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Andalucía no está mal en el tablero financiero español

Ignacio Martínez | 2 de abril de 2012 a las 11:33

Cada vez hay menos jugadores en el tablero financiero. Las bazas tienen más tamaño. Y la acción se acelera. Este fin de semana terminaba el plazo dado por el decreto 2/2012 de 3 de febrero para el saneamiento del sistema bancario nacional. El Gobierno exigía a todas las entidades financieras un plan de solvencia que debe cumplirse antes de fin de año. Para el conjunto del sector, significaba aumentar en 52.000 millones de euros sus provisiones. Y en dos meses, a final de mayo, se cumple un segundo plazo: debe anunciarse al Banco de España cualquier intento de concentración que pretenda acogerse a los beneficios de este decreto validado en el Congreso el 16 de febrero, con el amplio respaldo de PP, PSOE, CiU, CC y UPN.

Si en los últimos tres años todos han hablado con todos, en los últimos meses la frecuencia e intensidad de los contactos se ha acrecentado. Ha habido conversaciones de un peso extraordinario, que no han prosperado. Por ejemplo, La Caixa con Bankia. Hubo otras que han tenido diversos recorridos. Banca Cívica con Ibercaja, Liberbank o Banco Mare Nostrum. Y muchas más: hace un año se llegó a publicar como inminente la fusión de BMN con Caja España Duero. Finalmente se ha producido la integración de Cívica (donde está integrada Cajasol, presidida por Antonio Pulido) en Caixabank, creando la primera entidad financiera española y la primera andaluza. El consejo de Unicaja ha completado este viernes su fusión con Caja España Duero, aprobando las últimas modificaciones al contrato de integración del grupo castellanoleonés. Esta es la situación del tablero con los últimos movimientos. ¿Y ahora qué?

Las posibilidades son muchas. El asunto no es que hablen todos con todos. Es que se ven con mucha frecuencia. Los seis miembros de la comisión ejecutiva de la Confederación Española de Cajas de Ahorro se reúnen al menos una vez al mes en la sede de la CECA: el tercer miércoles de cada mes, en la calle Alcalá de Madrid. Isidro Fainé, de La Caixa, Rodrigo Rato, de Bankia, Braulio Medel, de Unicaja, Amado Franco, de Ibercaja, Mario Fernández, de Kutxa, y Carlos Egea, de Banco Mare Nostrum. En este selecto grupo están las entidades susceptibles de convertirse en compradores de otras. Quizá con la excepción de Bankia, a pesar de su tamaño y de que ha presentado su plan de solvencia al Banco de España. Se considera que entre un 10% y un 15% de los 52.000 millones de provisiones suplementarias corresponderán a esta entidad.

En el consejo de administración de CECA hay dirigentes de otras seis entidades. De ellas, sólo una está en condiciones de cumplir individualmente las condiciones del decreto, Liberbank, formada por Cajastur, Caja Extremadura, Caja Cantabria y Castilla-La Mancha. Las demás son Banca Cívica y España Duero, ya integradas en La Caixa y Unicaja; las catalanas nacionalizadas Unim y Catalunya Caixa, la primera adjudicada a BBVA y la segunda en espera de que se sustancie su subasta; y Nova Caixa Galicia, también nacionalizada y cuya privatización se aplaza de momento. El decreto 2/2012 no lo dice, pero las autoridades monetarias desean grupos solventes y con tamaño, por este orden. En la primera fase de concentración de entidades financieras se puso el suelo en 50.000 millones de activos. Ahora se habla de 100.000, 150.000, 200.000 millones… En definitiva, pasar de la docena de bancos nacionales que tenemos en la actualidad a siete u ocho. Y esto por varios motivos. Con la recesión hay menos actividad, menos ahorro, menos negocio. Menos sitio, en definitiva, lo que obliga a tener menos operadores. También supone que la estructura interna de las empresas debe ser más ligera, con menos personal y menos puntos de venta.
En el sector, la media docena de interlocutores consultados por este periódico para confeccionar este reportaje insiste en que lo importante es la solvencia y no el tamaño. Uno de ellos pone un ejemplo deportivo: “Es como si a un atleta muy fuerte le falta oxígeno, no puede moverse y puede hasta morir. Mientras que otro con menos musculatura, pero más en forma y perfectamente ventilado puede hacer un récord de beneficios”. Sea como fuere, todos se miran convencidos de que el Banco de España y el Ministerio de Economía quieren ofrecer al Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional la simplificación del mapa bancario español como uno de los primeros logros de las reformas. Las autoridades hacen hincapié en el criterio del tamaño, junto al de solvencia. La teoría es que a más tamaño, más facilidad de acceso a los mercados internacionales y mejor precio para los créditos. De momento, la banca española ha tomado una quinta parte del billón de euros que el BCE ha prestado a las entidades europeas al 1% durante tres años. Un dinero que no acaba de llegar ni en cantidad ni en precio a empresas y particulares. Se queda en los saneamientos, compra de deuda pública o simplemente en depósitos en el propio banco central en Fráncfort.

Se puede vivir en solitario como un pequeño banco local. Es el caso de las cajas de Onteniente y Pollensa; conservadas como especies en peligro de extinción. Pero para jugar las grandes ligas de las apuestas estratégicas y el desarrollo regional, todo el mundo conviene que el tamaño es deseable además de la solvencia. Es el papel que tiene jugar ahora Caixabank en Andalucía, con la fortaleza de su cuota de negocio regional. Hasta el punto de invertir aquí ahorro de fuera. Es el papel que ya juega Unicaja y debe aumentar en el próximo futuro. Y no hay que olvidar a los otros dos operadores regionales. Mario Fernández, presidente de la Kutxa, dijo en un Foro Joly en diciembre que pretendía convertir a Cajasur en el primer banco de Andalucía y que su grupo esperaba duplicar sus 74.000 millones de activos antes de 2013. Y está también Banco Mare Nostrum, liderado por Carlos Egea, presidente de Caja Murcia y secretario general de la CECA, en donde está integrada Cajagranada, presidida por Antonio Jara. BMN ha pujado con fuerza en la subasta por Banco de Valencia, que tiene unos 20.000 millones de activos. Y espera conseguir la adjudicación. Eso le daría la implantación territorial más homogénea de todas las integraciones que se han producido en España, con 90.000 millones de euros en activos. (También está Cajamar, que desde Almería está concentrando cajas rurales de toda España).

En todas las demás hay dispersión. Liberbank tiene Asturias y Cantabria por un lado y Extremadura y Castilla La Mancha por otro, Kutxa está en el País Vasco y en Andalucía; Ibercaja, en Aragón, Burgos y Canarias después de absorber a Caja 3… Unicaja, bien implantada en Andalucía y las dos castillas, sería otra excepción. Pero BMN presume de que su zona operativa es el Mediterráneo español en donde se concentra el 70% del PIB nacional. Para que el aserto sea cierto del todo tienen que conseguir la adjudicación del Banco de Valencia, por el que también parece que pujan Banco Popular, Ibercaja y la Kutxa. El territorial es otro factor importante que se suma, en el escenario actual, a los dos criterios básicos de tamaño y solvencia. Hay varios más. La estabilidad institucional y el liderazgo claro en el gobierno corporativo es otro fundamental. Este requisito lo cumplen todos los operadores que están en este momento de compras en el mercado: Unicaja, BMN, Kutxa e Ibercaja. Y Liberbank, liderada por el asturiano Manuel Menéndez. Y hay un quinto elemento esencial que es la gestión operativa. En BMN ya tienen el mismo sistema informático Caja Murcia y Sa Nostra, en los próximos días se sumará Caja Granada y antes de tres meses Penedés. Esta es una tarea que ya ha completado el 19 de marzo Cajasur con el Grupo de BBK y que ahora deben afrontar Unicaja con Caja España Duero y Caixabank con Cajasol y el resto de Banca Cívica.

