Archivos para el tag ‘Aznar’

Solbes se va

Ignacio Martínez | 14 de septiembre de 2009 a las 20:40

Se va Solbes. Le supongo espantado por tanto aficionado y aficionada manejando los mandos de la economía y el presupuesto nacional. Empezando por el aficionado-presidente, el hombre al que Jordi Sevilla pretendía explicarle en dos tardes lo que es la economía. Ambos están en desacuerdo con la política económica, con los bandazos y con las improvisaciones. También con el hecho de que cada vez más, como le pasó a Aznar en su segunda legislatura, todo lo decida el presidente, rodeado de un coro de aduladores.

Entre las críticas en público, figura en lugar destacado Antoni Castells, el consejero de Economía de la Generalitat, que se ha mostrado en desacuerdo con la subida de impuestos de Zapatero. Castells tuvo el acierto de leer mejor que Solbes o Griñán los datos de los organismos internacionales a la hora de preparar los presupuestos de este año. Mientras unos preveían una subida del PIB del 1%, Castells ya sabía que entraríamos en recesión. Hoy ha dicho en una conferencia en la Caixa que se siente respaldado por el PSC, ante las molestias que en el PSOE han causado sus críticas al presidente. También ha insistido esta tarde en que frente a una crisis como ésta “los estímulos fiscales son importantísimos”.

Se fue Jordi Sevilla, se va Solbes y quedan pocos como Castells diciendo lo que piensan.

Los mitos del fútbol

Ignacio Martínez | 30 de agosto de 2009 a las 12:57

Con la victoria de ayer del Real Madrid ha empezado la Liga de fútbol en España y vuelven los mitos. Algunos son nuevos en el campeonato, gracias al presidente del Real Madrid, cuya gestión desmiente que este país se encamine hacia una nueva economía, más sostenible. Las masas populares han llenado el Bernabeu en la presentación de las nuevas estrellas merengues, fruto de una estrategia especulativa, que ya puso en práctica Florentino Pérez durante su primer reinado. A nadie le inquieta quién paga la factura. Con el entusiasmo que la fórmula genera en la afición, todo vale.

No es sólo un mal español. La presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, acaba de hacer honor a otro mito: habría sido una magnífica alcaldesa de Marbella en la era gilista, por su desahogo verbal, su escasa formación y su silicona carnal. Se va a gastar 600 millones de pesos anuales, casi 110 millones de euros, unos 18.150 millones de pesetas, para que los partidos de la liga argentina se televisen en abierto. Su argumento es que la democracia está incompleta si no se garantiza a los ciudadanos el acceso a los bienes fundamentales. ¿La buena mujer equipara el fútbol con el empleo, la sanidad o la educación? No. Va más lejos; lo compara con la libertad y con la vida: “Ahora se secuestran los goles como la dictadura militar de 1976 a 1983 secuestró a 30.000 argentinos; no quiero más secuestros, quiero una sociedad libre”. Ahí queda eso. Aunque Maradona no le ha ido a la zaga a la doña: ha dicho que Argentina es una sociedad más democrática después del acuerdo gubernamental.

Con la Liga vuelven otros mitos. Aquellos que relacionan el fútbol con la política. Una encuesta del CIS de 2007 establecía que el Real Madrid era el equipo con mayor número de seguidores en toda España, con un 32,8% de los aficionados, seguido por el Barcelona (25,7), Valencia (5,3), Bilbao (5,1), Atlético de Madrid (4,3), Betis (3,3), Zaragoza (2,7) y Sevilla (2,3). Lejos quedaban Málaga (0,7), Cádiz (0,6), Huelva (0,4), Almería (0,3) y Jerez (0,1). Ese barómetro revelaba que la izquierda es claramente culé y la derecha, merengue. Parece un tópico: Zapatero es del Barça y Aznar del Madrid, pero dice el estudio que el margen de error es del 2%. Y, por otro lado, los mitos no se discuten. Ha empezado la Liga, que los dioses repartan suerte.

