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La moda del zapato protesta

Ignacio Martínez | 31 de diciembre de 2008 a las 11:13

 

 El zapato se ha convertido en la última moda del género de protesta desde que un periodista iraquí le lanzó los suyos a George Bush el 14 de diciembre en una conferencia de prensa en Bagdad. El domingo, en una manifestación en Madrid ante la Embajada de Israel, cientos de personas gritaban “esta embajada está ensangrentada” por el feroz ataque a la franja de Gaza, mientras niños a hombros de sus padres blandían sus zapatos, sin arrojarlos contra el edificio. El día antes, en un pueblo de Barcelona, la secretaria de Vivienda de la Generalitat esquivó con soltura un zapato arrojado por una indignada ciudadana descontenta porque en su barrio, que se hunde cada año unos centímetros, hay ayudas para unos vecinos y para otros no. Una semana antes, un periodista ucraniano, de origen ruso, que trabaja en un canal de televisión, arrojó su bota contra un sociólogo que daba una conferencia a favor de la integración en la OTAN. Ya ven, una moda en toda regla.

La protesta con zapato más famosa de la historia la protagonizó el secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, Nikita Kruschev, en la asamblea general de Naciones Unidas, en octubre de 1960. El delegado de Filipinas intervino para pedir la libertad para los países de Europa del Este que estaban bajo el yugo soviético. Era su respuesta a una propuesta sobre descolonización del líder de la URSS. Kruschev, indignado, empezó a golpear el pupitre con su zapato y a llamar a gritos “tonto” y “lacayo del imperialismo norteamericano” a Lorenzo Sumulong. Era la época de la guerra fría, la coexistencia pacífica obligada por la cantidad de armas de destrucción masiva de las que disponían Estados Unidos y la Unión Soviética. Años duros. Bajo el gobierno de Kruschev, en los años siguientes se construyó el Muro de Berlín y se produjo el incidente de los misiles de Cuba.

En estos tiempos modernos ha habido guerras calientes en Europa, África, Oriente Medio. La última de Iraq se hizo con el pretexto de que había armas de destrucción masiva en el país gobernado por Sadam Hussein. O, mejor dicho, se pudo hacer porque se sabía que no las había y el agredido no podía utilizarlas contra el agresor. Así se inició en marzo de 2003 una guerra que en casi seis años ha causado más de 700.000 muertos iraquíes y más de dos millones de refugiados. Cuando el periodista iraquí Al Zaidi lanzó sus zapatos a Bush estaba incumpliendo con su deber profesional y al mismo tiempo estaba haciendo un buen negocio personal. Negocio extensible al fabricante de zapatos, un turco que ya ha recibido pedidos de 300.000 pares. El modelo se llamaba código 271. No era el Colt 45 de los viejos pistoleros del Oeste, sino un vulgar código 271, lo más parecido a un arma de destrucción masiva encontrado por el presidente Bush en Iraq. Un arma moderna para la protesta masiva.

El mundo visto por los ojos de Krugman

Ignacio Martínez | 27 de diciembre de 2008 a las 17:03

 

No se pierdan la entrevista que Àngels Barceló le ha hecho en Hora 25 al premio Nobel de Economía Paul Krugman. El hombre se apiada de nosotros y dice que quizá habrá mejoría para finales de 2009 y más mejora en 2010. Y cuenta muchas más cosas: que habrá nuevas sorpresas como el escándalo de Madoff y Estados Unidos tendrá que nacionalizar más bancos; que el sector del automóvil está mal, pero no tanto como los bancos; que la solución a la crisis en un primer momento debe ser agresiva y la inversión pública masiva es una solución clásica imprescindible, pero tardará al menos un año en coger ritmo; que estamos ante el período de destrucción de empleo peor en 60 años; que Bush no ha sido un buen presidente en materia económica, ni en ninguna otra disciplina… Y que la situación es tan mala como parece; peor de lo que él había pensado en principio, y la más mala desde el crack del 29.

Y que todo esto lo dice en su último libro, El retorno de la economía de la depresión. Que sale por 19,50 euros, aunque esto lo añado yo de mi cosecha.