El viernes, en Almería, Braulio Medel, dijo que Unicaja está abierta a nuevas integraciones. Esta frase, como la de que todos hablan con todos, es recurrente. Ya lo expresaron formalmente Unicaja y el grupo Espiga cuando cerraron su fusión hace pocas semanas. La clave es quién y cuándo. Lo primero es más complicado, pero para lo segundo hay un plazo preciso. Las entidades que se quieran acoger a las ventajas del decreto de febrero deberían de comunicar su intención a las autoridades antes de fin de mayo. Eso supondría firmar al menos un protocolo de intenciones. A esta cuestión los interlocutores de este diario han coincidido en una misma evasiva: “no hay prisa alguna”, “sin precipitación; no es necesario”. Es la misma prudencia con la que los grandes se tomaron un proceso de fusiones, en la que casi ninguno de los velocistas sigue en la carrera como cabeza de una entidad.

Hay quien opina que en el último tramo del proceso de concentración de entidades, la variable territorial va a resultar decisiva. Puede ser, por ejemplo, la última oportunidad para Andalucía, pensando en una hipotética fusión entre Unicaja y BMN que sumaría una implantación nacional de las más completas, de la que sólo estaría excluido Aragón y todo el norte de España. Y tendría un peso andaluz mayoritario, que estaría entre el 45% y el 50%. Hay quien adorna la idea. Braulio Medel no es malagueño, sino sevillano. El presidente de Caja Murcia, Carlos Egea, sin embargo, sí tiene raíces malagueñas por su segundo apellido Krauel. El patriarca de esta dinastía española, descendiente de unos vinateros alemanes establecido en Málaga en 1803, se llamaba precisamente Carlos (J. Krauel), como el presidente de BMN. Antonio Jara presidente de Cajagranada es murciano, de Alquerías. Eso sí, estaríamos ante una operación delicada, que habría que afrontar por interés económico y sin presiones políticas. “Con altura de miras”, resume uno de los interlocutores. Hay muchos aspectos sensibles, Murcia lidera ahora un proyecto nacional, pero no lo haría en el grupo nuevo. Y la alusión a la necesidad de evitar las interferencias políticas es pertinente: los gobiernos regionales son de distinto signo. El hecho de tener una entidad con una fuerte presencia andaluza es un elemento estratégico; una vertebración económica y financiera es imprescindible para el desarrollo regional. Si, por fin, Andalucía comienza a tener una política económica que apueste por sectores precisos, se especialicen los territorios y empiecen a cooperar, los créditos locales serán decisivos. Andalucía es muy grande como para no tener una entidad cuando el mapa financiero español se recorte a esas siete u ocho entidades finales.

De Guindos conoce el sector perfectamente por fuera y por dentro y está encargado de la reestructuración del sistema financiero, una de las tres patas fundamentales de la política reformista encarada por el Gobierno, junto al ajuste de las cuentas públicas y la reforma laboral. Sobre los tres capítulos hizo leyes Zapatero, pero Rajoy está yendo más lejos y es más contundente. La reforma De Guindos plantea que quienes no puedan cumplir los criterios de solvencia exigidos en el plazo de un año no podrán seguir solos. Las provisiones deben salir una parte de reservas y otra contra resultados. Quienes están en un proceso de integración tienen seis meses más para cumplir los requisitos, y pueden hacer toda la provisión con cargo a reservas y quien lo necesite puede utilizar el FROB. Hay quien no tiene claro si se redactaron los requisitos y luego se miró quien los cumplía, o se hizo la lista de los comprables y luego se redactaron los criterios. Sea como fuere se estableció una línea que separaba las entidades consolidadas de las que había que consolidar, de la que queda fuera Bankia por su peculiar tamaño y solvencia.

Medel sostiene que el tamaño de Unicaja de 81.000 millones de activos es confortable: “A día de hoy una dimensión de más de 50.000 millones de activos es más que suficiente”. Y, pensándolo bien, la posición estratégica de Andalucía no es mala en comparación con muchas comunidades autónomas que no tienen sede de una entidad financiera con más de 50.000 millones. No tienen ni Galicia, ni Navarra, ni la Rioja, ni Castilla y León, ni Extremadura, ni Castilla-La Mancha, ni Baleares, ni Canarias, ni Valencia. Nueve a ocho. Sí la tienen Cataluña, Cantabria, País Vasco, Aragón, Madrid, Murcia, Asturias… Y, aunque cada vez haya menos jugadores, Andalucía sigue en el tablero.

Pitufos andaluces

Ignacio Martínez | 15 de junio de 2011 a las 11:29

La realidad supera a la ficción. Una marea del PP ha inundado España y ha coloreado de azul casi todo el mapa nacional. Y, como si fuese un símbolo del fenómeno, en la Serranía de Ronda han pintado entero de azul un pueblo del Valle del Genal. Se trata de uno de esos preciosos pueblos blancos situados en la franja que desciende desde la ciudad del Tajo hasta la Bahía de Algeciras. No se ha salvado ni el campanario. No es broma, han pintado las 170 casas de Júzcar de azul porque mañana se celebra allí el estreno mundial de la película en 3D Los pitufos, realizada por la multinacional Sony.

El alcalde convocó a los 250 vecinos para hacerles la propuesta. Y aceptaron. Ahora se ha convertido en un polo de atracción para el turismo de fin de semana. El domingo pasado ya hubo medio millar de visitantes. Tanto que hay quien piensa que quizá resulte rentable dejar las casas de azul y no volver al blanco tradicional. Un parroquiano idea ponerle a su bar la Cueva de Gargamel. Claro que en este campo actúan con ventaja: en Júzcar hay ayuntamiento de mayoría absoluta socialista. Con lo que se cumple el viejo adagio de que el hábito no hace al monje. En este caso lo pueden hacer sin complejos; a lo mejor a un alcalde de Arenas le habría dado pudor.

Pero esta estrategia de marketing, además de la variable de color, entre el azul y el rojo, tiene la componente del tamaño. ¿Somos los andaluces pitufos del escenario mundial? Depende para qué. Nuestras exportaciones industriales son escasas, y entre las agroalimentarias prima la materia prima en fresco sobre la elaborada. Somos los líderes mundiales en aceite de oliva. Pero sólo exportamos embotellada una quinta parte de nuestra producción, que es casi la mitad del total del planeta.

