Archivos para el tag ‘Berlusconi’

El orangután y el caimán

Ignacio Martínez | 12 de diciembre de 2012 a las 9:08

A Dominique Stauss-Kahn su lance sexual con la guineana Nafissatou Diallo, forzado o consentido, le ha salido carísimo. Se cree que unos cinco millones de euros. Casi a millón por minuto. Un encuentro calificado por Diallo como humillante y degradante, aunque la cara de la víctima a la salida del juzgado del Bronx el lunes, con la bolsa llena, era de íntima satisfacción. DSK no sólo ha perdido dinero por este caso: también ha perdido su empleo como jefe del Fondo Monetario Internacional, ha perdido su matrimonio con la inteligente, millonaria y hermosa Anne Sinclair, y ha perdido su alta probabilidad de conseguir la Presidencia de la República Francesa. El coito más caro de la historia de la humanidad.

Para Strauss-Kahn llueve sobre mojado. Una joven periodista francesa que le denunció por acoso le definió como un orangután en celo. Con poco estilo, vamos. Berlusconi tiene fama de padecer de las mismas debilidades que DSK y no precisamente en un registro más elegante. Y ahora, pretende que sus desmanes y pecados en la materia le salgan gratis. Está acusado en diversos juicios de proxenetismo y prostitución por los excesos en sus fiestas, en alguna de las cuales actuó una joven menor de edad, que se ha hecho famosa en todo el mundo con el sobrenombre de Ruby Robacorazones. Pues nada. Ha decidido volver a la política para librarse de estas y otras acusaciones fiscales o económicas.

Cualquier cosa, menos ir a la cárcel. Eso sí, le sale gratis a él pero carísimo a Italia. Y ha vuelto a buscar a su partenaire favorito, un fanfarrón secesionista llamado Umberto Bossi, líder de la Liga Norte, que propugna la separación de la Padania del infecto sur. El perfecto desestabilizador nacional. Al segundo de sus socios en su entronización política de 1994, Gianfranco Fini, ya lo perdió hace un año. Fini, aunque procedía de la extrema derecha, era lo mejor de aquel triunvirato que sustituyó a la Democracia Cristiana cuando se hundió la I República. ¡Y la II está por llegar! Quizá si Mario Monti se decide, el país recupere un poco de cordura con MM en la derecha y Pier Luigi Bersani en la izquierda. Gente seria.

Desgraciadamente las facturas de las fiestas de Berlusconi no sólo las pagan los italianos. Desde el anuncio de su vuelta la prima de riesgo española también se ha disparado. El demagogo populista ya está en campaña para las elecciones de febrero y sostiene que la prima es una estafa, fruto de una “conspiración germanocéntrica”. Frase que recuerda a la del complot judeo masónico internacional, del antiguo dictador español. Dice SB que su país está peor que hace un año, pero que ahí está él para salvarnos. Un viejo vergonzante calificado de caimán, retocado por cirujanos, un delincuente condenado por varios delitos, dispuesto a lo que sea para evitar la prisión. Y capaz de todo antes de que le cueste un euro. Al menos en ese campo, un estilo distinto al del pagano Strauss-Kahn.

Etiquetas: ,

Primarias

Ignacio Martínez | 5 de diciembre de 2012 a las 10:48

Un tipo calvo, serio, solvente, de 61 años, con buen currículo ministerial ha ganado las primarias de la izquierda en Italia y dicen que va lanzado por la Via del Corso, camino del Palacio Chigi, sede la presidencia del Consejo de Ministros. Quédense con su nombre, Pierluigi Bersani. Es un antiguo comunista, ex ministro de Desarrollo económico, de Industria o de Transportes con Prodi, ex eurodiputado y ex presidente de la región Emilia Romana. Es la gran esperanza blanca de la izquierda italiana, que está desnortada desde la desaparición del PCI y el desmoronamiento físico y moral del Partido Socialista de Craxi. Y no ha acabado de cuajar una alternativa factible contra el empresario aventurero Silvio Berlusconi, metido a político populista después de haber apadrinado (y probablemente corrompido) al propio Craxi.

