Archivos para el tag ‘Cabildo’

Aprendices de brujo

Ignacio Martínez | 25 de octubre de 2010 a las 9:07

Cuando en los años 80 el Banco de España intervino Banca Catalana, la entidad tenía un agujero de 11.000 millones de pesetas. A esa decisión le siguió una querella contra los antiguos gestores de la entidad, entre los que estaba el presidente Jordi Pujol, que se envolvió en la bandera cuatribarrada y dijo que aquello era un ataque a la dignidad de Cataluña. Casi treinta años después el Banco de España ha intervenido Cajasur con un agujero trece veces mayor que el de Banca Catalana. En este caso, no hay querella contra los canónigos que dirigían la entidad con mano de hierro, con el doble de representación en los órganos de gobierno que la correspondiente a una entidad fundadora. Al menos de momento, no hay indicios de delito.

Pero no conformes con haber dejado un agujero de 800 millones de euros y haber frustrado la fusión de la entidad con Unicaja, los canónigos quieren un premio por su labor. Sin sentimiento de culpa alguno, reclaman al Banco de España una serie de palacios, inmuebles y asignaciones dinerarias. Denuncian irregularidades en el proceso de liquidación y amenazan con una demanda por la vía contencioso administrativa. Ciertamente, su reino no es de este mundo.

Cuando en mayo, la mayoría controlada por el Cabildo cordobés votó en contra de la fusión con Unicaja y pidió la intervención del Banco de España, lo hizo enarbolando una enseña, como Pujol. Los canónigos se envolvieron en la morada bandera cordobesa: “por el empleo en la caja, por Córdoba, por la obra social”, decían a boca llena. Y lo hicieron con la complicidad de su obispo, más allá de lo que invitaba el sentido común. Demetrio Fernández afirmó en aquellos días que la caja no estaba quebrada, en un doble desafío a las leyes de la contabilidad y al octavo mandamiento. Previamente, los curas habían empezado la negociación con la caja malagueña, pidiendo para la Iglesia inmuebles por valor de 70 millones de euros, que se quedaron en aproximadamente la mitad, y asegurándose unas asignaciones anuales de ocho millones.

Sólo después de cerrar lo suyo, entonaron un discurso que desgraciadamente se vende muy bien en Andalucía. Decían que defendían a Córdoba, pero en realidad se apuntaban al tribalismo andaluz. El mensaje subliminal era contra el afán expansionista de Málaga, contra el centralismo sevillano… En definitiva, contra los vecinos, contra la construcción regional. Un relato rentable, pero de escaso recorrido. Porque al final, como al principio, a los canónigos lo que de verdad les importa es lo suyo. Y lo reclaman sin complejos, antes de que llegue la BBK, cuyo presidente dijo en su primer viaje a Andalucía tras la adjudicación de la caja cordobesa que no era creyente.

Hay quien no sirve para aprendiz de brujo.