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Ataque preventivo contra Caja Madrid

Ignacio Martínez | 24 de junio de 2010 a las 8:07

Caja Madrid no se ha presentado a la puja por Cajasur según fuentes de la entidad madrileña. De confirmarse este extremo, la oposición frontal lanzada el martes por la consejera de Presidencia de la Junta contra esta entidad sería un grave desliz. El banco intermediario de la colocación de la caja cordobesa, Nomura, acudió a Caja Madrid para proponerle su participación en la subasta y encontró eco en la alta dirección de la entidad. Pero tras cerrar la SIP con Bancaja, cambiaron las prioridades de la institución presidida por Rodrigo Rato y finalmente no entregaron la documentación requerida. Fuentes del sector han manifestado su sorpresa por la determinación con la que Mar Moreno se refirió por dos veces en la conferencia de prensa del Consejo de Gobierno de esta semana a Caja Madrid: “Espero que el Banco de España no la tenga en consideración. Sería bastante escandaloso que después de recibir 4.500 millones de euros de fondos públicos para su fusión con Bancaja, pudiera competir con el resto de las entidades”. La consejera repitió el término “escandaloso”, para referirse a la supuesta puja de Caja Madrid. El Banco de España no ha informado oficialmente de los nombres de los pretendientes de Cajasur, y este periódico ha podido saber de fuentes oficiales que el Gobierno andaluz ayer tarde no había constancia formal de los nombres de las entidades que han presentado una oferta. Una de dos: la consejera realizó un ataque preventivo contra Caja Madrid o ensayó sencillamente un piscinazo, por su colaba. Influencia del Mundial; de tarjeta amarilla.

Antología: Duran y Montilla

Ignacio Martínez | 30 de mayo de 2010 a las 21:00

Francesc de Carreras publicaba ayer este artículo en La Vanguardia que está muy bien. Es especial hecho por un catalán para catalanes. Lo copio, para más comodidad:  

 

Paso un día en Madrid, con gente del entorno del PSOE y algún cargo del mismo Gobierno: todos me hablan bien de Duran Lleida y mal de Montilla. Curioso partido hermano, el PSC. ¡Ay! Los parientes, la familia, la familia…

Desde los tiempos de Miquel Roca Junyent, ningún político catalán ha disfrutado de tanto crédito en Madrid como Duran. Se lo ha ganado a pulso por sus inteligentes intervenciones en el Congreso. Y aunque hable sólo en nombre de un pequeño grupo parlamentario catalanista, paso a paso Duran ha llegado a suscitar un respeto general, incluso más allá de la estricta clase política. Recordemos que en el último sondeo del CIS era el político español más valorado. Para que después sigan diciendo en Catalunya que en España a los catalanes no nos quieren y nos tienen manía, ese mito tan necesario para el equilibrio psicológico de nuestros nacionalistas.

Ciertamente, quizás no nos quieren. Pero lo disimulan muy bien: la emisora de radio más escuchada de España, la Ser, está dirigida en sus franjas horarias más importantes de mañana, tarde y noche, por catalanes; el director de la Orquesta Nacional es catalán; también los es el director del Teatro Nacional y, hasta hace un año, también era catalán el mismo consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, la que preside Esperanza Aguirre. Es difícil asistir a una obra de teatro en Madrid en la que no actúe un catalán. Por no hablar de las simpatías –también los odios, claro, así de fanático es el fútbol– que suscita el Barça en España o la pasión por las canciones de Joan Manuel Serrat. Pese a todo ello nos tienen manía: los dogmas, ya se sabe, no hay que demostrarlos.

Pues bien, Duran está en el candelero. ¿Por qué? Porque suele decir cosas razonables, es decir, bien argumentadas y coherentes, en un tono no hiriente, con buenas formas y hablando en nombre de los intereses generales, no de los particulares de Catalunya. Hasta dónde le dejará actuar así su partido hermano, Convergència Democràtica, no lo sé. Seguramente los talibanes le aguardan en cualquier esquina. Está destacando demasiado. Por el momento, es el héroe de Madrid, el político más valorado de España. Y los socialistas hablan bien de él aunque haya soltado en el Congreso, con buenas maneras, el “váyase señor Zapatero”.

En cambio, Montilla… Su esperpento en el Senado fue penoso. Así lo consideraban mis amigos socialistas. Pedir el cambio de las reglas del juego justo al final de la partida cuando se está con el agua al cuello es todo menos razonable. La justicia es lenta menos con las tonterías. En un plisplas resolvió el TC la petición de que se declarara incompetente en resolver los recursos contra el Estatut, una pregunta que menos aún hubiera tardado en contestar un estudiante de Derecho.

