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Un partido no es una mafia

Ignacio Martínez | 24 de noviembre de 2012 a las 11:20

Un partido político no es una mafia. El autor de la frase no es español. Las desabridas palabras son de François Fillon, primer ministro de Francia durante los cinco años de Presidencia de Sarkozy y frustrado aspirante a sucederle al frente del gran partido de la derecha gala, la UMP. Lo dijo ayer mismo en la emisora RTL. Fillon se ha enfrentado por el puesto a Jean-François Copé, que es por así decirlo el jefe del aparato de la UMP, como secretario general. Han empatado en las elecciones internas del pasado domingo, aunque Fillon denuncia grandes irregularidades que han dado una victoria por la mínima a Copé. Ya ven, el aparato siempre gana. Es frustrante que actores esenciales de nuestro sistema político como los partidos tengan tan escasa democracia interna.

El PSOE de Cádiz es otro ejemplo. Continúa el culebrón herzegovino; los jefes provinciales y regionales del socialismo se la han jurado a los diputados provinciales que no quieren un relevo en la portavocía de la Diputación. La joven guardia pretoriana de Griñán va a degüello, con su habitual torpeza en el uso de la mano izquierda. Primero quisieron quitar en mayo a Cabaña, a la sazón secretario provincial y bestia negra del griñanismo, porque tenían mayoría entre los 12 diputados provinciales. Y lo democrático era entonces que el grupo decidiera. Desaparecido Cabaña, su sustituto como portavoz -José María Román- apoyó en el congreso provincial a la alcaldesa de Sanlúcar, Irene García, para liderar la provincia de Cádiz. Ahora, la alcaldesa quiere quitarlo y ponerse de portavoz, pero no tiene mayoría entre los doce diputados.

De golpe han cambiado los criterios y García aduce que quien manda en el asunto no es el grupo, sino el comité provincial. Total, que expedienta a los rebeldes, avalada por su mentor: Griñán en persona pidió ayer “lealtad con los órganos de gobierno, porque si no el partido es una banda”. Lo que establece un perverso silogismo. 1. Este es el partido más democrático, que todo lo debate y lo vota. (Menos cuando se decide en vísperas de las municipales que no habrá primarias). 2. El partido es su dirección. (Para eso se vota). Y 3. No obedecer a la dirección conduce a la anarquía. (A las bandas, que son todas malas menos una: la que manda).

Hay más. La secretaria provincial pidió previamente al portavoz que echara a alguno de los cuatro asesores del grupo socialista en la Diputación para colocar a la secretaria de Organización de su ejecutiva. Y también le exigió que le pasara el control sobre los 28.000 euros de que dispone el grupo para su funcionamiento. Román se negó y estalló la guerra. Francisco Sánchez Zambrano lo ha explicado muy bien en un excelente reportaje en Diario de Cádiz [http://cor.to/zmoF].

Mario Jiménez, que es por así decirlo el jefe del aparato del PSOE-A, como vicesecretario general, asegura que no hay ningún conflicto en el grupo socialista de la Diputación gaditana. Añade que el partido ya se ha pronunciado y que los militantes tienen que obedecer. Expresión que recuerda aquella máxima guerrista de que el partido es más importante que la institución. Aunque hay referencias peores. Althusser, en los 70, cuando Georges Marchais ya había abrazado el eurocomunismo, acusó al jefe del Partido Comunista francés de seguir practicando el viejo autoritarismo estalinista, en virtud del principio de que “el partido siempre tiene razón y su línea es siempre justa”. Y ayer llega Fillon y dice lo mismo que el filósofo, pero menos fino: un partido político no es una mafia. Tomen nota.

Cádiz Herzegovina

Ignacio Martínez | 21 de noviembre de 2012 a las 12:27

Cádiz vuelve a hacer bueno un comentario que se atribuye a Griñán: Cádiz Herzegovina. Definía el jefe del eterno partido gobernante en Andalucía la situación interna de su partido. Traducido, significa territorio habitado por varias tribus que se llevan mal entre ellas de manera permanente, aunque a veces hay alianzas cruzadas, que no duran mucho. Se pueden hacer chistes con la cosa. Pero lo que está pasando en la Diputación gaditana es un drama. La dirección provincial del PSOE, amparada por la regional, pretende echar al portavoz socialista, mayormente porque lo está haciendo bien. Y porque quiere su puesto la secretaria provincial y alcaldesa de Sanlúcar, pero no tiene mayoría. Hoy tienen citados a seis diputados insumisos, uno a uno de manera individual, para intentar doblarles la mano. Cosas de la vida.

El PSOE presume, sin embargo, de su impecable espíritu democrático en comparación con los métodos arbitrarios que atribuye a sus rivales del PP. Sus dirigentes no se cansan de decir que en su partido hay debate, pluralismo y votación, mientras que en el PP todo se decide en la cúspide y tras el dedazo de turno se obedece al nuevo jefe sin rechistar. Esto último lo confirma en su primer tomo de memorias Aznar, que explica cómo le ofreció dos veces el puesto de líder del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno a su amigo Rodrigo Rato. Y cómo este primero lo rechazó, y aunque después cambió de opinión el césar se decantó por Rajoy. La sola voluntad de un hombre.

En la acera de enfrente, mucho presumir, pero no hay tanta diferencia. Sin ir más lejos, Chaves ofreció a su amigo Griñán la Presidencia de la Junta graciosamente y el interesado dijo primero que no, para aceptar más tarde. Ahora en Cádiz pasa algo parecido, la ejecutiva pide a los diputados provinciales socialistas que cambien de portavoz y como no hay mayoría se pasa a las amenazas. La foto es la siguiente: en mayo, once días antes de que el secretario provincial González Cabaña dimitiera por su estrenado escaño en el Congreso los griñanistas pidieron por el registro de Diputación su sustitución con la firma de siete de los 12 diputados provinciales del PSOE. Imponían así la voluntad mayoritaria del grupo a la de la ejecutiva. Cabaña consiguió parar el procedimiento lo suficiente para marcharse sin que se ejecutara el relevo.

