Archivos para el tag ‘Estados Unidos’

Visit Spain

Ignacio Martínez | 27 de julio de 2009 a las 10:24

”Pedrosa

 

Decenas de carteles de todos los tamaños repartidos por Donington Park, incluido el podio, incitaban ayer a visitar España. Una campaña oportuna, porque en el primer semestre del año ha bajado la llegada de turistas extranjeros en un 11,4%. Sobre el asfalto de ese circuito de velocidad del centro de Inglaterra la fortuna nos fue desigual. Sobre mojado no somos muy buenos y se cayó Jorge Lorenzo, la gran esperanza nacional para derrotar a Rossi. Su victoria habría redondeado la mercadotecnia. Lorenzo es mallorquín y como Nadal puede ser un buen reclamo turístico para Baleares, que es por cierto la segunda región española que mejor resiste el descenso de visitantes extranjeros, con un -8%.

A Fernando Alonso, que es un magnífico reclamo publicitario, tampoco le fue ayer de cine precisamente en el circuito Hungaroring de las afueras de Budapest. Salió primero, pero en el primer repostaje le pusieron mal una rueda, que salió por los aires enseguida. Acabó eliminado de la carrera de ayer y sancionado: no podrá correr en Valencia el 23 de agosto. Mejor nos fue en el asfalto de París, donde Contador se paseó en la última etapa del Tour, como ganador. Este muchacho ha puesto a Pinto en el mapa del mundo. Madrid, es por cierto la única autonomía que ha aumentado la llegada de visitantes extranjeros en lo que va de año, con un +1,6.

Andalucía ha tenido su parte de gloria deportiva en la intensa jornada de ayer. En los Campeonatos del Mundo de Natación de Roma, el cordobés Rafael Muñoz batió dos veces el récord del campeonato en 50 metros mariposa y es el favorito para la final de hoy. El interesado no se corta un pelo y promete ganar. Un nuevo Phelps sería un buen reclamo turístico para nuestras playas, aunque la natación no sea tan popular como el ciclismo, las motos, la Fórmula 1 o el tenis. Andalucía ha perdido un 11,5% de visitantes extranjeros en el primer semestre del año. Pero la segunda mitad del año no será mejor: Analistas Económicos de Andalucía, el servicio de estudios de Unicaja, predice para 2009 un descenso del 12% de demanda hotelera en el conjunto del año y una bajada del 16% en tráfico aéreo de pasajeros.

España perdió en 2008 el segundo lugar mundial en número de visitantes extranjeros a manos de Estados Unidos, aunque les ganemos en ingresos. Francia sigue siendo la número uno, destacada. Y China e Italia son cuarta y quinta en número de turistas, aunque invierten la posición en ingresos. El principal objetivo de las autoridades regionales es procurar que en Andalucía el turismo nacional sustituya el descenso de británicos, alemanes, franceses o italianos. A menos que eventos como la carrera de ayer en Donington Park provoquen oleadas de reservas al reclamo de Visit Spain.

Obama pone el foco en África. España, en Guinea

Ignacio Martínez | 11 de julio de 2009 a las 9:40

 

”Fraga,

 

Tras participar en la reunión del G-8 en Italia, el presidente Obama ha decidido poner el foco en África, el continente del que salió su padre hace 50 años. El presidente norteamericano criticó la ausencia de democracia en muchos países, en donde impera el caudillismo y la corrupción. Hoy está en Accra, la capital de Ghana, una de las escasas democracias homologables, en donde ha sido recibido como un héroe. Allí hará un discurso con su nueva visión de las relaciones norte sur, que debe centrar el papel de África, de la misma manera que el 4 de junio se dirigió a los mil millones de musulmanes del mundo desde El Cairo.

Obama ha ilustrado la debilidad de las instituciones africanas con un ejemplo personal: “Cuando mi padre salió de Kenia, hace 50 años, el producto interior bruto de Kenia era superior al de Corea del Sur. ¿Qué ha pasado desde entonces? Una de las razones es que Corea ha creado instituciones transparentes y eficaces, y no hay razón para que África no haga lo mismo. Los países ricos tienen una obligación moral de aportar asistencia. Pero las naciones pobres tienen la responsabilidad de utilizar esa asistencia de manera transparente, eficaz y con respeto a la ley”. En la cumbre de L’Aquila, Estados Unidos ha presionado para la creación de un fondo de ayuda a África de 20.000 millones de dólares.