Las primarias son un fenómeno social que catapulta a los elegidos. Definitivo si se compara con los dedazos a los que nos tienen acostumbrados los aparatos de los partidos. De todos. Felipe González avisó el domingo al suyo de que el PSOE debe tener vocación mayoritaria. Leído así se podría interpretar como un pronunciamiento contra los gobiernos de frente popular con IU en Andalucía, Asturias y el posible en Extremadura por el que suspira Cayo Lara. Sin embargo, un amigo, veterano militante socialista, me desvela otra derivada: “Como cuando el guerrismo controlaba el partido, Felipe le recuerda al aparato que el PSOE tiene que preocuparse de gobernar a la gente, no conformarse con gobernar el partido”.

Este punto de vista es relevante, porque el aparato socialista (como el popular o el comunista, no nos engañemos), gasta mucha más energía en el control de sus huestes y en el reparto de los cargos que en conectar con el personal. Y eso es fatal. Primarias faltaron en el PSOE andaluz en las municipales. Faltaron para designar el sustituto de Chaves o al sustituto de Arenas. Pero los aparatos son muy suyos y no dejan crecer disidencia alguna. El mismo veterano socialista siempre me cuenta que el aparato gobierna con la letra pequeña y la cachiporra. Siempre hay un artículo susceptible de ser retorcido de tal manera que se pueda amedrentar a los discrepantes. Sin ir más lejos, así ha sido tomado al asalto el grupo socialista popular en la Diputación de Cádiz.
Las primarias son un gran invento americano que no ha encontrado todavía clientela en Europa. En el PSOE han funcionado muy bien a ratos. Estimulante la elección de Borrell. Decepcionante Zapatero. Y equilibrio entre los contendientes de Sevilla, un notable del pasado y una medianía del presente. Pero más allá del resultado que den los elegidos con el uso, el método es magnífico. El último beneficiado no es Bersani, sino el pueblo italiano.

Populismo y corrupción

Ignacio Martínez | 2 de octubre de 2010 a las 12:38

Hay acontecimientos que parecen escritos por un guionista de cine negro. Coincidiendo con el proceso que acaba de arrancar en la Audiencia de Málaga, un auténtico juicio de Nüremberg contra la corrupción, el presidente Medvedev ha cesado fulminantemente al alcalde de Moscú. Falta, en este macrojuicio, el padrino de la Familia gilista, pero como un fantasma sobrevuela sobre nosotros.

Resulta que este alcalde de Moscú es un amigo de Putin llamado Yuri Luzhkov, viejo conocido de Jesús Gil, con quien firmó un acuerdo de colaboración en marzo de 1994, y después un convenio en junio de 1995 por el que se hizo un trato curioso. En aquel contrato Moscú regalaba a la capital de la Costa del Sol unas estatuas muy grandes y de dudoso gusto de su escultor municipal, un tal Tsereteli, pero el regalo no era gratis y acabó costándole a Marbella unos 141 millones de pesetas de la época en unos pisitos que se escrituraron a nombre del artista en 1996. La del escultor Tsereteli es otra historia y el Caso de la estatua rusa, uno de los 15 expedientes robados en el juzgado de Marbella en 2001, merece un genuino guionista de Hollywood, con aspiraciones a un Oscar.

La comparación con Nüremberg no es sólo relativa al gran número de acusados o de togas en la sala, sino también al símbolo. Este es el juicio principal contra los aventureros que se hicieron con el poder en Marbella en 1991, pero -como en Nüremberg- no es el único proceso. Para demostrarlo, ayer un juez instructor de Marbella acordó el procesamiento del ex alcalde Julián Muñoz, la cantante Isabel Pantoja, la ex esposa del ex alcalde, Maite Zaldívar, y otros siete acusados por blanqueo de dinero. Vendrán más pleitos, porque hay mucha pieza separada en este enredo.

