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¡Es Andalucía, estúpidos!

Ignacio Martínez | 10 de marzo de 2012 a las 20:14

Han arrancado la campaña partidos de risa. Repasen las fotos de la noche del jueves. Pero se ponen muy serios para descalificar al adversario. Resumen de lo publicado: Para el PP los socialistas son unos corruptos que llevan 30 años y se tienen que ir. Para el PSOE los populares no deben llegar porque van a privatizar la sanidad, la educación y lo que se les ponga por delante, para hacer negocio. ¿Algo más? De momento, no. Pobre balance. Los que llevamos años reclamando elecciones separadas para que se hablara de Andalucía nos estamos quedando con las ganas. Nunca unas autonómicas han estado más en clave estatal. Para los estrategas de los dos grandes partidos esta región es la joya de la corona y se disponen a conservarla o a conquistarla sin explicar dónde ven su futuro. La confrontación se desarrolla aquí, pero el objetivo es nacional. Esto es lo que hay. En la campaña electoral que Clinton le ganó a Bush padre en 1992, su estratega de campaña colgó un letrero en las oficinas del candidato con un lema insistiendo en que la economía iba a decidir la votación. No era el único eslogan de aquel cartel. Eran tres. 1. Cambio versus más de lo mismo. 2. La economía, estúpido. 3. No olvidar el sistema de salud. Estos políticos se disputan el dominio de Andalucía, pero no hablan de los fondos europeos que se decidirán en unos meses, ni de industria, ni de pesca, ni de agricultura, ni de infraestructuras. Aquí la película es la de corruptos contra privatizadores. Parafraseando a James Carville me permito recordar ¡es Andalucía, estúpidos! Pero verán como no sirve de nada.

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Los hombres de gris

Ignacio Martínez | 14 de noviembre de 2011 a las 16:05

Entramos en la tercera fase de la crisis, con gobiernos técnicos en Grecia e Italia. Sigue sin resolverse la crisis económica, pero hay novedades; los políticos reculan y los tecnócratas ocupan los puestos de mando. Y el déficit democrático aumenta. El proceso es como un juego de magia. La economía mundial se hundió por muchas razones. Por ejemplo, porque los bancos americanos retitulizaron deudas de sus hipotecas basura y las vendieron por el mundo como si fueran activos seguros. Y también porque en la vieja Europa, países tradicionalmente pobres habían entrado en la moneda única a base de vender las joyas de la abuela, compañías públicas muy rentables en el ámbito de las telecomunicaciones, energía o petróleo. Y realizado el ingreso en el club del euro, nos creímos ricos de toda la vida.

En España, también teníamos hipotecas contaminadas. Una pirámide inmobiliaria montada no sólo por particulares que compraron a precios altísimos. Además, los promotores y sus bancos acreedores tienen una masa de 200.000 millones de euros en suelos sobrevalorados y viviendas invendibles. Entrampadas hasta los ojos familias y empresas, y quebrada la solvencia de los bancos, los dirigentes mundiales proclamaron que había que refundar el capitalismo. Pero nada se ha hecho. Si acaso suspender provisionalmente que los especuladores puedan vender acciones que no tienen. Es decir, vender millones de acciones, que no se han comprado todavía, hasta que se hunde el valor. Entonces comprar al precio mínimo, con el beneficio de todo el diferencial generado vendiendo lo que no se tenía.

El G20 se ha reunido varias veces. Con escasos resultados y muchas ambiciones. Alguna coincide con las promesas de Bush cuando atacaron las Torres Gemelas hace diez años: “hay que acabar con los paraísos fiscales”. Eso mismo repitió Manuel Chaves el jueves en los Desayunos de TVE. A estas alturas, estas declaraciones inspiran ternura, burla o indignación. De todo, menos credibilidad. Es la misma cantinela que se pregona sobre la economía sumergida. Pero no se hace nada, ni siquiera en el interior de la UE. Sin ir más lejos, Irlanda hace dumping fiscal y Luxemburgo tiene un sistema bancario muy parecido al suizo en la falta de transparencia.

