósperas para garantizar similares servicios públicos en todas las comunidades, y el 74% lo era a la intervención del Estado para reducir las diferencias entre ellas. Y concluía que tal vez haya en ese tema, crucial en el debate actual, una divergencia entre la visión de la clase política de Cataluña y la del conjunto de sus ciudadanos. La abstención que se registre el domingo dará una pista fiable sobre la verosimilitud de esa hipótesis.

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Si yo tuviera un avión

Ignacio Martínez | 24 de noviembre de 2010 a las 12:29

Como aquella canción de los Sirex en los 60, si yo tuviera una escoba, o como la anterior de Pete Seeger si yo tuviera un martillo, un amigo me explica que si tuviera un avión bombardearía Corea del Norte con bocadillos de jamón y en unos días acabaría con la dinastía comunista que gobierna ese país desde hace 62 años. Añade a la munición unas antenas parabólicas para que los receptores vieran un poquito de mundo. De momento, el régimen comunista coreano lo que hace es presumir de su capacidad nuclear y atacar una isla del Sur.

Los Sirex, por cierto, lo primero que barrían era el dinero, al que atribuían la causa y el motivo de tanto desespero. Que se lo digan a los irlandeses. En un sólo una década, pasaron de país de la cohesión a encabezar la clasificación europea de PIB per cápita. En 1992 se dotó la primera partida de fondos de cohesión para los más pobres, llamados jocosamente pigs (cerdos). A saber, Portugal, Irlanda, Grecia y España (Spain). Y en 2002, sólo Luxemburgo, un territorio con menos habitantes que la ciudad de Málaga, tenía un producto bruto por habitante mayor que el de los irlandeses.  

Parecía un modelo perfecto de desarrollo: a diferencia de Andalucía, habían gastado poco dinero en infraestructuras, y apostaron por la formación y la investigación. La afluencia de capitales extranjeros por su bajo impuesto de sociedades y su condición de único país de habla inglesa del euro, hicieron el resto. Al milagro contribuyó que podía considerarse el estado número 51 de EEUU, en donde viven no menos de 35 millones de personas de origen irlandés. Tanto, que 16 presidentes americanos tenían ancestros en la isla, entre ellos, muchos de los últimos: Kennedy, Reagan, los Bush, Clinton y hasta el propio Obama, por parte de madre. Pero de modelo perfecto, nada. La burbuja inmobiliaria se ha comido las finanzas nacionales. Los irlandeses no pueden pagar sus hipotecas sólo con su tradicional bed&breakfast.

Los bombardeos pacíficos no son sólo producto de la imaginación. En el momento de la Marcha Verde en 1975, cuando el rey Hassan II lanzó contra la frontera española a unos 300.000 marroquíes desarmados, a algún oficial del Ejército español se le ocurrió que se les podía bombardear con agua durante la noche: con el frío del desierto, saldrían corriendo para el norte. Como se sabe, nada se hizo. Y 35 años después, el Sahara español sigue bajo dominio marroquí, aunque no bajo su soberanía.

Pete Seeger añoraba tener el martillo de la justicia, la campana de la libertad y la canción del amor entre hermanos y hermanas. Esa canción es de finales de los 40, época en la que Kim Il Sung se hizo con el poder en Corea del Norte. Hasta hoy, porque 16 años después de su muerte sigue siendo el presidente de su país. Una dictadura sin justicia, libertad o amor. Si yo tuviera un avión, bombardearía la Corea norteña con toneladas de sentido común.

Mal humor a flor de piel

Ignacio Martínez | 7 de noviembre de 2010 a las 11:21

Este país tiene una sobredosis de cabreo y ha decidido pagar su mala leche con el gobierno. Mejor dicho, con los gobiernos. El primero que paga el pato es el Gabinete Zapatero: el PSOE se queda ocho puntos por debajo del PP en el último estudio del CIS. Pero también doblan las campanas por el tripartito catalán; el mismo sondeo da a CiU diez puntos de ventaja sobre el PSC en las elecciones autonómicas de dentro de tres semanas. Y en Andalucía el panorama es similar. Los siete puntos que el PP le saca al PSOE en la encuesta que publica hoy este diario serían una mayoría absoluta, si la región fuese un distrito único.

El personal está deprimido y su primera tentación es desahuciar a los socialistas, culpándolos de la crisis y de no resolver sus problemas. Hay funcionarios de la Junta a los que todavía no se les ha pasado el enfado del recorte salarial del 5% y ya se suman a la protesta por la asimilación del personal laboral en las agencias autonómicas de nueva creación. Estas 25.000 personas, procedentes de empresas públicas o fundaciones, han sido calificadas por el PP como una administración paralela. Y ahora hay sindicatos de funcionarios que los consideran apátridas. Los sindicatos son así. En Cádiz amenazan con movilizaciones contundentes porque hay que buscarle todavía una colocación a los 600 antiguos trabajadores de la multinacional norteamericana Delphi. Si fuesen de una pequeña o mediana empresa nacional, les partiría un rayo.