Duran y Montilla: el seny y la rauxa, la razón y la sinrazón.

Cajasur: Curas, samuráis o maquiavelos

Ignacio Martínez | 24 de mayo de 2010 a las 13:59

La oposición de la Iglesia a la fusión causa sorpresa en todos los partidos y plantea dudas sobre la filosofía que hay detrás: si es un acto desesperado o la invitación a un ‘caballero blanco’ a entrar tras la intervención

Samurái o Maquiavelo. ¿El Cabildo cordobés se ha hecho el harakiri o está intentando una jugada maestra, y arriesgada, para conservar un papel protagonista en su caja de ahorros? El viernes la mayor parte de los comentarios que podían recogerse entre directivos del sector, políticos y observadores externos eran que la Iglesia aplicaba a Cajasur el criterio desesperado de “si no es para mí, no será para nadie”. Pero esta expresión no se cumple al pie de la letra. Por dos motivos. El primero es utilizar el genérico la Iglesia para definir a los canónigos de Córdoba. En el consejo de administración de Unicaja se sienta un canónigo de Almería, que votó a favor de la fusión, y dejó claro expresamente que no hay una sola postura de la Iglesia. Y todas las fuentes consultadas coinciden en destacar que durante el mandato de monseñor Asenjo en Córdoba, el comportamiento de Cajasur fue mucho más razonable.

La segunda cautela es que quizá no se trate de un acto suicida, sino de todo lo contrario. ¿Y si los responsables del Cabildo han preparado una jugada con un caballero blanco, a quien le han pasado todos los datos, para que se presente con ventaja a un previsible concurso del Banco de España para la adjudicación de la caja intervenida? No lo sabemos, pero ha circulado esa teoría con varios nombres.

Lo que sí parece es que los canónigos de Córdoba, con Santiago Gómez Sierra al frente, han llegado a la recta final de la negociación con la voluntad decidida de hacer naufragar la fusión. Y han utilizado de coartada que no había un acuerdo laboral, a pesar de que no lo exige la ley, se había avanzado mucho con los sindicatos y se tenía el visto bueno del Banco de España para tener una semana más de plazo para inscribir en el registro los acuerdos.

El máximo responsable del sindicato Aspromonte, vinculado a los gestores eclesiásticos de la caja, admitió que tenían un acuerdo verbal con Unicaja y Cajasur, pero votó que no en la reunión del consejo de administración. No se sabe bien qué hizo el viernes, durante cinco horas y media, el presidente de Cajasur en la sede central de Unicaja en Málaga. Pero pasó confesionario con los directivos y sindicalistas de Córdoba que estaban negociando allí.

La intervención del Banco de España, en todo caso, acaba con una época que ayer un comunicado de la Confederación Española de Cajas de Ahorro calificaba de especial y exclusiva. Excepcional. El principal responsable de la actual situación de Cajasur, el canónigo Miguel Castillejo, consiguió un trato de favor del Gobierno de Felipe González cuando se hizo la Ley de Órganos Rectores de las Cajas de Ahorro en 1985. Se introdujo una disposición adicional que preveía un estatus especial para las cajas gestionadas por la Iglesia católica, en virtud de los acuerdos entre la Santa Sede y España de 1979.

Este trato especial se tradujo en una amplísima representación en el consejo y en la pretensión sistemática a partir de entonces de evitar la tutela de la Junta de Andalucía y la relación con el resto de cajas andaluzas. Sólo el paréntesis del mandato del obispo Asenjo ha sido una excepción en esta tónica. El actual obispo cordobés, Demetrio Fernández, ha hecho unas declaraciones muy políticas, hasta el punto que para analizarlas hay que dejar al margen al octavo mandamiento. Dijo el obispo que “la caja no está en quiebra” y que la Iglesia ha estado “dispuesta a perderlo todo para conservar los puestos de trabajo”. Ningún político o sindicalista habría mejorado las frases. Desgraciadamente, la primera preocupación de la Iglesia cordobesa fue, antes de cerrar el acuerdo inicial hace casi un año, asegurarse una serie de palacios, inmuebles y asignaciones dinerarias para su Cabildo.

Tras el hundimiento de la entidad financiera, cuando llegó la crisis, Cajasur buscó una solución dentro de la Iglesia, pero no consiguió ni en España ni en Roma capitales para reflotar la entidad. Su segundo paso fue buscar una alianza con una caja de fuera de Andalucía. Esta fórmula es la que más gusta al Banco de España (BdE) por dos motivos muy razonables: evita el solapamiento y la endogamia.