Y ahora llegan los hombres de gris. Papademos en Grecia, Mario Monti en Italia. Ambos bajo la batuta de Mario Draghi, el nuevo sheriff del Banco Central Europeo. Curioso. Draghi era vicepresidente para Europa de Goldman Sachs en 2002, cuando el cuarto banco de negocios del mundo ganó 735 millones de euros colocando bonos griegos con los que se engañó a los supervisores de Bruselas. Contribuyó a la enfermedad griega y ahora dirige el equipo médico. Es el tiempo de los supermarios. Como si esto fuera un juego de vídeo.

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El mercado del fútbol

Ignacio Martínez | 13 de septiembre de 2011 a las 17:32

Un amigo, catedrático de Derecho y abogado en ejercicio, siempre se mofa de esos famosillos de la televisión basura por un asunto que al común de los mortales nos pasa desapercibido. Esta fauna ibérica dedicada a la maledicencia tiene entre sus hábitos cotidianos querellarse entre sí constantemente. Y se amenazan unos a otros con una frase que parece sacada de un culebrón sudamericano: ¡hablaré con mis abogados; atente a las consecuencias! Mi amigo sostiene que con un abogado van que chutan y se pregunta qué es eso de “mis abogados”. Lo mismo pasa modernamente con los mercados.

Hasta que se hundió el sistema capitalista, entre 2007 y 2008, como consecuencia entre otras cosas de la enorme factura de las guerras que inició el señor Bush para vengarse del ataque a las torres gemelas hace ahora diez años, siempre se hablaba del mercado y sus reglas. Ahora hablamos de los mercados como de un fantasma y nos preguntamos quién está detrás, quién maneja los hilos, qué clase de especuladores sin escrúpulos nos han arruinado. Podríamos añadir que nosotros mismos. También mueven la prima de riesgo los inversores particulares que deciden en masa vender bonos españoles a 10 años y pasarse al cupón alemán, menos remunerado, pero con un mercado mucho más grande y más líquido en el que operarán con enorme comodidad.

El mundo del fútbol nos ofrece esta semana un caso práctico. No es nada difícil saber quién controla el mercado de retransmisiones de televisión. Básicamente dos empresas. Y también es fácil saber quiénes son los principales beneficiarios: los dos grandes clubes del país, que se quedan con la mayor parte del pastel. Los destinatarios de las facilidades son los mismos. Los dos errores arbitrales más sonoros de la jornada han sido un penalty a favor del Madrid, que no era, y un balón despejado con la mano por Busquets cuando entraba en su portería por lo que no le sacan la tarjeta roja.

En España el club que más cobra recibe doce veces más que el que menos. En el Reino Unido la diferencia es algo menos del doble, en Alemania un poco más del doble. En Francia, tres veces y media. Ha hecho muy bien el Sevilla en convocar a los clubes de Primera esta semana en la capital de Andalucía para plantear un sistema más justo a partir de 2014. Y han estado a la altura los otros tres clubes andaluces, que no han faltado a la cita. Los mercados no son tan malos. Malas son algunas normas. Y quienes no las cambian.

El ‘castrismo’ agoniza

Ignacio Martínez | 1 de marzo de 2010 a las 11:30

La dictadura cubana agoniza y este hecho biológico afecta a España de manera directa. Hay quien dice que Irlanda es el Estado número 51 de los Estados Unidos. Por las mismas razones sentimentales se puede decir que Cuba es la provincia número 51 de España. Más de un siglo después de la emancipación de la última colonia española, nuestro país sigue enganchado con la isla caribeña y sus habitantes. ¿También con su Gobierno? Sí y no. Desde la llegada al poder de Castro en enero de 1959, la dictadura de Franco primero y los gobernantes democráticos después han tenido debilidad por el dictador cubano. Excepción hecha del presidente Aznar, todo sea dicho. Hemos visto también que, desde Fraga a Chaves, los presidentes autonómicos cumplimentaban a Fidel, un mito para la izquierda mundial durante mucho tiempo y, en cierta manera, un héroe en el inconsciente colectivo español para gente de toda ideología y condición.