Pero las protestas no se quedan ahí. He leído barbaridades contra la propuesta de Tráfico de que los coches circulen con las luces encendidas, incluso de día. Parece que es malo para el cambio climático, porque obliga a consumir más energía, y el lobby de fabricantes de bombillas saca tajada. Mal humor a flor de piel. En el Ministerio de Exteriores están que trinan con los cambios que está haciendo doña Trinidad. El tea party español está indignado con Zapatero, porque estaba en Afganistán en lugar de en Santiago, con el Papa. Y en Cataluña les pasa lo mismo con Puigcercós, que estará en Ascó protestando contra el cementerio nuclear, a la hora de la misa en la Sagrada Familia. Gane quien gane las elecciones, este país necesita recuperar la serenidad y el sentido del humor.

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2016, odisea andaluza

Ignacio Martínez | 3 de octubre de 2010 a las 14:03

Córdoba pasó el corte en la carrera de la capitalidad cultural europea de 2016. Málaga no. La rivalidad entre estas ciudades y las reacciones tras el resultado son un valioso material para el laboratorio de la cohesión regional. En Málaga, en donde la capitalidad no ha movido ni multitudes ni entusiasmos, y en donde sólo en el último año ha habido un impulso claro a la candidatura, la tentación es ahora echar las culpas a terceros, con insinuaciones de injusticias y agravios.

Pero Málaga perdió su oportunidad en 1999. El Ayuntamiento aprobó una propuesta socialista para solicitar la capitalidad con motivo del 125 aniversario del nacimiento de Picasso, en 2006. Ese año lo tenía adjudicado Holanda y el trueque de fechas necesitaba una gestión de Estado. Pero la alcaldesa Villalobos, amiga personal del presidente Aznar, nada hizo. Entre tanto, Grecia cambió la fecha de 2006 a Holanda, para que Patras fuese la capital europea de la cultura. Y Málaga se olvidó de la idea, retomada por Córdoba para 2016, sin que nadie, ninguno de los que ahora buscan culpables fuera o dentro de la ciudad, dijese esta boca es mía.

Málaga, incluso, se adhirió a la candidatura cordobesa, antes de decidir hacerle la competencia. Hay algo de incoherente en este paso. El alcalde De la Torre reivindica, con razón, que Málaga es la capital económica y financiera de Andalucía. Incluso ha anticipado que una eventual fusión de Unicaja con Cajasol debe tener su sede en Málaga. Y cuando se le ha reprochado el comentario por precipitado, ha tenido una respuesta adecuada: éste es un debate que tiene 30 años de retraso, desde el principio de la autonomía hubo que hacer un reparto de papeles entre los distintos territorios de la región. De acuerdo. Pero en coherencia con este principio, al mismo tiempo que Málaga reivindica su papel económico, financiero y tecnológico, debía haber apoyado a Córdoba en este envite.

En Córdoba ha habido más movilización y más entusiasmo por la capitalidad, aunque todavía tiene rivales de peso como San Sebastián. A ver si ahora, aplicando la mejor doctrina De la Torre, somos capaces de convertir en una odisea regional la propuesta cordobesa, con el apoyo decidido de todos los andaluces.

Subsidios y derechos

Ignacio Martínez | 13 de septiembre de 2010 a las 12:21

Las masivas transferencias de renta al sur hoy son injustas. Lo decía ayer en La Vanguardia Lorenzo Bernaldo de Quirós, presidente de la consultora Freemarket. Ignoro el parentesco que tenga con Constancio Bernaldo de Quirós, alumno y más tarde colaborador de Francisco Giner de los Ríos, autor entre otras obras del folleto El espartaquismo agrario andaluz, publicado en 1919, o el libro El bandolerismo andaluz, aparecido en 1933. Pero me temo que su posible antepasado jurista tuvo mayor consideración con Andalucía que este eventual descendiente, presentado como un federalista sin melindres y simpatizante del Partido Popular.

Aclara B. de Quirós que no quiere decir que andaluces y extremeños sean holgazanes, pero se pregunta en qué se han gastado las masivas transferencias de dinero y cómo han sido gobernados estos territorios, para que el diferencial de renta entre el norte y el sur apenas se haya movido en treinta años. “El PSOE está defendiendo ese estatus como si fuese un partido africano”. En resumen, piensa que el Estado de las autonomías se sostiene gracias a las clases medias de Madrid, Cataluña y, en menor medida, Baleares y Valencia.