La TDT de pago, un nuevo disgusto de Prisa con Zapatero

Ignacio Martínez | 14 de agosto de 2009 a las 21:26

La TDT de pago aprobada ayer por el Gobierno ha indignado al Grupo Prisa, editor de El País y la Cadena Ser. En su editorial de hoy, el diario califica la decisión de escandalosa, abusiva y clientelar. Dice que el único objetivo de este decreto aprobado por el Gobierno en pleno mes de agosto, en un Consejo dedicado a la crisis, es satisfacer los intereses de un grupo de amigos. Apunta, sin nombrarlos, a Mediapro, la Sexta y Público. La tesis de Prisa es que Zapatero tiene su propio grupo de prensa, a quien le dio una licencia de televisión y ahora la posibilidad de dar salida a sus muchos contratos de retransmisiones deportivas en canales digitales de pago. Esto perjudica gravemente los intereses de Sogecable, el canal de pago de Prisa, porque pierde la exclusiva en la materia. Prisa acumula una deuda de 5.000 millones de euros y tendría de deshacerse de Sogecable o rentabilizarlo con urgencia.

 

En fin, simplificando, Aznar se hizo con su propio entorno mediático con Antena 3 y Onda Cero. Y González lo mismo con los medios de Prisa. No hay presidente que no tenga la misma tentación. En este caso, hay beneficiarios colaterales. En El Mundo están encantados y califican la medida de oportuna y garante de la pluralidad y la competencia: su Veo7 pondrá también un canal de pago. La vicepresidenta De la Vega ha sacado este decreto adelante con la complicidad del Ministerio de Industria. Una buena parte del sector la aplaude. Pero en Prisa están que muerden.

Soria

Ignacio Martínez | 5 de agosto de 2009 a las 17:58

Camino de las vacaciones en Cantabria, hemos estado en Soria. Un viaje emocionante de la mano de nuestros amigos Felipe Romera y Pilar Rodrigo. A pesar de que en Andalucía la densidad de población es baja respecto a la media española, en Soria es aún menor. Sorprende la soledad del viajero; no hay casas diseminadas en el campo y los pueblos escasean, aunque hay 183 municipios. Las carreteras están muy poco transitadas, aunque tienen buen piso. No existen autovías, salvo algunos kilómetros entre Medinaceli y la capital, de la futura ruta a Navarra. Hay bosques inmensos, principalmente de pinos. O sierras agrestes. Los bosques suelen ser propiedades comunales, que han proporcionado buenas rentas por un sistema de ‘suertes’ a los naturales del lugar.

Un amigo me cuenta que las subvenciones europeas a la agricultura soriana suponen 16.000 millones de pesetas al año. De ser cierta esta cifra, significaría para los cien mil habitantes de Soria unas 160.000 pesetas por habitante y año, cinco veces más que lo que suponen para los ocho millones de andaluces los 250.000 millones de pesetas que recibimos de la PAC. Por cierto que he encontrado tres olivos en Soria, importados de Jaén: los dos primeros en la plaza del Olivo, encima de un aparcamiento en el centro, y en el instituto en donde don Antonio Machado dio clase de francés, que ahora lleva su nombre. El tercero está en el jardín de la casa de Javier Jiménez Vivar, alcalde de Soria entre 1995 y 1999, un buen taurino enamorado de Andalucía. Machado es una gloria local; está por todas partes, con placas en la que se leen poemas a lugares, objetos o paisajes. Otro poeta sevillano, Gustavo Adolfo Bécquer, también es muy recordado. Allí ambientó alguna de sus leyendas.

Soria es un paraíso para los aficionados al arte románico. Precisamente en la capital, en la concatedral de San Pedro, puede verse la exposición Las edades del hombre con diversas muestras de arte sacro. Los cristos románicos me gustan bastante más que los barrocos, tan andaluces. Los encuentro más modernos. Tienen algo de cubistas. Muy cerca de allí, los Arcos de San Juan de Duero son imprescindibles.

Esta zona fue frontera durante doscientos años de la Reconquista. Catalañazor es un lugar muy pintoresco, que intenta acercarse al estilo bohemio de Pedraza en Segovia. No llega, ni de lejos, pero desde lo alto del antiguo castillo hay un paisaje muy recomendable en la puesta de sol, con unos campos de girasol hermosos en el valle. Hay una estatua de Almanzor costeada por una asociación de la malagueña Torrox, en la que se reclama su cuna. Aunque parece más probable que naciera en una alquería de Algeciras de nombre muy similar. En todo caso murió allí al lado, en Medinaceli, como consecuencia de las heridas recibidas en la batalla de Catalañazor.