Tras su dimisión se nombró portavoz al ex alcalde de Chiclana José María Román. Este y sus seguidores fueron decisivos para volcar el congreso provincial a favor de la griñanista Irene García. Más tarde, Román y los suyos le ganaron el congreso local de Chiclana a Jiménez Barrios, presidente provincial y eterno enemigo, que forma parte de un trío de veteranos que maneja la provincia, con Blanco y Menacho. La nueva secretaria local de Chiclana pide la cabeza de Jiménez Barrios como preisdente provincial y se desata una nueva guerra interna. Francisco Sánchez Zambrano lo contó en un excelente reportaje hace un mes en Diario de Cádiz [http://cor.to/zmoF].

Al final Irene García quiere el puesto (y el sueldo) de quien facilitó su elección hace seis meses, y así lo exige su ejecutiva: o sea, el argumento contrario al utilizado en mayo contra Cabaña. Entonces el grupo era más importante que la ejecutiva, ahora la ejecutiva manda sobre el grupo. Marxismo puro, sector Groucho: estas son mis ideas, si no le gustan tengo otras.  Total, que a mediodía de hoy los seis díscolos tendrán que soportar la presión y la ambición de sus dirigentes provinciales y regionales. Lo del dedazo no sé si será más democrático, pero seguro que es menos hipócrita

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Cumbre de Cádiz: Negros y andaluces

Ignacio Martínez | 17 de noviembre de 2012 a las 10:45

Esta es la segunda cumbre iberoamericana de la historia que se celebra en Cádiz. La primera se produjo hace dos siglos, cuando se reunieron tres centenares de diputados para redactar la Constitución de 1812, que en su artículo primero decía que “la Nación es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios”. Aquello fue el principio de una nueva era y esta cumbre se celebra en el inicio de otra nueva época. Lo recordaba el secretario general iberoamericano Enrique Iglesias en el Foro Eurolatinoamericano de Comunicación que precedió a la cumbre. Un seminario que contó con la destacada presencia de los ex presidentes González, de España, y Samper, de Colombia.

Si La Pepa fue el preludio de la independencia de las naciones americanas, la coyuntura española desvió la intervención de Felipe González hacia la cuestión catalana. Sostuvo que aquel liberalismo conservador era de carácter censitario, limitado por razones económicas, y afectaba a la mitad de la población porque las mujeres no tenían derecho a voto, y estaba el monopolio del comercio con América y el tráfico de esclavos… pero la Constitución de Cádiz supuso el paquete básico de los derechos de ciudadanía. Tras ella vino una segunda oleada histórica con los derechos sociales y luego una tercera con los derechos identitarios, que son sentimientos de pertenencia.

Sobre este asunto recalcó que el fundamento de la democracia es la igualdad entre derechos y obligaciones. Que dentro del Estado nación el derecho a decidir concierne a todos los ciudadanos y no a una parte de ellos. Que intenta no alimentar la dinámica entre separatistas y separadores… Pero mostró su disgusto porque la primera autoridad del Estado en Cataluña cuestione la legitimidad del Estado democrático y haga una propuesta que no tiene salida. ¿Qué solución hay para este embrollo? El federalismo. Pero advirtió que nunca su asimetría debería afectar a los derechos y obligaciones, que serían los mismos para todos.

Rebobinando dos siglos, Ernesto Samper se quejó de la escasa delegación americana en las Cortes de Cádiz, en las que los 16 millones de americanos estaban representados por 24 diputados, y once millones tenían el resto. Claro que entre los 16 millones se sumó a indios y negros, que no contaban. Explicó que en aquella época el Papa consideraba a los negros “inmundas sentinas sin alma”. Frase lamentable, pero las hay parecidas y bastante más recientes. Por ejemplo la que Jordi Pujol reeditaba en 1976 sobre el andaluz: “Es un hombre destruido, poco hecho, que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. De entrada constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España”.

Como ven las eras y las épocas irán pasando, pero tampoco se avanza tanto.

 

Análisis de la coyuntura económica de Andalucía

Ignacio Martínez | 20 de julio de 2010 a las 13:41

”Rafael

  • Panorama plano un año y lenta recuperación después
  • El sector inmobiliario arrastra a otros 21 sectores en las tablas input output. La obra pública sólo a cuatro.
  • El ICO ha dado el 85% de los préstamos de menos de un año y menos de un millón este año en España
  • La excelencia no sólo hay que buscarla en los sectores de moda, también en los tradicionales
  • A Andalucía ‘se le ha pasado el arroz’ en materia de fusiones
  • Para el futuro hay que acabar con la cultura de las subvenciones y generar una cultura empresarial

La cita fue el viernes 16 de julio, que coincidió con la adjudicación de Cajasur a la BBK. Fue una coincidencia. Un resumen de la conversación se publicó el domingo 18 de julio en las ediciones de papel de nuestros periódicos. Esta es una versión casi íntegra. Casi todos los economistas que analizan la actualidad en los nueve diarios del Grupo Joly le quitan dramatismo a que haya ganado la subasta la ‘kutxa’ vizcaína; sostienen que la caja única es una cuestión más política que económica, aunque como verán hay discrepancias. Y sobre la coyuntura opinan que queda un año malo, pero no mucho peor que éste, y después vendrá una lenta recuperación.

FUTURO INMEDIATO

Joaquín Aurioles. Estamos a las puertas del gran test que va a ser el Pesupuesto para 2011 que presente el Gobierno y sus necesidades de financiación. Es el tema de fundamental, con dos amenazas: la evolución del mercado de trabajo y la confianza, que va a estar condicionada por los avances que se produzcan en las reformas. La previsión de la evolución del paro es claramente negativa y puede dar al traste con la recuperación de la imagen de la economía española y la credibilidad del país. Y queda otra amenaza que es la duda sobre si las comunidades autónomas van a responder con lealtad a la consolidación fiscal propuesta por el Gobierno. Si las respuestas son positivas, la evolución puede ser a mejor. La percepción personal del presidente del Gobierno ha mejorado desde que ha adoptado medidas impopulares y esto ayuda a la imagen exterior del país.

Rogelio Velasco. En los próximos meses y años la situación no va a ser mucho mejor, ni mucho peor que ahora. Vamos a crecer a un ritmo menor que el 0,5%, completamente insuficiente para crear empleo. En el interior, porque el gasto público va a ir reduciéndose para cubrir en parte los objetivos de déficit. Y en el exterior, porque todos los gobiernos europeos están llevando a cabo medidas de reducción del gasto público y por tanto la exportaciones españolas, que en un 70% van a los otros países europeos, tampoco van a poder tirar significativamente de la actividad. Veo un panorama bastante plano en los próximos doce meses.