En Andalucía es seguro que en los años de abundancia se han creado organismos y empresas públicas que en estos tiempos de estrecheces no se habrían puesto en marcha. Pero igual que en las demás regiones, gobernadas por PSOE, PP o nacionalistas. Clientelismo ha habido en todas las autonomías, en particular en las que el partido gobernante ha prolongado su estancia en el poder. La nueva situación exige la máxima austeridad al sector público, pero el argumento de que Cataluña y Madrid mantienen a una España subsidiada es discutible.

No son los territorios los que tributan a Hacienda, sino las personas. Así que quienes más tienen, más pagan al erario público, que tiene que atender las necesidades de la población, allí donde esté. Pero hay otro elemento que se utiliza menos. Desde la creación del Benelux en 1944, por los gobiernos en el exilio de Holanda, Bélgica y Luxemburgo, se establecieron unos mecanismos compensatorios para la supresión de los derechos de aduana. Así era la política de libre comercio inspirada por la derrota del proteccionismo puesto en marcha tras el crack del 29.

A esos mecanismos de compensación se les llama política de cohesión en la Unión Europea. La eliminación de ese principio en el interior del mercado único español consagraría el predominio de las regiones de fuerte desarrollo industrial sobre los territorios tradicionalmente agrarios. Hay que reclamarle austeridad al gobierno regional y capacidad de iniciativa a la sociedad civil andaluza. Pero parece un derecho razonable que los mecanismos compensatorios perduren mientras haya supresión de aranceles y diferencias de renta.

Debate taurino en Andalucía

Ignacio Martínez | 8 de septiembre de 2010 a las 9:43

La Mesa del Parlamento regional debe admitir hoy a trámite una iniciativa ciudadana para prohibir las corridas de toros en Andalucía. La propuesta cumple los requisitos, así que a sus autores les darán cuatro meses para recabar 75.000 firmas para que el asunto se debata en la Cámara. El debate tiene un resultado conocido de antemano. Pero aunque no prospere, es interesante que el segundo asalto de los abolicionistas se haga en el territorio español más genuinamente taurino. La identificación de lo andaluz con lo español en la imagen internacional del país, en el inconsciente colectivo nacional y en la propia mentalidad de los ciudadanos de la región es una oportunidad para que se ponga en evidencia la realidad de la fiesta.

También, por qué no, pondrá en evidencia a algunos abolicionistas. Llama la atención que contrarios a las corridas abominen de la bandera de España con el toro de Osborne. ¿En qué quedamos? Se supone que la campaña contra las corridas se hace para evitar que sufra el animal y en defensa del toro. Y el ejemplar de Osborne es un toro en libertad, en el campo, que contempla el horizonte. No está banderilleado, ni picado, ni estoqueado. Pero molesta a ciertos activistas, que acaban siendo antitaurinos. O sea, contrarios a los animales.

Y si hay mucha hipocresía en el bando contrario, un servidor, que es aficionado, no se encuentra más cómodo con los del bando propio. Un ejemplo. La corrida Goyesca de Ronda es un acontecimiento social de primer orden para una buena parte de Andalucía, especialmente de Jerez, Sevilla y Málaga. Es una cita que marca el inicio oficioso del curso. Este año, unos amigos de Fran Rivera Ordóñez, como apoyo a la fiesta, quisieron hacer el paseíllo, como areneros. La idea no era mala. Tampoco lo era llevar un virtuoso del clarín desde Sevilla. Pero entre los areneros estaba el escritor Sánchez Dragó, que se preocupó bastante más de lucirse para la galería que de hacer seriamente su labor. Vengan sonrisitas para los tendidos y vengan saludos mientras amontonaba arena aquí y allá, en vez de esparcirla… Se lo pasó en grande el hombre. Lo mismo cabe decir de los alardes solistas del clarín. El empresario Rivera Ordóñez en vez de adornar la pasarela local en la feria de septiembre haría mejor en traer a Ronda toros con más trapío y más bravura. Una corrida de toros es una cosa muy seria, no es una charlotada.

(Lo más seriamente taurino de este año en Ronda ha sido la excelente exposición que con motivo del 225 aniversario de la plaza ha preparado la Real Maestranza. Documentos, escritos, grabados, fotos y carteles ilustran la construcción de la plaza y sus dos siglos largos de existencia. Un grupo escultórico de 27 figuras del Museo de Arte Taurino de Valladolid y una recreación aérea de cómo sería Ronda en 1785 son dos de las joyas que encontrarán. No se la pierdan).

