Archivos para el tag ‘EA’

El perjuicio de la duda

Ignacio Martínez | 4 de mayo de 2011 a las 9:38

Es difícil ponerse en la cabeza de un terrorista. Un asesino múltiple, fanático de alguna causa que pudo ser noble en su origen, que no conoce siquiera a su víctima. Pero no duda en matar, torturar, secuestrar, extorsionar, amenazar. Los terroristas no son personas normales por muchos motivos, pero uno de los más inquietantes es que no dudan nunca. Están en posesión de la verdad absoluta. Sin asomo de duda, Ben Laden mató a tres mil personas en Nueva York en 2001, a doscientas en Bali en 2002 y en Madrid en 2004, a cincuenta en Londres en 2005. Seguro que el líder de Al Qaeda no sintió remordimiento alguno. Al contrario, satisfacción; felicidad incluso.

Los seres humanos normales sí dudan. Entre la cabeza y el corazón, los escrúpulos les provocan malos ratos. Por ejemplo a Llamazares, contrariado por la expeditiva ejecución de Ben Laden. Esta es una práctica rechazable que Israel gasta con los dirigentes de Hamas que localiza: tiran bombas contra sus viviendas y matan a todos los vecinos, mujeres y niños incluidos. El dirigente de IU habla del derecho internacional humanitario. La conciencia nos dicta el camino más recto, aunque el sentido práctico nos diga que en este caso los americanos han hecho muy bien el asalto, muerte y eliminación del cadáver. No parece una injusticia.

Entre la cabeza y el corazón se debaten los políticos españoles sobre la presencia de los antiguos seguidores de ETA en las elecciones. No es un asunto fácil; por eso ha producido un ajustado resultado de nueve a siete en las votaciones del Tribunal Supremo. Todavía ayer el lehendakari López ha dicho que no cree que EA o Alternatiba sean instrumentos de la banda terrorista vasca. Es un acto de fe. Lo cierto es que han facilitado la presentación electoral de quienes hasta hace poco sentían satisfacción, felicidad incluso, ante los crímenes etarras.

Nadie tiene la certeza de que sea sincera la voluntad de luchar por sus ideas por la vía democrática y tampoco nadie está seguro de que no nos vayan a engañar como cuando se presentaron como ANV o Partido Comunista de las Tierras Vascas. Y entre quienes dudan está Urkullu, presidente del PNV, que hace una semana advirtió a la llamada izquierda abertzale que como ande con engaños la sociedad vasca les va a pasar por encima. Urkullu en realidad le pedía al Gobierno, a la oposición, a una clara mayoría de la sociedad española, que creyeran en una buena voluntad del entorno de ETA de la que él mismo no está seguro.

Demasiado para quienes en el último medio siglo han sido testigos de la matanza de mil personas. Los asesinos múltiples, fanáticos de una causa que dejó de ser noble por su actuación, tendrán que entregar las armas y disolverse si pretenden que sus amigos sean aceptados entre los demócratas. De momento padecen el perjuicio de la duda. Le hemos dicho adiós a Ben Laden, pero todavía no a ETA.

Etiquetas: , , , , , ,

Aires de cambio en Galicia y País Vasco

Ignacio Martínez | 2 de marzo de 2009 a las 9:45

Las elecciones se ganan o se pierden. Como en los partidos de baloncesto, no vale el empate. En estas de ayer ha ganado un partido en el poder, el PNV, y otro que estaba en la oposición, el PP gallego. ¿Un 1 y un 2 en la quiniela? En el País Vasco no es tan fácil. Mal resultado para Zapatero. El PSOE pierde la presidencia de Galicia y, a pesar de su notable subida, no consigue ser el más votado en Euskadi como le concedían muchos sondeos hace meses. En todo caso, los nacionalistas pierden la mayoría en el Parlamento vasco y el PSOE podría sumar por los pelos una mayoría absoluta con el PP y la UpyD de Rosa Díez. O no, dicho sea a la gallega. Ibarretxe consigue más escaños que nadie, pero no se garantiza seguir de lehendakari. Su buen resultado se debe a un puñado de votos prestados por antiguos votantes de Batasuna, para impedir un triunfo socialista.

El PNV ha monopolizado la presidencia del País Vasco desde el inicio de la autonomía en 1979. Los resultados de ayer no le garantizan la permanencia en el poder por el hundimiento de sus antiguos socios: EA y la marca vasca de IU. Si el PNV saliera del gobierno autónomo vasco, cosa que todavía no acabo de creerme, las únicas autonomías españolas sin alternancia serían las de hegemonía socialista en Andalucía, Extremadura y Castilla La Mancha.

Los 150.000 votos de la última marca blanca de ETA se han quedado en unos 100.000 que han optado por el voto nulo; los otros 50.000 han permitido la victoria del PNV y el sorprendente resultado de Aralar, partido independentista vasco que procede del mundo de Batasuna, pero condena la violencia, que ha conseguido cuatro escaños. Un buen ejemplo de cuál debería ser un futuro razonable dentro de la democracia de la llamada izquierda abertzale.