En la vida el Banco de España habría osado en adjudicarle en pública subasta una caja vasca a un licitador andaluz, pero al revés no tiene apuro en entregarle Cajasur a una caja vasca. Y nadie chista en esta región de pitufos. En Cataluña, jamás a una de las grandes familias productoras de cava se le ocurriría vender su negocio tradicional y líder en el mercado español a una multinacional francesa, es un suponer. Pero aquí vendemos la cervecera líder sin ningún complejo, y Cruz Campo pasa a manos de Guinness y después de Heineken.

No todo es así, por supuesto. Tenemos industrias punteras exportadoras, con buenos patrones de empresa como Paco Cosentino, Pepe Moya, Antonio Hernández o Felipe Benjumea. Pero no hay muchas Cosentino, Persan, Ebro o Abengoa. En realidad seremos pequeños si nos vemos pequeños, si tenemos menos ambición que otros. Y esa tendría que ser una actitud colectiva si no queremos que la ficción pitufa supere a la realidad.

Justos por pecadores

Ignacio Martínez | 2 de mayo de 2011 a las 13:06

El Banco de España ha multado a dos obispos de Rouco, por faltas muy graves y leves en la administración de Cajasur. A monseñor Gómez Sierra, obispo auxiliar de Sevilla, 180.000 euros de multa y dos años de inhabilitación por cuatro infracciones: falta de control interno de la caja, incumplimiento del plan de saneamiento que solventaba los errores de gestión, insolvencia en los recursos propios y excesiva concentración de riesgos en el sector de la construcción. Con Gómez Sierra, una decena de canónigos y dignidades eclesiásticas han sido sancionados en menor cuantía. Entre ellos, el obispo auxiliar de Bilbao monseñor Iceta, a quien se impone multa de 30.000 euros. Estas disposiciones administrativas son recurribles ante el Ministerio de Economía y el Tribunal Contencioso. Pero no se aflijan por los prelados y sus compañeros, tanto los abogados como las posibles sanciones los paga un seguro que tenía la caja.

Es curioso que el Banco de España le de Cajasur a la caja de Bilbao y multe al obispo auxiliar de la capital vizcaína. Parece que el regulador padece de una fijación vasca. Pero en realidad tiene responsabilidades más graves. El BdE es culpable, por defecto, de muchos de los excesos que han perpetrado en esta entidad Miguel Castillejo y sus sucesores. Los representantes del Cabildo han gobernado la caja cordobesa a su capricho y con mano de hierro. No se entiende, por tanto, que se castigue también a una treintena de cargos que han tenido una autoridad muy inferior. Salvo que se quiera compensar. Al Cabildo Catedralicio le parece que se comete con ellos una enorme injusticia, aunque con los textos sagrados en la mano aquí van a pagar justos por pecadores.

El Banco de España era consciente de cómo estaba Cajasur. Y desde que detectó en 2004 el origen de todos los males, casi al final del califato de Castillejo, los servicios de control del BdE han hecho un seguimiento especial de esta entidad, con inspecciones anuales. Es verdad que multa con más dureza a los consejeros que votaron en contra de la fusión con Unicaja. Lo que es razonable, si se tiene en cuenta que con la fusión se arreglaban varias de las faltas graves sancionadas, como el incumplimiento del plan de actuación o la insolvencia. Pero el Banco debió intervenir mucho antes.

Entretanto, seguimos sin saber por qué la Iglesia católica permitió a sus representantes boicotear una fusión que era buena para Andalucía y para Córdoba. El argumento de los puestos de trabajo ha quedado desmontado por los hechos: la BBK ha hecho ya a estas alturas un ajuste superior al pactado con Unicaja. Ese asunto es un misterio sin resolver. Como lo es que un seguro le pague un siniestro a quien lo causa a propósito. Si alguien le mete fuego a su casa, el seguro no le cubre. No se entiende por qué los pirómanos de Unicajasur tienen cobertura. Así, se van de rositas, tan panchos.

El ‘lobby’ feroz

Ignacio Martínez | 2 de enero de 2011 a las 19:19

Hay pocas dudas sobre cuál fue el momento de máxima felicidad colectiva de los españoles el año pasado: el gol de Iniesta con el que ganamos el Mundial de fútbol. Millones de gargantas gritando ¡goooooooool! al mismo tiempo. Euforia nacional. Y gratis. Hay una enorme cantidad de cosas muy caras que no producen ni por asomo tanta alegría. La felicidad es gratis, aunque nos suban la luz y nos bajen las pensiones. Si usted nunca entendió los epígrafes del recibo de la electricidad, no se apure. Tampoco nadie se explica que las eléctricas ganen tanto dinero, pero nos digan que hay un déficit de tarifa. Pero lo acabamos aceptando. El lobby eléctrico es muy eficiente.

Tampoco el común de los mortales comprende muy bien que haya este empeño en pasar la edad oficial de jubilación a los 67, mientras se van a jubilar en masa trabajadores de las cajas de ahorros, en parte con cargo al erario público, a partir de los 54 años. Incluidos trabajadores de nuestras Cajasol, Cajasur o Cajagranada. Bastaría con que los grandes bancos, las grandes operadoras de telefonía, las grandes eléctricas, las grandes farmacéuticas o las medianas cajas jubilen con su propio dinero a sus empleados excedentes o, mejor aún, los recoloquen en nuevos negocios para que sigan produciendo, aumentando la riqueza nacional. He conocido a juiciosos ministros de Trabajo de González, Aznar y Zapatero que en privado explicaban su impotencia para acabar con las prejubilaciones en grandes compañías muy rentables. ¡Lo que hacen los grandes lobbies con buenos abogados!

Pero hasta con los lobbies feroces se puede en ocasiones. Desde hoy este país está oficialmente libre de humos en los locales públicos. Gratis. Como el amor, la buena música, los amigos, la buena literatura, la familia, una buena conversación, disfrutar de la naturaleza, la sonrisa de su vecina o vecino. Aproveche este nicho de bienestar al que no puede llegar la crisis. Ahí sí que hay un déficit de tarifa. Parece mentira que las mejores cosas de la vida sean gratuitas. Pero es verdad. ¡Feliz año barato!

Roma no paga traidores

Ignacio Martínez | 20 de diciembre de 2010 a las 10:13

Si la Roma de siglo y medio antes de Cristo no pagaba traidores, y ejecutó a los tres asesinos de Viriato en vez de pagarles, la Roma vaticana de hoy tampoco premiaría a alguien que hubiese perjudicado sus intereses o desobedecido órdenes. Cuando el sorprendente nuevo obispo auxiliar de Sevilla decidió en mayo que Cajasur dejase de ser caja y andaluza, hizo lo que se le pedía o, en todo caso, se bendijo su actuación. Así, esta entidad centenaria dejaba su pasado cordobés para los libros. ¿Por qué? Doctores tiene la Iglesia, pero si esperan que desvelen este misterio, tenga paciencia, porque nunca lo harán. Éste debe ser un ingrediente fundamental del secreto sobre cómo llegar a institución bimilenaria.