Análisis de la coyuntura económica de Andalucía

Ignacio Martínez | 20 de julio de 2010 a las 13:41

”Rafael

  • Panorama plano un año y lenta recuperación después
  • El sector inmobiliario arrastra a otros 21 sectores en las tablas input output. La obra pública sólo a cuatro.
  • El ICO ha dado el 85% de los préstamos de menos de un año y menos de un millón este año en España
  • La excelencia no sólo hay que buscarla en los sectores de moda, también en los tradicionales
  • A Andalucía ‘se le ha pasado el arroz’ en materia de fusiones
  • Para el futuro hay que acabar con la cultura de las subvenciones y generar una cultura empresarial

La cita fue el viernes 16 de julio, que coincidió con la adjudicación de Cajasur a la BBK. Fue una coincidencia. Un resumen de la conversación se publicó el domingo 18 de julio en las ediciones de papel de nuestros periódicos. Esta es una versión casi íntegra. Casi todos los economistas que analizan la actualidad en los nueve diarios del Grupo Joly le quitan dramatismo a que haya ganado la subasta la ‘kutxa’ vizcaína; sostienen que la caja única es una cuestión más política que económica, aunque como verán hay discrepancias. Y sobre la coyuntura opinan que queda un año malo, pero no mucho peor que éste, y después vendrá una lenta recuperación.

FUTURO INMEDIATO

Joaquín Aurioles. Estamos a las puertas del gran test que va a ser el Pesupuesto para 2011 que presente el Gobierno y sus necesidades de financiación. Es el tema de fundamental, con dos amenazas: la evolución del mercado de trabajo y la confianza, que va a estar condicionada por los avances que se produzcan en las reformas. La previsión de la evolución del paro es claramente negativa y puede dar al traste con la recuperación de la imagen de la economía española y la credibilidad del país. Y queda otra amenaza que es la duda sobre si las comunidades autónomas van a responder con lealtad a la consolidación fiscal propuesta por el Gobierno. Si las respuestas son positivas, la evolución puede ser a mejor. La percepción personal del presidente del Gobierno ha mejorado desde que ha adoptado medidas impopulares y esto ayuda a la imagen exterior del país.

Rogelio Velasco. En los próximos meses y años la situación no va a ser mucho mejor, ni mucho peor que ahora. Vamos a crecer a un ritmo menor que el 0,5%, completamente insuficiente para crear empleo. En el interior, porque el gasto público va a ir reduciéndose para cubrir en parte los objetivos de déficit. Y en el exterior, porque todos los gobiernos europeos están llevando a cabo medidas de reducción del gasto público y por tanto la exportaciones españolas, que en un 70% van a los otros países europeos, tampoco van a poder tirar significativamente de la actividad. Veo un panorama bastante plano en los próximos doce meses.

INMOBILIARIO

Gumersindo Ruiz. Hay una situación plana con grandes incertidumbres todavía en el sector inmobiliario. Cualquier cosa que se haga, presupuestos, balances, cajas de ahorro, depende de la evolución del sector inmobiliario, que está detrás del origen de la crisis y sigue estando ahora mismo como una incógnita. Cualquier análisis que se haga de ingresos o dotaciones del sector financiero, de temas laborales de arrastre sobre otros sectores depende del inmobiliario en gran medida. En las tablas input output tiene arrastre sobre 21 sectores de la economía andaluza, mientras que la obra pública sólo lo tiene sobre cuatro sectores. El mercado no funciona, los precios no se acaban de ajustar, han bajado muy poco. Y no se van a ajustar, porque no hay mercado. Y un 25% de las promociones que se iniciaron antes de la crisis no recurrieron a crédito para financiarse, lo harían con dinero negro o como fuere. Esa gente puede esperar a vender. El sector se ha retraído con carácter general. Hay ya en algunos sitios un desfase entre el inicio de viviendas y la demanda potencial. De tal manera, que puede haber falta de oferta, porque se tarda tres años en hacer una vivienda.

ANDALUCÍA

Francisco Ferraro. Comparto las ideas que se han dicho. Sobre Andalucía en concreto, nos esperan tiempos planos. Tendremos una contracción liviana a partir de septiembre, que puede durar hasta el principio de la primavera, y habrá una ligera recuperación a partir de entonces. Andalucía tiene algunos hechos diferenciales que pueden modificar algo los pronósticos que se pueden hacer para el conjunto del país. Aquí hay un mayor peso del sector público, lo que significa que los ajustes presupuestarios, tanto en rentas salariales como en inversiones, van a tener un mayor efecto en Andalucía que en el conjunto de España. También el peso del sector de la construcción en Andalucía es más elevado que en la media nacional, y el exceso de stock de vivienda residencial es mayor. Así mismo hay más desempleo; en Cádiz ya el 31% de paro y la media andaluza en los datos EPA del primer trimestre es superior al 27%, frente a una media española del 20%. Todo eso provoca un efecto mayor de la contracción de la demanda interna. A eso hay que añadirle un mayor endeudamiento privado, de empresas andaluzas y sobre todo familias.

