Archivos para el tag ‘El Cairo’

Obama pone el foco en África. España, en Guinea

Ignacio Martínez | 11 de julio de 2009 a las 9:40

 

”Fraga,

 

Tras participar en la reunión del G-8 en Italia, el presidente Obama ha decidido poner el foco en África, el continente del que salió su padre hace 50 años. El presidente norteamericano criticó la ausencia de democracia en muchos países, en donde impera el caudillismo y la corrupción. Hoy está en Accra, la capital de Ghana, una de las escasas democracias homologables, en donde ha sido recibido como un héroe. Allí hará un discurso con su nueva visión de las relaciones norte sur, que debe centrar el papel de África, de la misma manera que el 4 de junio se dirigió a los mil millones de musulmanes del mundo desde El Cairo.

Obama ha ilustrado la debilidad de las instituciones africanas con un ejemplo personal: “Cuando mi padre salió de Kenia, hace 50 años, el producto interior bruto de Kenia era superior al de Corea del Sur. ¿Qué ha pasado desde entonces? Una de las razones es que Corea ha creado instituciones transparentes y eficaces, y no hay razón para que África no haga lo mismo. Los países ricos tienen una obligación moral de aportar asistencia. Pero las naciones pobres tienen la responsabilidad de utilizar esa asistencia de manera transparente, eficaz y con respeto a la ley”. En la cumbre de L’Aquila, Estados Unidos ha presionado para la creación de un fondo de ayuda a África de 20.000 millones de dólares.

Entretanto, una misión española con el ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos visita Guinea Ecuatorial, con una filosofía completamente contraria: pretende mejorar las relaciones entre los dos países, al margen del carácter dictatorial del régimen guineano. Teodoro Obiang, a quien le va como anillo al dedo el papel de caudillo corrupto, ha responsabilizado a la prensa española del daño que han sufrido las relaciones entre los dos países.

En conversación con los periodistas que acompañan a esta delegación gubernamental y parlamentaria española, Obiang mostró sus contradicciones. Dice por un lado que su régimen es democrático. Y, por otro, asume el calificativo de dictador: “soy yo el que dicta las normas”. Y son muy peculiares algunas explicaciones. Asegura que en Guinea Ecuatorial ‘casi’ no hay torturas. O sea, que alguna hay, de vez en cuando. Sobre el reparto del botín del petróleo entre la élite dirigente, aseguró que se invierte en infraestructuras y que la mayor parte de la población está satisfecha. Mostró un desprecio propio de un sátrapa hacia sus compatriotas: “el problema es que los guineanos no quieren trabajar y yo no puedo regalar dinero a los holgazanes”. Sobre las acusaciones de blanquear dinero a través de la banca norteamericana, dijo que depositó fondos del tesoro guineano, pero para evitar el pago de comisiones por los cheques de las petroleras estadounidenses.

A los senadores que constituyen el grueso de esta embajada, el dictador guineano se quejó de que la antigua metrópoli se inmiscuye en los asuntos internos de su país. Iñaki Anasagasti (PNV) y Miquel Bofill (Entesa Per Catalunya) le contestaron que una cosa es la injerencia y otra la preocupación por los derechos humanos. El dictador exige que Zapatero vaya a verle, para normalizar las relaciones. A ver si hoy escucha el discurso de Obama y toma nota sobre lo pernicioso del caudillismo y la corrupción

Obama, de Sevilla a Córdoba

Ignacio Martínez | 5 de junio de 2009 a las 11:52

Obama en estado puro. Ayer desde El Cairo se dirigió a los 1.000 millones de musulmanes del mundo en un mensaje marca de la casa: brillante, directo y lleno de buena voluntad. El hombre está en plena forma. No sé si se habrá enterado del acontecimiento galáctico en el que va a participar desde el 1 de enero: él liderando al otro lado del Atlántico las políticas progresistas del mundo y Zapatero dándole replica desde la Presidencia europea; una esperanza para millones de seres humanos, según afirmó el miércoles la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín. Advertido o no de la gesta, a Obama no se le notó abrumado en su intervención de casi una hora de ayer.