Seguro que hay muchas más razones para explicar esta vinculación emocional con el líder cubano, pero una de ellas es que Castro acabó con Batista, un lacayo de los norteamericanos, que nos habían echado de la isla en el 98. Y encima se enfrentó, como David a Goliat, con el gigante estadounidense. Aparece como un vengador de nuestra propia historia. Pero cualquier simpatía que generase su trayectoria, por el motivo que fuese, está agotada hace tiempo. Y encima un albañil y fontanero de 42 años, negro, con escasa instrucción, humilde y reservado, poco dado al protagonismo, ha hecho temblar el escaso andamiaje que le queda a la dictadura comunista cubana. Orlando Zapata estaba condenado ¡a 36 años! por delitos de opinión, que se dice pronto. No es el único caso, hay 200 como él en la isla ahora mismo. Su muerte tras 85 días de ayuno ha generado una dura protesta mundial, incluido el presidente Zapatero, aunque con un retraso de 24 horas.

Hay, si se quiere, una cierta hipocresía en la indignación internacional. China contraviene de manera sistemática los derechos humanos y es evidente que en mayor cantidad que los cubanos. Sin embargo, el presidente Bush retiró al Gobierno de Pekín de la lista de peores violadores de las libertades de sus ciudadanos. Washington mantiene un bloqueo contra la isla caribeña, mientras hace negocios de todas clases con China, y acumulaba un déficit por balanza de pagos de 200.000 millones de dólares antes de la crisis hipotecaria de 2007. La Unión Europea también es cómplice comercial del gigante asiático: el último año antes de la crisis tuvo un déficit comercial con China de 130 mil millones de euros. Pocas censuras políticas recibe Hu Jintao de sus clientes cuando se mueve por el mundo y a los Castro todo bicho viviente les reprocha su régimen de falta de libertades.

Sea como fuere, el castrismo ha perdido todo halo de romanticismo que rodeara su causa. Su dictadura agoniza, sola y desprestigiada.

Aznar rescata la peseta

Ignacio Martínez | 21 de febrero de 2010 a las 10:45

Aznar

 

Ignoro por qué se le llama peseta o peineta a ese corte de mangas a una sola mano que es elevar el dedo corazón en señal de desprecio hacia alguien. Es lo que ha hecho Aznar, siempre tan ufano de su capacidad de llamar la atención. Cuando el jueves le montaron la bronca durante la conferencia en la Universidad de Oviedo dijo con ingenio que hay algunos que no pueden vivir sin él. Pero después, a la salida, se le escapó ese gesto de rabia y mala educación tan impropio en un ex presidente del Gobierno, que ha dado la vuelta a España. Muy feo. Como fea fue aquella inefable intervención en un acto de promoción del vino del Duero, en 2007, en la que dijo que no le gustaba que le dijesen cuántas copas podía beber y a qué velocidad podía ir por una carretera. Una declaración más propia del cantante de una banda de rock, que de un ex presidente. Peor fue, sin duda, que involucrara a su país en una guerra como la de Iraq, sin tenerlas todas consigo, como demuestran las actas de su reunión con Bush en el rancho de Crawford en febrero de 2003.

En fin, no soy precisamente del club de fans de Aznar y no estoy en contra de la protesta civilizada contra los personajes públicos. Pero el intento de reventar sus conferencias me parece una práctica deplorable. El problema es que se trata de un deporte para el que los españoles mostramos una gran destreza. Ya pasó, sin ir más lejos, en la Universidad de Granada en 2006 contra Manuel Fraga, con dos insultos que ahora se han usado contra Aznar, asesino y fascista. Y un año antes, el acusado de asesino fue Santiago Carrillo, el día en que iba a ser investido doctor honoris causa por la Autónoma de Madrid.

Estamos discutiendo sobre la falta de fineza del ex presidente y pasamos por alto el happening montado por estos jóvenes, ya sean de Oviedo, Granada o Madrid, y dirijan sus iras contra la derecha o la izquierda. Este país es hipertenso por naturaleza y no deberíamos meterle más presión. Aunque el presidente del Gobierno que hizo los deberes para que entráramos en el euro haya recuperado la peseta como moneda nacional.

Un jamón de Peter Caruana

Ignacio Martínez | 28 de diciembre de 2009 a las 10:46

Caruana2
No hacía falta que el PP restringiese a sus dirigentes los regalos que podían aceptar por Navidad. Los detalles que las empresas estaban dispuestas a hacer este año ya se habían encogido, sin ayuda de nadie. Se ha comprado menos cava que nunca: el año pasado bajó la venta casi un 10% y éste se ha reducido en un 5. Dicen los proveedores, que no ha menguado el consumo doméstico, sino las cestas. Una sisa producida por la crisis, catástrofe natural que ha afectado a todo el mundo. ¿A todo el mundo? No. Unos pequeños enclaves repartidos por todo el mundo han resistido al nefasto hundimiento de los mercados. Estos Asterix y Obelix de la vida moderna son los paraísos fiscales.