Un enredo que si no hubiese acabado en el drama de la corrupción y el disparate urbanístico sería un sainete ordinario y tosco. Eso parecía al principio, cuando Tele 5 le vendió a toda España a un empresario ocurrente y campechano, un hombre llano del pueblo, metido en un jacuzzi con unas atractivas jovencitas. El populismo tiene muchas caras, pero la filosofía siempre es la misma: la misma televisión nos vende otro producto popular capaz de movilizar votos y voluntades, según la propia cadena. Belén Esteban tiene en el bolsillo el 8% de los votos de los españoles porque los representa mejor que los partidos. Hay precedentes de este populismo barato: Berlusconi quiso presentar a unas velinas (azafatas y bailarinas de sus programas de televisión) a las elecciones europeas del año pasado. La curiosa repetición de estas ofertas por parte de la misma televisión no necesita de ningún avieso guionista: Tele 5 es la televisión de Berlusconi, un hombre aficionado a las fantasías populistas y alérgico a los juicios. Como el padrino gilista.

Camuflaje

Ignacio Martínez | 14 de junio de 2010 a las 9:56

China siempre ha sido un país enigmático. Y esta China actual, en la que ya se convocan huelgas en su desarrollada zona costera, sigue siendo un enigma. Si hay una fuerte dosis de cinismo entre los políticos occidentales, lo de los chinos es superior. Con la ventaja de que allí es una tradición cultural. En Shanghai, en donde se fundó el Partido Comunista chino en 1921, el museo de historia de la ciudad omite toda referencia al partido. La historia de la ciudad en los últimos diez siglos habla de campesinos y señores feudales, de mandarines y administradores, de curas y militares coloniales, de yuppies y ejecutivos modernos, pero ignora la fundación del PC chino, la conquista del poder por los comunistas y su dictadura del proletariado. Las autoridades aluden al gobierno para hablar del poder y al chino para hablar de los ciudadanos, como si sólo hubiese uno y no 1.300 millones: “El gobierno opina”, “el chino piensa”. Eso ampara un capitalismo sin adjetivos y sin democracia. El último acto de camuflaje es de la oficina municipal de transportes de Pekín: ha pedido a conductores y cobradores que eviten llamar camaradas a los usuarios.

El camuflaje es una practica universal, sin paliativos. Berlusconi, campeón del liberalismo, acaba de hacer aprobar en el Senado una ley para dificultar la interceptación de conversaciones telefónicas por orden judicial, y sobre todo para evitar que su contenido acabe publicado en los diarios. Falta la aprobación de la Cámara de Diputados, pero ya hay una protesta generalizada de la prensa: el prestigioso diario La Repubblica salió el viernes con la portada en blanco. Aquí estarían de acuerdo con la medida los amiguitos del alma de la Gürtel y sus defensores, letrados, políticos o mediáticos. También los enemigos de Garzón. Siempre, claro está, en nombre de la libertad. En Italia, sin embargo, los medios la llaman la ley mordaza. Berlusconi pensará que no tienen bastante sentido del humor.

Hay más ejemplos de estas prácticas. Rajoy sigue sin decir esta boca es mía en el capítulo de los ajustes que el PP haría si gobernase. Su última aportación al debate es que su partido no subirá los impuestos en ninguna comunidad autónoma en donde gobierna. El estado mayor de los populares cree que la batalla electoral la tiene ganada y que debe hacer o decir lo menos posible; así tienen asegurada La Moncloa. Una estrategia torpe y nada generosa con el país, necesitado de alguna certidumbre.

Zapatero dijo el jueves delante de González que su partido no está deprimido. Que Dios le conserve la vista. Porque no sólo están deprimidos los socialistas, sino todo hijo de vecino. El presidente podrá disimular, como un chino, un neoliberal italiano o un popular español, pero para el común de los mortales no hay suficiente ropa de camuflaje sentimental en la España de hoy.