Entretanto, una misión española con el ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos visita Guinea Ecuatorial, con una filosofía completamente contraria: pretende mejorar las relaciones entre los dos países, al margen del carácter dictatorial del régimen guineano. Teodoro Obiang, a quien le va como anillo al dedo el papel de caudillo corrupto, ha responsabilizado a la prensa española del daño que han sufrido las relaciones entre los dos países.

En conversación con los periodistas que acompañan a esta delegación gubernamental y parlamentaria española, Obiang mostró sus contradicciones. Dice por un lado que su régimen es democrático. Y, por otro, asume el calificativo de dictador: “soy yo el que dicta las normas”. Y son muy peculiares algunas explicaciones. Asegura que en Guinea Ecuatorial ‘casi’ no hay torturas. O sea, que alguna hay, de vez en cuando. Sobre el reparto del botín del petróleo entre la élite dirigente, aseguró que se invierte en infraestructuras y que la mayor parte de la población está satisfecha. Mostró un desprecio propio de un sátrapa hacia sus compatriotas: “el problema es que los guineanos no quieren trabajar y yo no puedo regalar dinero a los holgazanes”. Sobre las acusaciones de blanquear dinero a través de la banca norteamericana, dijo que depositó fondos del tesoro guineano, pero para evitar el pago de comisiones por los cheques de las petroleras estadounidenses.

A los senadores que constituyen el grueso de esta embajada, el dictador guineano se quejó de que la antigua metrópoli se inmiscuye en los asuntos internos de su país. Iñaki Anasagasti (PNV) y Miquel Bofill (Entesa Per Catalunya) le contestaron que una cosa es la injerencia y otra la preocupación por los derechos humanos. El dictador exige que Zapatero vaya a verle, para normalizar las relaciones. A ver si hoy escucha el discurso de Obama y toma nota sobre lo pernicioso del caudillismo y la corrupción

Baño de sangre en China, de nuevo

Ignacio Martínez | 7 de julio de 2009 a las 11:51

 

La dictadura china está matando gente por centenares. Todo lo que se refiere a China es mastodóntico, menos la crítica internacional. En esta ocasión le ha tocado a la minoría uigur. En mayo del año pasado a los tibetanos. Los hechos han ocurrido en la región autónoma de Xinjiang, situada en el costado occidental de Mongolia y cuyo vértice norteño toca con Rusia. La violencia étnica contra los uigures es particularmente repugnante: un trabajador de la etnia ‘han’, mayoritaria en China perdió su trabajo en una fábrica de juguetes en la que la mano de obra es mayoritariamente uigur. Para expresar su descontento hizo circular en internet un bulo: que seis uigures habían violado a dos chicas hanes. Esta falsa noticia provocó disturbios que acabaron con la muerte de dos uigures. Y una manifestación de protesta de éstos fue reprimida por la policía con tal dureza que han muerto 140 personas y más de 800 han resultado heridas.

China se mantiene como una dictadura comunista, confundida con el paisaje: a nadie parece incomodarle. Estados Unidos mantiene un bloqueo comercial implacable contra Cuba, mientras hace negocios de todas clases con esta otra dictadura comunista. El presidente Bush incluso llegó a sacar a China de la lista de los peores violadores de los derechos humanos del mundo.

Pero Europa no es menos culpable. La UE tuvo un déficit comercial con China de 130 mil millones de euros en 2006; nos encantan sus productos manufacturados, tan baratos. Y no nos importa que los juguetes incumplan normas de seguridad comunitarias, ni que China se haya convertido en el primer emisor mundial de gases con efecto invernadero, ni que seis años después de entrar en la Organización Mundial de Comercio ignore las leyes de propiedad intelectual, ni que siga siendo un país altamente proteccionista. Ni que mate musulmanes por centenares. A nadie se le toleraría algo así.

Obama y Medvedev reducen las armas nucleares de Estados Unidos y Rusia

Ignacio Martínez | 6 de julio de 2009 a las 21:01

 

 

Obama sigue haciendo historia. La cumbre de Moscú entre Dimitri Medvedev y Barack Obama ha producido una gran noticia: la reducción de los arsenales nucleares de ambos países en más de una tercera parte, que es el mayor recorte pactado en toda la historia del desarme nuclear. Queda pendiente el sistema antimisiles que la Administración Bush quería instalar en Europa del Este, en Polonia y la República Checa. Los presidente ruso y americano han convenido seguir negociando sobre este asunto.

