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Análisis de la coyuntura económica de Andalucía

Ignacio Martínez | 20 de julio de 2010 a las 13:41

”Rafael

  • Panorama plano un año y lenta recuperación después
  • El sector inmobiliario arrastra a otros 21 sectores en las tablas input output. La obra pública sólo a cuatro.
  • El ICO ha dado el 85% de los préstamos de menos de un año y menos de un millón este año en España
  • La excelencia no sólo hay que buscarla en los sectores de moda, también en los tradicionales
  • A Andalucía ‘se le ha pasado el arroz’ en materia de fusiones
  • Para el futuro hay que acabar con la cultura de las subvenciones y generar una cultura empresarial

La cita fue el viernes 16 de julio, que coincidió con la adjudicación de Cajasur a la BBK. Fue una coincidencia. Un resumen de la conversación se publicó el domingo 18 de julio en las ediciones de papel de nuestros periódicos. Esta es una versión casi íntegra. Casi todos los economistas que analizan la actualidad en los nueve diarios del Grupo Joly le quitan dramatismo a que haya ganado la subasta la ‘kutxa’ vizcaína; sostienen que la caja única es una cuestión más política que económica, aunque como verán hay discrepancias. Y sobre la coyuntura opinan que queda un año malo, pero no mucho peor que éste, y después vendrá una lenta recuperación.

FUTURO INMEDIATO

Joaquín Aurioles. Estamos a las puertas del gran test que va a ser el Pesupuesto para 2011 que presente el Gobierno y sus necesidades de financiación. Es el tema de fundamental, con dos amenazas: la evolución del mercado de trabajo y la confianza, que va a estar condicionada por los avances que se produzcan en las reformas. La previsión de la evolución del paro es claramente negativa y puede dar al traste con la recuperación de la imagen de la economía española y la credibilidad del país. Y queda otra amenaza que es la duda sobre si las comunidades autónomas van a responder con lealtad a la consolidación fiscal propuesta por el Gobierno. Si las respuestas son positivas, la evolución puede ser a mejor. La percepción personal del presidente del Gobierno ha mejorado desde que ha adoptado medidas impopulares y esto ayuda a la imagen exterior del país.

Rogelio Velasco. En los próximos meses y años la situación no va a ser mucho mejor, ni mucho peor que ahora. Vamos a crecer a un ritmo menor que el 0,5%, completamente insuficiente para crear empleo. En el interior, porque el gasto público va a ir reduciéndose para cubrir en parte los objetivos de déficit. Y en el exterior, porque todos los gobiernos europeos están llevando a cabo medidas de reducción del gasto público y por tanto la exportaciones españolas, que en un 70% van a los otros países europeos, tampoco van a poder tirar significativamente de la actividad. Veo un panorama bastante plano en los próximos doce meses.

INMOBILIARIO

Gumersindo Ruiz. Hay una situación plana con grandes incertidumbres todavía en el sector inmobiliario. Cualquier cosa que se haga, presupuestos, balances, cajas de ahorro, depende de la evolución del sector inmobiliario, que está detrás del origen de la crisis y sigue estando ahora mismo como una incógnita. Cualquier análisis que se haga de ingresos o dotaciones del sector financiero, de temas laborales de arrastre sobre otros sectores depende del inmobiliario en gran medida. En las tablas input output tiene arrastre sobre 21 sectores de la economía andaluza, mientras que la obra pública sólo lo tiene sobre cuatro sectores. El mercado no funciona, los precios no se acaban de ajustar, han bajado muy poco. Y no se van a ajustar, porque no hay mercado. Y un 25% de las promociones que se iniciaron antes de la crisis no recurrieron a crédito para financiarse, lo harían con dinero negro o como fuere. Esa gente puede esperar a vender. El sector se ha retraído con carácter general. Hay ya en algunos sitios un desfase entre el inicio de viviendas y la demanda potencial. De tal manera, que puede haber falta de oferta, porque se tarda tres años en hacer una vivienda.