Lo que sí tiene la jerarquía eclesiástica es una magnífica coartada, la verdad. No han sido los únicos en protagonizar espantadas en el mapa cajero andaluz. Aquí casi todo el mundo ha jugado en contra de una concentración de las entidades andaluzas. Los curas ya utilizaron el argumento de que su resistencia numantina se debía a los puestos de trabajo. Una preocupación que no era angustiosa: fue compatible con negociar primero sus particulares privilegios y prebendas. El ajuste que hagan los vascos de la BBK en Córdoba nos dará la pauta sobre la sinceridad de aquella inquietud social. En realidad lo que ha prevalecido en todas estas historias es el hondo sentimiento localista que impera en Andalucía, que habría que incluir en la lista de rémoras a eliminar para conseguir un progreso regional.

Antes de que el sábado la santa madre Iglesia nos comunicase la buena nueva sobre el neófito monseñor Gómez, el viernes en Granada el subgobernador del Banco de España conminaba a las cajas que han pactado sistemas institucionales de protección a consolidar la totalidad de sus balances y convertirse en bancos. Si alguien pensaba que se metía en un sip para evitar una fusión, ha hecho lo contrario. Javier Aríztegui calificó estos procesos como fusiones de hecho en un seminario organizado por Cajagranada. Y urgió a todos los implicados a transferir la totalidad de su negocio bancario a sus bancos. Bancos con sede en Madrid, dicho sea de paso. En resumen, lo que pretende el Banco de España es que la General y Cajasol dejen también de ser cajas y andaluzas.

Un camino que deja el mapa español de bancos y cajas con un tremendo vacío de Madrid para abajo. A Andalucía le conviene tener una importante entidad financiera regional, pero también a España. De la misma manera que este país necesita tener un Santander o un BBVA. No se puede hablar de una economía andaluza, sin unas entidades financieras propias que ayuden a crear tejido empresarial. Con este panorama, Unicaja bien podría cambiarse el nombre a Caja de Andalucía y dejarse de querellas menores por marcas soleadas.

La cuña de Rouco

Ignacio Martínez | 19 de diciembre de 2010 a las 15:00

Quiero felicitar de corazón a doña Angelita Sierra por el nombramiento de su hijo como obispo auxiliar de Sevilla. A la madre del nuevo prelado nunca le gustó que su hijo se pusiera a manejar negocios y dineros en Cajasur, que le parecían asuntos alejados del oficio propio de los curas. Pensaría que eso apartaba a Santiago Gómez Sierra de su vocación y además le alejaba de una promoción. De hecho ya había estado en una terna para convertirse en obispo antes de ser nombrado presidente de Cajasur hace cuatro años. Desde hace tiempo en Córdoba todo el mundo decía que Mario Iceta y Santiago Gómez llegarían a prelados. Monseñor Rouco, el papa español, le puso a su amigo Blázquez una cuña con Iceta en Bilbao y a Asenjo le ha hecho ahora lo mismo en Sevilla con Gómez. Ésta es la tesis de este cronista.

Como cura será una lumbrera, pero lo que es como financiero y directivo el nuevo obispo auxiliar de Sevilla es una nulidad. Ha quemado a cinco directores generales. Está expedientado por el Banco de España por tres faltas muy graves y una grave. La entidad puede perder este año mil millones de euros. Haber renunciado a la fusión con Unicaja significa la pérdida para la Iglesia de la Escuela del Santo Ángel, con unos 800 metros comerciales en El Brillante. La Oficina Agraria en el centro de la ciudad, con unos 400 metros. Un 10% de la matriz de la Cope. Un vicepresidente y tres vocales en el consejo de administración de la abortada Unicajasur, durante el periodo transitorio, y un vocal después de tres años. Una fundación expresamente creada para la Iglesia, dotada con al menos seis millones al año, y un director para la OBS de Córdoba, que gestionaría un presupuesto anual de 12 millones. Hay empresarios solventes que opinan que la pérdida de Cajasur es la peor noticia de Córdoba en cien años. Encima, la caja ha acabado en manos de una entidad cuyo presidente dijo en su estreno cordobés que él es ateo. Tiene guasa la cosa.

Y al autor lo ascienden. O la Iglesia se ha vuelto loca o aquí hay gato encerrado. O Rouco se la ha jugado a Asenjo. O la institución se prepara para la llegada del PP al poder. En todo caso, Gómez Sierra no actuó solo, sino en compañía de otros. Quizá no muy listos.

Aprendices de brujo

Ignacio Martínez | 25 de octubre de 2010 a las 9:07

Cuando en los años 80 el Banco de España intervino Banca Catalana, la entidad tenía un agujero de 11.000 millones de pesetas. A esa decisión le siguió una querella contra los antiguos gestores de la entidad, entre los que estaba el presidente Jordi Pujol, que se envolvió en la bandera cuatribarrada y dijo que aquello era un ataque a la dignidad de Cataluña. Casi treinta años después el Banco de España ha intervenido Cajasur con un agujero trece veces mayor que el de Banca Catalana. En este caso, no hay querella contra los canónigos que dirigían la entidad con mano de hierro, con el doble de representación en los órganos de gobierno que la correspondiente a una entidad fundadora. Al menos de momento, no hay indicios de delito.

Pero no conformes con haber dejado un agujero de 800 millones de euros y haber frustrado la fusión de la entidad con Unicaja, los canónigos quieren un premio por su labor. Sin sentimiento de culpa alguno, reclaman al Banco de España una serie de palacios, inmuebles y asignaciones dinerarias. Denuncian irregularidades en el proceso de liquidación y amenazan con una demanda por la vía contencioso administrativa. Ciertamente, su reino no es de este mundo.

Cuando en mayo, la mayoría controlada por el Cabildo cordobés votó en contra de la fusión con Unicaja y pidió la intervención del Banco de España, lo hizo enarbolando una enseña, como Pujol. Los canónigos se envolvieron en la morada bandera cordobesa: “por el empleo en la caja, por Córdoba, por la obra social”, decían a boca llena. Y lo hicieron con la complicidad de su obispo, más allá de lo que invitaba el sentido común. Demetrio Fernández afirmó en aquellos días que la caja no estaba quebrada, en un doble desafío a las leyes de la contabilidad y al octavo mandamiento. Previamente, los curas habían empezado la negociación con la caja malagueña, pidiendo para la Iglesia inmuebles por valor de 70 millones de euros, que se quedaron en aproximadamente la mitad, y asegurándose unas asignaciones anuales de ocho millones.

Sólo después de cerrar lo suyo, entonaron un discurso que desgraciadamente se vende muy bien en Andalucía. Decían que defendían a Córdoba, pero en realidad se apuntaban al tribalismo andaluz. El mensaje subliminal era contra el afán expansionista de Málaga, contra el centralismo sevillano… En definitiva, contra los vecinos, contra la construcción regional. Un relato rentable, pero de escaso recorrido. Porque al final, como al principio, a los canónigos lo que de verdad les importa es lo suyo. Y lo reclaman sin complejos, antes de que llegue la BBK, cuyo presidente dijo en su primer viaje a Andalucía tras la adjudicación de la caja cordobesa que no era creyente.

Hay quien no sirve para aprendiz de brujo.