INMOBILIARIO

Gumersindo Ruiz. Hay una situación plana con grandes incertidumbres todavía en el sector inmobiliario. Cualquier cosa que se haga, presupuestos, balances, cajas de ahorro, depende de la evolución del sector inmobiliario, que está detrás del origen de la crisis y sigue estando ahora mismo como una incógnita. Cualquier análisis que se haga de ingresos o dotaciones del sector financiero, de temas laborales de arrastre sobre otros sectores depende del inmobiliario en gran medida. En las tablas input output tiene arrastre sobre 21 sectores de la economía andaluza, mientras que la obra pública sólo lo tiene sobre cuatro sectores. El mercado no funciona, los precios no se acaban de ajustar, han bajado muy poco. Y no se van a ajustar, porque no hay mercado. Y un 25% de las promociones que se iniciaron antes de la crisis no recurrieron a crédito para financiarse, lo harían con dinero negro o como fuere. Esa gente puede esperar a vender. El sector se ha retraído con carácter general. Hay ya en algunos sitios un desfase entre el inicio de viviendas y la demanda potencial. De tal manera, que puede haber falta de oferta, porque se tarda tres años en hacer una vivienda.

ANDALUCÍA

Francisco Ferraro. Comparto las ideas que se han dicho. Sobre Andalucía en concreto, nos esperan tiempos planos. Tendremos una contracción liviana a partir de septiembre, que puede durar hasta el principio de la primavera, y habrá una ligera recuperación a partir de entonces. Andalucía tiene algunos hechos diferenciales que pueden modificar algo los pronósticos que se pueden hacer para el conjunto del país. Aquí hay un mayor peso del sector público, lo que significa que los ajustes presupuestarios, tanto en rentas salariales como en inversiones, van a tener un mayor efecto en Andalucía que en el conjunto de España. También el peso del sector de la construcción en Andalucía es más elevado que en la media nacional, y el exceso de stock de vivienda residencial es mayor. Así mismo hay más desempleo; en Cádiz ya el 31% de paro y la media andaluza en los datos EPA del primer trimestre es superior al 27%, frente a una media española del 20%. Todo eso provoca un efecto mayor de la contracción de la demanda interna. A eso hay que añadirle un mayor endeudamiento privado, de empresas andaluzas y sobre todo familias.

Fernando Faces. En Andalucía, la relación entre créditos y depósitos está por encima del 2; 2,1 o 2,2, más del doble de créditos que de depósitos, mientras que en Extremadura es 1,6. Las dos regiones están a la cola de España en desarrollo, pero hay una mucho más austera que la otra. Y además a lo largo de 2007 se disparó. Es decir que frenamos en los créditos de los últimos; cuando los demás estaban frenando, nosotros seguíamos endeudándonos. En Galicia también pasó.

Francisco Ferraro. Y también hay carencias en el sector exterior, tenemos buenas empresas agrícolas, industriales y de servicios, pero nuestra cuota exterior en mucho menor de lo que nos correspondería en términos de población o de PIB. Aquí podemos sufrir la crisis un poco más que en el resto de España.

José Ignacio Rufino. Creo que ya se ha espantado el pánico a los riesgos de bancarrota presupuestaria. Se están cubriendo razonablemente las emisiones de deuda. La deuda autonómica es menor que la media de las comunidades y eso tiene su interpretación positiva. Hay una mayor confianza financiera y si empieza a fluir el crédito habrá una cierta recuperación, aunque no en el corto plazo de un año. De aquí a un año veo el mantenimiento de la situación ligeramente depresiva. La enorme deuda inmobiliaria hace que los bancos maquillen sus balances: la renovación de los créditos, para evitar reconocer el impago en forma de provisiones.

Gumersindo Ruiz. Porque no se sabe lo que va a valer. No es que se trate de engañar.

Fernando Faces. Se están vendiendo viviendas. Hay precios de mercado. Y sabemos que están un 30% por debajo de los de 2007, en zonas como el Aljarafe en Sevilla.

José Ignacio Rufino. Creo que hay una victoria pírrica en el tema de la deuda regional. Muchas comunidades van a tener dificultades, que van a hacer el modelo autonómico insostenible. Hay que tener un organismo de coordinación, en vez de esta conferencia de presidentes que no sirve para nada, que se replantee todo el modelo financiero, a partir de la nueva situación. Esas son las oportunidades de la crisis, que las cosas se racionalicen. El paro es el principal lastre y a corto plazo no se va a resolver.

EMPLEO

Rafael Salgueiro. Estoy enormemente esperanzado de cara al futuro. Al gran ajuste del empleo privado ya se ha realizado. Nos falta el ajuste del empleo público, que va a comenzar ahora. Y creo que estamos ante una bendita crisis fiscal, que está obligando a reducir el gasto, a discutir sobre el alcance del estado del bienestar y sobre la arquitectura institucional. Y todo esto es absolutamente bueno. No creo que una reducción del gasto público tenga un afecto tan dramático sobre el crecimiento y el empleo. No me he creído nunca un indicador keynesiano y sigo sin creérmelo. Gastar fuertes sumas de dinero público no crea empleo, salvo para quien se crea que el Plan E ha creado 800.000 puestos de trabajo. Y sí creo que puede tener más impacto en el crecimiento y el empleo las incertidumbres en los cambios de regulación, cómo se van a hacer los cambios estructurales y las subidas de impuestos, que creo que es lo peor que se podría hacer este año.

Ignacio Martínez. ¿Crees en los cambios estructurales, pero no en la subida de impuestos?

Rafael Salgueiro. Mientras Canal Sur Televisión siga emitiendo, no creo que haya nadie moralmente autorizado a subir ningún tipo de impuestos en Andalucía.