El BdE consultó a las entidades que podían estar interesadas y les pidió ofertas. La de Unicaja fue mejor que la de Murcia y, para enfado de Cajasur, el Banco le encargó a Medel el rescate de la entidad, hace un año. En este tiempo, sin embargo, los canónigos que regentaban Cajasur han vuelto a contactar con Murcia y al menos con otras dos cajas más para insinuarles que podían ser la alternativa. En Unicaja los responsables con los que he podido hablar muestran un talante sereno, y repiten que siguen abiertos a una solución constructiva, lo que significa que si tienen oportunidad insistirán en esta fusión que se ha convertido en el último año en el vértice de su estrategia empresarial. En esa misma dirección ha hablado el vicesecretario regional del PSOE, Rafael Velasco, que ha hecho hincapié en que el proyecto de fusión sigue siendo bueno.

En Unicaja también ejercen una cierta autocrítica: “Quizá no hemos sabido ganarnos la confianza de la otra parte o es posible que la incompatibilidad de caracteres de las personas haya dificultado el entendimiento”. Braulio Medel se jugaba mucho en este envite, después de haber abortado en marzo de 2009 otra fusión con Caja Castilla la Mancha, finalmente intervenida por el BdE. Así lo demuestra su intensa actividad negociadora en los últimos días y la aprobación de la fusión por el consejo de Unicaja.

El factor humano también ha intervenido para perjudicar el proceso de fusión. El Cabildo cordobés se acostumbró desde los tiempos de Castillejo a actuar como un poder autónomo incluso respecto al obispo. Varias fuentes consultadas coinciden en señalar que el resultado de la noche del viernes habría sido otro con Asenjo de obispo en Córdoba. Por el contrario, las explicaciones del actual prelado tenían una connotación agresiva respecto a Unicaja: “querían una rendición final, sin condiciones”, dijo Demetrio Fernández.

Esta versión no es corroborada por dos vicepresidentes de Cajasur. Salvador Blanco, del PSOE, considera que la intervención del BdE “es mala para la plantilla, para Cajasur, para la Iglesia y para Córdoba”. Y Juan Ojeda, del PP, mostró su sorpresa y pidió a los gestores eclesiásticos que explicaran su decisión. El PP ha tenido a sus representantes en todas las opciones posibles sobre la fusión. En el consejo, Ojeda votó a favor y Contreras se abstuvo. Fuera, en la calle, Nieto, presidente provincial y candidato a alcalde, se manifestó con Aspromonte, sindicato contrario a la creación de Unicajasur.

Sorprende, por tanto, que Arenas califique la actuación de su partido como “prudente y responsable”. El líder regional del PP ha tirado una piedra contra el presidente de la Junta. Sostuvo que “Griñán debió trabajar para que prosperara la fusión”. Y ha rematado sus comentarios con su idea de que las fusiones deben hacerse con criterios económicos y financieros, y no políticos. Lo que parece contradictorio con el reproche al presidente por no haber intercedido lo bastante.

Más juicioso, el presidente del PP, Mariano Rajoy, lamentó que esta intervención del Banco de España se haya producido en el peor momento. Y reclamó al BdE rapidez en sus actuaciones, porque hace 14 meses intervino la Caja Castilla La Mancha y todavía no ha pasado nada. Finalmente, Rajoy repitió su opinión de que es urgente la reestructuración del sistema financiero español, para evitar que vuelvan a ocurrir episodios como éste.

El BdE tiene una cierta responsabilidad en las exigencias laborales de los sindicatos de cara a esta fusión, por su falta de premura en la caja manchega. En Córdoba estaba muy extendida la idea de que la intervención no suponía pérdida de puestos de trabajo, como demostraba la actuación del Banco en CCM. Por cierto, que si Aspromonte votó en contra de la fusión en el consejo de Cajasur, en el consejo de Unicaja, CCOO también se manifestó en contra y UGT se abstuvo. Decisiones ambas que hay que colocar en el capítulo de las contradicciones, porque tanto UGT como CCOO califican a la Iglesia de “irresponsable”, por votar en contra.

La intervención de Cajasur estuvo lejos de ser una noticia de carácter local. Agencias, periódicos, emisoras de radio y televisión internacionales la han recogido con intensidad. La caja cordobesa es el 0,6% del sistema bancario español. Pero el momento es muy malo, como ha dicho Rajoy, y cualquier soplido puede convertirse en un huracán.

Llegados a la hora de la verdad, las dos últimas semanas, con las fechas marcadas por el Banco de España, los observadores tienen la impresión de que les falta alguna clave para entender la actuación de los canónigos de Córdoba y los impositores fieles que sindicaron su voto con ellos el viernes. Varios interlocutores de este diario insisten en la misma teoría: “el esquema mental de los curas es distinto al del común de los mortales”. Llegado al dilema entre Unicaja o intervención, Gómez Sierra y su sindicato afín han preferido la más arriesgada de las opciones.