Un test de estrés para el común de los mortales

Ignacio Martínez | 26 de julio de 2010 a las 9:47

España ha salido muy bien parada en los tests de estrés de sus bancos. Eso dice el Banco de España, aunque cinco de los siete peores alumnos europeos sean españoles. Esto ocurre no porque sean más malos, nos explican, sino porque seguimos siendo tierra de quijotes; aquí se ha examinado a todo quisque y en el resto de países, a poco más de la mitad. Vaya. En todo caso, demos por bueno el resultado y reclamemos urgentemente un test de estrés para el común de los españoles. Que la autoridad sanitaria aplique los mismos criterios a todos los españoles, para conocer al detalle el grado de fatiga, nerviosismo, ansiedad o falta de concentración en todas las regiones o nacionalidades. Y los motivos de su padecimiento.

Así, podríamos saber si ha frustrado más a los catalanes la sentencia del Estatut, que a los andaluces la subasta de Cajasur. Seguramente en ambos casos la pena ha sido mucho menor que las que genera la vida diaria. Mayormente el paro. El propio o el de los cercanos. Eso sí que genera estrés. Y es una amenaza constante. Las dudas sobre la marcha de una empresa no permiten a sus trabajadores celebrar que aún conservan el empleo. Y las presiones individuales, tampoco dejan disfrutar de la buena marcha de un negocio.

Todavía hasta la presente ser trabajador público era una garantía. O lo ha sido durante décadas. Pero cada vez son más las voces que reclaman un recorte drástico de las plantillas de empresas públicas o de funcionarios de la administración. En este campo, hasta ahora desconocido, se tiene la tentación de recortar por lo más fácil, aunque sea eficiente, en vez de por lo más obsoleto, con lo que el resultado puede ser doblemente doloroso: menos empleo y una administración más torpe. Más estrés.

Aunque en verano el rey del estrés es el ruido. En esta materia, España es también campeona del mundo. Se podría hacer una prueba de resistencia al ruido veraniego. Por ejemplo, a los vecinos discutiendo en su terraza con unas visitas, a pleno pulmón, hasta las cuatro de la madrugada, sobre la operación de Belén Esteban, el embarazo de Penélope Cruz, el adelanto de Fernando Alonso, la tragedia del festival Loveparade o cualquier otra gran preocupación nacional. Y hay más ejemplos; los niñatos del barrio haciendo botellón en cualquier rotonda o esquina con las radios de los coches a toda pastilla y hablando a gritos. O la discoteca que no tiene la insonorización bien hecha o en la que abren la puerta trasera para airear la sala y uno puede seguir desde la cama los ritmos de la pista con toda fidelidad.

Si nos hacen un test de estrés al común de los españoles salimos también de los peores de Europa. Pero esta vez no por quijotes, sino por sanchos; despertados del sueño de ser ricos, ahora los ruidos cotidianos de la vida no nos dejan dormir.

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Análisis de la coyuntura económica de Andalucía

Ignacio Martínez | 20 de julio de 2010 a las 13:41

”Rafael

  • Panorama plano un año y lenta recuperación después
  • El sector inmobiliario arrastra a otros 21 sectores en las tablas input output. La obra pública sólo a cuatro.
  • El ICO ha dado el 85% de los préstamos de menos de un año y menos de un millón este año en España
  • La excelencia no sólo hay que buscarla en los sectores de moda, también en los tradicionales
  • A Andalucía ‘se le ha pasado el arroz’ en materia de fusiones
  • Para el futuro hay que acabar con la cultura de las subvenciones y generar una cultura empresarial

La cita fue el viernes 16 de julio, que coincidió con la adjudicación de Cajasur a la BBK. Fue una coincidencia. Un resumen de la conversación se publicó el domingo 18 de julio en las ediciones de papel de nuestros periódicos. Esta es una versión casi íntegra. Casi todos los economistas que analizan la actualidad en los nueve diarios del Grupo Joly le quitan dramatismo a que haya ganado la subasta la ‘kutxa’ vizcaína; sostienen que la caja única es una cuestión más política que económica, aunque como verán hay discrepancias. Y sobre la coyuntura opinan que queda un año malo, pero no mucho peor que éste, y después vendrá una lenta recuperación.

FUTURO INMEDIATO

Joaquín Aurioles. Estamos a las puertas del gran test que va a ser el Pesupuesto para 2011 que presente el Gobierno y sus necesidades de financiación. Es el tema de fundamental, con dos amenazas: la evolución del mercado de trabajo y la confianza, que va a estar condicionada por los avances que se produzcan en las reformas. La previsión de la evolución del paro es claramente negativa y puede dar al traste con la recuperación de la imagen de la economía española y la credibilidad del país. Y queda otra amenaza que es la duda sobre si las comunidades autónomas van a responder con lealtad a la consolidación fiscal propuesta por el Gobierno. Si las respuestas son positivas, la evolución puede ser a mejor. La percepción personal del presidente del Gobierno ha mejorado desde que ha adoptado medidas impopulares y esto ayuda a la imagen exterior del país.

Rogelio Velasco. En los próximos meses y años la situación no va a ser mucho mejor, ni mucho peor que ahora. Vamos a crecer a un ritmo menor que el 0,5%, completamente insuficiente para crear empleo. En el interior, porque el gasto público va a ir reduciéndose para cubrir en parte los objetivos de déficit. Y en el exterior, porque todos los gobiernos europeos están llevando a cabo medidas de reducción del gasto público y por tanto la exportaciones españolas, que en un 70% van a los otros países europeos, tampoco van a poder tirar significativamente de la actividad. Veo un panorama bastante plano en los próximos doce meses.

INMOBILIARIO

Gumersindo Ruiz. Hay una situación plana con grandes incertidumbres todavía en el sector inmobiliario. Cualquier cosa que se haga, presupuestos, balances, cajas de ahorro, depende de la evolución del sector inmobiliario, que está detrás del origen de la crisis y sigue estando ahora mismo como una incógnita. Cualquier análisis que se haga de ingresos o dotaciones del sector financiero, de temas laborales de arrastre sobre otros sectores depende del inmobiliario en gran medida. En las tablas input output tiene arrastre sobre 21 sectores de la economía andaluza, mientras que la obra pública sólo lo tiene sobre cuatro sectores. El mercado no funciona, los precios no se acaban de ajustar, han bajado muy poco. Y no se van a ajustar, porque no hay mercado. Y un 25% de las promociones que se iniciaron antes de la crisis no recurrieron a crédito para financiarse, lo harían con dinero negro o como fuere. Esa gente puede esperar a vender. El sector se ha retraído con carácter general. Hay ya en algunos sitios un desfase entre el inicio de viviendas y la demanda potencial. De tal manera, que puede haber falta de oferta, porque se tarda tres años en hacer una vivienda.

ANDALUCÍA

Francisco Ferraro. Comparto las ideas que se han dicho. Sobre Andalucía en concreto, nos esperan tiempos planos. Tendremos una contracción liviana a partir de septiembre, que puede durar hasta el principio de la primavera, y habrá una ligera recuperación a partir de entonces. Andalucía tiene algunos hechos diferenciales que pueden modificar algo los pronósticos que se pueden hacer para el conjunto del país. Aquí hay un mayor peso del sector público, lo que significa que los ajustes presupuestarios, tanto en rentas salariales como en inversiones, van a tener un mayor efecto en Andalucía que en el conjunto de España. También el peso del sector de la construcción en Andalucía es más elevado que en la media nacional, y el exceso de stock de vivienda residencial es mayor. Así mismo hay más desempleo; en Cádiz ya el 31% de paro y la media andaluza en los datos EPA del primer trimestre es superior al 27%, frente a una media española del 20%. Todo eso provoca un efecto mayor de la contracción de la demanda interna. A eso hay que añadirle un mayor endeudamiento privado, de empresas andaluzas y sobre todo familias.