El nuevo Tratado sobre Limitación de Armas Estratégicas (START), que sustituiría al que está vigente desde 1991, marcará un límite de cabezas nucleares de entre 1.500 y 1.675 para cada país, mientras que los misiles balísticos, bombarderos y submarinos que pueden lanzar estas bombas, estarán en una amplia horquilla de entre 500 y 1.100. Los tratados actuales establecen un límite de 2.200 cabezas nucleares y 1.600 vehículos.

“Estados Unidos y Rusia tienen que liderar con el ejemplo. Es difícil frenar las ambiciones de otros de tener armas nucleares, si nosotros no actuamos sobre nuestros propios arsenales”. Fue la conclusión de Obama, que repitió su idea de un mundo sin armas nucleares, para lo cual los dos presidentes se han comprometido a negociar otro acuerdo con reducciones aún más drásticas de estas armas nucleares, el último vestigio de la guerra fría.

Garoña: empanada energética

Ignacio Martínez | 3 de julio de 2009 a las 7:58

Un amigo mío estuvo hace dos semanas en la Casa Blanca, con la responsable de energía en el gabinete presidencial. Obama coincide con Zapatero en la apuesta por las energías renovables, para bajar las emisiones de CO2. Pero otra parte de la estrategia americana difiere de la española: están a favor de mantener las centrales nucleares, siempre que sean seguras. En Estados Unidos hay ya 41 centrales con permiso para funcionar hasta los 60 años, diez de ellas como Garoña. Obama todavía no se ha pronunciado sobre construir nuevas centrales. Se lo piensan en la Casa Blanca, como en el 10 de Downing Street o en la Cancillería de Berlín.

En La Moncloa ni por asomo piensan en nuevas centrales, sino en cerrar las actuales. Para Garoña se ha decidido una prórroga de cuatro años, no de diez como recomendó el Consejo de Seguridad Nuclear. Parece un acto salomónico, pero es sólo el reflejo de la ausencia de una política energética precisa en este país. Aquí cada cual, incluido el presidente del Gobierno, aplica la doctrina Sinatra al son de a mi manera. Para Zapatero la energía no forma parte de la seguridad nacional, sino del programa electoral socialista, dominado por la imagen de lo verde, lo moderno, lo sostenible, lo renovable.

Pero la realidad es menos maravillosa. España tiene una tasa de autoabastecimiento muy baja, del 20%. La media europea es del 50%, ¡y la andaluza de un 6%! La energía nuclear tiene inconvenientes, pero también ventajas: no provoca emisiones de gases de efecto invernadero como los combustibles fósiles. En esta materia vamos mal. España se comprometió en Kioto a no aumentar más de un 15% sus emisiones de CO2 para 2012, pero ya hemos superado los niveles de 1990 en un 52%. Para mejorar nuestro autoabastecimiento el Gobierno apuesta por las energías las renovables, que son energías desobedientes: producen cuando hace sol, llueve o hay viento. Las nucleares son obedientes, por el contrario, producen todos los días del año, todas las horas del día.

En ocasiones, la apuesta por las energías limpias ha sido torpe. Se lanzaron unas primas desorbitadas para que se construyeran huertos solares. Y unos hábiles inversores van a ingresar primas galácticas por instalar placas fotovoltaicas, que van a costar al contribuyente 2.000 millones de euros al año, durante 25 años: 50.000 millones, para producir un 2/3% de la electricidad que se consume en España. Esta borrachera de dinero no ha beneficiado a la tecnología española, ni al I+D+i nacional. Los paneles en funcionamiento se han traído principalmente de China y el primer fabricante español, la empresa malagueña Isofotón, está en la ruina.

Para 2020, las renovables pueden generar el 40% de la electricidad que necesitemos. Hay que decidir si el otro 60 producirá CO2 o no. Urge un debate nacional que nos saque de la empanada energética.

La vida no es como el fútbol

Ignacio Martínez | 26 de junio de 2009 a las 6:55

Estos días son de catarsis nacional. La selección era invencible; el Barça, campeón de Europa, y el Madrid está comprando a los jugadores más caros del mundo, que luego se pagarán vendiendo camisetas, alentando leyes fiscales que beneficen a sus estrellas y recalificando terrenos. Total, que éramos los amos del planeta futbolístico y un primo de Javier Arenas y 10 yanquis más nos dieron el miércoles un repaso. El tal Bocanegra parecía Beckenbauer, siempre salía con el balón jugado. Los americanos se encomendaron a la doctrina Obama, yes we can, nos advirtieron que podían y no nos los creímos.