El castillo de Berlanga debió ser una fortaleza espectacular por sus dimensiones. Hay una iglesia también exagerada para un pueblito tan chico. Me pregunto de dónde salió el dinero para tanto templo, con tan pocos feligreses. Cerca de allí está la Ermita de San Baudelio, conocida como la capilla Sixtina del arte mozárabe, parte de cuyos frescos fueron expoliados en los años 20 del siglo pasado y se exhiben en museos de Nueva York (Metropolitan), Cincinnati, Indianapolis y Boston. Burgo de Osma, la patria chica de Jesús Gil y Gil, tiene bastante más clase que su popular hijo. La sede del obispado provincial, es también la tierra natal de Juan José Lucas, que fue el presidente regional que sustituyó a Aznar en Castilla León. Las atenciones de Lucas con su pueblo lo dejaron de dulce.

Dulces exquisitos se pueden comprar en la pastelería York en el centro de Soria, frente a la Alameda, en particular se recomienda la costrada. Felipe y Pilar nos llevaron a comer cochinillo al Pajar del Tío Benito, en el municipio de Molinos de Razón. Espectacular. También ponen cordero. Nos encontramos en Soria con José María Ruiz Povedano que iba con un grupo de amigos de Málaga y les recomendamos el sitio, con gran éxito. Para llegar allí hay que coger la carretera de Soria a Logroño, dejarla en dirección a Tera y continuar hasta Molinos. (El teléfono es 975 27.32.25, por más detalles).

En fin, como la crisis no da para irse al Caribe, Soria está muy bien para unos días de inmersión en un mundo medieval, renacentista y literario. A nosotros nos encantó.

Gibraltar como excusa

Ignacio Martínez | 24 de julio de 2009 a las 6:36

 

En el PP sobreactúan. Es el síndrome de Gürtel. Es patético ver a Rita Barberá recitar, desencajada, que-ella-lo-ha-hecho-todo-bien, pero en la cúpula del Estado no se comportan así. Está hablando de regalos de muchos ceros; no se está refiriendo a las anchoas de Revilla. Total, que Moratinos va a Gibraltar y el Partido Popular lo acusa de alta traición. El caso Correa les angustia y han perdido el pedal. Menos mal que Fraga, que ya tiene descontada su carrera, sostuvo ayer que las relaciones con la colonia británica “pueden y deben ser profundizadas”. Es un cambio de opinión histórico en su caso: Fraga formaba parte todavía del Gobierno de Franco cuando se cerró la verja en junio de 1969; saldría del gabinete en octubre. Al antiguo ministro y presidente fundador del PP le parece que hay que ir a Gibraltar. Comparto ese criterio. No veo el delito de lesa patria de Moratinos por ninguna parte.

Fraga ha añadido que Moratinos es un hombre ponderado que está haciendo lo posible por que la política exterior no sea devorada por la política interior. Es un buen argumento que debería de brindar a su partido: el PP debería evitar que la política exterior española sea devorada por su política nacional. Hay positivos precedentes de la otra parte. Durante el Gobierno de José María Aznar, Josep Piqué intentó en 2001 con su colega británico Jack Straw una fórmula de soberanía compartida, que contó con el beneplácito socialista, aunque fue rechazada en un referéndum gibraltareño convocado por Peter Caruana.

Aunque no siempre el presidente Zapatero ha estado fino en la gestión de los asuntos de Gibraltar. Ni el Gabinete de González ni el de Aznar cerraron un acuerdo con el Reino Unido sobre el uso conjunto del aeródromo construido durante la II Guerra Mundial en el istmo, un territorio no cedido por España en el Tratado de Utrecht. Tanto el gobierno socialista como el popular tuvieron una estrategia similar y bloquearon directivas europeas sobre tráfico aéreo. España pretendía tener una doble llave del aeropuerto, tanto del lado británico como del lado español. El actual Gobierno arregló el tema cediendo a la posición gibraltareña, después de tantos años.

En perfecto desacuerdo con Fraga, Rajoy se lanzó ayer en Chipiona (Cádiz) contra Moratinos. Pidió al Gobierno que “en lugar de hacer el indio” y hablar de cosas que no le importan a nadie, se dedique a temas como el paro o la violencia ejercida por los menores “que son los asuntos que realmente interesan a los españoles”. Sin embargo, Gibraltar, su soberanía, su carácter de paraíso fiscal refugio de dinero negro de todo el mundo, son asuntos de primera importancia, de los que deben ocuparse Gobierno y oposición. Fraga podría darle unas lecciones particulares a Rajoy en la materia y, de paso, pedirle que se calme.