Fernando Faces. Vamos a tener una segunda caída este semestre que viene y el primero del año próximo. Será ligera, en torno al -0,3% o -0,4% del PIB. Fundamentalmente por temas financieros y de confianza. La crisis financiera no está resuelta ni a nivel internacional, ni a nivel nacional. Han vuelto a aflorar tensiones de liquidez en los bancos. España acapara el 25% de las créditos que está dando en Banco Central Europeo. La mala imagen que está dando nuestro país a través de su deuda soberana, se está contagiando a la banca. La banca española tiene consignado en sus balances unos 150.000 millones de deuda pública, de la que 126.000 millones es dinero del BCE al 1% con el que la está financiando de manera rentable. Si la clave de la crisis fue la financiación de empresas y familias y el desplome que surgió, esto va a seguir posiblemente con crecimientos negativos el resto de 2010 y el primer semestre de 2011. Es muy difícil que se recupere ni el consumo, ni la inversión, ni la confianza suficiente.

REFORMAS

Ignacio Martínez. ¿De qué va a depender la recuperación de la confianza?

Fernando Faces. En gran medida, de la coherencia que se tenga en la ejecución de las reformas. Y delo apoyo que a estas reformas haya por parte del conjunto de los partidos, también de la oposición. Hasta ahora no lo ha habido, nos encontramos ante un Gobierno que ha puesto sobre la mesa al dictado de otros, pero nadie quiere compartir eso. Y así es difícil que se recupere la confianza. Por otro lado, en Andalucía ha habido un desplome de la inversión exterior, tanto extranjera, como del resto de España.

ENDEUDAMIENTO

Ignacio Martínez. ¿Alguna pincelada positiva para Andalucía en este panorama?

Fernando Faces. El gran peso del sector agroalimentario. Es el que mejor se está comportando; mantiene el consumo y las exportaciones. Y este sector pondera en Andalucía más que otras regiones y es un factor de estabilidad. Y a nivel nacional otra nota positiva es el desapalancamiento que está haciendo el sector privado; es impresionante, de los más duros y veloces de toda Europa. La balanza por cuenta corriente, el déficit exterior, ha pasado del 10% en 2009 al 4% este año. Esta es la expresión clarísima del desendeudamiento que están haciendo familias y empresas. Cuando se normalice la situación se va a generar una dinámica de consumo e inversión notable.¿Cuándo? Probablemente a partir del segundo semestre de 2011. La tasa de ahorro en España ha superado el 18%; que es algo que no conocíamos en España.

Jerónimo Molina. En 2010 se ha producido un frenazo respecto a las expectativas que había. Ese frenazo nos lleva a una situación nueva que está condicionada por el nivel de la deuda acumulada. España es el país más endeudado del mundo. Ahora no tenemos una financiación adecuada para el nivel de endeudamiento que hemos generado. Hay que recuperar la credibilidad, que es la base de la financiación. ¿Cómo? Con austeridad y con ajuste de cinturón. Eso nos lleva a una caída del consumo y de la actividad. Es una situación compleja de la que es difícil salir. Una de las pocas alternativas que caben es la salida al exterior. La austeridad de franceses o alemanes tampoco ayuda; por tanto, no es previsible que a corto plazo vayan a tirar más de nuestras exportaciones o nuestro turismo. Sobre el desapalancamiento de las familias y las empresas, hay que decir que la reducción del consumo no resuelve la deuda acumulada.

Fernando Faces. No. Pero primero hay que tapar el agujero. Y después vendrá reducir el nivel de la piscina…

Jerónimo Molina. Tradicionalmente en Andalucía en las fases expansivas aumentamos más que proporcionalmente nuestro consumo y cuando tenemos una caída, la exportación se comporta mucho más estable, pero caen las importaciones. En el primer trimestre de este año, por primera vez aparecen datos positivos tanto de las importaciones como de las exportaciones regionales.

Gumersindo Ruiz. Lo más grave es el efecto sobre el empleo. La consecuencia de este ajuste va a ser un aumento del paro. Entonces, el que los funcionarios sean un poco más pobres o que el país crezca un poco menos tendría una importancia relativa, si no fuera porque se traduce luego en más paro.

CAJASUR Y LA BBK

Ignacio Martínez. ¿Qué impresión os ha causado la decisión del Banco de España sobre Cajasur?

Jerónimo Molina. Creo que habría sido mejor para Andalucía que Unicaja se quedase con la Caja Castilla La Mancha que haber estado procurando la caja única. Es bueno tener una entidad financiera importante en Andalucía, si tiene que ser una caja única es una cuestión más política que económica. Y es conveniente no doblar sobre lo que ya hay. Pensando en el bien de una empresa, es más lógico en vez de doblar oficinas en tu mismo territorio, asociarse con uno de fuera.

La caja única tiene más inconvenientes que ventajas.

Fernando Faces. La reforma de la ley de cajas ha enunciado una senda larga de privatización. Va a haber como cuatro trajes distintos, y pueden emitir cuotas participativas, acciones que era su principal problema. Hay otros problemas que no se han resuelto con la reforma que son la politización y la dependencia de las comunidades autónomas. Lo que sí se ha abierto es un camino hacia su capitalización y hacia su lenta privatización. Dicho esto, el que sea una caja andaluza la más grande o una compuesta por cajas de varias regiones es irrelevante para los ciudadanos y para las empresas. No hay que lamentarse de que la solución de la subasta de Cajasur sea la BBK, tan solvente como puede ser Unicaja o más. Yo creo que la gran apuesta de las cajas andaluzas es encontrar matrimonios, SIP, fuera. Ese es el trabajo que tienen que hacer. Y si pueden liderar una SIP fuera, mejor. Ese es el camino, no concentrar riesgos, préstamos, servicios en una única región.

Rafael Salgueiro. Hemos explicado antes la gran diferencia entre el crédito concedido y el ahorro en Andalucía, que es casi de dos a uno. En esta situación lo que nos interesa con entidades capaces de captar ahorro en el exterior y prestar en Andalucía. Antes no era un problema, porque cajas y bancos conseguían dinero con gran facilidad en los mercados mayoristas, pero ahora eso está muy limitado. Por eso, me congratulo de que la BBK se haya quedado con la caja de Córdoba. Entre otras cosas para que comprueben los políticos que no se hacen las cosas según su voluntad o sus deseos. La caja única no nos añadiría nada. Y mucho me temo de que se nos ha pasado el arroz en materia de fusiones. Andalucía ya no está en condiciones de liderar ninguna SIP, porque el modelo ya se ha terminado de configurar. Por culpa de los intereses personales se han quedado prácticamente fuera de juego. Vamos a un sistema en el que habrá algunas cajas muy locales y algunas grandes, pero este modelo de tantas SIP agregadas, de tantas sociedades de garantía recíproca, me parece inestable. Y muy pocas van a conseguir la financiación que esperan emitiendo cuotas participativas.