El truco de Vic

Ignacio Martínez | 22 de enero de 2010 a las 7:35

El Ayuntamiento de Vic ha puesto de actualidad el fenómeno de la inmigración y ha enfrentado a la sociedad española con sus contradicciones en la materia. Su alcalde, de CiU, no quería inscribir en el padrón a inmigrantes sin papeles, pero ayer admitió que lo hará, aunque esté en desacuerdo con el dictamen que le obliga, de la Abogacía del Estado. En esta vida nada es blanco ni negro y este asunto no es un excepción. Los inmigrantes son una necesidad para la economía europea. Lo han sido en el último medio siglo y lo volverán a ser. En España representan más del 10% de los afiliados a la Seguridad Social. Dentro de veinte años en la Unión Europea habrá 30 millones menos de activos y 30 millones más de pensionistas. Sin inmigrantes habría un colapso de la economía y la bancarrota del sistema de pensiones. Pero en plena crisis este mensaje tiene difícil acogida.

Así surge el miedo, los gestos defensivos o la propuesta de leyes restrictivas. El debate actual no es ajeno a que haya elecciones catalanas dentro de unos meses, y municipales en poco más de un año. No es una novedad. El líder ultraderechista francés Le Pen descubrió hace décadas que podía quitar electores a todo el arco parlamentario con un ideario xenófobo. Incluso llegó a disputar la Presidencia de la República a Jacques Chirac en 2002, tras sacar un 17% de los sufragios en la primera vuelta. Cinco años después, Nicolas Sarkozy le birló casi la mitad de los votos copiando parte de su discurso. La Liga Norte de Umberto Bossi gobierna Italia con Berlusconi. El partido racista flamenco Vlaams Blok ha sido durante mucho tiempo el más votado en Amberes, la segunda ciudad de Bélgica: consideran extranjeros a los valones, imagínense lo que piensan de los marroquíes. Su antiguo líder, Frank Vanhecke, pidió el miércoles en Estrasburgo delante de Zapatero que se cierren las fronteras de Europa.

La localidad catalana de Vic, de 40.000 habitantes, ha sido hasta ahora modélica en la integración de inmigrantes, que ya representan el 26% de su población. La coalición gobernante de nacionalistas moderados, socialistas y nacionalistas de izquierda planteó no empadronar a los irregulares, con la Ley de Extranjería en la mano. La última modificación de la ley incluye que los sin papeles deben ser expulsados. Pero Zapatero calificó en el Parlamento Europeo esta actuación como un truco del ayuntamiento. No hay truco, sin embargo, sino dos principios legales perfectamente contradictorios: los inmigrantes irregulares deben ser inscritos en el padrón para que tengan derecho a sanidad o enseñanza gratuitos, pero también deberían ser expulsados. Las razones humanitarias, el sentido común, el miedo y el oportunismo electoral forman una mezcla explosiva. Y no hace falta mirar alrededor; basta con que cada uno consulte a su propia conciencia. Verá cómo la solución no es fácil.

Dime de qué presumes

Ignacio Martínez | 13 de enero de 2010 a las 11:59

La señora Robinson con su marido
La señora Robinson con su marido

 

El escándalo planetario de la señora Robinson tiene moraleja. La mujer del primer ministro de Irlanda del Norte es una puritana de 60 años mal contados, que fustigaba Biblia en mano a todo bicho viviente; incluida Hillary Clinton por perdonar la infidelidad de su marido con Monica Lewinsky en la Casa Blanca. Pero resulta que en sus ratos libres la señora Robinson se acostaba con un jovencito de 20, mal contados también. Y le procuró el dinero y la influencia para que pusiera un café y le dieran una concesión municipal. La historia ha sido retransmitida por tierra, mar y aire a todo el mundo en el inicio de 2010, pero ya tenía una banda sonora original esperándola desde hace más de 40 años, cuando Simon&Garfunkel hicieron la música de la película El Graduado. Algunos versos sueltos de Mrs. Robinson vienen al caso que ni pintados: 1. La curiosidad; “nos gustaría saber un poco sobre usted”. 2. El morbo; “es un pequeño secreto, sólo el asunto de los Robinson”. Y 3. El perdón; “señora Robinson, Dios la ama más de lo que usted imagina, el cielo reserva un lugar para los que rezan”. La moraleja es simple: ese sabio refrán español que dice dime de qué presumes y te diré de qué careces.