¿Por qué? Una de las hipótesis que ayer circulaba era que poner el listón laboral altísimo facilitaba una escapada de la solución andaluza, y ahora  una entidad de fuera puede venir de la mano del Banco de España. Sin embargo, alguno de los responsables de Cajasur no cree en una actuación tan fina de los canónigos.

De ser cierta esta teoría el caballero blanco elegido por el Cabildo podría tener una clara ventaja en un concurso que convoque el Banco, al que previsiblemente no acudirán muchos litigantes. Una actuación así sería extremadamente arriesgada, porque los canónigos ya no tienen autoridad alguna en la caja y además se desconoce por completo cómo va a actuar el Fondo para la Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Un experto consultado lo define como “un mecanismo virgen”.

Hay dos caminos de actuación del Fondo, uno por el artículo 9 que prevé participaciones preferentes para entidades que no están en situación objetiva de ser intervenidas. Por ejemplo, las dos fusiones catalanas que se han cerrado, la de las dos cajas de Castilla y León o la reciente de las dos cajas gallegas.

El camino de Cajasur es nuevo. E incluso distinto del de CCM, para cuya intervención debió reunirse un Consejo de Ministros extraordinario. En el caso de Córdoba, el BdE utilizará el artículo 7 del FROB, sobre el que no hay jurisprudencia alguna. En Unicaja tampoco tienen clara la hoja de ruta de los nuevos administradores y van a recabar a sus servicios jurídicos un informe al respecto.

El agujero de Cajasur previsto para finales de 2011 es de 1.500 millones de euros, que en el momento de la intervención del Banco de España es de unos 700. Ahora se habla de una inyección de 550 millones de euros para recapitalizar la caja y los nuevos gestores tienen un mes para emitir un informe que puede incluir alguna estrategia concreta. Unicaja podría tener una oportunidad. O Murcia. O alguna otra, que podría litigar. En el abanico de posibilidades teóricas se incluye la liquidación de la entidad y sus filiales, pero nadie piensa que se pueda llegar a semejante cosa.

En todo caso, en el escenario andaluz quedan tres cajas de ahorro con sus cuentas saneadas. Y la más pequeña de ellas está buscando socios para una fusión fría, una SIP (sistema institucional de protección). Cajagranada está en conversaciones para crear una SIP con Caja Cantabria, Caixa Baleares, Cajastur y Caja Extremadura, a la que se podría sumar alguna otra como Penedès. Pero en Andalucía hay quienes verían con mejores ojos que esa SIP se produjera con Cajasol. La frustrada fusión de Unicaja con Cajasur podría alejar ese eventual acercamiento entre las cajas de Sevilla y Granada. O acelerarlo, por el contrario.

No hace falta añadir que esa operación estaría bien vista por el Gobierno andaluz. Pero la Junta se ha quedado sin reflejos para nada que no sea mostrar su sorpresa ante la actuación “inexplicable” de los canónigos de Córdoba. Los dirigentes de las cajas consultados ayer insistieron en que todo el mundo habla con todo el mundo en estos días y las combinaciones de posibles fusiones futuras son muchas. Pero ya no hay ninguna urgencia, una vez intervenida Cajasur, no hay necesidad de correr.

La sorpresa, en todo caso, permite una reflexión bastante repetida: cuando se introdujo en la ley que los impositores tendrían un peso importante en los consejos de administración de las cajas, se hizo para democratizar estas entidades. Pero en la práctica se trata de un método perverso, con un sistema de designación muy poco transparente, que lleva en todas las cajas a los representantes de los impositores a convertirse en fieles seguidores de sus presidentes, que es lo contrario de lo que pretendían los legisladores.

Otra lección de esta crisis en la que se ha convertido el naufragio de Unicajasur es el papel de los representantes de los políticos, bastante sensata en el caso de las dos entidades que votaron el viernes. Sin embargo, hay responsables institucionales que preferirían que los políticos que vayan a los consejos no sean elegidos por su condición de alcaldes, diputados provinciales o cargos de los partidos en cada provincia, sino por su cualificación profesional, en economía y finanzas. Porque su responsabilidad es gestionar capitales y generar beneficios con destino a obras sociales, que es el fin de las cajas. Este principio se podría aplicar no sólo a alcaldes, sino a eclesiásticos, sin ir más lejos.