FUNCIÓN SOCIAL DE LAS CAJAS

José Ignacio Rufino. Más allá de que haya una caja única o varias cajas, creo que las cajas deben subsistir y no converger completamente con la banca tradicional. El pendulazo es muy peligroso. La función social de las cajas debe seguir existiendo.

Fernando Faces. Lamento que vaya a suceder, pero es el camino que se ha abierto.

ARMA POLÍTICA

José Ignacio Rufino. También ha habido una burbuja en la manipulación en el manejo político de las cajas, con inversiones absolutamente ineficaces en sectores sin futuro por dar una patada a seguir. Eso se ha terminado, pero no por ello se debería acabar con el modelo y con la función social de las cajas. Ahora bien, hay que terminar con todo este cabildeo de políticos en los consejos de administración con sumas elevadísimas. A las cajas hay que defenderlas como posible arma, política incluso, que también en algunos momento puede apagar fuegos, que pueden tener consecuencias letales para el sistema regional.

Rafael Salgueiro. Tienen que ser independientes como la Caixa o terminan financiando aeropuertos como la de Castilla La Mancha.

Francisco Ferraro. O Isla Mágica, sin ir más lejos. Se le ha dado una importancia política desmesura en Andalucía al devenir de las cajas de ahorro. Y la importancia de un sistema financiero es que sea eficiente, que los costes de intermediación sean los mejores posibles y los más profesionales. Y aquí en Andalucía creo que se nos ha pasado el arroz. Ha habido tantos intereses, ha habido tanta gente metiendo mano en la paella, que no se han tomado posiciones en los tiempos adecuados. Otros han hecho movimientos interesantes y nosotros aquí hemos estado convocando a los sindicatos, a los partidos, a ver qué opinan…

VENTAJAS DE UNA GRAN CAJA

Rogelio Velasco. La eficiencia es lo más importante en una caja. Servicios de calidad al menor costo, etcétera. Que hubiera una gran entidad financiera con sede en Andalucía podría tener ventaja sólo si se reclutara al mejor personal, hubiera ánimo de expansión nacional e internacional, fuera una referencia para el sistema financiero, la política de personal, desde el último mico en la última oficina fuera la mejor en cuanto a selección y formación…

Francisco Ferraro. Y hubiese realmente un plus para la comunidad de su obra social.

Rogelio Velasco. Que fuese para becar a estudiantes en Harvard a hacer Medicina, Ingeniería o Económicas, como hace la Caixa y Caja Madrid desde hace 50 años. Y no dedicarlo sólo a otros temas. En fin, dadas las interferencias políticas que vemos aquí en Andalucía en particular y la historia, soy pesimista. Una gran caja con sede aquí no serviría para nada.

NECESITAMOS UNA GRAN ENTIDAD FINANCIERA

Joaquín Aurioles. Estoy en desacuerdo con todo. Lamento profundamente que se nos haya pasado el arroz. Creo que todavía se puede hacer algo, pero lamento profundamente que nos haya pillado mirando para otro lado. Lamento que el mapa español de bancos y cajas vaya a tener un tremendo vacío de Madrid para abajo. Lamento que no haya una caja andaluza grande. Eso no es bueno para Andalucía, pero tampoco para el conjunto de España. La economía no funciona con reglas celestiales, y necesitamos una importante entidad financiera regional. Es tanto como decir que España necesita un Santander o un BBVA. Lamento que lleguemos tan tarde. Y la caja única es la única reparación posible al desaguisado que se ha creado. No creo que podamos hablar de una economía andaluza, sin unas entidades financieras que ayuden a crear tejido.

¿QUÉ HACER?

Ignacio Martínez. Y ahora qué reformas necesita Andalucía para el futuro?

SOCIEDAD CIVIL

Joaquín Aurioles. Andalucía necesita una profunda reforma de su entramado institucional. Andalucía necesita sociedad civil independiente, no intervenida y ni contaminada por el sector público. Y, por ejemplo, suspender a llamada concertación social.

EXCELENCIA

Rogelio Velasco. En Andalucía, como en cualquier región o país, el cambio de modelo pasa por la búsqueda de la excelencia. No hay que pensar sólo en la aeoronáutica y en sectores sexy que están de moda, sino en hacer una botella de agua que bien etiquetada y bien envasada se pueda vender por 6 euros, como hacen los franceses, en lugar de uno. O un bote de mermelada. Eso hay que hacerlo con excelencia, hay que exportarlo. Hay que aprender idiomas, hay que tener una economía más orientada hacia el sector privado, hacia el cosmopolitismo, hacia la internacionalización. Mirarnos menos al ombligo, el mundo se ha hecho muy grande. Modernizar la sociedad, sin mirar al sector público. Darle más importancia a las carreras de ingenieros o economistas, y no esta sociedad actual gobernada por juristas y filósofos desde hace un siglo. Todo eso es el cambio de modelo productivo.

Francisco Ferraro. Los maestros y los geógrafos han introducido alguna variable recientemente.

CRÉDITOS ICO

Gumersindo. En la actualidad hay un problema gravísmo de las pymes y autónomos. Tienen difícil acceso a la financiación. No tenemos en Andalucía ningún instituto que pueda servir de puente con el ICO. Y durante 2010, el ICO ha dado el 85% de los prestamos inferiores a un millón de euros y a menos de un año, o sea, los préstamos de liquidez. Hay que buscar una medida de urgencia de conexión entre el Gobierno andaluz y el ICO para canalizar este tipo de préstamos.