ANDALUCÍA

Francisco Ferraro. Comparto las ideas que se han dicho. Sobre Andalucía en concreto, nos esperan tiempos planos. Tendremos una contracción liviana a partir de septiembre, que puede durar hasta el principio de la primavera, y habrá una ligera recuperación a partir de entonces. Andalucía tiene algunos hechos diferenciales que pueden modificar algo los pronósticos que se pueden hacer para el conjunto del país. Aquí hay un mayor peso del sector público, lo que significa que los ajustes presupuestarios, tanto en rentas salariales como en inversiones, van a tener un mayor efecto en Andalucía que en el conjunto de España. También el peso del sector de la construcción en Andalucía es más elevado que en la media nacional, y el exceso de stock de vivienda residencial es mayor. Así mismo hay más desempleo; en Cádiz ya el 31% de paro y la media andaluza en los datos EPA del primer trimestre es superior al 27%, frente a una media española del 20%. Todo eso provoca un efecto mayor de la contracción de la demanda interna. A eso hay que añadirle un mayor endeudamiento privado, de empresas andaluzas y sobre todo familias.

Fernando Faces. En Andalucía, la relación entre créditos y depósitos está por encima del 2; 2,1 o 2,2, más del doble de créditos que de depósitos, mientras que en Extremadura es 1,6. Las dos regiones están a la cola de España en desarrollo, pero hay una mucho más austera que la otra. Y además a lo largo de 2007 se disparó. Es decir que frenamos en los créditos de los últimos; cuando los demás estaban frenando, nosotros seguíamos endeudándonos. En Galicia también pasó.

Francisco Ferraro. Y también hay carencias en el sector exterior, tenemos buenas empresas agrícolas, industriales y de servicios, pero nuestra cuota exterior en mucho menor de lo que nos correspondería en términos de población o de PIB. Aquí podemos sufrir la crisis un poco más que en el resto de España.

José Ignacio Rufino. Creo que ya se ha espantado el pánico a los riesgos de bancarrota presupuestaria. Se están cubriendo razonablemente las emisiones de deuda. La deuda autonómica es menor que la media de las comunidades y eso tiene su interpretación positiva. Hay una mayor confianza financiera y si empieza a fluir el crédito habrá una cierta recuperación, aunque no en el corto plazo de un año. De aquí a un año veo el mantenimiento de la situación ligeramente depresiva. La enorme deuda inmobiliaria hace que los bancos maquillen sus balances: la renovación de los créditos, para evitar reconocer el impago en forma de provisiones.

Gumersindo Ruiz. Porque no se sabe lo que va a valer. No es que se trate de engañar.

Fernando Faces. Se están vendiendo viviendas. Hay precios de mercado. Y sabemos que están un 30% por debajo de los de 2007, en zonas como el Aljarafe en Sevilla.

José Ignacio Rufino. Creo que hay una victoria pírrica en el tema de la deuda regional. Muchas comunidades van a tener dificultades, que van a hacer el modelo autonómico insostenible. Hay que tener un organismo de coordinación, en vez de esta conferencia de presidentes que no sirve para nada, que se replantee todo el modelo financiero, a partir de la nueva situación. Esas son las oportunidades de la crisis, que las cosas se racionalicen. El paro es el principal lastre y a corto plazo no se va a resolver.

EMPLEO

Rafael Salgueiro. Estoy enormemente esperanzado de cara al futuro. Al gran ajuste del empleo privado ya se ha realizado. Nos falta el ajuste del empleo público, que va a comenzar ahora. Y creo que estamos ante una bendita crisis fiscal, que está obligando a reducir el gasto, a discutir sobre el alcance del estado del bienestar y sobre la arquitectura institucional. Y todo esto es absolutamente bueno. No creo que una reducción del gasto público tenga un afecto tan dramático sobre el crecimiento y el empleo. No me he creído nunca un indicador keynesiano y sigo sin creérmelo. Gastar fuertes sumas de dinero público no crea empleo, salvo para quien se crea que el Plan E ha creado 800.000 puestos de trabajo. Y sí creo que puede tener más impacto en el crecimiento y el empleo las incertidumbres en los cambios de regulación, cómo se van a hacer los cambios estructurales y las subidas de impuestos, que creo que es lo peor que se podría hacer este año.