Fernando Faces. En Andalucía, la relación entre créditos y depósitos está por encima del 2; 2,1 o 2,2, más del doble de créditos que de depósitos, mientras que en Extremadura es 1,6. Las dos regiones están a la cola de España en desarrollo, pero hay una mucho más austera que la otra. Y además a lo largo de 2007 se disparó. Es decir que frenamos en los créditos de los últimos; cuando los demás estaban frenando, nosotros seguíamos endeudándonos. En Galicia también pasó.

Francisco Ferraro. Y también hay carencias en el sector exterior, tenemos buenas empresas agrícolas, industriales y de servicios, pero nuestra cuota exterior en mucho menor de lo que nos correspondería en términos de población o de PIB. Aquí podemos sufrir la crisis un poco más que en el resto de España.

José Ignacio Rufino. Creo que ya se ha espantado el pánico a los riesgos de bancarrota presupuestaria. Se están cubriendo razonablemente las emisiones de deuda. La deuda autonómica es menor que la media de las comunidades y eso tiene su interpretación positiva. Hay una mayor confianza financiera y si empieza a fluir el crédito habrá una cierta recuperación, aunque no en el corto plazo de un año. De aquí a un año veo el mantenimiento de la situación ligeramente depresiva. La enorme deuda inmobiliaria hace que los bancos maquillen sus balances: la renovación de los créditos, para evitar reconocer el impago en forma de provisiones.

Gumersindo Ruiz. Porque no se sabe lo que va a valer. No es que se trate de engañar.

Fernando Faces. Se están vendiendo viviendas. Hay precios de mercado. Y sabemos que están un 30% por debajo de los de 2007, en zonas como el Aljarafe en Sevilla.

José Ignacio Rufino. Creo que hay una victoria pírrica en el tema de la deuda regional. Muchas comunidades van a tener dificultades, que van a hacer el modelo autonómico insostenible. Hay que tener un organismo de coordinación, en vez de esta conferencia de presidentes que no sirve para nada, que se replantee todo el modelo financiero, a partir de la nueva situación. Esas son las oportunidades de la crisis, que las cosas se racionalicen. El paro es el principal lastre y a corto plazo no se va a resolver.

EMPLEO

Rafael Salgueiro. Estoy enormemente esperanzado de cara al futuro. Al gran ajuste del empleo privado ya se ha realizado. Nos falta el ajuste del empleo público, que va a comenzar ahora. Y creo que estamos ante una bendita crisis fiscal, que está obligando a reducir el gasto, a discutir sobre el alcance del estado del bienestar y sobre la arquitectura institucional. Y todo esto es absolutamente bueno. No creo que una reducción del gasto público tenga un afecto tan dramático sobre el crecimiento y el empleo. No me he creído nunca un indicador keynesiano y sigo sin creérmelo. Gastar fuertes sumas de dinero público no crea empleo, salvo para quien se crea que el Plan E ha creado 800.000 puestos de trabajo. Y sí creo que puede tener más impacto en el crecimiento y el empleo las incertidumbres en los cambios de regulación, cómo se van a hacer los cambios estructurales y las subidas de impuestos, que creo que es lo peor que se podría hacer este año.

Ignacio Martínez. ¿Crees en los cambios estructurales, pero no en la subida de impuestos?

Rafael Salgueiro. Mientras Canal Sur Televisión siga emitiendo, no creo que haya nadie moralmente autorizado a subir ningún tipo de impuestos en Andalucía.

Fernando Faces. Vamos a tener una segunda caída este semestre que viene y el primero del año próximo. Será ligera, en torno al -0,3% o -0,4% del PIB. Fundamentalmente por temas financieros y de confianza. La crisis financiera no está resuelta ni a nivel internacional, ni a nivel nacional. Han vuelto a aflorar tensiones de liquidez en los bancos. España acapara el 25% de las créditos que está dando en Banco Central Europeo. La mala imagen que está dando nuestro país a través de su deuda soberana, se está contagiando a la banca. La banca española tiene consignado en sus balances unos 150.000 millones de deuda pública, de la que 126.000 millones es dinero del BCE al 1% con el que la está financiando de manera rentable. Si la clave de la crisis fue la financiación de empresas y familias y el desplome que surgió, esto va a seguir posiblemente con crecimientos negativos el resto de 2010 y el primer semestre de 2011. Es muy difícil que se recupere ni el consumo, ni la inversión, ni la confianza suficiente.

