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Suspensos en el Día de Andalucía

Ignacio Martínez | 28 de febrero de 2009 a las 11:30

Todos los líderes políticos suspenden en todas las encuestas publicadas en la prensa en el Día de Andalucía. Esta es la única constante, porque en el resto de parámetros hay diferencias de unos sondeos a otros, aunque siempre ganen los socialistas. Mientras la del Grupo Joly le da siete puntos por delante al PSOE respceto al PP, a pesar de que ambos supendan en el criterio de los ciudadanos, la de Vocento le concede a Chaves una ventaja de tres puntos sobre Arenas, y la de Prisa deja el margen en un escaso punto. En la primera hipótesis el Partido Socialsta mantiene la mayoría absoluta, en las otras dos la pierde, aunque tenga en ambos casos el eventual comodín de Izquierda Unida, para seguir en el poder. La crisis y los muchos años de gobierno le pasan factura a la marca PSOE, aunque siga siendo la que mejor de vende todavía. Pero quedan tres años para las elecciones autonómicas y la crisis no va a parar de crecer. Quizá por primera vez desde 1994 la alternancia se ve posible. La desaparición de los andalucistas del Parlamento, en la que tanto mérito tuvieron los errores del PA, como la machacona insistencia de Chaves de convocar elecciones regionales con las nacionales, hasta hacer desaparecer el debate andaluz, se vuelve ahora contra el PSOE. Que se consolide esta tendencia depende de lo bien o lo mal que lo hagan unos y otros en los tres apasionantes años que quedan hasta 2012.

El PP, en la centrifugadora

Ignacio Martínez | 11 de febrero de 2009 a las 9:31

Es como si fuera una película de dibujos animados. Se meten los dirigentes del PP en una centrifugadora; el último saca la mano, pulsa el botón de on y cierra la puerta. A partir de entonces, se ve a un pelotón de gente dando vueltas en el tambor y, de vez en cuando, la cara aplastada de alguno en el cristal de la lavadora. Son caras conocidas. La máquina va destilando miserias: clanes, dossiers, tramas.

No se sostiene la pretensión de que la actuación del juez Garzón es una conspiración contra el PP del Gobierno, de la Policía, de la Fiscalía Anticorrupción. Garzón procesó en el pasado a dos ministros de Felipe González por la trama de los GAL y acabaron en la cárcel. Es cierto que este magistrado tiene una enfermiza afición al exhibicionismo. Pero la misma persona no puede ser un héroe cuando procesa a los adversarios políticos y un villano cuando imputa a los correligionarios. Al salir a la luz el escándalo de la presunta trama de corrupción de Madrid, la secretaria general Cospedal se apresuró a decir que el asunto no iba con ellos. Pero inmediatamente después rodaron cabezas. No serán las últimas en este partido y en los demás, a medida que durante los años de la gran depresión que viene salgan más casos de conseguidores que se han enriquecido durante los locos años 2000.

Hay crisis para rato, aunque el presidente Obama diga que en 2010 empezará la recuperación en Estados Unidos. Porque, aunque sea cierto, nadie discute que Norteamérica saldrá de la crisis antes de Europa, Europa antes que España y España antes que Andalucía. La prueba más evidente de lo mal que están las cosas en España fue la torpe, fatigosa e interminable intervención del presidente del Gobierno ayer tarde en el Congreso en el debate sobre la crisis.

Por eso es imprescindible que el PP esté presente en el escenario limpio, transparente y fuerte. Rajoy debe poner en marcha con urgencia una comisión de investigación interna que clarifique y depure responsabilidades. De una vez por todas debe acabar con la lucha de clanes, las batallas de los dossiers y las subastas de mordidas. España necesita un PP ejerciendo con toda intensidad su labor de oposición. Y Rajoy no sobrevivirá como líder si no logra encauzar la situación. Es incluso posible que no continúe como presidente popular si su partido pierde las elecciones gallegas y vascas.

En ese caso, el papel estelar recaerá en alguno de los dirigentes que más callados están en este momento y cuya cara no aparece en el cristal de la centrifugadora. ¿Todos están en la máquina dando vueltas? Aparentemente, no. Alberto Ruiz Gallardón y Javier Arenas estuvieron muy silenciosos en el lunes negro del PP. Son los más listos de la clase.