El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, lleva tiempo advirtiendo para qué quiere la bomba atómica. Ayer pidió a Obama que se disculpe por haberse inmiscuido en los asuntos internos de Irán, por su timidísimo apoyo a los manifestantes. Un amigo mío sostiene que el problema no es que alguien tenga armamento nuclear, sino si es de los buenos o de los malos. Asunto en el que mi amigo y yo no nos ponemos de acuerdo: a mí me parece muy mal que Israel tenga un arsenal con 200 cabezas nucleares y que nadie se lo reproche.

En lo que mi amigo y yo estamos de acuerdo, sin embargo, es que Ahmadineyad es de los malos. Se le han echado a la calle miles de personas para protestar por el pucherazo en las elecciones del 12 de junio y sus esbirros han matado a varias decenas. Al principio sostuvo que los manifestantes eran como hinchas del fútbol que desfogaban su pasión. Una universidad británica ha comparado las elecciones de 2005 y las de 2009 en Irán y ha llegado a la conclusión de que hubo tongo: Ahmadineyad sacó 13 millones de votos más que todos los conservadores juntos en 2005. Seis futbolistas de la selección de Irán en la Copa Confederaciones lucieron brazaletes verdes, como los manifestantes. Ahmadineyad es aficionado y se llevó un disgusto tremendo al verlo: a cuatro los han echado del equipo nacional.

Berlusconi también es aficionado. De hecho, es el dueño y presidente del Milan, uno de los clubes más grandes del mundo, que ha vendido a Kaká al Real Madrid. El primer ministro italiano reconoció esa venta tras las elecciones europeas, para evitar que los tifosi le castigaran en las urnas. Juego defensivo, como el de Rajoy con Bárcenas. El presidente del PP, que es seguidor del Madrid, está retrasando apartar a su tesorero, por si el Supremo lo exonera después de investigarle. A los aforados como este senador los juzga el Supremo. Hay quien piensa que es una ventaja, porque son jueces más malos. Por impericia: no están acostumbrados a instruir causas. Pero hay quien opina lo contrario, que pueden resultar demasiado buenos. El que instruirá el caso Gürtel estuvo en el Consejo el Poder Judicial a propuesta del PP. ¿Se habría aceptado en la Copa Confederaciones que a España la arbitrase un referee español? La vida, después de todo, no es como el fútbol.

España-Estados Unidos: un primo de Arenas y 10 más nos hunden

Ignacio Martínez | 25 de junio de 2009 a las 8:26

”Bocanegra,

 

No sé si Javier Arenas tiene un tío en América, pero su primo Bocanegra y otros 10 tiarrones más nos dieron ayer la noche. El tal Carlos Bocanegra parecía Beckenbauer, cortaba todas las jugadas y sacaba el balón jugado. Alguien ha comparado a este Estados Unidos con la Grecia del europeo de Portugal de hace cinco años. Nada. Este equipo que nos ganó ayer es mejor, más vistoso y más alegre. Los nuestros no estuvieron como otras veces, pero acostumbrados a perder siempre no vamos a ponerle pegas a los campeones de Europa. La pena es que hay que quedarse en Sudáfrica para jugar el tercer y cuarto puesto: el partido más amargo de todos.

Jomeini a Bayón, hace 30 años: “La religión islámica puede ser misericordiosa en el momento justo”

Ignacio Martínez | 23 de junio de 2009 a las 18:14

Mi querido amigo y colega Félix Bayón estuvo en Teherán hace 30 años. Contó para El País la caída del sha, la llegada de Jomeini y el triunfo de la revolución islamista. También entrevistó a Jomeini en Qom a finales de noviembre de 1979. Nuestro amigo José Antonio Montano ha colgado algunas de esas crónicas en su blog y ha creado un enlace con las crónicas de Bayón desde Teherán. Periodismo con mayúsculas. Recomiendo la visita al blog de Montano. Pero no me resisto a colgar aquí la entrevista a Jomeini, que se titulaba como pone más arriba.

 

Jomeini fue, desde 1953, la «bestia negra» del sha Mohamed Reza Pahlevi. El pobre clérigo que, en ese año, se negó a saludar al emperador, es el hombre que, veintiséis años después, derribó su trono. Desde su modesta casa de Qom salen las decisiones de las que puede depender una guerra mundial o, al menos, una paralización del mundo industrial de Occidente. El pasado jueves, 29 de noviembre, el iman Jomeini recibía en la ciudad santa de Qom al enviado especial de EL PAIS.