Dijo que hay que acabar con el recelo, el miedo y las discordias entre el mundo musulmán y Occidente. Y propuso un nuevo comienzo basado en respeto mutuo, justicia, progreso, tolerancia y dignidad para todos los seres humanos. Para hacerse querer, recordó que su segundo nombre es el del nieto del profeta, no en balde desciende de generaciones de musulmanes. Y dejó caer que Marruecos fue el primer país del mundo que reconoció a los Estados Unidos, en donde en la actualidad viven siete millones de musulmanes, que rezan en las 1.200 mezquitas repartidas por todos los estados. Hechas las presentaciones, analizó los siete focos de tensión que hay en el mundo: la violencia extremista, el conflicto de Oriente Medio, la proliferación de armas nucleares, la falta de democracia en algunos países, la ausencia de libertad religiosa, los escasos derechos de la mujer y el antagonismo entre tradición y desarrollo.

Obama acostumbra a citar a ciudades andaluzas en sus discursos. Hace unas semanas fue Sevilla, a propósito del AVE. Aunque cuando vino su ministro de Transportes lo llevaron a Zaragoza. Ayer fueron Andalucía y Córdoba como ejemplo de tolerancia durante la dominación musulmana, con una ambigua referencia a la Inquisición. Reivindica para nuestra época el espíritu de tolerancia que considera una tradición del Islam, como pudo comprobar en su infancia en Indonesia o pasó en Andalucía y Córdoba “durante la Inquisición”. Esto debe ser un desliz: la dominación musulmana de Córdoba [pronunció Cordóba] terminó en 1231 y la del reino de Granada en 1492. Mientras la Inquisición española se fundó en 1478 y al principio de ocupó de los judíos conversos. Si Obama quería comparar la intolerancia de la Inquisición católica con la tolerancia de la Córdoba de los Omeyas, se ha equivocado en las fechas.

Pero para desliz, el de Pajín. Quién sí debe estar afectado por su hipérbole es el propio ZP. Tanto, que la interesada tuvo que reconocer ayer que había exagerado comparando a su jefe con el presidente americano. Este peloteo con el jefe de la Casa Blanca se parece cada vez más al de Aznar con Bush.

Andalucía en el lanzamiento de Obama al ruedo musulmán

Ignacio Martínez | 4 de junio de 2009 a las 18:10

El magnífico discurso del presidente Obama hoy en El Cairo, en el que ha dicho que la situación de los palestinos es intolerable y hay que organizar dos estados en Oriente Medio, y ha recordado que su padre era musulmán, ha gustado a Hamas, pero no al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Ese va a ser un hueso tan duro de roer como el de los islamistas fundamentalistas violentos. El presidente americanos se está acostumbrando a citar a ciudades andaluzas en sus discursos. Hace unas semanas fue a Sevilla a propósito del AVE. Aunque cuando vino su ministro de Transportes lo llevaron a Zaragoza y no a Sevilla. Ayer fue a Andalucía y Córdoba como ejemplo de tolerancia durante la dominación musulmana, con una ambigua referencia a la Inquisición:

Islam has a proud tradition of tolerance.  We see it in the history of Andalusia and Cordoba during the Inquisition.  I saw it firsthand as a child in Indonesia, where devout Christians worshiped freely in an overwhelmingly Muslim country.  That is the spirit we need today.

Reivindica para nuestra era el espíritu de tolerancia que considera una tradición de la que el Islam debe sentirse orgulloso. Como el pudo comprobar primeramente en su infancia en un país de abrumadora mayoría musulmana como Indonesia o pasó en Andalucía ‘durante la Inquisición’. Esto debe ser un desliz: la dominación musulmana de Córdoba termina en 1231 y la del reino nazarí de Granada en 1492. Mientras la Inquisición española se funda en 1478 y al principio de ocupó de los judíos conversos. Si Obama quería comparar la intolerancia de la Inquisición católica con la tolerancia de la Córdoba de los Omeyas, se ha equivocado en las fechas. Aunque bienvenida sea la referencia a la ciudad que fuera la mayor ciudad de Europa en la época, un período extraordinario del Islam, con una apertura intelectual incomparable, en muchos aspectos. Lo fascinante es el modo en que, en palabras de Muñoz Molina, a través del Al-Andalus Omeya [929-1031], lo mejor de oriente y también de Grecia se estaba transmitiendo a una Europa occidental comparativamente muy atrasada”.  Gracias a Obama aprendemos historia.