Ignacio Martínez. ¿Crees en los cambios estructurales, pero no en la subida de impuestos?

Rafael Salgueiro. Mientras Canal Sur Televisión siga emitiendo, no creo que haya nadie moralmente autorizado a subir ningún tipo de impuestos en Andalucía.

Fernando Faces. Vamos a tener una segunda caída este semestre que viene y el primero del año próximo. Será ligera, en torno al -0,3% o -0,4% del PIB. Fundamentalmente por temas financieros y de confianza. La crisis financiera no está resuelta ni a nivel internacional, ni a nivel nacional. Han vuelto a aflorar tensiones de liquidez en los bancos. España acapara el 25% de las créditos que está dando en Banco Central Europeo. La mala imagen que está dando nuestro país a través de su deuda soberana, se está contagiando a la banca. La banca española tiene consignado en sus balances unos 150.000 millones de deuda pública, de la que 126.000 millones es dinero del BCE al 1% con el que la está financiando de manera rentable. Si la clave de la crisis fue la financiación de empresas y familias y el desplome que surgió, esto va a seguir posiblemente con crecimientos negativos el resto de 2010 y el primer semestre de 2011. Es muy difícil que se recupere ni el consumo, ni la inversión, ni la confianza suficiente.

REFORMAS

Ignacio Martínez. ¿De qué va a depender la recuperación de la confianza?

Fernando Faces. En gran medida, de la coherencia que se tenga en la ejecución de las reformas. Y delo apoyo que a estas reformas haya por parte del conjunto de los partidos, también de la oposición. Hasta ahora no lo ha habido, nos encontramos ante un Gobierno que ha puesto sobre la mesa al dictado de otros, pero nadie quiere compartir eso. Y así es difícil que se recupere la confianza. Por otro lado, en Andalucía ha habido un desplome de la inversión exterior, tanto extranjera, como del resto de España.

ENDEUDAMIENTO

Ignacio Martínez. ¿Alguna pincelada positiva para Andalucía en este panorama?

Fernando Faces. El gran peso del sector agroalimentario. Es el que mejor se está comportando; mantiene el consumo y las exportaciones. Y este sector pondera en Andalucía más que otras regiones y es un factor de estabilidad. Y a nivel nacional otra nota positiva es el desapalancamiento que está haciendo el sector privado; es impresionante, de los más duros y veloces de toda Europa. La balanza por cuenta corriente, el déficit exterior, ha pasado del 10% en 2009 al 4% este año. Esta es la expresión clarísima del desendeudamiento que están haciendo familias y empresas. Cuando se normalice la situación se va a generar una dinámica de consumo e inversión notable.¿Cuándo? Probablemente a partir del segundo semestre de 2011. La tasa de ahorro en España ha superado el 18%; que es algo que no conocíamos en España.

Jerónimo Molina. En 2010 se ha producido un frenazo respecto a las expectativas que había. Ese frenazo nos lleva a una situación nueva que está condicionada por el nivel de la deuda acumulada. España es el país más endeudado del mundo. Ahora no tenemos una financiación adecuada para el nivel de endeudamiento que hemos generado. Hay que recuperar la credibilidad, que es la base de la financiación. ¿Cómo? Con austeridad y con ajuste de cinturón. Eso nos lleva a una caída del consumo y de la actividad. Es una situación compleja de la que es difícil salir. Una de las pocas alternativas que caben es la salida al exterior. La austeridad de franceses o alemanes tampoco ayuda; por tanto, no es previsible que a corto plazo vayan a tirar más de nuestras exportaciones o nuestro turismo. Sobre el desapalancamiento de las familias y las empresas, hay que decir que la reducción del consumo no resuelve la deuda acumulada.