Fernando Faces. En Andalucía, la relación entre créditos y depósitos está por encima del 2; 2,1 o 2,2, más del doble de créditos que de depósitos, mientras que en Extremadura es 1,6. Las dos regiones están a la cola de España en desarrollo, pero hay una mucho más austera que la otra. Y además a lo largo de 2007 se disparó. Es decir que frenamos en los créditos de los últimos; cuando los demás estaban frenando, nosotros seguíamos endeudándonos. En Galicia también pasó.

Francisco Ferraro. Y también hay carencias en el sector exterior, tenemos buenas empresas agrícolas, industriales y de servicios, pero nuestra cuota exterior en mucho menor de lo que nos correspondería en términos de población o de PIB. Aquí podemos sufrir la crisis un poco más que en el resto de España.

José Ignacio Rufino. Creo que ya se ha espantado el pánico a los riesgos de bancarrota presupuestaria. Se están cubriendo razonablemente las emisiones de deuda. La deuda autonómica es menor que la media de las comunidades y eso tiene su interpretación positiva. Hay una mayor confianza financiera y si empieza a fluir el crédito habrá una cierta recuperación, aunque no en el corto plazo de un año. De aquí a un año veo el mantenimiento de la situación ligeramente depresiva. La enorme deuda inmobiliaria hace que los bancos maquillen sus balances: la renovación de los créditos, para evitar reconocer el impago en forma de provisiones.

Gumersindo Ruiz. Porque no se sabe lo que va a valer. No es que se trate de engañar.

Fernando Faces. Se están vendiendo viviendas. Hay precios de mercado. Y sabemos que están un 30% por debajo de los de 2007, en zonas como el Aljarafe en Sevilla.

José Ignacio Rufino. Creo que hay una victoria pírrica en el tema de la deuda regional. Muchas comunidades van a tener dificultades, que van a hacer el modelo autonómico insostenible. Hay que tener un organismo de coordinación, en vez de esta conferencia de presidentes que no sirve para nada, que se replantee todo el modelo financiero, a partir de la nueva situación. Esas son las oportunidades de la crisis, que las cosas se racionalicen. El paro es el principal lastre y a corto plazo no se va a resolver.

EMPLEO

Rafael Salgueiro. Estoy enormemente esperanzado de cara al futuro. Al gran ajuste del empleo privado ya se ha realizado. Nos falta el ajuste del empleo público, que va a comenzar ahora. Y creo que estamos ante una bendita crisis fiscal, que está obligando a reducir el gasto, a discutir sobre el alcance del estado del bienestar y sobre la arquitectura institucional. Y todo esto es absolutamente bueno. No creo que una reducción del gasto público tenga un afecto tan dramático sobre el crecimiento y el empleo. No me he creído nunca un indicador keynesiano y sigo sin creérmelo. Gastar fuertes sumas de dinero público no crea empleo, salvo para quien se crea que el Plan E ha creado 800.000 puestos de trabajo. Y sí creo que puede tener más impacto en el crecimiento y el empleo las incertidumbres en los cambios de regulación, cómo se van a hacer los cambios estructurales y las subidas de impuestos, que creo que es lo peor que se podría hacer este año.

Ignacio Martínez. ¿Crees en los cambios estructurales, pero no en la subida de impuestos?

Rafael Salgueiro. Mientras Canal Sur Televisión siga emitiendo, no creo que haya nadie moralmente autorizado a subir ningún tipo de impuestos en Andalucía.

Fernando Faces. Vamos a tener una segunda caída este semestre que viene y el primero del año próximo. Será ligera, en torno al -0,3% o -0,4% del PIB. Fundamentalmente por temas financieros y de confianza. La crisis financiera no está resuelta ni a nivel internacional, ni a nivel nacional. Han vuelto a aflorar tensiones de liquidez en los bancos. España acapara el 25% de las créditos que está dando en Banco Central Europeo. La mala imagen que está dando nuestro país a través de su deuda soberana, se está contagiando a la banca. La banca española tiene consignado en sus balances unos 150.000 millones de deuda pública, de la que 126.000 millones es dinero del BCE al 1% con el que la está financiando de manera rentable. Si la clave de la crisis fue la financiación de empresas y familias y el desplome que surgió, esto va a seguir posiblemente con crecimientos negativos el resto de 2010 y el primer semestre de 2011. Es muy difícil que se recupere ni el consumo, ni la inversión, ni la confianza suficiente.

REFORMAS

Ignacio Martínez. ¿De qué va a depender la recuperación de la confianza?

Fernando Faces. En gran medida, de la coherencia que se tenga en la ejecución de las reformas. Y delo apoyo que a estas reformas haya por parte del conjunto de los partidos, también de la oposición. Hasta ahora no lo ha habido, nos encontramos ante un Gobierno que ha puesto sobre la mesa al dictado de otros, pero nadie quiere compartir eso. Y así es difícil que se recupere la confianza. Por otro lado, en Andalucía ha habido un desplome de la inversión exterior, tanto extranjera, como del resto de España.

ENDEUDAMIENTO

Ignacio Martínez. ¿Alguna pincelada positiva para Andalucía en este panorama?

Fernando Faces. El gran peso del sector agroalimentario. Es el que mejor se está comportando; mantiene el consumo y las exportaciones. Y este sector pondera en Andalucía más que otras regiones y es un factor de estabilidad. Y a nivel nacional otra nota positiva es el desapalancamiento que está haciendo el sector privado; es impresionante, de los más duros y veloces de toda Europa. La balanza por cuenta corriente, el déficit exterior, ha pasado del 10% en 2009 al 4% este año. Esta es la expresión clarísima del desendeudamiento que están haciendo familias y empresas. Cuando se normalice la situación se va a generar una dinámica de consumo e inversión notable.¿Cuándo? Probablemente a partir del segundo semestre de 2011. La tasa de ahorro en España ha superado el 18%; que es algo que no conocíamos en España.

Jerónimo Molina. En 2010 se ha producido un frenazo respecto a las expectativas que había. Ese frenazo nos lleva a una situación nueva que está condicionada por el nivel de la deuda acumulada. España es el país más endeudado del mundo. Ahora no tenemos una financiación adecuada para el nivel de endeudamiento que hemos generado. Hay que recuperar la credibilidad, que es la base de la financiación. ¿Cómo? Con austeridad y con ajuste de cinturón. Eso nos lleva a una caída del consumo y de la actividad. Es una situación compleja de la que es difícil salir. Una de las pocas alternativas que caben es la salida al exterior. La austeridad de franceses o alemanes tampoco ayuda; por tanto, no es previsible que a corto plazo vayan a tirar más de nuestras exportaciones o nuestro turismo. Sobre el desapalancamiento de las familias y las empresas, hay que decir que la reducción del consumo no resuelve la deuda acumulada.