Los de Córdoba se han mostrado en repetidas ocasiones molestos por ser tratados en las leyes como el resto de los ciudadanos. Por ejemplo, cuando no se les aceptó que su presencia en el consejo de Cajasur fuese vitalicia o como cuando pretendieron que sus dos puestos del futuro consejo de Unicajasur no pudieran reducirse ante eventuales fusiones futuras. Un testigo de estos incidentes veía a los canónigos heridos en su dignidad. Como los antiguos samuráis. Quizá por eso han preferido hacerse un harakiri. Pero la florentina escuela vaticana puede ser también muy maquiavélica si se pone a la tarea. El obispo de Córdoba, obviamente, define a sus canónigos de distinta manera: dice que son los mejores curas de su diócesis.

Cajasur tiene tres salidas: optar por Unicaja, por Cajamurcia o seguir sola

Ignacio Martínez | 5 de julio de 2009 a las 11:07

Su presidente tiene vía libre del Vaticano para decidir su futuro

Tanto el Banco de España como la Junta son partidarios de que se fusione 

PSOE y PP prefieren como socio a otra caja andaluza

 

”Santiago

 

Cajasur ya tiene la bendición del Vaticano para moverse en el mapa de las fusiones. Ahora le falta enfilar el camino de la vicaría. La Iglesia no da pistas sobre con quién, cómo, cuándo dará el paso, aunque el mejor colocado sigue siendo Unicaja, con quien compondría la quinta caja de ahorros de España; tercera o cuarta en beneficios, cuarta en oficinas, quinta en depósitos y sexta en activos. También sigue interesada Cajamurcia, una caja mediana, pero bien gestionada. 
 

Hay señales contradictorias, que no ayudan a interpretar la situación. A la prudencia propia de la Iglesia, que controla la caja cordobesa con algo más de un tercio de representación en su asamblea general, se une la agitación que vive la política nacional. No sólo por la crisis. La canción del verano podría interpretarla Liza Minnelli. Es money, money, money. Más dinero para la financiación de las autonomías, a costa de la Administración General del Estado; más dinero de impuestos para compensar déficit públicos galopantes y más dinero para bancos y cajas en apuros. 
 

Esta crónica se ha elaborado con informaciones facilitadas por representantes de Cajasur, Unicaja, PSOE, PP y la CECA. Hay pistas sobre la hoja de ruta de Cajasur, a pesar del hermetismo tradicional de la Iglesia, pero no se conoce la estrategia trazada y aprobada en las dos reuniones que se han celebrado en Roma esta semana. Allí han estado de martes a jueves, el presidente de Cajasur, Santiago Gómez Sierra, y el todavía administrador apostólico de la Diócesis cordobesa, monseñor Juan José Asenjo. Se han entrevistado con los responsables de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede, que preside el arzobispo italiano Velasio de Paolis. Ésta es una de las tres oficinas financieras vaticanas, la encargada de dirigir y controlar la administración de los bienes que dependen de la Iglesia o preside uno de sus representantes. 
 

Asenjo y Gómez Sierra han explicado en Roma las dificultades que atraviesa el sector de la banca en España, y el escenario que se presenta para el futuro. También han informado de la marcha del Plan de negocio 2009, que Cajasur aprobó hace un mes a requerimiento del Banco de España. Este plan de austeridad ya se aplica desde hace tres meses, “en los que se ha mejorado la morosidad, solvencia y liquidez” de la entidad, según fuentes de la caja. Esta primavera, Cajasur intentó sin éxito capitalizarse con una emisión de acciones preferentes de cuantía indeterminada a suscribir en su totalidad por la Iglesia. En Roma, la embajada del Cabildo cordobés ha confirmado que no dispondrá de financiación propia de la Iglesia y que tendrá que resolver sus problemas de tamaño, capacidad y capitalización en el mercado. 
  

Tras conseguir la aprobación de la Curia vaticana a su gestión y estrategia, los administradores de Cajasur se disponen a explorar “todos los escenarios posibles“, según la versión oficial. Que se resumen en tres: negociar una fusión con Unicaja, hacerlo con Cajamurcia, o seguir en solitario. Esta última posibilidad no agrada al Banco de España, que está empeñado en simplificar el mapa de entidades financieras en España. Sobre todo, desde la creación del Fondo para la Reestructuración y Ordenación Bancaria (FROB), destinado a ayudar a entidades con problemas de solvencia y liquidez. El FROB cuenta inicialmente con 9.000 millones de euros, pero esa cantidad se podría multiplicar por 10. De hecho, se cree que los bancos y cajas españoles necesitarán entre 25.000 y 70.000 millones para recapitalizarse y superar la crisis. 
 

