Archivos para el tag ‘El MOnte’

Crónica de una fusión anunciada: Unicaja y Cajasur formarán la cuarta o quinta caja de España

Ignacio Martínez | 14 de junio de 2009 a las 12:30

 

”Los

 

“Esto no es echar un huevo a freír, hace falta tacto, generosidad y el encaje de todas las piezas”. Esta frase resume la situación de los contactos entre Cajasur y Unicaja con vistas a una eventual fusión. Ambas partes están buscando un acuerdo viable económica y financieramente, pero sobre todo práctico desde el punto de vista institucional. Ese aspecto es el más delicado de todos, de tal manera que esta posible fusión es muy diferente a la frustrada operación entre Unicaja y la de Caja Castilla La Mancha, a finales de marzo: allí se trataba de llegar a un acuerdo económico y financiero primero y se dejaban las cuestiones institucionales para después; y aquí es al revés, las cuestiones institucionales deben ser cerradas de antemano. Eso significa que si los consejos de administración de ambas cajas andaluzas mandatan a sus presidentes para iniciar una negociación formal, estaríamos ante una fusión cerrada de antemano, es decir, resuelta en sus aspectos más espinosos. ¿Quiere esto decir que los próximos consejos de Unicaja y Cajasur, el viernes 19 y el miércoles 24 respectivamente, abordarán esta cuestión? La respuesta de la decena de dirigentes de las cúpulas de las dos cajas, la Junta de Andalucía, la CECA, el PSOE o el PP consultados por este diario es cauta. Ninguno ha querido salir con su nombre y apellidos, pero sus afirmaciones han servido para componer la foto de la situación.

La clave es que la empresa resultante sea más fuerte, más sana. En todos los indicadores de solvencia, rentabilidad y posicionamiento de negocio estaríamos ante una de las grandes cajas de España: tercera o cuarta en beneficios, cuarta en oficinas, quinta en depósitos, sexta en activos. Fácilmente la quinta de España en la actualidad, con posibilidades de una rápida progresión. Líder absoluta en cinco de las ocho provincias andaluzas y con un claro liderazgo en el conjunto de la región. Todo esto está muy bien, ¿pero cuál será el papel de Córdoba y de la marca Cajasur en el futuro? El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, que fue cocinero antes de fraile, ya ha lanzado la idea de que las marcas locales no deberían perderse en eventuales procesos de fusión. El presidente también ha dicho desenfadadamente que “todos están hablando con todos”, quizá para quitar hierro a procesos que todo el mundo considera inevitables y que pueden ser dolorosos para quienes los protagonicen como actores de reparto. Griñán y el arzobispo coadjutor de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, que todavía es administrador apostólico de la Diócesis de Córdoba, no están ajenos a esa idea de que “todos hablan con todos”. La Iglesia es la entidad fundadora de referencia de Cajasur, aunque sólo tiene el 34% de la asamblea y el 30% del consejo de administración. Las pésimas relaciones entre la Junta y la Iglesia hasta 2004 fueron resueltas en muy poco tiempo y en buena armonía gracias al entendimiento personal del entonces consejero de Economía, y hoy presidente, con el obispo cordobés Asenjo.

¿Se decidirá la Iglesia a una fusión de Cajasur con otra caja andaluza? Parece que ya está convencida de la inevitabilidad de la operación. De hecho para crear ambiente, el pasado viernes por la tarde, Santiago Gómez Sierra, el presidente de la entidad, dijo que no descartaba una fusión, en la asamblea general a la que se presentaron las cuentas definitivas de 2008 y el plan de negocio reclamado por el Banco de España, para resolver la morosidad, la liquidez y la solvencia. No sólo la Iglesia, todos afirman en Córdoba que hay el máximo consenso en la entidad más allá de instituciones y partidos. Y añaden que Cajasur es “una perita en dulce” o “una caja apetitosa” por la identificación que tiene con su territorio: “acapara más del 50% del ahorro de la provincia de Córdoba, algo que no tienen ni Unicaja en Málaga, ni Cajasol en Sevilla”. También se tiene claro que una vez que se asuma que se va a una fusión y que Unicaja puede ser la mejor opción, mientras antes de haga, mejor.