REFORMAS

Ignacio Martínez. ¿De qué va a depender la recuperación de la confianza?

Fernando Faces. En gran medida, de la coherencia que se tenga en la ejecución de las reformas. Y delo apoyo que a estas reformas haya por parte del conjunto de los partidos, también de la oposición. Hasta ahora no lo ha habido, nos encontramos ante un Gobierno que ha puesto sobre la mesa al dictado de otros, pero nadie quiere compartir eso. Y así es difícil que se recupere la confianza. Por otro lado, en Andalucía ha habido un desplome de la inversión exterior, tanto extranjera, como del resto de España.

ENDEUDAMIENTO

Ignacio Martínez. ¿Alguna pincelada positiva para Andalucía en este panorama?

Fernando Faces. El gran peso del sector agroalimentario. Es el que mejor se está comportando; mantiene el consumo y las exportaciones. Y este sector pondera en Andalucía más que otras regiones y es un factor de estabilidad. Y a nivel nacional otra nota positiva es el desapalancamiento que está haciendo el sector privado; es impresionante, de los más duros y veloces de toda Europa. La balanza por cuenta corriente, el déficit exterior, ha pasado del 10% en 2009 al 4% este año. Esta es la expresión clarísima del desendeudamiento que están haciendo familias y empresas. Cuando se normalice la situación se va a generar una dinámica de consumo e inversión notable.¿Cuándo? Probablemente a partir del segundo semestre de 2011. La tasa de ahorro en España ha superado el 18%; que es algo que no conocíamos en España.

Jerónimo Molina. En 2010 se ha producido un frenazo respecto a las expectativas que había. Ese frenazo nos lleva a una situación nueva que está condicionada por el nivel de la deuda acumulada. España es el país más endeudado del mundo. Ahora no tenemos una financiación adecuada para el nivel de endeudamiento que hemos generado. Hay que recuperar la credibilidad, que es la base de la financiación. ¿Cómo? Con austeridad y con ajuste de cinturón. Eso nos lleva a una caída del consumo y de la actividad. Es una situación compleja de la que es difícil salir. Una de las pocas alternativas que caben es la salida al exterior. La austeridad de franceses o alemanes tampoco ayuda; por tanto, no es previsible que a corto plazo vayan a tirar más de nuestras exportaciones o nuestro turismo. Sobre el desapalancamiento de las familias y las empresas, hay que decir que la reducción del consumo no resuelve la deuda acumulada.

Fernando Faces. No. Pero primero hay que tapar el agujero. Y después vendrá reducir el nivel de la piscina…

Jerónimo Molina. Tradicionalmente en Andalucía en las fases expansivas aumentamos más que proporcionalmente nuestro consumo y cuando tenemos una caída, la exportación se comporta mucho más estable, pero caen las importaciones. En el primer trimestre de este año, por primera vez aparecen datos positivos tanto de las importaciones como de las exportaciones regionales.

Gumersindo Ruiz. Lo más grave es el efecto sobre el empleo. La consecuencia de este ajuste va a ser un aumento del paro. Entonces, el que los funcionarios sean un poco más pobres o que el país crezca un poco menos tendría una importancia relativa, si no fuera porque se traduce luego en más paro.

CAJASUR Y LA BBK

Ignacio Martínez. ¿Qué impresión os ha causado la decisión del Banco de España sobre Cajasur?

Jerónimo Molina. Creo que habría sido mejor para Andalucía que Unicaja se quedase con la Caja Castilla La Mancha que haber estado procurando la caja única. Es bueno tener una entidad financiera importante en Andalucía, si tiene que ser una caja única es una cuestión más política que económica. Y es conveniente no doblar sobre lo que ya hay. Pensando en el bien de una empresa, es más lógico en vez de doblar oficinas en tu mismo territorio, asociarse con uno de fuera.

La caja única tiene más inconvenientes que ventajas.

Fernando Faces. La reforma de la ley de cajas ha enunciado una senda larga de privatización. Va a haber como cuatro trajes distintos, y pueden emitir cuotas participativas, acciones que era su principal problema. Hay otros problemas que no se han resuelto con la reforma que son la politización y la dependencia de las comunidades autónomas. Lo que sí se ha abierto es un camino hacia su capitalización y hacia su lenta privatización. Dicho esto, el que sea una caja andaluza la más grande o una compuesta por cajas de varias regiones es irrelevante para los ciudadanos y para las empresas. No hay que lamentarse de que la solución de la subasta de Cajasur sea la BBK, tan solvente como puede ser Unicaja o más. Yo creo que la gran apuesta de las cajas andaluzas es encontrar matrimonios, SIP, fuera. Ese es el trabajo que tienen que hacer. Y si pueden liderar una SIP fuera, mejor. Ese es el camino, no concentrar riesgos, préstamos, servicios en una única región.