Hogareños

Ignacio Martínez | 9 de febrero de 2009 a las 0:10

 Se ha publicado que en 2008 subió la venta de libros en España un 3%. Ya lo había oído, pero pensé que era una leyenda urbana. Porque leer no es una de las aficiones favoritas de los españoles: un 45% de la población no lee ni una línea. A pesar de eso, la media nacional es de nueve libros al año por persona. No está mal. Si es cierto que los libros se venden más que antes de la crisis, hay que creerse que también se vende más carne. La gente se queda en casa; sale menos a comer en restaurantes.

Es posible que a los vídeoclubes les vaya bien, porque el personal no va al cine. Prefiere ver las películas en familia; sale más barato. Aunque Ángeles González Sinde, la presidenta de la Academia de la cosa, denuncia que los españoles hicimos el año pasado 350 millones de descargas de películas en internet, lo que ha provocado que se vendan unos 52 millones de entradas menos. Por cierto que la consultora que ha hecho el estudio sostiene que se descargaron además dos mil millones de canciones y 50 millones de vídeojuegos.

La crisis nos ha vuelto ahorradores, pero los creadores están que trinan con la piratería. También parece que los españoles de la nueva era son más prudentes y hogareños. Y esto tiene su lado bueno, no crean. En la convención demócrata de 1988, en Atlanta, Ted Kennedy atacó al candidato republicano George Bush. Se inventó una cancioncilla que acabaron cantando todos. Fue enumerando los escándalos de la presidencia de Reagan, en las que Bush padre era vicepresidente. Y tras cada episodio recitaba: “y cuando eso ocurría, ¿dónde estaba George?” Al día siguiente el estado mayor del aludido contestó con desdén apuntando al lado mujeriego y bebedor de Kennedy: “Seguramente, George estaba en su casa, sobrio, con su mujer, viendo la televisión”. Y le dieron la vuelta al tema, con la alusión al carácter hogareño de la familia Bush.

Nuestros políticos no son familieros en su ámbito público. Les cuesta la misma vida llevarse bien o pactar algún asunto. Duran i Lleida ha propuesto unos pactos de la Moncloa como los del 77 para salir de la depresión. José Antonio Alonso, portavoz del PSOE en el Congreso, le agradece su talante constructivo, pero cuando Javier Arenas plantea lo mismo en Andalucía, los socialistas autóctonos no le hacen caso. Por su parte, Arenas prepara una gran manifestación el domingo en Málaga, para protestar por la crisis. No veo al pueblo llano acudir en masa a la cita. Más bien mediará el flete de decenas de autobuses en las ocho provincias para arrimar personal. Es sorprendente ver a los dirigentes del PP de manifestación, con la que le dieron a ZP por “pancartero” en los últimos años del imperio de Aznar. Este divorcio entre socialistas y populares, además de dañino para un atribulado país, es poco hogareño. Lo contrario que los nuevos tiempos.

Mala situación, peores perspectivas

Ignacio Martínez | 25 de enero de 2009 a las 11:16

 

Los datos del paro andaluces recién publicados en la Encuesta de Población Activa no es que sean malos, es que son peores que cualquier pronóstico pesimista hecho hace pocas semanas. Es así en todo el mundo, pero se trata de un flaco consuelo. Porque no es cierto que haya sólo una crisis económica mundial. Es un sambenito que repiten los responsables políticos de los gobiernos nacional y regional. Hay otras dos crisis superpuestas a la financiera internacional: la crisis española, del país que vivía muy por encima de sus posibilidades y que debe a prestatarios extranjeros el equivalente al 100% de su PIB. Y la especifica andaluza, la región cuyos gobernantes presumían que una política económica y un modelo de desarrollo que conseguía el milagro de hacer crecer su producto bruto por encima de la media nacional durante quince años consecutivos. No había tal milagro. Se trataba de crecimiento especulativo basado en un sector como la construcción que aportaba poca innovación y productividad. Pinchada la construcción, desaparecido el milagro. Las dos provincias andaluzas que más paro tienen sobre su población activa en este momento son las que más han crecido en los últimos tiempos: Almería, con un 25%, y Málaga, con un 23,6%. Ya no hay sector locomotora, ni provincias locomotoras.