Las FARC pagaron a Correa

Ignacio Martínez | 18 de julio de 2009 a las 11:17

 

Confieso que me dio un vuelco el corazón cuando leí la noticia en los diarios digitales: Un jefe de las FARC dice que la guerrilla financió a Correa. ¡Vaya!, lo que faltaba. En la España de hoy no hay más Correa que el jefe de la trama corrupta Gürtel, nacida, crecida y desarrollada al amparo y a costa del PP aznarista y marianista. Este Correa autóctono ha sido un osado de marca mayor. Empezó con la organización de viajes, con tanta eficiencia que fascinó al secretario general del PP en los primeros 90, Álvarez Cascos. Después pasó a la gestión de eventos, grandes reuniones, congresos, mítines. Un hombre de fiar para los suyos. Tan amigo de Agag, el yernísimo, que fue testigo en su Boda imperial con la niña del presidente del Gobierno. Bueno, en realidad, la Boda concentró a una buena partida de imputados en la operación Gürtel. Correa pasó después al negocio que ha sido su perdición, y la de tantos otros, el de la especulación inmobiliaria. Arriesgado negocio que exige correr riesgos con atenciones, regalos, comisiones, mordidas, que no siempre van a ser entendidas por los jueces en caso de que por un mal paso del destino la cosa trascienda.

Total, que estábamos aquí pendientes de las mentiras de Camps y del enroque de Bárcenas y sale la noticia de que las FARC, la guerrilla narcotraficante colombiana, dedicada a la industria el secuestro, había dado dinero a Correa. Joder, con Correa, el tío. Pero era una falsa alarma. Este Correa de la noticia no es el nuestro, de pelo engominado y sonrisa suficiente en sus años de gloria, por ejemplo en la Boda del Escorial. No. Este Correa es el presidente ecuatoriano, que podría haber recibido 100.000 dólares para su campaña de los narcosecuestradores, según una información facilitada por las propias FARC. Falsa alarma. No puede ser de otra manera: 100.000 dólares es una cantidad irrisoria en la galaxia Gürtel.

El caso Gürtel entra en el circo romano

Ignacio Martínez | 15 de julio de 2009 a las 11:50

 

Huele a sangre al final de los sanfermines. Sangre española en el circo romano. Esperanza Aguirre ha sacado sus legiones mediáticas a la calle, y a Bárcenas le quedan horas como tesorero del PP. La incómoda posición de Rajoy defendiendo a los implicados de su partido en la trama Gürtel contra viento y marea se ha vuelto contra él. Lo haya hecho por convicción, por debilidad o por interés, ya es un hecho que esta historia de corrupción ha tocado a la cúpula de los populares. Y el último episodio nos devuelve a la lucha por el poder en el partido. Pretorianos y centuriones discuten de nuevo sobre la dirección de la nave. Los neoliberales seguidores de Aznar siguen apostando por Aguirre, una mujer de hierro en versión autóctona, con cara de no haber matado una mosca. Tanto coincide con Margaret Thatcher, que hasta encaja en la edad: la dama de hierro original llegó a primera ministra británica con 54 años y estuvo en el poder hasta los 65; y Esperanza tiene ahora 57 y tendrá 60 cuando se celebren las próximas elecciones generales.

Aguirre ha tenido la habilidad, la audacia o lo que hay que tener para limpiar el campo de los implicados en el caso Correa dentro de la Comunidad de Madrid, el único ámbito del PP en donde han rodado cabezas; las de alcaldes o consejeros autonómicos. Eso es justamente lo que no ha hecho Rajoy con Bárcenas o con Camps. El presidente valenciano se encomienda a la protección de los jueces del TSJ valenciano y confía en que el tribunal que examine su recurso archive el caso. Un Naseiro II, vamos. El instructor que le acusa de cohecho pasivo impropio viene a decir que le regalaron los trajes, pero a cambio de nada. Qué generosos Correa y el Bigotes, los tíos. Y qué ingenuo el presidente valenciano, qué cándido. Qué mentiroso. Francamente, prefiero la determinación de Aguirre que las dudas de Rajoy; las ironías de la presidenta de Madrid a la falsa cursilería de Camps.

