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La Junta tendrá que ajustar su presupuesto en 2.500 millones

Ignacio Martínez | 8 de abril de 2012 a las 12:19

El ajuste llega a las cuentas regionales. Andalucía debe recortar su presupuesto para el año en curso en unos 2.500 millones de euros. Y tiene que hacerlo por tres motivos. Porque la previsión de crecimiento del 1% del PIB, con la que se redactó el presupuesto de la comunidad autónoma para 2012, era un voluntarismo que a día de hoy es imposible de cumplir. Porque el déficit del ejercicio anterior fue del 3,22% del PIB y éste no puede rebasar el 1,5%. Y porque las transferencias del Estado se van a reducir drásticamente.

Los recortes supondrán una recaudación menor de los tributos cedidos, un descenso notable en las transferencias corrientes y de capital desde la Administración General del Estado, y un menor techo de gasto. Esos elementos suman alrededor de 2.500 millones, según los cálculos efectuados por este periódico, con la ayuda de varios especialistas. El presupuesto autonómico sería similar al de 2007, año en el que empezó la crisis económica y financiera mundial en Estados Unidos. Entonces alcanzó un montante de 29.187,7 millones de euros. Y el aprobado en diciembre pasado fue de 32.020 millones.

Tras la primera reunión de las delegaciones del PSOE e Izquierda Unida para la formación del nuevo Gobierno, José Luis Centella, secretario general del PCE, declaró que las prioridades de su organización son el empleo, el cambio de modelo productivo, la regeneración de la vida pública andaluza, y el freno a la política de recortes. Pero la última de esas cuatro premisas no depende de los socios parlamentarios.

Queda mucho hilo por hilvanar en estas conversaciones, pero inevitablemente la mayoría de izquierdas tendrá que abordar dos elementos capitales: con qué dinero se cuenta y de dónde se recorta. Porque no le quedará más remedio que ajustar. El producto regional bruto en el año en curso decrecerá al menos un 2% según todos los expertos consultados. Una cifra asumida o al menos no negada por las autoridades regionales. Pero los Presupuestos de 2012 se redactaron con el horizonte de un imaginario crecimiento del 1%.

Es cierto que hasta el verano el ritmo de la economía mundial fue distinto al del segundo semestre de 2011. Y que algunos servicios de estudios bancarios, como el de Unicaja, Analistas Económicos de Andalucía, preveían un leve incremento del PIB regional este año. Pero todos esos expertos coinciden ya en que habrá una depresión del producto bruto. Y que estará tres puntos por debajo de las expectativas del presupuesto aprobado por el Parlamento en diciembre. Si se calcula sobre 145.451 millones de euros [PIB de 2011], suponen 4.363,5 millones menos de actividad económica en Andalucía.

Hay economistas, como el profesor Francisco Ferraro, que sitúan como mínimo en la mitad de esa cantidad el ajuste necesario en el presupuesto andaluz, lo que equivaldría a unos 2.200 millones. Una cifra similar, por cierto, sale de la limitación del techo de gasto con una simple operación. El déficit en 2011 fue de 3,22% del PIB y este año no puede rebasar el 1,5. La diferencia porcentual, de 1,72, supone 2.502 millones de euros.

Un cálculo más preciso sale de la reducción en cinco capítulos. Tres impuestos, IRPF, IVA y Especiales, según una estimación realizada por el profesor José Manuel Domínguez. Y dos fondos, el de Garantía y el de Suficiencia, con los que el nuevo sistema de financiación ampara la población ajustada y las competencias de las comunidades autónomas. La suma de estos cinco capítulos podría situarse en torno a 1.700 millones de euros.  

Las transferencias corrientes y de capital que no vendrán a Andalucía por los recortes en los Presupuestos Generales del Estado significarán otra merma en las cuentas de la Junta. Un somero repaso de lo que se ve supera los 600 millones de euros. Se han producido rebajas en numerosos programas concretos, no territorializados. El más notable en las políticas de Empleo, que puede suponer una pérdida para los presupuestos andaluces de 350 millones. En  Dependencia, la eliminación del fondo nacional de 283 millones, significará un recorte de 70 millones para la región, que absorbía una cuarta parte del total.
Hay, además, cantidades diversas de menos cuantía en desarrollo sostenible, educación, salud pública, guarderías, becas y otras que suman más de 100 millones de transferencias que desaparecen. Y también se rebaja el Fondo de Compensación Interterritorial en unos 100 millones para toda España: la parte de Andalucía eran 38. Como mínimo de momento la Junta cuenta con dos rebajas importantes en los ingresos que preveía en diciembre: 1.700 millones por una parte y más de 600 por otra. Lo que supondría un ajuste por encima de los 2.300 millones.

El tijeretazo definitivo puede ser aún mayor. El Gobierno se ha reservado en los PGE una cantidad de 4.495 millones para usarla más adelante si se le dispara el déficit. Técnicamente ha provisionado una ‘inejecución presupuestaria’ por esa cifra, que a lo largo del año puede costarle mucho dinero a las cuentas andaluzas. Quedan otras zonas de sombra que generarán nuevos contenciosos entre Junta y Gobierno, que se sumarán a los tres ya interpuestos durante el mandato del anterior Gobierno. 

Habrá pleito, por ejemplo, con un capítulo no transferible al presupuestario autonómico: la inversión regionalizable del Estado del 17,8% incumple el Estatuto en 400 millones.  Con estos elementos tendrá que lidiar el nuevo Gobierno andaluz, que más allá de sus ambiciones tendrá que hacer frente al mayor recorte en las cuentas públicas en 30 años de autonomía. Junto a la prioridad para las políticas sociales, la consejera Martínez Aguayo o su sustituto tendrá como principal desafío la austeridad.