En esta coyuntura el Banco de España quiere que todas las entidades que tengan que ser ayudadas se fusionen con otras más solventes. El gobernador del Banco, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, tiene una teoría darwiniana sobre las entidades financieras y sobre las cajas en particular. Los débiles deben desaparecer. El Banco confeccionó hace meses una lista de bancos y cajas divididos en tres categorías. En la primera están aquellas que deben ser intervenidas y puestas en el mercado, como Caja Castilla La Mancha. En un segundo apartado figurarían las que deben fusionarse porque su situación no es muy buena. El tercer escalón lo compondrían las fuertes, que se quedarían con las anteriores.
 

Grosso modo, nadie se opone a esta estrategia, pero su puesta en práctica plantea muchas tensiones. Hay al menos tres posiciones diferentes: el Banco de España quiere fusiones rápidas, establece reglas precisas, pone el foco en las cajas y da prioridad a la unión de entidades de distintas regiones. La Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA) subraya que la solvencia de las cajas no es peor que la de los bancos, y está en contra de las fusiones express y de las rigideces que plantea el Banco de España, aunque avala la idea de fusiones interregionales para sacar de la presión política a las cajas. Y las comunidades autónomas prefieren fusiones intraregionales para reforzar su economía y su identidad territorial. Y algunas, como Cataluña y Andalucía, hacen valer sus competencias estatutarias para reservarse el derecho a autorizar las fusiones, por encima de lo que digan el Banco de España o el Ministerio de Economía. En el caso concreto del futuro de Cajasur, tanto la Junta, como PSOE y PP, se han mostrado de manera inequívoca a favor de que se fusione, si así lo deciden sus órganos de representación, con otra caja regional. De hecho, desde hace tres años, populares y socialistas han sacado a las cajas de la pelea política. 
 

Los mensajes oficiales sobre este asunto van todos en la misma dirección. El viernes, en Cádiz, el consejero de Gobernación, Luis Pizarro, recordó que hace 21 años había 14 cajas en Andalucía, de las que quedan cinco. Y que “ahora más que nunca” hay que fomentar la concentración. En el mismo acto el presidente de Cajasol, Antonio Pulido, dijo que están abiertos a esa posibilidad, que afrontarán en cuanto consoliden la fusión que han protagonizado hace dos años. Y, como una jaculatoria, Braulio Medel, el presidente de Unicaja, enunció la misma consigna que repite desde 1988: es partidario de una integración tan amplia como sea posible. 
 

Cajasur y Unicaja han tenido contactos informales en las últimas semanas, sin papeles. “No hay nada”, se dice oficialmente en Málaga. Pero se ha ofrecido el mantenimiento de la marca cordobesa y un destacado papel institucional a la Iglesia en la hipotética nueva entidad. Medel dijo el jueves en una reunión de su comisión ejecutiva que “esto no tiene mucho recorrido“. Quienes lo oyeron llegaron a la conclusión de que en pocas semanas o se abren negociaciones formales o se abandona el proyecto. El próximo consejo de administración de Unicaja está convocado para el viernes 17 de julio. El de Cajasur es mucho antes, el próximo miércoles 8. Pero la apertura formal de negociaciones no está en el orden del día de ninguno. 

 

Gómez Sierra tenía reticencias a esta fusión y prefería a Cajamurcia como socio, con la que sí se ha cambiado papeles. Esta caja celebró el viernes de la semana pasada su asamblea general. Su presidente, Carlos Egea, pidió al Gobierno que se elimine el veto autonómico a las fusiones interregionales. No tiene más remedio: su caja es de una comunidad uniprovincial, en donde no hay otras entidades. Egea es secretario del consejo de la CECA y tiene un buen cartel en el Banco de España. Medel no le va a la zaga, tiene un prestigio indiscutible y es vicepresidente de la CECA. Cajamurcia tuvo en 2008 un beneficio de 167 millones, con un volumen de activos de 21.500 millones y una morosidad del 2%. Unicaja iguala la morosidad y supera ampliamente la cifra de activos, con 31.937 millones, y la de beneficio, con 286 millones. Cajasur cerró el año pasado con 19.213 millones de activos, 37 millones de beneficio y una morosidad del 6,5%.
 

Quedan algunos flecos. El proceso de renovación de cargos en Unicaja debería ponerse en marcha a mediados de agosto, si no se demora el calendario. Medel ha agotado los plazos para ser reelegido y sólo una situación excepcional permitiría una prórroga de su mandato. Una fusión sin duda propiciaría su continuidad varios años más, con un horizonte: el 30 de agosto de 2012 cumplirá 65 años. Su entorno sostiene que el presidente de Unicaja no se siente especialmente presionado por esta circunstancia, pero es un elemento que juega en el tablero. Y otro detalle es la posibilidad que algún invitado de última hora. Se descarta a Granada, después de ver cómo esta semana un dirigente de CCOO era criticado por tierra, mar y aire, al atreverse a poner en cuestión el pacto numantino que en 2001 firmaron en el Hotel Saray todas las fuerzas políticas, sociales y económicas de la provincia, para garantizar la supervivencia en solitario de Caja Granada. Pero queda la Caja de Jaén, con un volumen de activos treinta veces inferior al de Unicaja y veinte veces menor que el de Cajasur, pero que completaría una fusión colectiva muy airosa. Si además de airosa, es viable, se verá en los próximos días. Cuando Cajasur mueva ficha en sus misiones exploratorias sobre el tablero de las fusiones. Ahora que la mano que hará el movimiento tiene la bendición de Roma.