Si yo fuese el jefe de un paraíso fiscal le mandaría un jamón por Navidad a cada uno de los veintitantos mandatarios del G-20. Agradecería el trato recibido y, de camino, compensaría el descenso de los regalos institucionales. Sin ir más lejos, en Andalucía tenemos uno de estos enclaves galos: Gibraltar será de soberanía británica, pero es sin duda territorio andaluz. Si fuese Peter Caruana le mandaría un jamón de pata negra a los líderes del géveinte, porque no han tocado ni de lejos las bases de los administradores de dinero negro del planeta.

No es nuevo: una de las primeras cosas que dijo el presidente Bush en septiembre de 2001, tras el ataque a las torres gemelas, es que iba a acabar con los paraísos fiscales, en donde guardaban su dinero Bin Laden,  terroristas de toda laya y el crimen organizado. Un brindis al sol; no se hizo nada. Y tras el hundimiento financiero de 2008, los líderes políticos volvieron a prometer erradicar los paraísos fiscales. Recuerdo el énfasis de Zapatero al respecto, tras una cumbre en Berlín en febrero de este año. Pues nada en absoluto: ahí los tienen, tan campantes.

Pero no son sólo los paraísos fiscales. La verdad es que termina el año del miedo, y del nuevo orden mundial nunca más se supo. Año de crisis que ha generado miedo a quedarse sin trabajo, sin ahorros, sin pensión de la vejez. Y miedo al terrorismo. Al de los viejos fanáticos de ETA, que han vuelto a matar este año; a los modernos piratas de Somalia, o a los fundamentalistas islámicos que asesinan o secuestran. La lista de temores de los españoles ha aumentado con uno nuevo: el de no estar bien representados. La encuesta del CIS de noviembre señala que los partidos y los políticos son ya la tercera preocupación de los españoles, tras el paro y la situación económica. Es una secuela más de la crisis. La inseguridad produce desconfianza.

En el plano internacional, mi colega Xavier Batalla sostiene en La Vanguardia que este 2009 que termina puede ser un año cero, entendido como el comienzo de otra manera de hacer las cosas. Como lo fue 1945, tras la Segunda Guerra Mundial. Aunque advierte que hay que olvidarse de la refundación del capitalismo. Ya ven que el nuevo orden mundial se retrasa. Y los galos frotándose las manos.

Otra mirada sobre las niñas de Zapatero

Ignacio Martínez | 29 de septiembre de 2009 a las 10:56

Mi admirada María Vela Zanetti, referencia de este blog en materia de moda como bien saben nuestros lectores, se ocupa del asunto de la indumentaria de las hijas de Zapatero en la recepción de oficial que Obama dio a las delegaciones asistentes a la asamblea general de la ONU la semana pasada. Inteligente y desenfadada, como siempre, María aporta en Yo Dona una visión diferente a las crueles críticas que han caído sobre las niñas. Este es su artículo:  

 

Éste era el título de una pícara obra de teatro que escribió en 1976 el ínclito Vizcaíno Casas, escritor humorístico ‘simpatizante del Régimen’, como se decía antes, pero que bien podría haber encabezado el ciclón de artículos ñoños y furibundos a raíz de la fotografía en la que aparece nuestro presidente, Jose Luis Rodríguez Zapatero, con su mujer, sus hijas y el matrimonio Obama.

Se va uno fuera apenas unos días y, cuando vuelves, ya está montado el follón por una inocua imagen en la que casi no se distingue a dos adolescentes vestidas de adolescentes, es decir, más tapadas que otra cosa, y tal vez equivocadas. Cualquiera que mire su etapa de pubertad recordará con horror lo difícil que era encontrar un estilo propio; lo absurdo de aquellas faldas escocesas con calcetines hasta la rodilla al estilo de los colegios católicos irlandeses, a los que buena parte de la clase alta española mandaba a sus criaturas a aprender inglés sin el riesgo de ser abducidas por el ‘insano’ clima de depravación del Swinging London. De Dublín vengo, y todo ha sido inútil; van semidesnudas por la calle.