Y en esto se abre la puerta del coliseo y salen a la arena Bárcenas, amenazando con airear secretos, y nuestra dama de hierro nacional, para retarle a duelo. El tesorero del PP ha filtrado que se llevó nueve cajas de la sede central de Génova con documentación comprometida para altos cargos populares, en especial Aguirre y su segundo, Ignacio González, que como buen compañero del partido es su enemigo mortal. Y Esperanza sale a su encuentro y le pide “de rodillas” que cuente todo lo que sepa de ella. En esta escena de la película es donde muere el gladiador Bárcenas. De momento se la envaina. Y Rajoy queda desacreditado.

Su tranquilidad natural permitió a Rajoy ser sucesor de Aznar y lograr hace un año un paseo triunfal en el congreso de Valencia, tras perder las elecciones por poco. Pero ahora debe decidir la suerte de Bárcenas; un problema que no se resuelve solo. Debe colocar su mano en el aire y, con decisión, poner el pulgar para arriba o para abajo. El coliseo no le quita ojo.

Jamón jamón

Ignacio Martínez | 13 de julio de 2009 a las 8:40

A Obama no le gustan las cumbres internacionales. La manera en que están organizadas, su eficacia. Aleluya. Estas misas concelebradas tienen mucho de espectáculo y escasa emoción. Todo está decidido cuando llegan los líderes. Durante semanas sus ayudantes personales, a quienes se llama sherpas en el argot diplomático, han perfilado las posiciones, negociado los detalles y redactado el comunicado final. Los titulares vienen para la foto de familia, la gracieta, los paseos a dos o en grupo, para hacer amigos y realizar declaraciones efímeras, que no tienen como objetivo la posteridad, sino el telediario de esa noche.

Los líderes del mundo se emplean a fondo para agradar a sus colegas. No siempre con fortuna. En la primera cumbre de la OTAN a la que asistió Bill Clinton, en enero de 1994, protagonizó una buena metedura de pata con el canciller alemán Kohl. Le dijo que se había acordado de él mientras veía en la televisión un combate de sumo, la lucha japonesa. Kohl puso mala cara y el presidente americano se percató de que le había llamado voluminoso y se arriesgó aún más para arreglarlo: “Bueno, usted y yo somos los más gordos aquí”.

En su primera cumbre europea, en Corfú en 1994, Berlusconi llamó la atención por su exagerado maquillaje, su pelo teñido, su chaqueta cruzada y sus zapatos relucientes, que parecían de charol, según la descripción que hace Amalia Sánchez Sampedro en su libro Pendientes de la noticia. Berlusconi ha dado días de gloria a los fotógrafos de las cumbres: en Cáceres, durante la presidencia española de la UE en 2002, en un consejo informal de Exteriores, le puso los cuernos con el índice y el pulgar al anfitrión Josep Piqué, desde la segunda fila de la foto. Más gratos eran los jamones de pata negra que Felipe González regalaba a Kohl en las cumbres bilaterales. Cuando llegó Aznar, como no había química entre ellos, el presidente español buscó la física: subió a dos el número de jamones y añadió una caja de Vega Sicilia. El canciller no había empezado con buen pie: en su primera cumbre bilateral, en 1996, llevó a Aznar a Heidelberg, en cuya universidad había estudiado Ciencias Políticas. Y le invitó a una caña, pero a Aznar no le gustaba la cerveza negra preferida por Kohl y hubo que cambiársela por una rubia.

Obama se ha ido la semana pasada de L’Aquila decepcionado por tanta pose y tanto gasto. Ya conoce casi todos los formatos: cumbres del G-8, OTAN, G-20, con la Unión Europea y con los países americanos. Ahora apuesta por amortizar el G-8, que se ha quedado pequeño y obsoleto. Entre sus remedios incluye la revitalización de la ONU. Una buena idea, aunque dudo que ninguno de los cinco países con derecho de veto en el Consejo de Seguridad renuncie a ese privilegio. Pero es cierto que a las cumbres les sobra retórica y les falta eficacia.

Guerra de regiones

Ignacio Martínez | 22 de junio de 2009 a las 7:58

Llegamos a la recta final de la nueva financiación autonómica, con las espadas en alto. Cataluña se moviliza, para sacar el máximo: se siente discriminada en el conjunto de España porque paga demasiado según sus cuentas, que compara con las vascas. Con el argumento constitucional de los derechos históricos y el coyuntural de la debilidad de los gobiernos en minoría de González, Aznar o Zapatero, los nacionalistas vascos han apañado un cupo por el que liquidan al Estado 1.400 millones de euros al año, por toda aportación fiscal. Varias veces menos de lo que pagarían con el régimen general. Con ese precedente, los catalanes rabian, con razón. El nuevo Estatuto catalán establece que las inversiones estatales se harán en función del PIB regional. El aumento por ese capítulo, y la menor contribución que les consiga la nueva financiación autonómica que se cerrará en unas semanas, deben mejorar el déficit fiscal catalán en varios miles de millones de euros.