Los datos nacionales son malos, con el 13,9% de paro, y una cifra absoluta que este año llegará a los cuatro millones de personas. Pero los andaluces rompen a la baja una constante según la cual el porcentaje regional de desempleo era un 7% más que la media española. En este caso, el 21,78% de paro andaluz supera en casi ocho puntos el porcentaje nacional. Lo que significa que vamos camino del millón de parados. La tendencia nos plantea un panorama pavoroso para 2010. Un año en el que la Unión Europea prevé que la tasa española de desempleo llegue al 19%. La operación es sencilla: 19+8=27. ¿Vamos camino de un 27% de paro en Andalucía? Choca esta realidad con los piadosos presupuestos que el Gobierno andaluz hizo aprobar por su mayoría en el Parlamento regional hace menos de un mes. Es elogiable que el presidente Chaves reconociera en la Cámara esta semana que se equivocaron a la hora de hacer las cuentas. Sería estupendo saber por qué el Gobierno catalán, con un presidente y un consejero de Hacienda de su mismo partido, ya preveía una recesión en Cataluña para 2009, mientras que sus homólogos nacionales y andaluces se dieron a la alegría de decir que el PIB iba a crecer un 1%.

Así que los gobernantes regionales deben dejarse de paños calientes, y de cortinas de humo con la crisis internacional. La burbuja inmobiliaria andaluza habría estallado con y sin debacle económica mundial. No es una mala idea un pacto regional con fuerzas políticas y sociales para elaborar un modelo de desarrollo regional, que no sea tan especulativo y tan frágil como el que nos ha llevado al milagro recién fenecido. En el que nuestros olivareros industrialicen su propio aceite y lo comercialicen en los mercados mundiales, en vez de vender el 80% a granel, para que Italia se quede con el valor añadido y el prestigio. En el que las frutas y hortalizas, que suponen la mitad de la producción final agraria andaluza, estén mejor atendidas por la ayudas comunitarias. En el que la industria clásica, eficiente y exportadora, cuente con un apoyo decidido. En el que se cuide el territorio y el medio ambiente, porque los turistas cada vez exigirán mejores entornos… Sigan ustedes mismos añadiendo conceptos hasta alcanzar un modelo.

Un modelo del que carecen los socialistas en el poder y del que carece el PP, que tiene la obligación de hacer que la alternancia sea posible. Javier Arenas lo que presenta es el anuncio de una manifestación contra la crisis. Pero no necesitamos autobuses, bocadillos y ruido, sino una alterativa.

El orgullo no da el poder

Ignacio Martínez | 14 de enero de 2009 a las 12:05

 

El malo de la película Australia, Neil Fletcher, repite varias veces que “el orgullo no da el poder”. Orgullo, entendido por vanidad, arrogancia o exceso de autoestima no es una buena cosa, aunque el amor propio y la determinación de lady Ashley, el personaje que encarna Nicole Kidman, tenga más dignidad que todo eso. Sobre la película opino, como mi admirado Carlos Colón, que Baz Luhrmann ha querido hacer una mezcla de Lo que el viento se llevó, Doctor Zhivago y Memorias de África. Y no. El resultado es entretenido y poco emocionante. Pero a medida que el malo Fletcher repetía “el orgullo no da el poder” me iba haciendo este artículo.

Y en esto sale Magdalena Álvarez a comerse el mundo después del fiasco de Barajas por la nieve. La culpa es de los meteorólogos o de Iberia, y a Rajoy más le valdría callarse, que no hace otra cosa que perder elecciones, el tío. Una amiga mía dice que le gusta mucho la ministra porque es una mujer rajá y despachá, dice siempre lo que piensa y es echá p’alante. Estas cosas gustan, aunque a mí me producen escasa emoción. En alguna de sus polémicas, incluso, creo que Magdalena tenía razón. Por ejemplo, cuando la quisieron linchar los del PP por las filtraciones de la comisión de investigación sobre el accidente de Spanair. En fin, aparece Zapatero y ampara a su jefa de Fomento. O sea, que el malo Fletcher no tenía razón: el orgullo a veces sirve para mantenerse en el poder. A Álvarez, al menos, le funciona la fórmula.