Cualquiera que tenga ahora hijos en esas edades difíciles o se haya detenido a pensar en la ansiedad de un cuerpo en pleno desarrollo, con la consiguiente inseguridad que comporta, sabe que ésta es una época en la que el pudor extremo combate a brazo partido con el extremo exhibicionismo. ¿Qué querían, que fuesen en short, enseñando la tripa, pintadas como puertas de garaje y con wonderbra?

O mejor, ¿con un lady look superfashionista para dejar atónitos a los americanos y acarrearse la crítica de un pueblo que exige y necesita sobriedad? Tal vez la tercera vía hubiera sido infantilizarlas y vestirlas de zangolotinas con manguitas farol de piqué celeste y lazos, para después recabar su presencia con un ‘niñas, al salón oval’.

Afortunadamente, los tiempos cambian y todo hace pensar que estas dos desconocidas, cuyos padres han tenido el buen criterio de no exponer al público, y de las que yo al menos desconozco hasta la edad y nombre, se vistieron ellas solitas de lo que les dio la gana, y por qué no, de transgresoras brujildas góticas con botazas Doc Martens o de monjas trapenses en plan heavy metal, tanto da.

El hecho es que, a pesar de lo que digan sus detractores, no existe un código indumentario para ciertas edades o para ciertos familiares de un presidente. Y eso está bien. Los chicos y chicas tienen casi el deber de disentir en todo de sus padres, y es mejor que lo hagan en asuntos estéticos y no éticos.

La verdad, me produce más inquietud ver a las hijas de Bush, remilgadas pero afectas al botellón, o a la dulce hija de Aznar, ‘ideal de la muerte’ pero compartiendo cubierta con un personaje tan turbio como Flavio Briatore, ¡calzado casi siempre con esas zapatillas en las que se puede leer ‘FE’! Eso sí que da miedo.

Hitos, lutos y escudos

Ignacio Martínez | 18 de septiembre de 2009 a las 6:14

Poco a poco, Obama desmonta los hitos de la política internacional de Bush. Intenta establecer una relación de confianza con el mundo musulmán, desmantela la prisión de Guantánamo y ayer anunció que renuncia al escudo antimisiles en el que tanto empeño puso su predecesor. Un proyecto que entroncaba con la guerra de las galaxias, la Iniciativa de Defensa Estratégica lanzada por el presidente Reagan en 1983. Veinte años más tarde, la administración Bush ideó un sofisticado complejo de satélites en el espacio, radares en tierra y bases de lanzamiento para misiles de interceptación: un escudo para defenderse de eventuales ataques nucleares de Irán o Corea del Norte. Las 10 bases en suelo polaco y el radar checo causaron un notable recelo en Rusia. Ahora Obama lo cancela y pretende ir a un sistema más ligero y barato, en colaboración con los rusos.

Hay días señalados en los que el mundo cambia en serio. Ayer no sólo se difuminaba un poco más la era de Bush, sino también la del presidente Kennedy. Murió a los 72 años de leucemia Mary Travers, cantante de Peter, Paul & Mary, trío legendario cuyas canciones se convirtieron en himnos del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos en los 60. Hicieron famosas versiones de temas de Dylan, en particular Blowin’ in the Wind. Otros grandes éxitos fueron If I Had a Hammer o Where Have All the Flowers Gone? Criada en el Greenwich Village de Nueva York, seguidora de cantantes como Josh White o Pete Seeger, Mary Travers representaba a una generación de bohemios cantantes folk comprometidos, casi desaparecida hoy día.

No todas las trazas del universo del ex presidente Bush se borran del mapa. Uno de sus mejores amigos en la política europea sobrevive con muy buena salud. El Parlamento europeo acaba de renovar por cinco años más el mandato presidencial de Durao Barroso al frente de la Comisión Europea. Sacó 382 votos a favor, 219 en contra y 117 abstenciones. La oferta de Barroso es para todos los públicos. Su partido se llama socialdemócrata, pero en realidad es de ideología liberal, aunque milita en el grupo demócratacristiano del Parlamento europeo. Entre los votos favorables estaban los de su grupo, tres cuartas partes de los liberales, el grupo de euroescépticos formado por los conservadores británicos, checos y polacos… Y, ¡asómbrense!, también lo ha apoyado una treintena de socialistas, entre ellos los españoles y portugueses.