Fernando Faces. No. Pero primero hay que tapar el agujero. Y después vendrá reducir el nivel de la piscina…

Jerónimo Molina. Tradicionalmente en Andalucía en las fases expansivas aumentamos más que proporcionalmente nuestro consumo y cuando tenemos una caída, la exportación se comporta mucho más estable, pero caen las importaciones. En el primer trimestre de este año, por primera vez aparecen datos positivos tanto de las importaciones como de las exportaciones regionales.

Gumersindo Ruiz. Lo más grave es el efecto sobre el empleo. La consecuencia de este ajuste va a ser un aumento del paro. Entonces, el que los funcionarios sean un poco más pobres o que el país crezca un poco menos tendría una importancia relativa, si no fuera porque se traduce luego en más paro.

CAJASUR Y LA BBK

Ignacio Martínez. ¿Qué impresión os ha causado la decisión del Banco de España sobre Cajasur?

Jerónimo Molina. Creo que habría sido mejor para Andalucía que Unicaja se quedase con la Caja Castilla La Mancha que haber estado procurando la caja única. Es bueno tener una entidad financiera importante en Andalucía, si tiene que ser una caja única es una cuestión más política que económica. Y es conveniente no doblar sobre lo que ya hay. Pensando en el bien de una empresa, es más lógico en vez de doblar oficinas en tu mismo territorio, asociarse con uno de fuera.

La caja única tiene más inconvenientes que ventajas.

Fernando Faces. La reforma de la ley de cajas ha enunciado una senda larga de privatización. Va a haber como cuatro trajes distintos, y pueden emitir cuotas participativas, acciones que era su principal problema. Hay otros problemas que no se han resuelto con la reforma que son la politización y la dependencia de las comunidades autónomas. Lo que sí se ha abierto es un camino hacia su capitalización y hacia su lenta privatización. Dicho esto, el que sea una caja andaluza la más grande o una compuesta por cajas de varias regiones es irrelevante para los ciudadanos y para las empresas. No hay que lamentarse de que la solución de la subasta de Cajasur sea la BBK, tan solvente como puede ser Unicaja o más. Yo creo que la gran apuesta de las cajas andaluzas es encontrar matrimonios, SIP, fuera. Ese es el trabajo que tienen que hacer. Y si pueden liderar una SIP fuera, mejor. Ese es el camino, no concentrar riesgos, préstamos, servicios en una única región.

Rafael Salgueiro. Hemos explicado antes la gran diferencia entre el crédito concedido y el ahorro en Andalucía, que es casi de dos a uno. En esta situación lo que nos interesa con entidades capaces de captar ahorro en el exterior y prestar en Andalucía. Antes no era un problema, porque cajas y bancos conseguían dinero con gran facilidad en los mercados mayoristas, pero ahora eso está muy limitado. Por eso, me congratulo de que la BBK se haya quedado con la caja de Córdoba. Entre otras cosas para que comprueben los políticos que no se hacen las cosas según su voluntad o sus deseos. La caja única no nos añadiría nada. Y mucho me temo de que se nos ha pasado el arroz en materia de fusiones. Andalucía ya no está en condiciones de liderar ninguna SIP, porque el modelo ya se ha terminado de configurar. Por culpa de los intereses personales se han quedado prácticamente fuera de juego. Vamos a un sistema en el que habrá algunas cajas muy locales y algunas grandes, pero este modelo de tantas SIP agregadas, de tantas sociedades de garantía recíproca, me parece inestable. Y muy pocas van a conseguir la financiación que esperan emitiendo cuotas participativas.

FUNCIÓN SOCIAL DE LAS CAJAS

José Ignacio Rufino. Más allá de que haya una caja única o varias cajas, creo que las cajas deben subsistir y no converger completamente con la banca tradicional. El pendulazo es muy peligroso. La función social de las cajas debe seguir existiendo.

Fernando Faces. Lamento que vaya a suceder, pero es el camino que se ha abierto.