Se da la circunstancia de que en el consejo de administración de Unicaja hay tres representantes de la Iglesia, por entidades fundadoras de las antiguas cajas de Almería, Málaga y Ronda. Cajasur ha explorado en los últimos tiempos escenarios alternativos: una fusión a tres con las otras dos cajas de la Iglesia en España, Cajacírculo de Burgos y CAI de Zaragoza. También ha medido las posibilidades con una caja de las más solventes de España, Caja Murcia, que está en una comunidad uniprovincial y sin otra entidad con la que fusionarse en su región. La Junta ha expresado su preferencia por aprobar fusiones dentro de la región. De facto, es una competencia estatutaria exclusiva del Gobierno andaluz autorizar la fusión de una caja regional. Pero el Ministerio de Economía quiere introducir en el Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria, que se aprobará antes de un mes, una cláusula según la cual si una entidad recibe fondos del FROB el Banco de España podría condicionar su fusión. Es algo que la Junta consideraría anticonstitucional, porque el Estatuto es una ley orgánica del Estado y sus atribuciones no pueden ser modificadas por un decreto ley, de menor rango. Aún no se sabe la dotación del FROB, que estará entre los 9.000 y los 90.000 millones de euros.

El Banco de España se sorprendió de los escasos fondos retirados por los impositores cuando la agencia Fitch rebajó a BB+ la calificación crediticia de Cajasur el 22 de abril, la misma que le dio a la Caja Castilla La Mancha un mes antes de su intervención. En Córdoba y Jaén, que componen el 80% del negocio de la tercera caja andaluza, la fidelidad del público ha sido óptima, dicen fuentes de la caja. La razón por la que la calificación de los créditos de esta entidad han sufrido un varapalo es que los riesgos han estado muy concentrados en la construcción. “Pero, ¿qué empresa andaluza pide un crédito de 10 millones de euros? Una agroalimentaria una vez al año. Esto no es el País Vasco con una economía diversificada”.

Los dos grandes partidos de Andalucía no ven mal la operación, si las entidades así lo deciden. Tanto PSOE como PP prefieren una fusión de Cajasur con otra caja andaluza. Algún dirigente popular desliza la idea de que Unicaja está mejor implantada en el territorio en el que el PP andaluz es más fuerte. Pero ambos partidos tienen claro que éste no es un asunto para la pelea política, como las carreteras o los hospitales. Ahora, lo más importante son las cuestiones institucionales: evitar la pérdida de las marcas originales, que se mantengan las obras sociales, que el peso de Córdoba o el papel de la Iglesia tengan su encaje en el diseño futuro. En Córdoba, en particular la Iglesia, son muy sensibles a que se piense que se les puede empujar y se les puede marcar el calendario. También está en juego el futuro de más de 3.000 trabajadores. En este momento, hay quien piensa que la expansión a Madrid, Barcelona, la Comunidad Valenciana, Extremadura o Almería fue un error. El plan de austeridad presentado al Banco de España ya incluye el cierre de más de veinte oficinas durante este año.

Esta fusión a dos tiene algunos inconvenientes formales. El lado bueno es que Unicaja tiene potencia para soportar esta operación. Pero hay aristas estéticas: hay un pez grande que se come al chico. Algún dirigente socialista ha sugerido que podría estar mejor una macrofusión de Unicaja, Cajasur, CajaGranada y Caja de Jaén. Sería repetir el modelo de integración de cinco cajas en Unicaja en 1991. También se acercaría al proyecto de caja única lanzado por el presidente Chaves en 1999. Aunque en estos diez años sólo se ha producido la fusión de El Monte y San Fernando que ha dado lugar a Cajasol.

Pero lo que está ahora encima de la mesa es la posibilidad de que la primera y la tercera caja de Andalucía se unan para formar una nueva entidad que en todos los parámetros de rentabilidad, beneficio, morosidad y capital básico estaría mejor que la media del sector. No es fácil componer el nuevo esquema. Realmente es cierto que no es como echar un huevo a freír.