ADELGAZAR LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

Francisco Ferraro. Hace falta también que nuestra administración pública entienda el discurso que ha hecho Rogelio. El problema en España es que el cambio de discurso se hace siempre tarde. Todavía escuchamos que estamos así por culpa de la crisis financiera internacional, por culpa de los especuladores, sin darnos cuenta de cuales son nuestras propias miserias. La Junta de Andalucía debe hacer una reforma de la administración pública; las medidas anunciadas por Griñán son escasas e insuficientes. La reforma de la administración pública pasa por adelgazar su peso. Y eso es reducir el número de empleados públicos y en el número de organismos e instituciones, no tanto los salarios. Hay que profesionalizar la función pública; los ciudadanos tienen que percibir que la función pública está al servicio de la sociedad, no para ponernos dificultades. Sobra la televisión autonómica, las diputaciones provinciales, numerosos consejos consultivos o el Comité Económico y Social. Tenemos que ver hasta dónde podemos llegar con el estado de bienestar. Y hay que cambiar la política de fomento económico. Regar con subvenciones no es una política de fomento.

José Ignacio Rufino. Me hago una pregunta sobre el sistema de pensiones. ¿Por qué se trata igual a un soltero, con una renta superior que a un padre o madre de familia que tiene a su hijo en casa hasta los 30 o más y las deducciones fiscales sobre son hasta los 18 años. Habría que tener en cuenta el currículo social de contribución.

REDUCIR SUBVENCIONES

Rafael Salgueiro. Hay que romper las cadenas. En Andalucía hay que cambiar los contenidos de los medios de comunicación públicos y probablemente los propios medios de comunicación. La concertación social, cuyos resultados son desastrosos. Sustituir la oferta indiscriminada de subvenciones y reducirla al máximo. La administración pública se queda sin dinero para pagar a sus funcionarios. Espero que la reducción de personal la haga ordenadamente.

FORMACIÓN

Fernando Faces. Hace falta una educación orientada a las necesidades de la sociedad, del mercado, de la industria. Incluidos los idiomas. Es la palanca para otra, la cultura empresarial. Eso se cambia desde la formación. Y que implique la ruptura de la cultura de las subvenciones. Modelo económico. Estamos equivocados con el descubrimiento de nuevos sectores. En todos los sectores tradicionales cabe la innovación, para la mejora de la eficiencia.

Jerónimo Molina. No es tanto el cambio de modelo productivo sino producir de otra forma.

La tragedia griega del Betis

Ignacio Martínez | 21 de junio de 2010 a las 15:08

El final de la Liga en Segunda, con más tragedias que alegrías, nos deja un sabor amargo. Y me disculpo de antemano, porque les voy a escribir un artículo fijo en mi calendario particular. En realidad, un servidor tiene dos artículos de plantilla todos los años. El primero en febrero, cuando los gaditanos preparan su carnaval y los rocieros peregrinan a La Candelaria. Año tras año, me asalta la misma sorpresa por esas fechas: resulta que el Porompompero, Bulería bulería o Marinero de luces han tenido más importancia para la moderna historia de la región que el libro Andalucía ¿tercer mundo? Al menos es lo que establece, en su infinita sabiduría, el poder socialista que reparte los honores de las medallas y los hijos predilectos de la comunidad autónoma. El asombro me inspira un escrito anual.

El otro artículo fijo es sobre la tragedia griega de la afición bética, cuando un año sí y otro también, ve cómo su equipo del alma pasa fatigas para conservar la categoría; desciende, empatado a puntos con otro que se queda en Primera, o no asciende, empatado a puntos con uno que sí sube. En fin, la tragedia del Betis no es tanto el resultado final, como la ilusión o esperanza en que la cosa mejore, que es nula. A pesar del enfado de muchos aficionados del Cádiz con Muñoz, por el descenso a Segunda B, el desencanto gaditano no llega a tanto: he leído en la edición digital del Diario de Cádiz comentarios para todos los gustos, pero incluso los había optimistas.

La raíz de la depresión bética no está en los resultados, sino en la figura del propietario del club; un señor que lleva la gestión de manera personalista, caprichosa y a todas luces ineficiente. Pero se hizo con la mayoría de las acciones en 1992, ayudado por una ley del Deporte de 1990 y un decreto sobre Sociedades Anónimas Deportivas de 1991 muy voluntarista, que permitió la llegada de Jesús Gil y otros de su laya a la propiedad de los clubes, en algún caso sin desembolsar siquiera el dinero que les dio la mayoría. El ministro de Educación y Deportes de la época era Javier Solana, quien a partir del 92 se dedicó a la diplomacia y sobre el que ahora hay rumores acerca de su posible vuelta al Gobierno. Lo cierto es que cuando los Gil y compañía se hicieron con los clubes, de manera fraudulenta o legal, el Ministerio en su infinita sabiduría hizo un plan de saneamiento económico, que benefició sus intereses particulares.

Y encima, hubo que aguantarles la pretensión de que eran unos héroes. Este tipo de caudillo acaba procurando casi siempre su promoción personal o material. A Gil lo condenó la Audiencia de Málaga, el Supremo y la Audiencia Nacional por distintas causas. Otros han corrido mejor suerte. Los que no ganan para disgustos son los aficionados, el único activo del Betis. Un patrimonio inmaterial no debería tener dueño. Pero esto es lo que hay; la tragedia se ha repetido de manera fatal. Hasta el año que viene.

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El eje Sevilla-Málaga

Ignacio Martínez | 16 de mayo de 2010 a las 14:01

El proyecto conjunto de las universidades de Sevilla y Málaga para crear un campus de excelencia internacional es una noticia que trasciende del ámbito de la investigación y la educación superior. Andalucía está por hacer 28 años después del inicio del proceso autonómico. Los recelos interprovinciales están a flor de piel. Y es imprescindible crear redes, ejes de desarrollo y cooperación. En el mismo espacio universitario, el año pasado ya dio una lección un grupo de universidades jóvenes liderado por Córdoba, en el que están Cádiz, Huelva, Almería y Jaén, al conseguir la única declaración de excelencia en la región. Ahora se presenta una iniciativa de Sevilla y Málaga, un eje imprescindible para la construcción regional.