«Pienso que la postura de Estados Unidos obedece a otras razones diferentes a las humanitarias cuando se niega a conceder la extradición de ese criminal. Hasta ahora no hemos visto ningún rasgo de humanitarismo ni en Carter ni en los suyos. Si actuasen por razones humanitarias, no pensarían en sacrificar a 35 millones de seres humanos a cambio de uno solo. Tampoco hubieran iniciado un boicot económico con el que pensaban matar de hambre a estos 35 millones de personas que habitan Irán, ni prepararían el comienzo de una guerra que puede dañar a su propio país y causar un baño de sangre en otras partes del mundo.» El imán Jomeini ha ido recitando en farsi estas palabras, sin interrumpirse ni levantar los ojos del suelo. Sólo nos ha mirado durante medio segundo cuando entró en la habitación. Sin embargo, parece dotado de un tercer ojo que nos vigila en toda la entrevista. Sólo levantará la vista en dos ocasiones: cuando interrumpimos la traducción de una de las preguntas para añadir una observación y, ya al final, cuando parece molestarse por el ruido del motor de la cámara fotográfica. Han sido dos miradas breves, fulminantes y de significado bien claro.

La entrevista tiene lugar en una pequeña habitación, modestamente enmoquetada de celeste y con dos mantas dobladas como únicos asientos. Hace tiempo que se empapelaron las paredes y en algunos lados se adivina la pintura verde que, tiempo atrás, cubrió los delgados tabiques de la habitación.

Dos cámaras y un equipo de video grabarán toda la entrevista, que fue transmitida la noche del jueves para todo el país. Detrás del imán hay dos cortinas de color naranja que tamizan la débil luz grisácea que pasa a través de la ventana. A la derecha de Jomeini, una vitrina empotrada guarda los objetos más diversos: un radioteléfono, un micrófono a través del cual un joven dirige pequeños discursos al millar de Fieles que, desde el amanecer, esperan fuera de la casa con el deseo de ver al imán; un pulverizador, cartas, periódicos, un altavoz desconectado, un teléfono rojo y seis estuches vacíos que, alguna vez, contuvieron alguna bisutería. A la izquierda de Jomeini, una docena de curiosos y algún niño sirven de testigos a la entrevista.

«Las razones de Estados Unidos», prosigue Jomeini, «no son, pues, humanitarias. Son de otro tipo. La más fuerte, probablemente, es que saben qué crímenes ha cometido este hombre corrupto [el sha]. Ellos conocen que varios de los crímenes que cometió Mohamed Reza Pahlevi no son conocidos por nadie, excepto por los presidentes de Estados Unidos. Ni sus Goblernos ni el nuestro los conocen. Carter está aterrorizado, lleno de miedo, pensando que si Mohamed Reza es juzgado y le interrogamos, podremos probar, además de sus crímenes, los crímenes de los que fueron, en su tiempo, presidentes de Estados Unidos, y especialmente de Carter.»

«Así como hemos pedido, y seguímos pidiendo, someter a Mohamed Reza a las leyes divinas, también podemos pedir el juicio de los presidentes que colaboraron en sus crímenes, sea cual sea su situación actual. Tanto si se trata de Carter, como de Nixon o Johnson… Carter teme que lo que salga a la luz en el juicio de Mohamed Reza, le quite posibilidades de ser reelegido presidente.»

«A veces no pasa un solo dia», continúa Jomeini, «sin que reciba una, dos o tres notas del Ministerio de Asuntos Exteriores, comunicándome que diversos países ruegan la libertad de los rehenes y cosas de este tipo. Nuestra experiencia dice que la principal superpotencia, e incluso otros países con menos poder, no prestan ninguna atención a los seres humanos, incluso a aquellos que viven en su propia nación… tan sólo miran sus propios intereses… Hay gente que por ser presidente durante unos pocos años son capaces de destruir a otros pueblos e, incluso, a una parte de su propio pueblo, sin importarles nada. »

«Hace pocos días escuché que Carter había ido a la iglesia para rezar por la libertad de los rehenes. Creo que sus rezos son como los de Mohamed Reza, que iba a veces a rezar a Mashad [ciudad santa, venerada por los chiltas, en la que está enterrado el octavo imán]. A ellos les viene bien la frase de Obeyd Zakan, cuando decía que se extrañaba de que un gato pudiera ser un ser piadoso. Ahora le toca a Carter decidir y ver qué es lo correcto para él. Puede hacer estallar la guerra y destruir su propio país. No es probable que la ganase… también puede actuar con cordura y conceder la extradición de ese asesino que durante cincuenta años ha cometido crímenes, ha matado a nuestros jóvenes, se ha apropiado o destruido nuestras fuentes de riqueza y ha hecho caer a nuestro país en el nihilismo.»