Después de haber hecho una dura campaña electoral europea, en la que el PSOE culpó de la crisis a los amigos neoliberales de Bush y Aznar y destacó con insistencia la Guerra de Iraq, Zapatero ha ordenado a los suyos que voten a un neoliberal amigo de Bush, que fue además el anfitrión de la reunión de las Azores, en la que se decidió la Guerra de Iraq. Esto sí que es un hito de la política internacional.

Obama y Medvedev reducen las armas nucleares de Estados Unidos y Rusia

Ignacio Martínez | 6 de julio de 2009 a las 21:01

 

 

Obama sigue haciendo historia. La cumbre de Moscú entre Dimitri Medvedev y Barack Obama ha producido una gran noticia: la reducción de los arsenales nucleares de ambos países en más de una tercera parte, que es el mayor recorte pactado en toda la historia del desarme nuclear. Queda pendiente el sistema antimisiles que la Administración Bush quería instalar en Europa del Este, en Polonia y la República Checa. Los presidente ruso y americano han convenido seguir negociando sobre este asunto.

El nuevo Tratado sobre Limitación de Armas Estratégicas (START), que sustituiría al que está vigente desde 1991, marcará un límite de cabezas nucleares de entre 1.500 y 1.675 para cada país, mientras que los misiles balísticos, bombarderos y submarinos que pueden lanzar estas bombas, estarán en una amplia horquilla de entre 500 y 1.100. Los tratados actuales establecen un límite de 2.200 cabezas nucleares y 1.600 vehículos.

“Estados Unidos y Rusia tienen que liderar con el ejemplo. Es difícil frenar las ambiciones de otros de tener armas nucleares, si nosotros no actuamos sobre nuestros propios arsenales”. Fue la conclusión de Obama, que repitió su idea de un mundo sin armas nucleares, para lo cual los dos presidentes se han comprometido a negociar otro acuerdo con reducciones aún más drásticas de estas armas nucleares, el último vestigio de la guerra fría.

Elecciones europeas: Un día para dudar

Ignacio Martínez | 7 de junio de 2009 a las 12:54

Si usted ha sobrevivido a esta campaña en la que los antagonistas se han despreciado con un ardor propio de enemigos. Si usted ha soportado la tesis de que el único culpable de la crisis es Zapatero; o, por el contrario, que los responsables son Bush, Aznar y sus amigos neoconservadores. Si ha superado las pruebas de fuego del Falcon de ZP, los trajes de Camps, la hija de Chaves o las profecías galácticas de Pajín. Si ha resistido las letanías sobre el aborto o la píldora del día después. Debo decirle que ha hecho el esfuerzo para nada.

Porque los diputados que hoy elija el pueblo español en las listas del PSOE y del PP para el Parlamento Europeo votarán lo mismo en siete de cada diez casos en Estrasburgo. No es una manera de hablar, sino pura estadística: el PPE y el PSE se pusieron de acuerdo en el 69,9% de los temas votados en la pasada legislatura. A eso añadan que ambos partidos, que tan sucia campaña han desarrollado, tienen el mismo candidato a la Presidencia de la Comisión Europea, Durao Barroso. Curioso, que este amigo de Bush y Aznar, anfitrión de la reunión de las Azores en la que se decidió la guerra de Iraq, sea el candidato de Zapatero. Vistos desde Bruselas, ni los populares son una pesadilla, ni los socialistas son zafios. Contradicciones de la vida.

En el camino se han quedado asuntos de trascendencia, como del futuro institucional de Europa, la energía, la inmigración o el estado del bienestar, que nuestros próceres han preferido evitar. Era más fácil señalar que el PP es partidario de la pena de muerte o del despido libre, aunque no sea cierto. O acusar al PSOE de machacar a la agricultura española, lo que tampoco es verdad. El tremendismo, la hipérbole, han acaparado los focos, los titulares. Se trataba de movilizar a los más próximos, a los incondicionales, dando por supuesto que los tibios hoy no votarían.

Si usted ha sobrevivido a todo esto, desde luego se ha ganado el derecho a dudar si vale la pena votar. Pero si necesita un argumento para decidirse, piense que tiene la posibilidad de ajustar las cuentas a los dos partidos frentistas: hay opciones para todos los gustos, lejos del reducido mundo bipartidista.