En Galicia, el PP ha dado la campanada. Núñez Feijóo recupera la presidencia de la Xunta de manera espectacular para los populares. Rajoy no es que pueda respirar tranquilo, es que puede sacar pecho. Ha salvado un match point contra el sector más duro y aznarista de su partido. Anoche, en la celebración de la sede popular en la calle Génova de Madrid, brillaba por su ausencia Esperanza Aguirre. Y Feijóo se convierte en uno de los posibles delfines del propio Rajoy, dado el deterioro que los presuntos escándalos de espías y corrupción han supuesto para Esperanza Aguirre o Francisco Camps. El socialista Emilio Pérez Touriño ha estado sólo cuatro años en la presidencia de la Xunta. Su alianza con los nacionalistas del Bloque no ha resultado convincente para el electorado. Por el contrario, los gallegos han sido movilizados con habilidad por el Partido Popular; la amplia participación del 71% es impensable en casi cualquier otra región española. El voto nacionalista recula en ambas comunidades autónomas. Es obvio que los ciudadanos están más preocupados por la economía que por reivindicaciones independentistas.  

La situación en el País Vasco queda abierta a múltiples alianzas. Con lo que el 1 en la quiniela para el PNV hay que ponerlo en cuestión. Cabe una apuesta triple, con Ibarretxe de lehendakari, con los nacionalistas en el gobierno pero sin Ibarretxe o incluso con el PNV fuera del poder por primera vez en 30 años. Lo que significa un 1, una X o un 2.

¿Tiene alguna advertencia el resultado para los socialistas andaluces? Varias. Fraga perdió el poder porque llevaba mucho tiempo y el fiel electorado popular quería cambio de líder. También, claro está, por el Prestige, la Guerra de Iraq y otros errores del Gobierno de Aznar. Pero el cambio de líder le ha salido redondo. Ese dato debería hacer reflexionar tanto al PSOE como al PP en Andalucía, que llevan dos décadas con los mismos liderazgos de Chaves y Arenas. Los aires de cambio de Galicia y País Vasco deberían tener electos colaterales aquí.

Vascos, bobadas y fútbol

Ignacio Martínez | 29 de junio de 2008 a las 23:19

Eurocopa

Íñigo Urkullu, el presidente del PNV, es de Bilbao. Como aquel del chiste, que se fue a afeitar y le dijo al barbero que lo hiciera a pelo, sin espuma de jabón. Preguntado por la Eurocopa, Urkullu contestó que como Euskadi no estaba, iba con Rusia. El fútbol lo domina todo. Tanto, que Ibarretxe y Urkullu han elegido un mal momento para su audaz y vil plan de secesión. En plena euforia por el éxito de la selección de fútbol, el orgullo español está a flor de piel. El balompié todo lo aglutina.  

 En vísperas del Mundial del 98 el líder ultraderechista Jean-Marie Le Pen dijo que la selección francesa estaba llena de negros y moros, que no representaban a la nación. Francia entera le desmintió; tras la victoria vitoreó a sus jugadores como a héroes. Con la victoria de España en la Eurocopa ha ocurrido la misma identificación. Pero siempre hay quien mete la pata. Urkullu iba con Rusia y el presidente de Esquerra Republicana de Cataluña, Joan Puigcercós, apoyaba a Turquía. Aunque ha habido seis jugadores nacidos en Cataluña en el equipo nacional. Y cuatro andaluces, cuatro madrileños, dos valencianos, dos asturianos, un vasco, un canario, un castellano-manchego, un castellano leonés y un brasileño nacionalizado. Veintitrés españoles. 

 El fútbol ha sido un recurso dialéctico contra el referéndum organizado por PNV y EA, junto a la franquicia vasca de Izquierda Unida. Son curiosas las dimisiones sucesivas del PCE. Pasó de partido a movimiento en 1986, ocultó su ideología comunista y ahora abjura de su condición de español. El ministro del Interior, Rubalcaba, ha utilizado varios símiles futbolísticos para descalificar al lehendakari: “Se ha metido un gol en su propia portería”; “se tira en el área, para engañar al árbitro”. Es peor. Ibarretxe había asegurado que nunca convocaría esta consulta sin un alto el fuego de los terroristas e Íñigo Urkullu prometió que en el texto a votación en el Parlamento vasco se condenaría a ETA. Falso por partida doble.  

El PNV está a punto de tirar por la borda una trayectoria democrática de 113 años. Es innoble convocar esta consulta con el beneplácito de un terrorismo activo, que mata, extorsiona y amenaza al conjunto de la sociedad. Y el derecho a decidir es un concepto ambiguo: llevado hasta sus últimas consecuencias, nadie podría impedir a alaveses o vizcaínos separarse de una supuesta Euskadi independiente. Y pueblos, barrios y hasta bloques se autodeterminarían de un lado o de otro. La mesiánica propuesta de Ibarretxe llevaría a un queso de gruyère. Igual que el fútbol, la democracia constitucional también tiene sus reglas.  

Ayer, Urkullu no se atrevió a decir que iba con Alemania, harto de las críticas que le han llovido por su pasión rusa. “Bobadas”, aseguró. Como el del chiste, el jefe del PNV no es del mismo mismo Bilbao, sino de un pueblo de al lado. El del cuento acabó pidiendo jaboncillo para la cara y Urkullu deseó que ganara el mejor. Pero la mejor fue España. Qué bobo.