Rafael Salgueiro. Hemos explicado antes la gran diferencia entre el crédito concedido y el ahorro en Andalucía, que es casi de dos a uno. En esta situación lo que nos interesa con entidades capaces de captar ahorro en el exterior y prestar en Andalucía. Antes no era un problema, porque cajas y bancos conseguían dinero con gran facilidad en los mercados mayoristas, pero ahora eso está muy limitado. Por eso, me congratulo de que la BBK se haya quedado con la caja de Córdoba. Entre otras cosas para que comprueben los políticos que no se hacen las cosas según su voluntad o sus deseos. La caja única no nos añadiría nada. Y mucho me temo de que se nos ha pasado el arroz en materia de fusiones. Andalucía ya no está en condiciones de liderar ninguna SIP, porque el modelo ya se ha terminado de configurar. Por culpa de los intereses personales se han quedado prácticamente fuera de juego. Vamos a un sistema en el que habrá algunas cajas muy locales y algunas grandes, pero este modelo de tantas SIP agregadas, de tantas sociedades de garantía recíproca, me parece inestable. Y muy pocas van a conseguir la financiación que esperan emitiendo cuotas participativas.

FUNCIÓN SOCIAL DE LAS CAJAS

José Ignacio Rufino. Más allá de que haya una caja única o varias cajas, creo que las cajas deben subsistir y no converger completamente con la banca tradicional. El pendulazo es muy peligroso. La función social de las cajas debe seguir existiendo.

Fernando Faces. Lamento que vaya a suceder, pero es el camino que se ha abierto.

ARMA POLÍTICA

José Ignacio Rufino. También ha habido una burbuja en la manipulación en el manejo político de las cajas, con inversiones absolutamente ineficaces en sectores sin futuro por dar una patada a seguir. Eso se ha terminado, pero no por ello se debería acabar con el modelo y con la función social de las cajas. Ahora bien, hay que terminar con todo este cabildeo de políticos en los consejos de administración con sumas elevadísimas. A las cajas hay que defenderlas como posible arma, política incluso, que también en algunos momento puede apagar fuegos, que pueden tener consecuencias letales para el sistema regional.

Rafael Salgueiro. Tienen que ser independientes como la Caixa o terminan financiando aeropuertos como la de Castilla La Mancha.

Francisco Ferraro. O Isla Mágica, sin ir más lejos. Se le ha dado una importancia política desmesura en Andalucía al devenir de las cajas de ahorro. Y la importancia de un sistema financiero es que sea eficiente, que los costes de intermediación sean los mejores posibles y los más profesionales. Y aquí en Andalucía creo que se nos ha pasado el arroz. Ha habido tantos intereses, ha habido tanta gente metiendo mano en la paella, que no se han tomado posiciones en los tiempos adecuados. Otros han hecho movimientos interesantes y nosotros aquí hemos estado convocando a los sindicatos, a los partidos, a ver qué opinan…

VENTAJAS DE UNA GRAN CAJA

Rogelio Velasco. La eficiencia es lo más importante en una caja. Servicios de calidad al menor costo, etcétera. Que hubiera una gran entidad financiera con sede en Andalucía podría tener ventaja sólo si se reclutara al mejor personal, hubiera ánimo de expansión nacional e internacional, fuera una referencia para el sistema financiero, la política de personal, desde el último mico en la última oficina fuera la mejor en cuanto a selección y formación…

Francisco Ferraro. Y hubiese realmente un plus para la comunidad de su obra social.

Rogelio Velasco. Que fuese para becar a estudiantes en Harvard a hacer Medicina, Ingeniería o Económicas, como hace la Caixa y Caja Madrid desde hace 50 años. Y no dedicarlo sólo a otros temas. En fin, dadas las interferencias políticas que vemos aquí en Andalucía en particular y la historia, soy pesimista. Una gran caja con sede aquí no serviría para nada.

NECESITAMOS UNA GRAN ENTIDAD FINANCIERA

Joaquín Aurioles. Estoy en desacuerdo con todo. Lamento profundamente que se nos haya pasado el arroz. Creo que todavía se puede hacer algo, pero lamento profundamente que nos haya pillado mirando para otro lado. Lamento que el mapa español de bancos y cajas vaya a tener un tremendo vacío de Madrid para abajo. Lamento que no haya una caja andaluza grande. Eso no es bueno para Andalucía, pero tampoco para el conjunto de España. La economía no funciona con reglas celestiales, y necesitamos una importante entidad financiera regional. Es tanto como decir que España necesita un Santander o un BBVA. Lamento que lleguemos tan tarde. Y la caja única es la única reparación posible al desaguisado que se ha creado. No creo que podamos hablar de una economía andaluza, sin unas entidades financieras que ayuden a crear tejido.