En paralelo a la batalla presupuestaria, se abren nuevos frentes. La Vanguardia titulaba el sábado, en su sección de Economía: “El Ministerio de Fomento penaliza a las constructoras catalanas”. Resulta que las tres primeras constructoras andaluzas, Sando, Azvi y Vera, recibieron entre 2005 y 2007 un porcentaje de adjudicación de obras de Fomento superior a la cuota de mercado que tienen. Y eso ha perjudicado a tres empresas catalanas: Comsa, Copcisa y Copisa. El periódico no olvida citar que la ministra del ramo era la andaluza Magdalena Álvarez. Un recado al nuevo ministro, para que enmiende el agravio. Entre 2004 y 2007 las tres catalanas recibieron 1.465 millones y las tres andaluzas 1.318, o sea, 147 millones menos.

Me pregunto si no será que unas son más competitivas que otras. Hay varias posibilidades, pero ésa es una de ellas. La Unión Europea prohíbe expresamente la adjudicación por cuotas en los concursos públicos, que se hacen con dos criterios, técnico y económico, con un baremo ponderado para cada uno de ellos que oscila entre el 50/50 y el 70/30. Los informes los hacen funcionarios y la apertura de las ofertas es pública: quien ofrece más calidad a mejor precio se queda con la obra. Si las inversiones del Estado se hacen según el PIB y las adjudicaciones públicas en función de la cuota de mercado, consolidaremos situaciones de privilegio. Ya sólo falta que saquemos al campo de batalla los déficits comerciales. Cataluña se beneficia de un mercado interior español sin barreras arancelarias en el que tiene un predominio industrial y de servicios. Pero sin sus estupendos clientes andaluces, extremeños, castellanos, etcétera, su riqueza se reduciría trágicamente. Cuidado con las guerras de regiones.

Elecciones europeas: Un día para dudar

Ignacio Martínez | 7 de junio de 2009 a las 12:54

Si usted ha sobrevivido a esta campaña en la que los antagonistas se han despreciado con un ardor propio de enemigos. Si usted ha soportado la tesis de que el único culpable de la crisis es Zapatero; o, por el contrario, que los responsables son Bush, Aznar y sus amigos neoconservadores. Si ha superado las pruebas de fuego del Falcon de ZP, los trajes de Camps, la hija de Chaves o las profecías galácticas de Pajín. Si ha resistido las letanías sobre el aborto o la píldora del día después. Debo decirle que ha hecho el esfuerzo para nada.

Porque los diputados que hoy elija el pueblo español en las listas del PSOE y del PP para el Parlamento Europeo votarán lo mismo en siete de cada diez casos en Estrasburgo. No es una manera de hablar, sino pura estadística: el PPE y el PSE se pusieron de acuerdo en el 69,9% de los temas votados en la pasada legislatura. A eso añadan que ambos partidos, que tan sucia campaña han desarrollado, tienen el mismo candidato a la Presidencia de la Comisión Europea, Durao Barroso. Curioso, que este amigo de Bush y Aznar, anfitrión de la reunión de las Azores en la que se decidió la guerra de Iraq, sea el candidato de Zapatero. Vistos desde Bruselas, ni los populares son una pesadilla, ni los socialistas son zafios. Contradicciones de la vida.

En el camino se han quedado asuntos de trascendencia, como del futuro institucional de Europa, la energía, la inmigración o el estado del bienestar, que nuestros próceres han preferido evitar. Era más fácil señalar que el PP es partidario de la pena de muerte o del despido libre, aunque no sea cierto. O acusar al PSOE de machacar a la agricultura española, lo que tampoco es verdad. El tremendismo, la hipérbole, han acaparado los focos, los titulares. Se trataba de movilizar a los más próximos, a los incondicionales, dando por supuesto que los tibios hoy no votarían.

Si usted ha sobrevivido a todo esto, desde luego se ha ganado el derecho a dudar si vale la pena votar. Pero si necesita un argumento para decidirse, piense que tiene la posibilidad de ajustar las cuentas a los dos partidos frentistas: hay opciones para todos los gustos, lejos del reducido mundo bipartidista.