Estos días hemos tenido pruebas de sobra de orgullo y nervios. Nada menos que un vicepresidente de la Junta ocupó la tribuna del Consejo de Gobierno el 30 de diciembre para sacudirle de lo lindo al jefe de la oposición. Gaspar Zarrías dijo que iba a hacer un balance del año y resultaba que Arenas era el 80% del año; era malo, nefasto para Andalucía e iba a seguir perdiendo por los siglos de los siglos. No crean. Gaspar es capaz de ser atento y cordial como ninguno, pero si lo exige el guión es capaz de ponerse muy orgulloso. Menos mal que aquel día el otro vicepresidente estuvo estupendo, con la financiación autonómica. Tanto que Griñán vendió mucho mejor el artículo que el propio Solbes.

En la acera contraria, tampoco estamos faltos de gestos altivos y broncos. Cuando la torpe de Nebrera descarrila en su empeño de descalificar el acento rajao de Magdalena Álvarez, entra al rebote el número 2 del PP andaluz, Antonio Sanz, con la coletilla de que todo es culpa de la chulería, soberbia y torpeza de la ministra. No se había enterado de que en esa coyuntura valía más la humildad de pedir disculpas. Arenas no lo hizo al día siguiente, aunque le pegó un bofetón en la boquita a Nebrera; no en balde esta señora no es de su cuerda dentro del PP catalán. Ahora aprovechan y se la quieren quitar de en medio. El poder, después de todo, tiene mucho que ver con el orgullo.

Chaves entra en recesión

Ignacio Martínez | 28 de diciembre de 2008 a las 11:11

 

 

Cuando el presidente Chaves anunciaba el pasado jueves en una entrevista radiofónica que está dispuesto a presentarse a las elecciones de 2012, sabía que había entrado en recesión. Los economistas sólo admiten que un territorio ha entrado en recesión si dos trimestres consecutivos el crecimiento de su producto bruto es negativo. Pues bien, un sondeo solvente, que saldrá en los próximos días, suspende al presidente andaluz y a su Gobierno por segundo semestre consecutivo. El estudio realizado por el Centro de Análisis y Documentación Política y Electoral de Andalucía (Cadpea), dependiente de la Universidad de Granada, suspende de nuevo al presidente, como hizo en su barómetro de verano, publicado el 31 de julio. La crisis golpea a gobierno y a oposición. La actividad del PP en Andalucía y su presidente, Javier Arenas, también suspende.

Las consecuencias de la crisis económica son generalizadas. El Euskobarómetro, publicado el viernes y realizado por otra universidad, la del País Vasco, deja al PNV en precario de cara a las elecciones autonómicas de marzo, con la posibilidad de sacar entre 26 y 28 escaños, que sumados a los 2/4 de EA, darían una horquilla de 28 a 32. Aunque la media es superior a los 29 que sacaron en las anteriores elecciones, la situación es ficticia. Porque esta vez no habrá marca blanca de ETA en litigio: el Partido Comunista de las Tierras Vascas sacó en 2005 nueve diputados; que ahora, por un trasvase de votos del nacionalismo radical al moderado y del nacionalismo moderado al PSOE, van a ir al campo socialista. Patxi López pasaría de 18 a una horquilla de 25/27 escaños y podría pactar gobierno con el PNV o con el PP.

Aquí en Andalucía, los suspensos al Gobierno autonómico no llevan aparejada la pérdida del primer puesto en las preferencias electorales. Pero es evidente que la crisis está erosionando la hegemonía regional del PSOE, que ya dura 26 años. Ante esa realidad, la oferta de Chaves de encabezar la candidatura de su partido en 2012 suena más a generosidad que a jactancia. Ya en julio, una mayoría de encuestados veían al Gobierno autonómico poco capacitado para afrontar la situación económica. En poco más de un año la valoración de los andaluces sobre la situación de la economía se ha desplomado en más de 30 puntos. El paro y la crisis son las principales preocupaciones de los ciudadanos según el Estudio General de Opinión Pública realizado por el Centro de la Universidad de Granada.