¿QUÉ HACER?

Ignacio Martínez. Y ahora qué reformas necesita Andalucía para el futuro?

SOCIEDAD CIVIL

Joaquín Aurioles. Andalucía necesita una profunda reforma de su entramado institucional. Andalucía necesita sociedad civil independiente, no intervenida y ni contaminada por el sector público. Y, por ejemplo, suspender a llamada concertación social.

EXCELENCIA

Rogelio Velasco. En Andalucía, como en cualquier región o país, el cambio de modelo pasa por la búsqueda de la excelencia. No hay que pensar sólo en la aeoronáutica y en sectores sexy que están de moda, sino en hacer una botella de agua que bien etiquetada y bien envasada se pueda vender por 6 euros, como hacen los franceses, en lugar de uno. O un bote de mermelada. Eso hay que hacerlo con excelencia, hay que exportarlo. Hay que aprender idiomas, hay que tener una economía más orientada hacia el sector privado, hacia el cosmopolitismo, hacia la internacionalización. Mirarnos menos al ombligo, el mundo se ha hecho muy grande. Modernizar la sociedad, sin mirar al sector público. Darle más importancia a las carreras de ingenieros o economistas, y no esta sociedad actual gobernada por juristas y filósofos desde hace un siglo. Todo eso es el cambio de modelo productivo.

Francisco Ferraro. Los maestros y los geógrafos han introducido alguna variable recientemente.

CRÉDITOS ICO

Gumersindo. En la actualidad hay un problema gravísmo de las pymes y autónomos. Tienen difícil acceso a la financiación. No tenemos en Andalucía ningún instituto que pueda servir de puente con el ICO. Y durante 2010, el ICO ha dado el 85% de los prestamos inferiores a un millón de euros y a menos de un año, o sea, los préstamos de liquidez. Hay que buscar una medida de urgencia de conexión entre el Gobierno andaluz y el ICO para canalizar este tipo de préstamos.

ADELGAZAR LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

Francisco Ferraro. Hace falta también que nuestra administración pública entienda el discurso que ha hecho Rogelio. El problema en España es que el cambio de discurso se hace siempre tarde. Todavía escuchamos que estamos así por culpa de la crisis financiera internacional, por culpa de los especuladores, sin darnos cuenta de cuales son nuestras propias miserias. La Junta de Andalucía debe hacer una reforma de la administración pública; las medidas anunciadas por Griñán son escasas e insuficientes. La reforma de la administración pública pasa por adelgazar su peso. Y eso es reducir el número de empleados públicos y en el número de organismos e instituciones, no tanto los salarios. Hay que profesionalizar la función pública; los ciudadanos tienen que percibir que la función pública está al servicio de la sociedad, no para ponernos dificultades. Sobra la televisión autonómica, las diputaciones provinciales, numerosos consejos consultivos o el Comité Económico y Social. Tenemos que ver hasta dónde podemos llegar con el estado de bienestar. Y hay que cambiar la política de fomento económico. Regar con subvenciones no es una política de fomento.

José Ignacio Rufino. Me hago una pregunta sobre el sistema de pensiones. ¿Por qué se trata igual a un soltero, con una renta superior que a un padre o madre de familia que tiene a su hijo en casa hasta los 30 o más y las deducciones fiscales sobre son hasta los 18 años. Habría que tener en cuenta el currículo social de contribución.

REDUCIR SUBVENCIONES

Rafael Salgueiro. Hay que romper las cadenas. En Andalucía hay que cambiar los contenidos de los medios de comunicación públicos y probablemente los propios medios de comunicación. La concertación social, cuyos resultados son desastrosos. Sustituir la oferta indiscriminada de subvenciones y reducirla al máximo. La administración pública se queda sin dinero para pagar a sus funcionarios. Espero que la reducción de personal la haga ordenadamente.

FORMACIÓN

Fernando Faces. Hace falta una educación orientada a las necesidades de la sociedad, del mercado, de la industria. Incluidos los idiomas. Es la palanca para otra, la cultura empresarial. Eso se cambia desde la formación. Y que implique la ruptura de la cultura de las subvenciones. Modelo económico. Estamos equivocados con el descubrimiento de nuevos sectores. En todos los sectores tradicionales cabe la innovación, para la mejora de la eficiencia.

Jerónimo Molina. No es tanto el cambio de modelo productivo sino producir de otra forma.