ARMA POLÍTICA

José Ignacio Rufino. También ha habido una burbuja en la manipulación en el manejo político de las cajas, con inversiones absolutamente ineficaces en sectores sin futuro por dar una patada a seguir. Eso se ha terminado, pero no por ello se debería acabar con el modelo y con la función social de las cajas. Ahora bien, hay que terminar con todo este cabildeo de políticos en los consejos de administración con sumas elevadísimas. A las cajas hay que defenderlas como posible arma, política incluso, que también en algunos momento puede apagar fuegos, que pueden tener consecuencias letales para el sistema regional.

Rafael Salgueiro. Tienen que ser independientes como la Caixa o terminan financiando aeropuertos como la de Castilla La Mancha.

Francisco Ferraro. O Isla Mágica, sin ir más lejos. Se le ha dado una importancia política desmesura en Andalucía al devenir de las cajas de ahorro. Y la importancia de un sistema financiero es que sea eficiente, que los costes de intermediación sean los mejores posibles y los más profesionales. Y aquí en Andalucía creo que se nos ha pasado el arroz. Ha habido tantos intereses, ha habido tanta gente metiendo mano en la paella, que no se han tomado posiciones en los tiempos adecuados. Otros han hecho movimientos interesantes y nosotros aquí hemos estado convocando a los sindicatos, a los partidos, a ver qué opinan…

VENTAJAS DE UNA GRAN CAJA

Rogelio Velasco. La eficiencia es lo más importante en una caja. Servicios de calidad al menor costo, etcétera. Que hubiera una gran entidad financiera con sede en Andalucía podría tener ventaja sólo si se reclutara al mejor personal, hubiera ánimo de expansión nacional e internacional, fuera una referencia para el sistema financiero, la política de personal, desde el último mico en la última oficina fuera la mejor en cuanto a selección y formación…

Francisco Ferraro. Y hubiese realmente un plus para la comunidad de su obra social.

Rogelio Velasco. Que fuese para becar a estudiantes en Harvard a hacer Medicina, Ingeniería o Económicas, como hace la Caixa y Caja Madrid desde hace 50 años. Y no dedicarlo sólo a otros temas. En fin, dadas las interferencias políticas que vemos aquí en Andalucía en particular y la historia, soy pesimista. Una gran caja con sede aquí no serviría para nada.

NECESITAMOS UNA GRAN ENTIDAD FINANCIERA

Joaquín Aurioles. Estoy en desacuerdo con todo. Lamento profundamente que se nos haya pasado el arroz. Creo que todavía se puede hacer algo, pero lamento profundamente que nos haya pillado mirando para otro lado. Lamento que el mapa español de bancos y cajas vaya a tener un tremendo vacío de Madrid para abajo. Lamento que no haya una caja andaluza grande. Eso no es bueno para Andalucía, pero tampoco para el conjunto de España. La economía no funciona con reglas celestiales, y necesitamos una importante entidad financiera regional. Es tanto como decir que España necesita un Santander o un BBVA. Lamento que lleguemos tan tarde. Y la caja única es la única reparación posible al desaguisado que se ha creado. No creo que podamos hablar de una economía andaluza, sin unas entidades financieras que ayuden a crear tejido.

¿QUÉ HACER?

Ignacio Martínez. Y ahora qué reformas necesita Andalucía para el futuro?

SOCIEDAD CIVIL

Joaquín Aurioles. Andalucía necesita una profunda reforma de su entramado institucional. Andalucía necesita sociedad civil independiente, no intervenida y ni contaminada por el sector público. Y, por ejemplo, suspender a llamada concertación social.

EXCELENCIA

Rogelio Velasco. En Andalucía, como en cualquier región o país, el cambio de modelo pasa por la búsqueda de la excelencia. No hay que pensar sólo en la aeoronáutica y en sectores sexy que están de moda, sino en hacer una botella de agua que bien etiquetada y bien envasada se pueda vender por 6 euros, como hacen los franceses, en lugar de uno. O un bote de mermelada. Eso hay que hacerlo con excelencia, hay que exportarlo. Hay que aprender idiomas, hay que tener una economía más orientada hacia el sector privado, hacia el cosmopolitismo, hacia la internacionalización. Mirarnos menos al ombligo, el mundo se ha hecho muy grande. Modernizar la sociedad, sin mirar al sector público. Darle más importancia a las carreras de ingenieros o economistas, y no esta sociedad actual gobernada por juristas y filósofos desde hace un siglo. Todo eso es el cambio de modelo productivo.