Asunto no sólo imputable a los fundamentalistas religiosos. Hugo Chávez iba a salvar a Venezuela, pero con la sovietización de su economía está llevándola a la ruina. El viernes decretó una devaluación del bolívar que en el caso de sectores prioritarios como la salud y la alimentación ha sido del 17,3%, pero para productos industriales llega al 50%. Lo que va a disparar la inflación, que en 2009 ya fue del 25%, en un país cuyo PIB se redujo el año pasado en tres puntos. Venezuela tendrá a partir de ahora tres tipos de cambio, los dos preferenciales y el del mercado negro, que acabará siendo el importante. Este es el tobogán por el que lo desliza el salvador de la patria.

Su amigo el indigenista Evo Morales, presume de impulsar los valores de la cultura aimara, pero ha presentado como candidata a gobernadora de la región de Beni a una reina de la belleza de 24 años, sin experiencia política: Jessica Jordan, Miss Bolivia 2006. La joven modelo ni siquiera vive en el distrito electoral en el que se postula, que es uno de los pocos reductos de la oposición al caudillo Morales. Evo anda encandilado, el buen hombre, con organizar el próximo concurso de Miss Universo en Santa Cruz de la Sierra, capital de la moda, la farándula y las mujeres guapas de origen europeo. En este capítulo se comporta como Berlusconi, que quiso presentar a sus azafatas de televisión, velinas, como candidatas en las elecciones europeas del año pasado. Berlusconi es capaz de compatibilizar el puritanismo ideológico de su Polo de la Libertad con una vida privada licenciosa.

La hipocresía es moneda corriente en el mundo en que vivimos. Nadie es lo que parece.

Laporta, salvapatria futbolístico

Ignacio Martínez | 6 de enero de 2010 a las 11:11

joan-laporta

 

Sostiene Laporta que el Barça guía la libertad de los pueblos sometidos y que le seduce presentarse a las elecciones catalanas. Los salvapatrias no suelen ser gente fina. Observen, si no, al último arquetipo global de salvapatria, el venezolano Hugo Chávez, un militar golpista que fracasó en su intento de conseguir el poder por las armas en 1992. Elegido en las urnas el 99, se permitió llamar gorilas a los militares golpistas hondureños de 2008. Una tremenda falta de estilo, entre colegas del mismo oficio. Pues bien, dentro de los salvapatrias hay un biotipo particularmente burdo y procaz, que es el salvapatria futbolístico. Se trata de una subespecie populista que intenta sacar rentabilidad material a los éxitos deportivos de su club y a la notoriedad que facilita el cargo. Tenemos cerca algún ejemplar de este género. Sin ir más lejos, el mismo año 92 que Chávez fracasó, Lopera se hizo con la mayoría de las acciones del Betis, por una cifra que se antoja ridícula: cuatro millones de euros. El buen hombre venía a salvar al Betis y ahí lo tiene, a ocho puntos del descenso a Segunda B.

La nueva estrella en tan selecto escenario es el presidente del Fútbol Club Barcelona, Joan Laporta. Acaba de declarar a El Mundo que el Barça más catalanista de toda su historia es también el más universal y que Cataluña necesita un Estado propio. No creo que el Barcelona haya ganado todas las copas del año por ser catalanista. Podría haber dicho que el fútbol de su equipo encarna la elegancia, la técnica, el espíritu de equipo o el esfuerzo. Pero no, el buen hombre prefiere la bandera de los pueblos sometidos. A Laporta se le han subido a la cabeza los éxitos de Guardiola. Que no son exactamente suyos. Sin ir más lejos, votó contra él más del 60% de los 40.000 socios que participaron en el verano de 2008 en una moción de censura para rechazar su gestión. Entonces puso de entrenador a Guardiola, que estuvo con Lluís Bassat, su principal contendiente en 2003. Y a medida que llegaban los títulos de la era Guardiola, aumentaba la jactancia del presidente censurado.