Fernando Faces. No. Pero primero hay que tapar el agujero. Y después vendrá reducir el nivel de la piscina…

Jerónimo Molina. Tradicionalmente en Andalucía en las fases expansivas aumentamos más que proporcionalmente nuestro consumo y cuando tenemos una caída, la exportación se comporta mucho más estable, pero caen las importaciones. En el primer trimestre de este año, por primera vez aparecen datos positivos tanto de las importaciones como de las exportaciones regionales.

Gumersindo Ruiz. Lo más grave es el efecto sobre el empleo. La consecuencia de este ajuste va a ser un aumento del paro. Entonces, el que los funcionarios sean un poco más pobres o que el país crezca un poco menos tendría una importancia relativa, si no fuera porque se traduce luego en más paro.

CAJASUR Y LA BBK

Ignacio Martínez. ¿Qué impresión os ha causado la decisión del Banco de España sobre Cajasur?

Jerónimo Molina. Creo que habría sido mejor para Andalucía que Unicaja se quedase con la Caja Castilla La Mancha que haber estado procurando la caja única. Es bueno tener una entidad financiera importante en Andalucía, si tiene que ser una caja única es una cuestión más política que económica. Y es conveniente no doblar sobre lo que ya hay. Pensando en el bien de una empresa, es más lógico en vez de doblar oficinas en tu mismo territorio, asociarse con uno de fuera.

La caja única tiene más inconvenientes que ventajas.

Fernando Faces. La reforma de la ley de cajas ha enunciado una senda larga de privatización. Va a haber como cuatro trajes distintos, y pueden emitir cuotas participativas, acciones que era su principal problema. Hay otros problemas que no se han resuelto con la reforma que son la politización y la dependencia de las comunidades autónomas. Lo que sí se ha abierto es un camino hacia su capitalización y hacia su lenta privatización. Dicho esto, el que sea una caja andaluza la más grande o una compuesta por cajas de varias regiones es irrelevante para los ciudadanos y para las empresas. No hay que lamentarse de que la solución de la subasta de Cajasur sea la BBK, tan solvente como puede ser Unicaja o más. Yo creo que la gran apuesta de las cajas andaluzas es encontrar matrimonios, SIP, fuera. Ese es el trabajo que tienen que hacer. Y si pueden liderar una SIP fuera, mejor. Ese es el camino, no concentrar riesgos, préstamos, servicios en una única región.

Rafael Salgueiro. Hemos explicado antes la gran diferencia entre el crédito concedido y el ahorro en Andalucía, que es casi de dos a uno. En esta situación lo que nos interesa con entidades capaces de captar ahorro en el exterior y prestar en Andalucía. Antes no era un problema, porque cajas y bancos conseguían dinero con gran facilidad en los mercados mayoristas, pero ahora eso está muy limitado. Por eso, me congratulo de que la BBK se haya quedado con la caja de Córdoba. Entre otras cosas para que comprueben los políticos que no se hacen las cosas según su voluntad o sus deseos. La caja única no nos añadiría nada. Y mucho me temo de que se nos ha pasado el arroz en materia de fusiones. Andalucía ya no está en condiciones de liderar ninguna SIP, porque el modelo ya se ha terminado de configurar. Por culpa de los intereses personales se han quedado prácticamente fuera de juego. Vamos a un sistema en el que habrá algunas cajas muy locales y algunas grandes, pero este modelo de tantas SIP agregadas, de tantas sociedades de garantía recíproca, me parece inestable. Y muy pocas van a conseguir la financiación que esperan emitiendo cuotas participativas.

FUNCIÓN SOCIAL DE LAS CAJAS

José Ignacio Rufino. Más allá de que haya una caja única o varias cajas, creo que las cajas deben subsistir y no converger completamente con la banca tradicional. El pendulazo es muy peligroso. La función social de las cajas debe seguir existiendo.

Fernando Faces. Lamento que vaya a suceder, pero es el camino que se ha abierto.

ARMA POLÍTICA

José Ignacio Rufino. También ha habido una burbuja en la manipulación en el manejo político de las cajas, con inversiones absolutamente ineficaces en sectores sin futuro por dar una patada a seguir. Eso se ha terminado, pero no por ello se debería acabar con el modelo y con la función social de las cajas. Ahora bien, hay que terminar con todo este cabildeo de políticos en los consejos de administración con sumas elevadísimas. A las cajas hay que defenderlas como posible arma, política incluso, que también en algunos momento puede apagar fuegos, que pueden tener consecuencias letales para el sistema regional.

Rafael Salgueiro. Tienen que ser independientes como la Caixa o terminan financiando aeropuertos como la de Castilla La Mancha.

Francisco Ferraro. O Isla Mágica, sin ir más lejos. Se le ha dado una importancia política desmesura en Andalucía al devenir de las cajas de ahorro. Y la importancia de un sistema financiero es que sea eficiente, que los costes de intermediación sean los mejores posibles y los más profesionales. Y aquí en Andalucía creo que se nos ha pasado el arroz. Ha habido tantos intereses, ha habido tanta gente metiendo mano en la paella, que no se han tomado posiciones en los tiempos adecuados. Otros han hecho movimientos interesantes y nosotros aquí hemos estado convocando a los sindicatos, a los partidos, a ver qué opinan…

VENTAJAS DE UNA GRAN CAJA

Rogelio Velasco. La eficiencia es lo más importante en una caja. Servicios de calidad al menor costo, etcétera. Que hubiera una gran entidad financiera con sede en Andalucía podría tener ventaja sólo si se reclutara al mejor personal, hubiera ánimo de expansión nacional e internacional, fuera una referencia para el sistema financiero, la política de personal, desde el último mico en la última oficina fuera la mejor en cuanto a selección y formación…

Francisco Ferraro. Y hubiese realmente un plus para la comunidad de su obra social.

Rogelio Velasco. Que fuese para becar a estudiantes en Harvard a hacer Medicina, Ingeniería o Económicas, como hace la Caixa y Caja Madrid desde hace 50 años. Y no dedicarlo sólo a otros temas. En fin, dadas las interferencias políticas que vemos aquí en Andalucía en particular y la historia, soy pesimista. Una gran caja con sede aquí no serviría para nada.

NECESITAMOS UNA GRAN ENTIDAD FINANCIERA

Joaquín Aurioles. Estoy en desacuerdo con todo. Lamento profundamente que se nos haya pasado el arroz. Creo que todavía se puede hacer algo, pero lamento profundamente que nos haya pillado mirando para otro lado. Lamento que el mapa español de bancos y cajas vaya a tener un tremendo vacío de Madrid para abajo. Lamento que no haya una caja andaluza grande. Eso no es bueno para Andalucía, pero tampoco para el conjunto de España. La economía no funciona con reglas celestiales, y necesitamos una importante entidad financiera regional. Es tanto como decir que España necesita un Santander o un BBVA. Lamento que lleguemos tan tarde. Y la caja única es la única reparación posible al desaguisado que se ha creado. No creo que podamos hablar de una economía andaluza, sin unas entidades financieras que ayuden a crear tejido.

¿QUÉ HACER?

Ignacio Martínez. Y ahora qué reformas necesita Andalucía para el futuro?