Francisco Ferraro. Los maestros y los geógrafos han introducido alguna variable recientemente.

CRÉDITOS ICO

Gumersindo. En la actualidad hay un problema gravísmo de las pymes y autónomos. Tienen difícil acceso a la financiación. No tenemos en Andalucía ningún instituto que pueda servir de puente con el ICO. Y durante 2010, el ICO ha dado el 85% de los prestamos inferiores a un millón de euros y a menos de un año, o sea, los préstamos de liquidez. Hay que buscar una medida de urgencia de conexión entre el Gobierno andaluz y el ICO para canalizar este tipo de préstamos.

ADELGAZAR LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

Francisco Ferraro. Hace falta también que nuestra administración pública entienda el discurso que ha hecho Rogelio. El problema en España es que el cambio de discurso se hace siempre tarde. Todavía escuchamos que estamos así por culpa de la crisis financiera internacional, por culpa de los especuladores, sin darnos cuenta de cuales son nuestras propias miserias. La Junta de Andalucía debe hacer una reforma de la administración pública; las medidas anunciadas por Griñán son escasas e insuficientes. La reforma de la administración pública pasa por adelgazar su peso. Y eso es reducir el número de empleados públicos y en el número de organismos e instituciones, no tanto los salarios. Hay que profesionalizar la función pública; los ciudadanos tienen que percibir que la función pública está al servicio de la sociedad, no para ponernos dificultades. Sobra la televisión autonómica, las diputaciones provinciales, numerosos consejos consultivos o el Comité Económico y Social. Tenemos que ver hasta dónde podemos llegar con el estado de bienestar. Y hay que cambiar la política de fomento económico. Regar con subvenciones no es una política de fomento.

José Ignacio Rufino. Me hago una pregunta sobre el sistema de pensiones. ¿Por qué se trata igual a un soltero, con una renta superior que a un padre o madre de familia que tiene a su hijo en casa hasta los 30 o más y las deducciones fiscales sobre son hasta los 18 años. Habría que tener en cuenta el currículo social de contribución.

REDUCIR SUBVENCIONES

Rafael Salgueiro. Hay que romper las cadenas. En Andalucía hay que cambiar los contenidos de los medios de comunicación públicos y probablemente los propios medios de comunicación. La concertación social, cuyos resultados son desastrosos. Sustituir la oferta indiscriminada de subvenciones y reducirla al máximo. La administración pública se queda sin dinero para pagar a sus funcionarios. Espero que la reducción de personal la haga ordenadamente.

FORMACIÓN

Fernando Faces. Hace falta una educación orientada a las necesidades de la sociedad, del mercado, de la industria. Incluidos los idiomas. Es la palanca para otra, la cultura empresarial. Eso se cambia desde la formación. Y que implique la ruptura de la cultura de las subvenciones. Modelo económico. Estamos equivocados con el descubrimiento de nuevos sectores. En todos los sectores tradicionales cabe la innovación, para la mejora de la eficiencia.

Jerónimo Molina. No es tanto el cambio de modelo productivo sino producir de otra forma.

Una asignatura pendiente

Ignacio Martínez | 14 de julio de 2010 a las 7:49

La fusión entre las cajas andaluzas, auspiciada por el presidente de la Junta de manera solemne hace tres semanas en el Parlamento andaluz, ha provocado algunas decepciones y anécdotas. Pendientes de que un día de estos se decida la subasta por Cajasur, y santificada por el Banco de España la integración de la caja granadina con la murciana, una balear y otra catalana, quedan sobre el escenario las dos grandes, Unicaja y Cajasol. Es decir, hay un premio en el aire y otro muy repartido por el Mediterráneo, pero queda por salir el gordo. Y sobre el gordo sobrevuelan varias amenazas.