Al pesimismo que ya arrojaba la encuesta de verano se ha sumado la desconfianza hacia el Gobierno andaluz para gestionar la crisis. En estas circunstancias se va a conocer, probablemente el martes, la oferta del Gobierno para una nueva financiación autonómica. Es un asunto que va a generar más tensiones que las aparecidas hasta ahora en el confesionario de la Moncloa, que ha mantenido Zapatero desde el sábado de la semana pasada con distintos presidentes regionales. El lema de que algunos ganan y nadie pierde, es falso, aunque quede muy bonito en estas fechas. Y es falso, por imposible. Hay una caja central, en la que se queda un dinero para gastos comunes y se reparte la otra parte. Si los fondos que se reparten aumentan, los gastos comunes disminuirán y la atención del Estado a los distintos territorios se reducirá. O aumentará la deuda en progresión geométrica. Si hay regiones que obtienen más dinero y nadie ve sus transferencias mermar, el que perderá será el conjunto del Estado. Cataluña pretende que se limite la solidaridad a sanidad, educación y asuntos sociales. Zapatero en su conferencia de prensa del viernes no ha dicho eso, pero ha dicho algo compatible con la tesis catalana: se concentrarán los esfuerzos presupuestarios en sanidad, educación y asuntos sociales. El martes veremos en qué queda la cosa.

Esta generosidad de Zapatero, con un presupuesto nacional del que debería ser guardián, también puede costarle cara. De hecho, en el estudio de Cadpea de verano ya suspendía ZP en el aprecio de los andaluces. Y ahora no debe haber mejorado. La crisis pasa factura.

Los mismos de siempre

Ignacio Martínez | 12 de diciembre de 2008 a las 9:57

Ningún país europeo está exento de que le ocurra una revuelta social como la de Grecia. Tampoco Andalucía. Hace 20 años mal contados un Papandreu (Andreas) era primer ministro de Grecia y estaba a punto de repetir en la presidencia de la república un Karamanlis (Constantino), que había sido el anterior jefe de gobierno, cuando cayó la dictadura de los coroneles en 1974. El país era pobre, pero su entrada en la Comunidad Europea en 1981 le ayudó a un rápido desarrollo. En los últimos años, dentro del euro, ha crecido por encima del 4% anual.

Y sin embargo, la mejoría del bienestar de los ciudadanos no ha sido suficiente para evitar una protesta social de la amplitud, la intensidad y violencia de la acaecida en el país heleno, desde que el sábado por la noche un policía mató de un tiro en el corazón a un joven de 16 años desarmado. La crisis institucional y política ha pasado por encima de la económica y financiera que padecen todos los países del mundo desarrollado. La huelga general celebrada el miércoles estaba convocada antes de que un policía de las fuerzas especiales matara a Alexandros Grigoropoulos. El gendarme, dicho sea de paso, tenía una reputación: era conocido por sus colegas como Rambo.

Los sindicatos no quieren que el Gobierno aumente la contribución para las pensiones y amplíe la edad de jubilación. Pretenden que se haga otra política económica. El malestar griego se extiende por todas las capas sociales, por todos los tramos de edad, pero es entre los jóvenes donde ha encontrado más eco. En Grecia no hay mileuristas, sino una generación 700, que no pasa de los setecientos euros de salario. Y su paro juvenil es el más alto de toda la UE, con un 23% de la población activa. Eso sí, es cinco puntos más bajo que en Andalucía; según la Encuesta de Población Activa de agosto, un 28,6% de los andaluces menores de 25 años no encuentra empleo. Aquí el paro entre la población inmigrante ha provocado graves enfrentamientos y un muerto en un pueblo de Almería y miles de trabajadores sin contrato vagan por las provincias de Córdoba y Jaén en busca de un jornal. El desempleo se ha disparado entre los inmigrantes. Es un foco potencial de conflictos, que toda la sociedad, y sobre todo los políticos tienen que saber gestionar.
La Grecia actual está gobernada por otro Karamanlis (Costas), sobrino del anterior, que tiene una exigua mayoría conservadora en el Parlamento. Y el principal partido de la oposición, el socialista, está liderado por otro Papandreu (Yorgos), hijo del anterior. Veinte años después, los griegos siguen con un Papandreu y un Karamanlis. Aquí en Andalucía nos pasa algo parecido. Llevamos 20 años mal contados con un Chaves y un Arenas; con la diferencia de que aquí son los mismos Chaves y Arenas de aquel entonces. Los mismos de siempre.