SOCIEDAD CIVIL

Joaquín Aurioles. Andalucía necesita una profunda reforma de su entramado institucional. Andalucía necesita sociedad civil independiente, no intervenida y ni contaminada por el sector público. Y, por ejemplo, suspender a llamada concertación social.

EXCELENCIA

Rogelio Velasco. En Andalucía, como en cualquier región o país, el cambio de modelo pasa por la búsqueda de la excelencia. No hay que pensar sólo en la aeoronáutica y en sectores sexy que están de moda, sino en hacer una botella de agua que bien etiquetada y bien envasada se pueda vender por 6 euros, como hacen los franceses, en lugar de uno. O un bote de mermelada. Eso hay que hacerlo con excelencia, hay que exportarlo. Hay que aprender idiomas, hay que tener una economía más orientada hacia el sector privado, hacia el cosmopolitismo, hacia la internacionalización. Mirarnos menos al ombligo, el mundo se ha hecho muy grande. Modernizar la sociedad, sin mirar al sector público. Darle más importancia a las carreras de ingenieros o economistas, y no esta sociedad actual gobernada por juristas y filósofos desde hace un siglo. Todo eso es el cambio de modelo productivo.

Francisco Ferraro. Los maestros y los geógrafos han introducido alguna variable recientemente.

CRÉDITOS ICO

Gumersindo. En la actualidad hay un problema gravísmo de las pymes y autónomos. Tienen difícil acceso a la financiación. No tenemos en Andalucía ningún instituto que pueda servir de puente con el ICO. Y durante 2010, el ICO ha dado el 85% de los prestamos inferiores a un millón de euros y a menos de un año, o sea, los préstamos de liquidez. Hay que buscar una medida de urgencia de conexión entre el Gobierno andaluz y el ICO para canalizar este tipo de préstamos.

ADELGAZAR LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

Francisco Ferraro. Hace falta también que nuestra administración pública entienda el discurso que ha hecho Rogelio. El problema en España es que el cambio de discurso se hace siempre tarde. Todavía escuchamos que estamos así por culpa de la crisis financiera internacional, por culpa de los especuladores, sin darnos cuenta de cuales son nuestras propias miserias. La Junta de Andalucía debe hacer una reforma de la administración pública; las medidas anunciadas por Griñán son escasas e insuficientes. La reforma de la administración pública pasa por adelgazar su peso. Y eso es reducir el número de empleados públicos y en el número de organismos e instituciones, no tanto los salarios. Hay que profesionalizar la función pública; los ciudadanos tienen que percibir que la función pública está al servicio de la sociedad, no para ponernos dificultades. Sobra la televisión autonómica, las diputaciones provinciales, numerosos consejos consultivos o el Comité Económico y Social. Tenemos que ver hasta dónde podemos llegar con el estado de bienestar. Y hay que cambiar la política de fomento económico. Regar con subvenciones no es una política de fomento.

José Ignacio Rufino. Me hago una pregunta sobre el sistema de pensiones. ¿Por qué se trata igual a un soltero, con una renta superior que a un padre o madre de familia que tiene a su hijo en casa hasta los 30 o más y las deducciones fiscales sobre son hasta los 18 años. Habría que tener en cuenta el currículo social de contribución.

REDUCIR SUBVENCIONES

Rafael Salgueiro. Hay que romper las cadenas. En Andalucía hay que cambiar los contenidos de los medios de comunicación públicos y probablemente los propios medios de comunicación. La concertación social, cuyos resultados son desastrosos. Sustituir la oferta indiscriminada de subvenciones y reducirla al máximo. La administración pública se queda sin dinero para pagar a sus funcionarios. Espero que la reducción de personal la haga ordenadamente.

FORMACIÓN

Fernando Faces. Hace falta una educación orientada a las necesidades de la sociedad, del mercado, de la industria. Incluidos los idiomas. Es la palanca para otra, la cultura empresarial. Eso se cambia desde la formación. Y que implique la ruptura de la cultura de las subvenciones. Modelo económico. Estamos equivocados con el descubrimiento de nuevos sectores. En todos los sectores tradicionales cabe la innovación, para la mejora de la eficiencia.

Jerónimo Molina. No es tanto el cambio de modelo productivo sino producir de otra forma.

Griñán disputa el forilillo rojo

Ignacio Martínez | 19 de julio de 2010 a las 12:41

El último barómetro autonómico deja en mal lugar al presidente andaluz. En el capítulo de aprobados, queda el penúltimo por la cola entre los 17 presidentes regionales de España, sólo superado por su colega canario. Tiene casi la mitad de apoyos que el líder de esta clasificación, el cántabro Revilla, que encabeza un pequeño pelotón de elegidos, en el que están el murciano, el castellano manchego y el extremeño. Curioso, los vecinos de Andalucía se disputan el podium, mientras el inquilino de la Casa Rosa comparte farolillo rojo. Aquí hay algo más que el factor crisis. Sobre todo, si se tiene en cuenta de que la marca favorita de los encuestados andaluces es la del PSOE: tiene más incondicionales que la votarían siempre, y menos detractores, de los que no la votarían nunca.

¿Qué pasa entonces con la imagen de Griñán? Para empezar, tiene un grado de notoriedad bajo; menos de la mitad de los consultados aciertan su nombre. Y además no lo conocen bien. Los encuestados consideran que es más inteligente que eficaz. Puede ser cierto. Pero añaden que es más prudente que simpático, y estoy en desacuerdo. Es siempre cordial y a veces indiscreto. En todo caso, la cuestión no está en sus virtudes o defectos, sino en el por qué de su deterioro.

En el año 1993, cuando el RPR y la UDF ganaron las elecciones legislativas francesas, Jacques Chirac colocó de primer ministro a su viejo amigo Eduard Balladur. Y al inquilino de Matignon todo le salía bien. Propuso una reforma educativa y se manifestaron en contra miles de estudiantes, pero el primer ministro subía en las encuestas. Retiró la propuesta y los sondeos le premiaron. Tanto éxito arrastraba que decidió disputar a su correligionario Chirac la Presidencia de la República en el 95. Los lectores son libres de hacer paralelismos de Chirac y Balladur con Chaves y Griñán. Pero lo sustancial es que Balladur parecía inoxidable. Grave error. No existen gobernantes inoxidables, como saben bien Suárez, González, Aznar o Zapatero.

El problema para Griñán es que la crisis no le ha dejado instalarse en el inconsciente colectivo. Los miembros del club de los cuatro, Revilla, Valcárcel, Barreda y Fernández Vara llevan muchos más años y blindaron su imagen antes de que nos cayera encima la gran depresión. La tentación es preguntarse si falta liderazgo y si los fiascos encadenados en los últimos meses son imputables a la debilidad presidencial. Desgraciadamente, Andalucía pesa poco en España, como nos ha hecho ver el Banco de España, que ha tejido un mapa financiero como el que hizo para África en 1885 la conferencia de Berlín, con escuadra y cartabón. Y pesa poco, por muchas razones, una de las cuales es su escasa disposición a los consensos estratégicos. El actual acuerdo unánime sobre la gran caja es un hallazgo histórico, que llegó tarde para Cajasur, pero no para otros desafíos. Veremos.

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