Gobierno Griñán I: Cortecero rechazó la oferta de ser consejero

Ignacio Martínez | 26 de abril de 2009 a las 17:35

Una persona ha declinado entrar en el nuevo Gobierno andaluz. Juan Antonio Cortecero, viceconsejero de Presidencia del Gobierno saliente, ha rechazado el ofrecimiento de Griñán de ser consejero en su primer Gabinete. El presidente valora su “nivel excepcional y su lealtad”. Pero precisamente esa lealtad le ha aconsejado seguir al equipo de Chaves hasta Madrid.

Este Gobierno Griñán I tiene un poderoso influjo cordobés. En primer lugar, porque el presidente es diputado por Córdoba. De hecho, hasta ahora era toda la cuota cordobesa del Gobierno Chaves. En segundo término, porque el fichaje de la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, no es que haya dejado pasmada a Izquierda Unida y al común de los ciudadanos; es que la interesada se quedó “de piedra” cuando el miércoles por la tarde la sondeó el secretario del PSOE de Córdoba sobre la posibilidad de que entrara en el Gobierno. Después de negociar que los concejales socialistas apoyarían al nuevo candidato de IU a la Alcaldía cordobesa y concretada la oferta de Obras Públicas, a las 23:00 horas la llamó el propio presidente y le dio el sí. Aguilar cree que puede hacer mucho por Andalucía y “por Córdoba”. Ojo con la querencia.

El mapa cordobés del Gobierno tiene otros lugares de interés. Manuel Pérez Yruela, residente en Córdoba aunque nacido en Pozo Alcón (Jaén), doctor ingeniero agrónomo, sociólogo de formación británica y uno de los teóricos de la II Modernización, fue fichado el martes como portavoz.

Hay una teoría que vincula los ceses a una excesiva proximidad con Gaspar Zarrías. Esta tesis atribuye a Luis Pizarro la decisión de apartarlos: Luis García Garrido era el maestro de maestros del consejillo de la Junta. Junto al desaparecido Alfredo Pérez Cano ha sido el más duradero en el espacio desde el que Gaspar ejerció su poder en los últimos 13 años. Zarrías le dio calor, pero no artillería, a los críticos de Sevilla que se enfrentaron a Viera para disgusto de Pizarro. Y con aquellos críticos estuvo Evangelina Naranjo. Teresa Jiménez es también persona muy próxima a Zarrías. Y Vallejo era nada menos que su candidato para presidente. Sea cierto este argumento o no, Pizarro tendrá un papel de hombre fuerte como consejero de Gobernación. Es la primera persona que supo que entraría en el Ejecutivo. Y sabía desde el principio su cometido: hacer la descentralización. Antonio Ávila y Carmen Martínez Aguayo también sabían desde hace días que tendrían nuevas responsabilidades, pero hasta el miércoles, no las han conocido oficialmente. El candidato decidió quiénes de su equipo se quedarían en Economía y quiénes se irían con él. “Tú vas a estar conmigo”, le dijo a Antonio Ávila.

La cita con Evangelina a las 17:30 horas fue la primera de Griñán, cuando empezó las despedidas el miércoles por la tarde. La siguiente fue con Vallejo a las 18:00. La cita personal era sinónimo de cese. Y el suyo, el despido más sonado, después de pasar por las consejerías de Obras Públicas, Salud e Innovación en los últimos 15 años. A continuación recibió a Teresa Jiménez, a las 18:30. Conversaciones cordiales y trato elegante según todas las fuentes. La tarea más ingrata fue la llamada a Luis García Garrido. La recibió a las 18:15, en el hospital de Jerez donde está ingresada su madre. Le explicó la situación de interinidad en la que se quedaba, a la espera de una eventual respuesta positiva de Rosa Aguilar. Ha estado en la Junta 25 años como viceconsejero y algunos meses como consejero comodín.

A los confirmados, Griñán se lo dijo por teléfono, en conversaciones informales o incluso por SMS como a Micaela Navarro, el miércoles por la tarde. La interesada ya lo sabía desde mediodía; estaba con María Jesús Montero en el patio del Parlamento y el presidente, que pasaba por allí, les dejó caer en plan sutil que ya no las tenía que llamar por teléfono. Otro encuentro informal se produjo en la cafetería del Parlamento a las 10 de la mañana del miércoles. Estaban tomando café y tostadas con aceite Luciano Alonso, Antonio Fernández y Cinta Castillo; se acercó Griñán, se pidió un café y les dijo, como quien no quiere la cosa, que seguirían trabajando con él. Mar Moreno se barruntaba que entraría en el Gobierno y tenía negociado mantener su puesto de número 4 en la ejecutiva federal del PSOE. La confirmación la recibió el miércoles.

A Rosa Torres aprovechó que le felicitaba por su elección, a las 14.15 del miércoles, para decirle: “ya no te tengo que llamar, date por confirmada”. A Juan Espadas le llamó justo antes de recibir a Vallejo para preguntarle si le apetecía que trabajasen juntos. A Begoña Álvarez le notificó su nombramiento en una breve entrevista personal a las 19:05. Granada rescata la cartera de Justicia para complacencia de Augusto Méndez de Lugo, presidente del TSJA, que duerme más tranquilo con la cercanía del poder político. Martín Soler recibió su llamada poco después de las 19:30: “Cuento contigo para Innovación”. Clara Aguilera supo a continuación que iría a Agricultura. Aunque tanto Espadas, como Soler y Aguilera habían recibido señales en las últimas semanas sobre su futuro.

El maratón del miércoles 22, se terminó hacia media noche.