Primer problema: los presidentes de las dos grandes no se entienden. A una colega que escribió un excelente reportaje sobre ellos este fin de semana le dijeron los allegados de Pulido que no es verdad que se lleven mal. Es una jugada inteligente. Pero lo que estamos diciendo algunos es que no se llevan bien, que no es exactamente lo mismo. Alguien que se sienta con los interesados en el consejo de administración del Banco Europeo de Finanzas lo ha definido magistralmente: tienen una sintonía de uno o dos sobre cien.

Segundo problema, el localismo. La sede en mi pueblo, es la proclama inicial de cualquier intento de fusión que se precie. Aunque hay poca discusión si uno de los dos contrayentes es más grande que el otro; motivo por el cual, como a Unicaja le adjudiquen Cajasur, Cajasol tendrá que hablarle de usted en la fusión. Y la hipótesis contraria no imposible. La primera pedrada localista la ha tirado el alcalde de Málaga, ingeniero cartesiano, pero no necesariamente frío: ha dicho que sólo apoyaría la fusión si la sede estaba en Málaga. De la Torre es hombre con fama de dubitativo para según qué cosas. Pero entre sus dudas no tiene cabida cuál es la capital financiera de Andalucía. El alcalde fue reconvenido por propios y extraños, por sacar el asunto antes siquiera de que los pretendientes se mirasen.

Pero, lejos de arredrarse, repitió el argumento reforzado. Más allá de la sede de la gran caja, De la Torre echa de menos que desde el inicio de la autonomía no se haya planteado el papel de cada ciudad en la nueva comunidad política que se creó con la Constitución de 1978 y el Estatuto de 1981. El trasfondo de su pensamiento pone el dedo en la llaga. De haberse producido ese debate, se habría establecido qué instituciones o entidades de carácter regional debían tener sede en un lugar u otro y qué organismos troncales de la autonomía debían estar ineludiblemente en Sevilla. La reacción en Granada del conjunto de fuerzas políticas, sociales y medios de comunicación en contra de toda idea de fusión con otras cajas andaluzas es todo un paradigma; una evidencia más de los recelos latentes que hay entre las distintas provincias. Y esto no es una anécdota, sino una asignatura pendiente de la construcción regional.

El debate de los jefes: aprobado general a la gran caja

Ignacio Martínez | 25 de junio de 2010 a las 0:27

Como si estuviesen interpretando el guión de una obra de teatro, en la fiesta de fin de curso, los jefes de los tres partidos del Parlamento andaluz escenificaron ayer una coincidencia total de puntos de vista sobre la necesidad de concentrar las cajas andaluzas bajo una misma bandera. Puso el toro en suerte el portavoz de Izquierda Unida Diego Valderas. Entró a fondo en el asunto el presidente Griñán, y lo hizo también de manera reiterada en sus dos intervenciones el líder popular Javier Arenas. Han quedado en verse la semana que viene; estamos en vísperas de grandes noticias.

El último pleno ordinario del actual periodo de sesiones no ha defraudado. Arenas había planeado una sesión de control al Gobierno para desenmascarar un supuesto plan B de recortes ocultos del Gobierno andaluz. Pero su estrategia quedó muy en segundo plano.

Pero el que dio en la diana con el asunto estrella del día fue el jefe de los izquierdistas. Valderas centró monográficamente su intervención en la gran caja, que es el nuevo nombre artístico que ha tomado la antigua caja única. Dijo muchas cosas. Criticó los localismos que impiden fusiones intraregionales, mostró su desacuerdo con la integraciones con entidades de fuera; clamó contra la privatización de las cajas en el futuro, como pretende según él la derecha financiera; descalificó la doctrina al respecto del Banco de España…

En resumen, reiteró el valor que su organización le da a la naturaleza pública de las cajas y a su función social. Y exigió a Griñán que no sea neutral en este proceso. Valderas leía su guión. Como a continuación hizo el presidente Griñán, de manera evidente, para decir las frases del día: Que su Gobierno trabaja en la configuración de la gran caja andaluza, un objetivo importante y posible, para impulsar la recuperación económica y revertir sus beneficios en la región. Y que invita a todas las cajas, a sus presidentes, a sus consejos, a sus órganos de decisión para que trabajen en la construcción de un gran proyecto de integración financiera netamente andaluz.