Tanto ha mejorado su autoestima, que Laporta se mira en su espejo y ve a Companys. “No quiero ser un mártir, pero sí un líder”. Aunque al natural, se parece más a Berlusconi o Jesús Gil, presidentes populistas del Milan y el Atlético de Madrid, convertidos en políticos aprovechados. Por cierto, procesados ambos por corrupción en numerosas ocasiones y condenados en varias. Ese es uno de los lados oscuros del populista profesional. Piensa uno, a bote pronto, que un pueblo tan culto y maduro como el catalán no le daría el gobierno a un salvapatria. Pero lo mismo podría pensarse de Italia o Marbella y ya ven los circos que montaron los colegas del mismo oficio que Laporta. Otra cosa diferente sería si Guardiola se presentase a presidente de la Generalitat o del Barça. Un tipo tan serio y juicioso sería difícil de batir.

Sorteo en Bruselas

Ignacio Martínez | 19 de noviembre de 2009 a las 11:03

”Massimo

 

La elección del presidente del Consejo de Ministros de la Unión Europea y de un ministro de Exteriores de la UE, que será también vicepresidente de la Comisión, se debe decidir esta noche o mañana por la mañana en Bruselas. En el bombo están tantos nombres que sería imposible comentarlos aquí. 

Para presidente, ha desaparecido de las pantallas de radar el candidato de este blog, el primer ministro luxemburgués Jean-Claude Juncker, experto, divertido y audaz. Por el contrario, sale de la pool position el primer ministro belga Herman Van Rompuy. Atención porque hay más gente en la primera línea. Tony Blair sigue ahí, con el apoyo inicial del Reino Unido y la Italia de Berlusconi. Y la ex presidenta letona Vike Fraiberga es uno/a de los tapados. Ésta con más posibilidades que el mío, porque los pequeños países del Este tienen una minoría de bloqueo que les puede procurar pillar cacho en esta coyuntura. Y los lobbies femeninos, empujan. Argumentan, con razón, que todos los altos cargos de la UE son de Europa Occidental.    

Para ministro de Exteriores también hay una larga lista de nombres, tantos que no se descarta que siga Solana por un tiempo limitado. Moratinos está entre quienes pueden sustituirlo. También el ex primer ministro italiano Massimo D’Alema, el doble de nuestro Paulino Plata.

En fin, larga noche de conciliábulos en Bruselas para un sorteo que precede al de nuestra Lotería de Navidad. Aunque éste sólo tiene dos premios gordos.

Desfile, Gürtel y Barça. Broncas españolas

Ignacio Martínez | 14 de octubre de 2009 a las 10:29

La bronca contra el presidente del Gobierno el lunes en Madrid me suena de demostraciones más antiguas. Recuerda a cuando los mismos, o gente parecida, pedían la dimisión de Suárez o el paredón para el cardenal Tarancón. La extrema derecha es muy del pareado y del exceso; tiene querencia a pasar de la dimisión al paredón con arriesgada rapidez. Es lamentable que un acto de Estado, en el que el protagonista debe ser el Ejército de todos los españoles, sea infelizmente enturbiado por unos fanáticos que en el fondo reivindican que las Fuerzas Armadas les pertenecen y no quieren intrusos.

Y es penoso que este gesto nostálgico no sea censurado desde la derecha política y mediática. Gallardón le dio a Rajoy una lección de liderazgo: criticó sin ambages la pitada a Zapatero en un acto de Estado, mientras el presidente del PP se abstuvo. La prensa de derechas pretende encima que el comentario del presidente de que estos pitidos forman parte de un rito es “un desprecio” a los manifestantes. Lo que supone darles más munición para el año próximo.

Por cierto que Rajoy también se abstuvo de tomar medidas contra los implicados en el caso Gürtel, mientras Esperanza Aguire le daba otra lección de liderazgo cortando las cabezas de los afectados en la rama madrileña; cuestión de carácter. Los lodos del dontancredismo de Rajoy salieron ayer por las rendijas del PP valenciano, con Ricardo Costa amotinado con razón: no fue él quien llevó a El Bigotes a Valencia, ni quien decidió darle negocio en el partido o en la Generalitat, ni quien le mostraba tiernamente su cariño por teléfono. Así es como ha terminado en bronca la calma chicha en el mar de Levante y los argumentos de que el respaldo electoral blanqueaba la situación jurídica de los dirigentes populares. La doctrina Berlusconi no funciona en este costado del Mediterráneo, por fortuna.