Perogrullo en La Moncloa

Ignacio Martínez | 18 de junio de 2009 a las 9:05

Ha estado el presidente Griñán en La Moncloa. Y a la salida ha dicho muchas cosas. Algunas novedades, como que el Fondo para la Reestructuración y Ordenación de la Banca no va a condicionar la competencia exclusiva que el Estatuto andaluz concede a la Junta para autorizar una fusión de cajas. Era una aspiración de la vicepresidenta Salgado que el Banco de España pudiera ejercer la tutela en este campo si ayudaba a una caja (o a un banco). Algo así como investirse de la condición de Celestina bancaria para mover las fusiones en un mapa: estos tres juntos, este con este, aquel con este otro… Pues no. Griñán dice que Zapatero no va a mover este asunto. Se metería en un lío: el Estatuto es una ley orgánica y no puede ser derogado por un decreto ley. Sería anticonstitucional.

Junto a estas consideraciones interesantes, las declaraciones del presidente andaluz a la salida de La Moncloa han tenido su lado perogrullesco. Ha dicho que Andalucía seguirá siendo la región que más inversiones públicas del Estado recibirá en los próximos años. Estaría bueno: es la comunidad autónoma más poblada y la segunda en extesión territorial tras Castilla León y es la segunda o tercera en PIB per cápita por la cola. Así que como no podría ser de otra manera es la que más inversiones debe recibir del Estado.

Las pensiones, amenazadas

Ignacio Martínez | 16 de abril de 2009 a las 11:37

Ya saben lo que se dice del monstruo del Lago Ness: todo el mundo habla de él, pero nadie lo ha visto. Las pensiones son uno de los monstruos que anidan en el lago de las tierras altas de Escocia. De manera recurrente nos dicen que no va a haber dinero para pagar las pensiones. Antes se decía que a partir de 2015. Ahora que en 2015. Muy gracioso: toda la vida pagando un porcentaje de tu salario para la pensión de jubilación y ahora te dicen que sigas trabajando. Recuerdo haber oído a dos andaluces juiciosos como Griñán y Pimentel, cuando fueron ministros de Trabajo, que no se debería consentir a empresas con beneficios hacer jubilaciones anticipadas con cargo al erario público. No se deberían consentir, pero se consienten todavía. Ayer el gobernador del Banco de España advirtió que se acabará el dinero para las pensiones si no se hacen reformas y que habría que retrasar la edad de jubilación. Hoy, en Los desayunos de TVE, el ministro de Fomento y número 2 del PSOE, José Blanco, ha dicho a preguntas de Pepa Bueno que a los 65 años se está estupendo para trabajar. Muy gracioso, porque lo que faltan no son trabajadores, lo que falta es trabajo, actividad económica. Además de la crisis y el paro, ahora nos amenazan con quedarnos sin la pensión. Y encima, en Andalucía tenemos un nublado de primavera feísimo y ventoso. Como si estuviésemos en la fría y húmeda Escocia.

Rumores de crisis de Gobierno

Ignacio Martínez | 4 de abril de 2009 a las 20:12

 

Frente al optimismo patológico del presidente del Gobierno, el Banco de España ha pronosticado que la recuperación económica no llegará hasta 2011. El año que viene habrá 4,5 millones de parados en España, casi un 20% de la población activa, una cifra similar a la que aventuraba hace unos meses el comisario europeo encargado de los Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia. Calculen que en Andalucía hay ahora un 8% más de parados sobre su PIB que en la media nacional. Lo que de mantenerse representaría un porcentaje de paro en Andalucía cercano al 30%. Un panorama desolador. El pasado lunes, en los Desayunos de TVE coincidí con el secretario general de la UGT Cándido Méndez, buen amigo de Zapatero, y le oí decir que hay “atonía en el Gobierno”. La crisis está servida.

Tanto, que se han disparado los rumores sobre una crisis de Gobierno, que de camino podría afectar a Andalucía. El Optimista ha convocado a los parlamentarios socialistas el martes de Pascua, 14 de abril, aniversario de la proclamación de la II República. Se piensa que Zapatero hará crisis entre el Martes Santo, a su vuelta de Estambul de la reunión de la Alianza de las Civilizaciones, y el lunes de Pascua, un día antes del pleno de los diputados y senadores del PSOE.