Poco después de que los estudiantes islámicos seguidores del imán se hicieran con la embajada, Jomeini dijo que guardaría silencio hasta el 5 de diciembre. Nunca ha sido fácil acceder a su casa de Qom y menos aún estas últimas dos semanas. De hecho, ésta era la segunda entrevista concedida a la prensa escrita en los últimos tiempos. Jomeini desconfía de los periodistas.

¿Qué es lo que hay de dictatorial aquí?

«Siento que el Occidente», se queja el imán, «con todo el autobombo que se ha dado con su civilización y su humanitarismo, pueda decir en sus medios de comunicación cosas sobre Irán que nunca han ocurrido. ¿Qué clase de países son estos, que tienen una prensa como esa? Dicen que hay una dictadura en nuestro país, pero ¿qué es lo que ven de dictatorial aquí? Hace cinco meses que tenemos completa libertad, y esta gente nos traiciona y conspira contra nosotros. Después hemos sabido que hay periodistas que colaboraban con los espías norteamericanos; estos mismos nos lo han dicho.»

En los últimos meses han abundando las críticas al nuevo régimen iraní, que ha sido calificado, entre otras cosas, de caótico. ¿Qué se puede responder a esto?

«El caos», afirma Jomeini, «es inevitable cuando un régimen reemplaza a otro. Francia es tenido por uno de los países más civilizados, y ¿qué ocurrió allí después de su revolución? ¿Cuánta gente ha muerto aquí? Y bien, ¿cuánta gente murió en la revolución rusa y en otras revoluciones? Nosotros decimos que nuestra revolución fue única en el mundo, porque era una revolución islámica, y, al ser islámica, toda la gente de este país participaba en ella. No ha sido una revolución en la que simplemente un régimen ha reemplazado a otro; ni tampoco ha sido un golpe militar. Ha sido la revueta de una nación que, al ser musulmana, defendía su propia moralidad. Nuestra revolución se ha hecho en calma, porque seguíamos las reglas islámicas.» “Aquí no ha habido caos”

«Los traidores», prosigue el imán, «no fueron fusilados inmediatamente. Se les detenía, se les trataba correctamente y, si parecían culpables, se les llevaba los tribunales. Según los crímenes cometidos, se les condenaba. Aquí ha habido menos caos que en otras revoluciones. Aquí, se puede decir, no ha habido caos. »

Qom festeja la primera Ashura de la República Islámica. Desde las ocho de la mañana, las calles están llenas de gente que marchan en procesión, al son de bombo y platillos, golpeándose rítmicamente las espaldas con unas cadenas o haciendo sonar los puños sobre el pecho.

La gran mezquita, de cúpula dorada, está completamente llena. Muchos han venido de muy lejos. Hay kurdos, turcos, baluchis, hombres con rasgos mongoles…; de cuando en cuando, un fugaz cortejo fúnebre entra en la mezquita. Así, se dice, se facilita la entrada del muerto en el paraíso. El modesto ataúd, destapado, corre entre la multitud, mientras el cortejo se empeña en llevar el mismo paso. No se ven caras tristes. La muerte tiene aquí un significado muy diferente.

En Qom hay también mujeres que se guardan más aún de las miradas que el resto de las iraníes: un tupido velo negro les tapa toda la cara. Entre las procesiones se ven jóvenes cubiertos por un mandil blanco. Así se ha vestido siempre a los muertos; es una forma de decir que están completamente dispuestos a ofrecer su vida. La situación se ha seguido en Irán sin ningún tipo de histerismos: a nadie parece extrañarle ya que la televisión dedique un programa de hora y media a mostrar la utilización del fusil ametrallador.

En los accesos a la modesta vivienda de Jomeini, estrechamente vigilada por los Pasdaran (guardias islámicos), no se escucha la charanga de las procesiones; sólo los eslóganes que rítmicamente van gritando los que pasarán todo el día frente a la casa, con la vana esperanza de ver al imán: «Hemos venido para verte, Jomeini». Y, de cuando en cuando, nuevamente: «Muera Carter.»