La intransigencia no es monopolio de nadie. El presidente del Barcelona, Joan Laporta, borracho con el triplete, sueña con unificar el nacionalismo catalán y ganar unas elecciones. Su soberbia le permite llamar “imbécil” al presidente de Extremadura, que es un apasionado barcelonista. Fernández Vara publicó un artículo en Marca en el que elogiaba la gestión de Laporta, pero le recordaba que no todos los barcelonistas son catalanes: “Visca el Barça y Visca Catalunya. Y viva España también, si me lo permites”. A lo que Laporta le contestó con una bronca telefónica que incluyó el grito de guerra independentista: “¡Visca Catalunya Terra Lliure!“. En el Barça han espiado a cuatro de los cinco vicepresidentes; a todos menos al candidato de Laporta para sustituirle. Cuando se le pregunta por ese turbio asunto, dice que se trata de una campaña de la prensa reaccionaria española. Es curioso, Berlusconi acusa a la prensa extranjera de dañar a Italia con las críticas a su persona. El maestro tiene otro alumno aventajado. Camps tiene competencia en Can Barça.

Pequeña Italia, gran Marbella

Ignacio Martínez | 7 de octubre de 2009 a las 9:33

Un servidor admira muchas cosas de Cataluña, de Francia o de Valencia, pero hay temporadas que el aprecio disminuye sensiblemente. Un anticiclón Una borrasca se cierne sobre mi pasión catalana, francesa y valenciana. En Cataluña, el Gobierno tripartito encargó un informe sobre tendencias y comportamiento de una serie de periodistas; el presidente del Barça y/o su director general contrataron a unos detectives para espiar a cuatro vicepresidentes que se postulan para suceder a Laporta, ahora que termina su mandato; un representante de la alta burguesía catalanista, que dirigía el Palau de la Música ha sido encausado por quedarse con unos 500 millones de pesetas 20 millones de euros, algunos de los cuales ha ido a parar a una fundación de Convergencia Democrática.

En Francia, el general Rondot, jefe y maestro de espías, ha dejado a Dominique de Villepin a los pies de los caballos, en el juicio que se sigue contra el ex primer ministro por tratar de desacreditar al hoy presidente de la República Sarkozy, al vincularle a una falsa trama de corrupción. Sostiene Rondot que Villepin supo desde el principio, en 2003, que el nombre de Sarkozy estaba en las falsas listas de una banca luxemburguesa en la que supuestamente recibía dinero negro. Entonces Villepin era ministro de Exteriores, puesto desde el que defendió con enorme dignidad la posición que muchos europeos teníamos contra la guerra de Iraq, en el Consejo de Seguridad de la ONU. Una pena lo de este hombre.

Y Valencia ha perdido su luz; se pone cada día más gris. Un amigo sostiene que se está convirtiendo en una pequeña Italia o en una gran Marbella, se entiende que hablamos de la Marbella gilista. Las personalidades de sus tres líderes, Camps, Berlusconi y Gil, tienen varias cosas en común. Una muy positiva que es un amplio respaldo popular. Los tres coinciden, o coincidían porque Gil murió en 2004, en pensar que ese respaldo les ponía a resguardo de los controles en un Estado democrático. Se puede evitar el control del Parlamento con mayorías absolutas aplastantes; se puede sobrevivir a la fiscalización de los jueces, con una pequeña ayuda de los amigos; se puede sortear la crítica de los medios, comprándolos como hace Berlusconi. Pero es imposible hacer las tres cosas a la vez permanentemente. Por cierto que Little Italy (pequeña Italia) es el nombre de un barrio al sur de la isla de Manhattan, que acogió a centenares de miles de italianos especialmente al principio del siglo XX. Allí se rodaron muchas escenas de El Padrino, dicho sea sin ánimo de molestar.

En fin, cuando se contempla todo esto, uno tiene la tentación de pensar que si nos comparamos, aquí en la vida política hay un aire más respirable. A pesar de Mercasevilla o Astapa…