Los estadios de fútbol han sido escenario descarnado en múltiples ocasiones del mal entendimiento entre las dos ciudades más pobladas de la región. Uno de los más frecuentes cánticos de la afición malagueña es el conocido ¡sevillano el que no bote!, muy venial si se compara con el ¡puta Sevilla, puta capital!, nada infrecuente. Por cierto, generosamente correspondido por la otra parte con un ¡puta Málaga!. En fin, ya sabemos que somos capaces de sacar lo peor de nosotros mismos ocultos en una gran masa, pero los dirigentes políticos y sociales tienen la responsabilidad de guiarnos por otros caminos. Incluida la prensa. La prensa local se ha vendido siempre muy bien contra la capital o viceversa. Las culpas están bien repartidas…

La realidad es que en una comunidad autónoma tan grande hay que trenzar muchas alianzas y complicidades. Pero si hay una necesaria a todas luces es la Málaga-Sevilla. Es nuestro particular eje París-Bonn. Esto me recuerda una frase del discurso fundacional de la Unión Europea, pronunciado por Schuman en 1950: “Europa no se hará de golpe, ni en una obra de conjunto: se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho”. Cambien Europa por Andalucía y apliquémonos el cuento. Los rectores Adelaida de la Calle y Joaquín Luque con su proyecto tecnológico de excelencia han hecho honor a esta idea. Hay que felicitarles por su gran iniciativa.

¡Viva España!

Ignacio Martínez | 11 de abril de 2010 a las 9:40

Los vecinos de Valença do Minho, de 15.000 habitantes en el norte de Portugal, gritan ¡viva España! a diario porque el Gobierno ha cerrado el servicio de urgencias de su centro de salud y tienen que cruzar el puente sobre el Miño que les separa de Tui en Galicia para ser atendidos. También enarbolan banderas españolas. Su ingeniosa protesta ha incomodado al primer ministro Sócrates, pero resulta superflua. Tui y Valença son una misma entidad separada por el Miño y unida por un puente. Las urgencias pueden estar en Tui, de la misma manera que los tudenses van a la piscina y se aprovisionan de café o bacalao en Valença, y los valencianos estudian en el conservatorio de Tui o hacen la compra en sus supermercados. Eso es Europa.

En el ámbito regional siempre ha costado la misma vida poner de acuerdo a tres pueblos andaluces vecinos para que uno albergue un polideportivo, otro un centro de salud y el tercero un teatro: todos reclaman las tres cosas. El localismo y el populismo son los peores males de nuestro tiempo. ¿Con esos mimbres se puede construir una región? El profesor Domínguez Ortiz estableció que gaditanos, sevillanos, granaínos o cordobeses eran muy de su patria chica y muy españoles, pero no ejercían su condición de andaluces. Ésta es una de las razones por las que no ha triunfado un partido nacionalista: Andalucía no existe, porque no existen los andaluces, sino los malagueños, onubenses, almerienses o jiennenses, que no encuentran ventajas a la cohesión regional. Más bien la estima local se consolida en la pugna territorial, como pudo verse ayer con las peleas previas al partido Málaga-Sevilla. 

Es un hecho admitido que el Parlamento andaluz es menos atractivo con tres partidos, cosa que ocurre por primera vez desde 1982. Al margen de sus notables errores de estrategia, ética y coherencia ideológica, al Partido Andalucista le perjudicó la ventajista obsesión de Chaves de no convocar elecciones regionales sin el paraguas de las generales, lo que ha impedido un verdadero debate sobre los problemas de Andalucía y su futuro. Otra de las razones por las que tampoco ha prosperado un partido nacionalista es la ausencia de una burguesía ilustrada o una clase empresarial necesitadas de la defensa de intereses concretos. El cuadro se completa con un dato sorprendente: mientras más baja el aprecio a los políticos, más sube el voto a los dos grandes partidos. Por alguna extraña razón, la melancolía conduce al bipartidismo. Y Europa no va por ahí…

Crisis, lluvia y urbanismo

Ignacio Martínez | 24 de febrero de 2010 a las 10:37

Las inundaciones de las últimas semanas en Andalucía son un aviso sobre la importancia de un urbanismo responsable. Pero la responsabilidad no es un deporte nacional. Es un clásico que las crecidas del Guadalete inunden El Portal o Las Pachecas en Jerez. Pero no vale decir que nunca ha bajado tan cargado el río en el último siglo. En Málaga, el Guadalhorce también tiene la mala costumbre de desbordarse cuando hay lluvias torrenciales, que suele ser cada diez años. En Sevilla pasaba lo mismo con el Tamarguillo, hasta que se construyó un muro de defensa. Ésa es una solución para paliar el problema; para eliminarlo, hay que evitar mantener los asentamientos de viviendas en zonas inundables, por muy históricos que sean.

Pero cuesta trabajo que los concejales del ramo sean receptivos a las sugerencias de los técnicos. Y la cosa se complica cuando los munícipes no son del mismo partido que gobierna en la autonomía. La cosa llega hasta el punto de que no sólo se mantienen las casas existentes en zonas de riesgo, sino que se construye en el paso natural de posibles avenidas. La escasa limpieza o drenaje de los cauces, el abovedamiento de tramos fluviales urbanos y la usurpación urbanística de terrenos de dominio público hidráulico facilitan las inundaciones.

No tenemos buena nota en urbanismo. De las grandes ciudades de la región sólo Sevilla y Córdoba han adaptado plenamente su PGOU a la nueva ley de ordenación del territorio de Andalucía. La delimitación estricta de zonas inundables ha retrasado el plan general de Jerez. En Málaga no se ha aprobado el PGOU por varios litigios, uno de los cuales es saber hasta dónde llega el dominio público hidráulico en Campanillas, donde el Guadalhorce tiene la manía de desbordarse. Los planes de Cádiz, Granada y Almería todavía se están tramitando. Huelva ni ha empezado. El de Algeciras va muy lento. En Marbella se ha aprovechado para blanquear, con la bendición de PP y PSOE, unas 14.500 de las viviendas ilegales que el gilismo dejó como herencia a la ciudad.