«El artículo 26 de nuestra Constitución», continúa Jomeini, «dice que todos los partidos, comunidades, asambleas o minorías religiosas son libres, con la condición de que no conspiren contra el país, contra nuestra nación o contra la República Islámica, y no violen las leyes. Desde el principio de la revolución la gente gritaba: “Ala akbar.” (“Alá es grande”), y “Queremos una república islámica”. Esto era lo que quería el pueblo. Desde el comienzo de la revolución, varios grupos comenzaron a crear problemas. Unos decían que querían sólo una república; otros, que querían una república democrática, y otros, una república islámica democrática. El 98,2% de nuestro pueblo votó a favor de la República Islámica. Los grupos que se repartían el 2% restante comenzaron a crear problemas. ¿Qué quieren, los que conspiran contra la República Islámica cuando dicen que no se les ha dado espacio para sus actividades? Si no violan la Constitución, tendrán libertad.» .

Visto desde Irán, la situación de los rehenes no parece tener fácil solución. ¿Es posible a última hora una medida de clemencia?

«La religión islámica puede ser misericordiosa en el momento justo», comenta el imán. «Si los rehenes son culpables y se prueban sus delitos, serán condenados. En algunos casos, le corresponde a los líderes religiosos la posibilidad de perdonar. Si América devuelve al criminal y todas sus propiedades, incluyendo las que están guardadas en los bancos, entonces la autoridad será misericordiosa, y esta gente [los rehenes] tendrán la oportunidad de meditar su propia culpabilidad.»

“El Papa debería comportarse como se comportaría Cristo”

«El Papa mandó aquí a un enviado, y su punto de vista era que pusiéramos en libertad a los rehenes que habíamos capturado en el ‘nido de espías’. Nosotros informamos al Papa de los crímenes que se habían cometido aquí, ya que podía no estar informado. Le explicamos al Papa que, ya que se considera santo padre y vicario de Cristo, el mesías, en la Tierra, debería de comportarse como se comportaría Cristo. Si Cristo estuviera aquí, ni el Papa ni las jerarquías religiosas dejarían que Cristo se pusiera del lado de Carter, olvidando a las naciones oprimidas… Es cierto que Carter tiene poder, tanques y municiones; pero los países, tanto si son cristianos como judíos o zoroastrianos, tienen que estar de acuerdo con nosotros», añade el imán.

«Nosotros», concluye, «queremos ser amigos de todos los Gobiernos. Pero si un Gobierno no quiere estar con nosotros e intenta interferir en nuestros asuntos, no podrá contar con nuestra ayuda. A nuestros amigos les daremos petróleo, si lo necesitan, y si nos hace falta algo, será a ellos a quienes se lo pidamos.»

 

Irán: revuelta contra el fundamentalismo de los ayatolás

Ignacio Martínez | 17 de junio de 2009 a las 8:13

Una riada humana ha tomado las calles de Teherán y exige que se le devuelvan los votos robados en las elecciones. Piden la victoria del candidato menos conservador a la Presidencia, Hosein Musavi, que podríamos considerar reformista con benevolencia. Lo sería sobre todo en materia de costumbres y en política interior. Es, por ejemplo, partidario como su oponente político de que Irán tenga la bomba atómica. Pero enfrente ha tenido al presidente de la República Islámica desde 2005, Mahmud Ahmadineyad. Un integrista peligroso, que provocó la carcajada general de la prensa neoyorquina cuando dijo muy serio en una conferencia que en Irán no hay homosexuales. No explicó por qué, entonces, castigan la homosexualidad con la pena de muerte. También ha negado el holocausto judío y es partidario de borrar del mapa el Estado de Israel. Ahora ha soltado otra perla: la multitud que protesta en la calle por el posible fraude electoral se comporta como aficionados al fútbol.

Se diría que es un hombre peculiar enfrentado a un problema que le desborda. No hay que olvidar hace treinta años el pueblo de Teherán acabó con medio siglo de dinastía Pahlevi con manifestaciones masivas en la calle. Tiene una cierta experiencia de revueltas populares que acaban con dictaduras. Dictadura era la del sha, aliada de los Estados Unidos, y lo es también esta teocracia dirigida con mano de hierro por unos clérigos iluminados. El problema de los ayatolás es que se han creído que el país es suyo. No saben negociar. De hecho, el presidente de la República no es la primera autoridad del país. Está por debajo del líder supremo, que es un clérigo que ejerce de jefe del Estado y controla el ejército, la diplomacia, la justicia y los medios de comunicación. Jamenei es menos conservador que su antecesor Jomeini, su pelo blanco le da un aspecto bondadoso, y su afición a escribir poesía, tocar el tar (instrumento de cuerda tradicional) e incluso a cantar le ha dado un cierto halo romántico. Falsa impresión.