Andalucía necesita sus Obama o Cameron

Ignacio Martínez | 9 de noviembre de 2008 a las 14:00

Los ciudadanos necesitan líderes políticos que les transmitan seguridad y confianza. La lección de Estados Unidos al mundo esta semana no se termina en el hecho histórico de elegir a un presidente negro, por primera vez en sus 232 años de existencia. Hay mucho más. Nadie conocía a Barack Obama hace dos años en todo el mundo. Nadie. Su aparición fulgurante, su carisma, los elementos de novedad y modernidad que aportaba su candidatura se han llevado por delante la larga hegemonía conservadora republicana de 20 años, desde 1980. Obama es un liberal, que en la terminología norteamericana equivaldría a un izquierdista europeo, aunque en el universo político español no pasaría en muchas facetas de ser un centrista. En el otro campo ideológico, en el Reino Unido también se produjo un vuelco similar en la opinión pública con la aparición de David Cameron, quien con 39 años se convirtió en el nuevo líder del Partido Conservador en 2005. De ascendencia aristocrática, Cameron estudió en el colegio de Eton y se licenció en Economía, Política y Filosofía por la Universidad de Oxford. Su brillante entrada en escena forzó el relevo de Tony Blair, gastado por sus años de permanencia en el poder. El nuevo jefe conservador ha tenido fuelle para mantenerse destacado en las encuestas, frente el actual primer ministro laborista Gordon Brown.

Entre las novedades que aportan estos nuevos líderes del siglo XXI hay una gran transversalidad, tolerancia, respeto por los adversarios. Como el presidente francés Sarkozy, que nombra a socialistas para puestos de tanta responsabilidad como ministro de Exteriores. Cameron llamó mucho la atención cuando dijo que en su gabinete habría más mujeres, más homosexuales y más diversidad racial. La pregunta que me hago es dónde están nuestros Obama, nuestros Cameron, en Andalucía. Manuel Chaves llegó a la presidencia de la Junta en 1990, un año después de la toma de posesión de George Bush padre en Estados Unidos. Después de su mandato, vinieron los ocho años de Clinton y los ocho de George Bush hijo. Y ahora ve llegar a Obama hasta 2012. Por bien que lo haya hecho el presidente andaluz, después de 22 años nos merecemos algo de variedad en la escena política andaluza y que los socialistas presenten otro candidato. La encuesta que publicó este diario el domingo 19 de octubre no dejaba lugar a dudas: eso es lo que piensa el 73% de los consultados, entre ellos el 64% de los votantes socialistas.

Pero pedirle al que gana que se vaya es más reprobable que pedírselo al que pierde. Casi un 58% de los encuestados hace tres semanas opinaba que Javier Arenas no debería ser el candidato del PP. En otros lugares no es normal que el perdedor repita. En Alemania, por ejemplo, Helmut Kohl se enfrentó a cinco líderes socialdemócratas. Y los Vogel, Rau, Lafontaine y Scharping, conforme iban perdiendo, dimitían. Arenas, por el contrario, despide a los presidentes provinciales que ganan elecciones, pero él se dispone a intentarlo por cuarta vez.

Y en su entorno se producen episodios de fundamentalismo religioso. Ignoro si piensa dimitir el actual vicepresidente de Unicaja, Manuel Atencia, ex portavoz popular en el Parlamento Andaluz, ex diputado en el Congreso y supernumerario del Opus Dei. Pero en su calidad de miembro del movimiento objetor contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía ha hecho gala esta semana de su triunfo contra un Estado “que pretende algo tan terrible como adoctrinar a nuestros hijos, inmiscuyéndose en los derechos que tenemos los padres”, según ha declarado a Europa Press. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha suspendido cautelarmente la obligación de cursar esta asignatura a los hijos del ex diputado. Atencia anima a otros padres a presentar sus reclamaciones. No sé si dirige este proselitismo a los 2,2 millones de clientes de Unicaja. O si con su activismo incumple la LORCA, que le obliga a abstenerse de actividades políticas partidistas una vez nombrado para un cargo en la primera caja de Andalucía, magníficamente remunerado, dicho sea de paso.