Los rumores son gratuitos y alguno parece imposible: por ejemplo nombrar a Manuel Chaves vicepresidente del Gobierno en sustitución de María Teresa Fernández de la Vega. Algo que no encaja con el deseo del PSOE andaluz de mantener a Chaves como candidato del partido en 2012. Según ese rumor, Griñán sustutiría a Chaves. Aunque este no es el único runrún que afecta al vicepresidente económico de la Junta; José Antonio Griñán también suena como sustituto de Solbes en radio macuto. Y Solbes, por supuesto, es fijo en las quinielas de salida. La Semana Santa puede ser una doble semana de pasión para algunos.

El desacuerdo de Griñán y Medel con el gobernador frustró la fusión Unicaja-CCM

Ignacio Martínez | 1 de abril de 2009 a las 6:32

El gobernador del Banco de España tiene una teoría darwiniana sobre las entidades financieras y sobre las cajas en particular. Los débiles deben desaparecer. El vicepresidente económico de la Junta, José Antonio Griñán tuvo ocasión de oírlo de su boca en la tensa reunión que tuvieron entre las 10:00 y las 10:30 del pasado viernes, en Madrid. Se atribuye a Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y a su espíritu liberal, una clasificación de las entidades financieras en tres categorías. En la primera estarían aquellas que deben ser intervenidas y puestas en el mercado, como CCM. En un segundo apartado figurarían las que deben fusionarse porque su situación no es muy buena. El tercer escalón lo compondrían las fuertes, que se quedarían con las anteriores, como Unicaja. Griñán le preguntó a MAFO si era esto era cierto y no recibió respuesta. El que calla otorga.

Aunque el motivo fundamental del encuentro del socialdemócrata Griñán con el liberal Fernández Ordóñez era hablar de la fusión entre Unicaja y la CCM. Ya se sabía que el desfase patrimonial de la caja castellanomanchega era cercano a los 3.000 millones de euros, medio billón de pesetas. Griñán no entró en el detalle de los avales ofrecidos por el Banco de España, pero si recalcó al gobernador que la respuesta que le diese Braulio Medel sería avalada por el Gobierno andaluz y que la Junta no pondría en riesgo la más solvente de las cajas andaluzas si sus gestores no estaban de acuerdo con los números. Griñán piensa que la fusión era un buen negocio para Unicaja a medio plazo, pero los problemas de liquidez de todo el sistema financiero condicionaban la operación. MAFO consideraba que Medel pedía mucho y se estaba “subiendo a la parra”. Lo mismo opinaba la CCM y el Gobierno castellanomanchego. La oferta de dinero era muy compleja: no había dinero a fondo perdido, pero sí suscripción de deuda subordinada, compras de activos buenos y malos, y avales crediticios. La suma de estos instrumentos heterogéneos se situaba entre los 1.200 y los 1.300 millones de euros.

Cuando el viernes el vicepresidente de la Junta abandonó el Banco de España, llamaron a Braulio Medel, que tenía convocadas reuniones de la ejecutiva y el consejo de administración de Unicaja a partir de las 12:30. Se alteró el orden del día para que estuviese presente en los puntos más importantes y cogió el AVE de las 14:00, a tiempo para poder estar en el Banco de España a las cinco. Cuando abandonó el edificio de Cibeles a las seis de la tarde, ya se había abortado la fusión. El resultado de la due diligence encargada a la empresa Pricewaterhouse Coopers situaba al desfase patrimonial de CCM en los 3.000 millones. Este costoso estudio, que en este momento no se sabe quién va a pagar, no es sólo una auditoría. Es un análisis financiero y contable, que recoge la posición en el mercado y los aspectos comerciales de la caja, la calidad y efectividad de la dirección, además de aspectos tecnológicos, fiscales y laborales.

A la oferta heterogénea del Banco de España, Medel respondió con una contraoferta heterogénea. Algunos capítulos le parecían bien y para otros pedía más del doble. De creer el presidente de Castilla La Mancha, José María Barreda, pidió en total más del doble de lo que le ofrecía el Banco. En resumen, no hubo acuerdo. Ahora la caja castellanomanchega va a ser saneada por tres administradores designados por la autoridad monetaria. Después, se abre un abanico de posibilidades: podría ser liquidada, volver a la actividad con otros administradores, ser vendida o fusionada. No es descartable que Unicaja tenga una segunda oportunidad. Al fin y al cabo, estará entre los fuertes que deben hacerse cargo de la situación, según el principio darwiniano del gobernador.