Si hay trampa, ¿quién la ha hecho, Ahmadineyad? De momento el consejo de la Revolución va a recontar los votos de las urnas que han sido impugnadas por la oposición. Pero los partidarios de Musavi quieren que se repita la votación. Entretanto, la revuelta ha provocado ya varios muertos a manos de los Basiji, una organización armada formada por voluntarios islamistas, fundada por Jomeini tras el triunfo de la revolución islámica en 1979. Durante la guerra contra Iraq, en los años 80, Ahmadineyad fue instructor de los basiji. Reclutaron niños de hasta 12 años que eran utilizados para limpiar los campos minados. Se había intentado con burros, ovejas y perros, pero con las explosiones se asustaban y huían. En cambio los niños llenos de fervor religioso se ofrecían jubilosamente. En la actualidad, en Tehéran hay más de un millón de basiji en una población de unos siete millones de habitantes. Esta revuelta puede terminar bañada de sangre, con estos fundamentalistas hasta el tuétano sueltos por las calles.

Los béticos de mi infancia respetaban a Villamarín, los de ahora desprecian a Lopera

Ignacio Martínez | 16 de junio de 2009 a las 11:48

 

Estamos aquí para decir que queremos recuperar el Betis de nuestra infancia, decía el manifiesto leído ayer en la Plaza Nueva. De mi infancia guardo el recuerdo de otra manifestación originada por un presidente bético, pero por motivos completamente opuestos. Al legendario Benito Villamarín, presidente de 1955 a 1965, le detectaron un cáncer durante la temporada 1960-61 y empezó a ir a Boston para tratarse. A la vuelta de un viaje, antes de empezar el partido, cuando Villamarín salió al palco saltó al campo un nutrido grupo de aficionados con unas pancartas y el estadio entero de pie tributó una ovación larga y calurosa a su presidente.

¡Yo estaba allí! Era un niño que no entendía muy bien lo que pasaba. Me explicaron que el presidente estaba enfermo y que había ido a Estados Unidos a curarse y que los béticos querían demostrarle su cariño. No recuerdo la fecha precisa, ni las pancartas, ni los gritos. Pero me acuerdo perfectamente de dos cosas: todo el mundo aplaudió y todo el mundo se emocionó. Todo el mundo. La suerte de Villamarín no dejó indiferente a nadie aquella tarde en Heliópolis.

Cuando anoche se pidió a los manifestantes que recuerden cuando pasen los años que estuvieron allí, mi primera reacción fue evocar la diferencia entre un acto y el otro. Qué distinto era aquel sentimiento de respeto de hace medio siglo, comparado con el desprecio hacia el presidente actual. Bueno, ya saben, presidente, consejero delegado, dueño de la mayoritaria o quien usurpó el nombre de Villamarín. El dirigente que rebautizó el estadio no puede presumir de tener el aprecio que la afición de mi infancia le tenía a don Benito.

Aquí hay muchas responsabilidades, no sólo la de Ruiz de Lopera. A este hombre se le han reído muchas gracias y se le ha consentido que hiciera del Betis una finca particular. Al principio pensé que la famosa frase “lo que diga don Manuel” era un sarcasmo para tomarle el pelo, hasta que descubrí que tenía una masa de seguidores fieles. Y ciegos. En fin, nunca es tarde para rectificar. Y hay más culpas: el Gobierno que primero privatizó los clubes y luego hizo los planes de saneamiento, las autoridades que no han fiscalizado las cuentas, los jueces que han eternizado los procedimientos. Y ahora tenemos un problema social. Un señor que es el dueño de un patrimonio inmaterial de Sevilla.

Comparto lo que se dijo anoche: el Betis es mucho más que un negocio, más que una trama de empresas y más que una persona. El Betis no tiene dueño. Siempre se dijo que las dos ilusiones de la vida de este hombre eran ser presidente del Betis y hermano mayor del Gran Poder. Lo segundo, como es por elección, no lo conseguirá nunca. Lo primero, si fuese por la voluntad popular, lo dejaría de ser de inmediato. Pero dudo que él lo entienda.