En todo caso, no acabo de entender la guerra del PP y la cúpula de la Iglesia Católica española contra esta asignatura que pretende enseñar a los alumnos “los principios democráticos de convivencia y los derechos y libertades fundamentales”, como recoge el artículo 27.2 de la Constitución. Hasta alguien nada sospechoso como Berlusconi acaba de poner una asignatura de Ciudadanía y Constitución en los trece cursos de la enseñanza obligatoria italiana. Educación cívica. Normal para la derecha italiana, insoportable para una parte de la derecha española. En Valencia, el Gobierno de Camps obliga a dar esta materia en inglés, a profesores que no saben el idioma para alumnos que no lo entienden. El resultado es un 99% de suspensos. Rajoy calificaría esto de broma si lo hubiese hecho un adversario político. Pero, bromas aparte, aquí el nudo gordiano del movimiento objetor, auspiciado por el PP y la Iglesia, es el matrimonio de los homosexuales y que pueda presentarse en esta asignatura como uno de los modelos normales de familia. Una actitud que está a años luz de Cameron o de Berlusconi. Es lo que tiene el fundamentalismo religioso, que lo extrema todo.

En fin, en las elecciones de 2012, los dos candidatos que disputen la presidencia de la Junta deberían ser líderes del siglo XXI. Modernos, no importa cual sea su ideología, como Obama o Cameron.

Versos sueltos

Ignacio Martínez | 23 de junio de 2008 a las 7:41

Aznar

 Entre España e Italia se ventilaba ayer una partida de héroes y villanos. Afortunadamente, esta vez ni hubo juego sucio, ni mala suerte. Pero los futbolistas, seleccionadores y aficionados de ambos países no fueron los únicos que se jugaron su prestigio o su honra deportiva. Anoche, toda España había ganado y toda Italia había perdido. Tras el Congreso del PP también hay quien se siente ganador y perdedor. La primera damnificada es Esperanza Aguirre, que ha visto frustrada su ambición de suceder a Rajoy. Ayer sacó su mala uva a pasear y parafraseó a Gallardón, que hace unos meses se quejó de no ir de candidato en las listas: “Soy un verso suelto que siempre ha formado parte del poema”.

Aguirre sostiene que ahora es ella la que se siente “el verso suelto dentro del poema” y añade que no ha sido muy escuchada para formar el nuevo equipo de dirección del PP. Los suyos no están, aunque ayer se hiciera unas fotos con la nueva secretaria general de los populares, Dolores de Cospedal, que fue durante dos años consejera de su Gobierno regional en Madrid.

Cospedal hace la cuadratura del círculo: ha sido consejera de Aguirre, subsecretaria de Interior con Acebes, y se estrenó en el Gobierno como miembro del Gabinete del ministro Javier Arenas. De hecho, el presidente del PP andaluz la envió a Washington como consejera laboral y de asuntos sociales en 1998, tras su divorcio. Así que casi todas las fuerzas en conflicto en el PP pueden reclamar un cierto magisterio sobre la carrera de esta abogada del Estado, joven y brillante.

El ganador es Rajoy. Ha aguantado carros y carretas y ha salido fortalecido del acoso mediático de la derecha pura y dura. Y entre los perdedores del congreso está el ex presidente Aznar. Su desprecio evidente a Rajoy en la tarde del viernes y su propia intervención ante los compromisarios, en la que se dedicó a reñir a su sucesor, son una muestra de que le habría encantado un relevo. Enric Juliana lo define como El Caballero con la mano en el pecho. Los suyos fueron versos satánicos, como los que Salman Rushdie dedicó al ayatolá Jomeini. Llama la atención, sin embargo, que la derecha pura y dura reivindique que es de centro. Pura y dura, o sea, exenta de toda mezcla de otra cosa y rigurosa, sin concesiones.