Pero lo peor es que no tenemos remedio. El presidente del Gobierno no ha encontrado mejor sitio que Málaga para decir que la culpa de la crisis es la avaricia de los especuladores financieros y el urbanismo salvaje de Aznar. ¿El de Aznar, nada más? Sólo en la provincia de Málaga, en Estepona, Marbella, Manilva, Sayalonga, Alcaucín o Almogía han sido detenidos, imputados o encarcelados alcaldes o concejales socialistas por fundamentadas sospechas de urbanismo salvaje y corrupción. Muchos de ellos pactaron con destacados posgilistas. Los alcaldes del PSOE en la Axarquía protagonizaron un motín contra la severa política urbanística de la consejera Concha Gutiérrez. Con su presión pretendían regularizar viviendas ilegales y recalificar suelo rústico. Al mismo tiempo que le echa la culpa a Aznar, Zapatero debería mirar en su propia casa. En Málaga, sin ir más lejos.

De titán a Titanic

Ignacio Martínez | 17 de febrero de 2010 a las 14:24

El PSOE ha sido desde 1982 el titán de la política andaluza. El partido más organizado, con una fuerza excepcional. Y una palanca de poder gigantesca. Tanta, que el PP le ha mirado siempre de reojo con admiración. Pero todas estas fortalezas parecen nubladas por una triple crisis: la económica, la de confianza en su líder nacional y la del agotamiento de sus fórmulas de gobierno regionales, después de casi 30 años de ejercicio ininterrumpido del poder. La encuesta de Cepes de ayer es una foto de la situación en Andalucía. En intención directa de voto, los populares aventajan a los socialistas claramente. Y en estimación, están delante por poco. Pero esto ya no es noticia. Aunque sí lo es que la organización y la fuerza del titán andaluz se agoten.

La encuesta de la Confederación de Entidades para la Economía Social tiene más de cien folios. Una enciclopedia que cruza lugares por su número de habitantes, nivel de ingresos, género, edad o formación y que ofrece un panorama poco halagüeño para el Gobierno andaluz. La gente cree que la sanidad ha mejorado bastante, pero la educación ha empeorado mucho y el empleo es una catástrofe. Resalta un dato: dos de cada tres andaluces piensan que el PP lo haría igual o mejor que el PSOE al frente de la Junta. Ese porcentaje es aún mayor en cinco de las ocho provincias: Cádiz, Córdoba, Málaga, Almería y Granada: toda la costa menos Huelva, más Córdoba. Los encuestados sin estudios piensan de manera rotunda que el PP lo haría peor, mientras que los titulados universitarios opinan lo contrario con énfasis.

Otro déjà vu es la valoración personal de los líderes. Griñán (4,98) saca mejor nota que Arenas (4,46). Aunque el ex vicepresidente del Gobierno de Aznar es mucho más conocido que su rival. Pilar González (4,41) del PA y Diego Valderas (4,1) completan el cuadro. Esta valoración general se reafirma entre sus correligionarios: Los votantes del PSOE valoran más a Griñán (6,85), que los del PP a Arenas (6,15). Los mayores de 65 años son los que mejor nota le dan a Griñán, mientras Arenas consigue mejor aprecio que el presidente en el tramo de edad entre 25 y 44 años.

El lado más preocupante de la foto es que una mayoría de los ciudadanos encuestados se muestra poco o nada interesada en la política andaluza. El porcentaje de escépticos es mucho mayor entre los votantes socialistas que entre los populares. Y todos consideran que los políticos son muy poco cercanos. La crisis ha deteriorado a ambos partidos, pero mucho más al socialista, hasta el punto de que el PP saca mejor nota que hace un año, mientras el PSOE continúa una marcha descendente. Tanta, que corre un riesgo cierto: de titán a Titanic, no hay más que dos letras.

Taxis

Ignacio Martínez | 23 de diciembre de 2009 a las 9:12

Si Frits Bolkestein hubiese estado el lunes en Sevilla, se habría tenido que guardar de los taxistas del lugar. Claro que nadie en ese gremio conoce a este político liberal holandés, que fue comisario europeo de Mercado Interior bajo la presidencia de Romano Prodi, y promovió la directiva de liberalización de servicios públicos. Los taxistas españoles no están dispuestos a aceptar que se liberalice su sector. Y los de Sevilla, menos todavía; con un argumento añadido, que podría ser razonable: sobran licencias desde que se aumentaron para la Expo’92. Eso dicen los interesados, aunque una encuesta de portal hoteles.com situaba a los taxis de Sevilla como los menos disponibles de España, en febrero de 2008.

El mismo sondeo, sin ánimo de señalar, convenía que los taxistas malagueños eran los más simpáticos del país. La cordialidad es gratis: los taxis de Málaga son más caros que los sevillanos, según otra encuesta, ésta de la federación de consumidores Facua, de este verano. En esa investigación, el ranking andaluz de taxis por su precio, del más barato al más caro, lo encabeza Cádiz, seguida de Almería, Jaén, Huelva, Córdoba, Sevilla, Granada y Málaga. Ya ven el arte de los malagueños: los más caros y los más simpáticos.

En el capítulo de la simpatía los taxistas sevillanos cotizan a la baja en el aprecio popular. No es razonable que hagan una huelga salvaje tras otra, bloqueando la ciudad y dejándola desasistida de un servicio esencial. Pero, nada, ni servicios mínimos, ni la lluvia, ni las señoras mayores cargadas de maletas que llegan a la ciudad por tren o avión han ablandado el espíritu antiliberal de los taxistas de la capital de Andalucía.

Si quieren menos licencias, las podrían comprar ellos: sin embargo pretenden que las paguen los contribuyentes. Así cualquiera. Me pregunto cuántos tienen más de una licencia o más de dos, o más de diez. ¿Hay alguno con más de veinte? He aquí el campo en donde puede empezar la protesta y el recorte. ¿Es legal acaparar licencias de taxi? ¿Es legal establecer un dominio exclusivo sobre el aeropuerto? ¿Es legal secuestrar el tráfico de una ciudad durante una mañana entera? Nada de esto es legal, ni razonable. Estamos ante un mercado nada transparente, en el que no hay libertad de entrada, ni un verdadero control de la calidad del servicio: hay coches que están en magnífico estado y otros tienen asientos desvencijados o carecen de aire acondicionado.

Uno de los argumentos de los taxistas españoles en su protesta de la semana pasada es lo cara que está una licencia. Se entiende que en el mercado negro. En Oviedo ha llegado a costar 300.000 euros. Y en Madrid, 200.000. Si el negocio es tan ruinoso, cómo pueden pagarse estas cifras. No sé si esto lo arreglaría el señor Bolkestein.