El presidente precisó que cuando se refería a todas las cajas, la de Granada no se le olvidaba. Inicialmente, no mencionó a ninguna por su nombre, pero sí las numeró; las tres que quedan en Andalucía con plena capacidad de obrar tienen una morosidad –dijo– por debajo de la media de las cajas y del entero sistema financiero español.

El resultado de esta concentración daría el cuarto “bloque” cajista español, según las cuentas de Valderas; y uno de los más importantes, si acudimos a la expresión utilizada por Griñán. Al final de su primera intervención hizo un relato de los procesos de fusiones en marcha, para concluir que el objetivo del Gobierno andaluz es la creación de una gran caja, sobre la base del entendimiento entre Unicaja y Cajasol, al que sería bueno que se incorporase CajaGranada, tras una reflexión profunda de sus órganos de decisión, que estaría abierta a otras entidades no andaluzas, que aporten solvencia y eficiencia, y que se podría completar con la incorporación de Cajasur cuando la adjudique el Banco de España. Esto es lo que hay. En su texto, minuciosamente redactado y leído, el presidente evitó pronunciarse sobre el domicilio social, argumento de litigio infinito entre Sevilla y Málaga. Anunció Griñán algo tan impreciso como que el domicilio estaría en Andalucía. “Aproximadamente”, podría haber añadido.

Valderas volvió a la carga: una entidad resultante con más de 100.000 millones de euros de activos. Izquierda Unida está en contra de las cuotas participativas, con derechos políticos. No es lo que parece; esos derechos políticos serían votos en los órganos de decisión y un caballo de Troya para la privatización, mientras que IU pretende que las cajas sean bancos públicos, para entendernos. Huyendo de los desacuerdos, Griñán eludió este lado del debate. Se limitó a decir que la naturaleza de las cajas no está en cuestión y se concentró en el consenso político que pretende para conseguir su objetivo. El lunes hablará con la izquierda parlamentaria, el embrión de un eventual Gobierno en 2012 si el PP es el partido más votado, pero no tiene mayoría absoluta, como dicen ahora las encuestas. Recibirá a Valderas y a Velasco; por separado, claro está. Y el martes tendrá la tarea más complicada con el presidente del PP andaluz, Javier Arenas.

El jefe de los populares traía otro debate preparado de casa, pero vio rápidamente donde estaba la noticia del día. Así que hizo su declaración institucional sin guión. Y le salió muy elegante. El resumen, en un decálogo, es de un servidor. 1. El intercambio entre Valderas y Griñán le había parecido edificante. 2. Las cajas no deben ser terreno partidista. 3. Hay que buscar que sean viables y solventes. 4. El objetivo que se plantea necesita un consenso social amplio. 5. También, un respeto escrupuloso a los órganos de gobierno. 6. Es muy importante que las fusiones no supongan pérdida de empleos. 7. Las entidades deben mantener su vinculación con el territorio. 8. Los cargos públicos no deben estar en los consejos. 9. Hay que establecer una hoja de ruta. Y 10. Es sustancial la estación de llegada.

Un espectador imparcial diría que Arenas está por la labor. Pero un rumorcillo en los bancos socialistas en su inicio mostraba el escepticismo en las filas adversarias. Puesto a ponerle bálsamo a cualquier inconveniente, el presidente se había tirado un farol en una de sus primeras intervenciones: dijo que no es verdad que la fusión de cajas de un mismo territorio produzca solapamientos. Lo dijo con muchísimo énfasis, pero ningún espectador imparcial se lo pudo creer. En todo caso, ya ven que sube el tono de los argumentos a medida que se acerca la solución.

Al final no se echó el telón. Habrá algún pleno extraordinario, en la segunda quincena de julio.