Pero Aznar pretende ser de centro. En su saludo del sábado a Rajoy, tras el desplante del viernes, hubo mucho de sobreactuación. En las fotos publicadas se le ve con la boca exageradamente abierta, imitando una supersonrisa, con el pelo largo teñido de negro caoba, se parecía más a Raphael que a un personaje del Greco. Aunque con quien va a emparentar el cantante es con el presidente del Congreso, José Bono, que también se tiñe, por cierto.

Y entre los ganadores, hay que colocar al presidente del PP andaluz Javier Arenas. Y al conjunto de la nación, necesitada de un partido de centro derecha suave en las formas y fuerte en el fondo. Eso es lo que aparentemente ha armado Rajoy. Y eso no son versos sueltos.

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‘Estepona connection’

Ignacio Martínez | 18 de junio de 2008 a las 12:10

Barrientos

Lo más relevante de la detención de 26 personas vinculadas a una presunta trama de corrupción municipal en Estepona es la farisea sorpresa en la cúpula del PSOE. El socialista Antonio Barrientos gobernó entre 2003 y 2007 esta localidad de la Costa del Sol con José Ignacio Crespo como número dos. Casualmente, el mismo lugarteniente que tuvo Jesús Gil Marín en los cuatro años que estuvo en la Alcaldía entre 1995 y 1999. La Fiscalía dice que esta trama esteponera trabajaba según la escuela gilista de Marbella. Crespo es un tipo listo: consiguió ser vicealcalde de Gil y, después, del socialista. Es más, fue el número tres de aquel partido antisistema llamado GIL, detrás de los dos Jesús Gil, padre e hijo. Era el hombre de confianza de la familia, para entendernos.

A nadie le pareció mal que apareciese más tarde a la vera de Barrientos. Ni a la secretaria provincial del PSOE, Marisa Bustinduy, ni al secretario regional, Manuel Chaves, ni al secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero. Pero ayer, sin embargo, todo el mundo se rasgaba las vestiduras en el campo socialista. Le han abierto expedientes de expulsión a Barrientos y compañía. Hubo hasta quien sacó pecho: Álvaro Cuesta, secretario de Política Municipal, y Gaspar Zarrías, vicepresidente de la Junta, se preguntaron “por qué el PP no actúa con la misma contundencia contra los casos de corrupción surgidos en sus filas, como hace el PSOE”. Habría que pedirles compostura; más medicina preventiva y menos cirugía de salón.

Cuando en 1974 se descubrió que el secretario personal Willy Brandt, Günter Guillaume, era un espía de la Alemania comunista, el canciller dimitió. Se sintió responsable. Estoy seguro que ante la Estepona connection Bustinduy, Chaves y Zapatero no van a hacer otra cosa que indignarse. Y llueve sobre mojado: el PSOE gobernó en el mandato municipal que terminó el año pasado con viejos gilistas en Manilva hasta que metieron en la cárcel al alcalde Tirado. No son los únicos. El PP en Ronda, Izquierda Unida en Estepona y Manilva, y el PA en Ronda y Estepona han gobernado entre 2003 y 2007 en la Costa del Sol con significados gilistas. Hay una gran diferencia entre estas galanterías y el pacto republicano francés contra el ultraderechista Jean-Marie Le Pen. Javier Arenas ha dicho que hay que cambiar los controles de las políticas urbanísticas. De acuerdo. Pero antes hay que cambiar los controles de las políticas de partido: el PP gobernó con gilistas en Estepona antes de que lo hiciera Barrientos. Hay dirigentes del PSOE y el PP que son como el policía de Casablanca: cierra el local indignado, porque se ha enterado que se juega, pero coge su parte de la recaudación.

Después de lo de Estepona, Bustinduy, Chaves y Zapatero deberían dimitir, siguiendo la senda ética de Willy Brandt. Y si no quieren, al menos, que no nos tomen por tontos con el cuento de la “tolerancia cero”. En esa asignatura y en este caso han sacado precisamente eso, un cero.