Juntos podemos

Ignacio Martínez | 25 de diciembre de 2008 a las 14:40

 

El discurso de Navidad del Rey podría resumirse en una frase del estilo del ‘Yes, we can’ del presidente Obama. Juntos podemos. Dijo en realidad “juntos podremos”, cuando hablaba de la crisis económica y financiera y ofrecía una receta que suena al “sangre, sudor y lágrimas” de Churchill. Don Juan Carlos sostiene que hace falta realismo, rigor, ética y mucho esfuerzo. Habría que añadir que las fuerzas políticas deben olvidarse de su deporte favorito: el sectarismo partidista. El Rey también lo subraya cuando pide consenso y coordinación en la acción exterior, para abrir mercados a nuestros productos. Y no olvida parte alguna del mundo: Europa, Estados Unidos, Iberoamérica, el Meditarráneo, África, Asia.

Se puede, tirando del carro en la misma dirección. Habla el Rey de una España moderna, unida, solidaria y diversa. Lo único cierto es lo último; porque no creo que este país sea todavía moderno y desde luego el juego cada vez más fuerte de las autonomías está hipotecando la unidad y solidaridad interior. Su pasaje sobre ETA es impecable: “Nuestros derechos y libertades no pueden ser violados o amenazados por los profesionales del terror”.

A los nacionalistas vascos y catalanes no les ha gustado el discurso. Tampoco al nuevo jefe de Izquierda Unida. A mi, sí.

Zapatazo a Bush

Ignacio Martínez | 16 de diciembre de 2008 a las 11:48

 

Daba penita ver al pobre de Bush, en su despedida de Bagdad, arrugado para evitar que le alcance un zapato, lanzado por un indignado periodista iraquí. Un gesto que invita a dos reflexiones. En primer lugar, si ya han cesado fulminantemente al jefe de los escoltas del presidente americano: El tipo tuvo tiempo de tirarle no uno, ¡sino los dos zapatos!. Y en segundo lugar, personalmente pongo en duda lo de indignado y lo de periodista. Muntazer al Zaidi, más que indignado, en este momento debe estar frotándose las manos del dinero que él también le va a sacar a la ocupación americana de Iraq. En cuanto salga le lloverán las ofertas para hacer una gira global por esas televisiones que hay en este mundo nuestro, su autobiografía, una película… Por no hablar de las ofertas de trabajo de postín que también le frecuentarán del mundo fundamentalista chiita. No digo que lo haya hecho por eso, ni que Bush no se mereciera un escarmiento, aunque considero éste muy venial. Lo que estoy diciendo es que este no es, de ningún modo el papel de un periodista.

Decía Kapuscinski, en la mejor definición del oficio de periodista que conozco, que nuestra tarea no debe ser nunca tendenciosa, ni nunca indiferente. Al Zaidi fue a decirle a Bush que es una “especie de perro”. Algo tendencioso encuentro yo esto. Hay quien dice que es lo peor que puede decir un musulmán. Tampoco es para tanto. En Francia dirían “especie de cerdo”, como insulto similar. En España el equivalente podría ser “pedazo de cabrón”, con perdón. Por eso y por tirar dos zapatos, no le van a caer a Al Zaidi ni quince ni dos años de cárcel. Saldrá héroe y rico. Ya le están esperando para ayudarle desinteresadamente unos 200 abogados. Ha hecho un gran negocio. Aquí lo tienen: un simple gesto y se le arregla a uno la vida. Lo que inventa la gente.

 

Europa mira a África

Ignacio Martínez | 9 de diciembre de 2008 a las 22:21

 

La Unión Europea (UE) lanzó ayer oficialmente la primera operación naval de su historia, enviando seis barcos de guerra y tres aviones de patrullaje para hacer frente a los ataques de los piratas somalíes en la zona del Cuerno de África. Esta operación, está comandada por un británico, el vicealmirante Philip Jones, y participan en ella ocho países, entre ellos Alemania, Francia, el Reino Unido y España. Actuando bajo mandato de la ONU, la flotilla de la UE tiene una triple misión: escoltar barcos de la marina mercante y navíos del Programa Mundial de Alimentos (PMA) que entregan ayuda humanitaria en Somalia, y efectuar ‘controles de zona’ con apoyo de aviones de patrulla marítima. Su primer desafío será garantizar el orden en una superficie de un millón de kilómetros cuadrados en el Océano Índico y en el golfo de Adén por la cual transita el 30% del petróleo mundial.

Del lado de España, participan una fragata y un buque de apoyo logístico, además del avión de patrulla que ya integra una ‘célula de coordinación’ creada por la UE en septiembre frente a la multiplicación de ataques de piratas en la región del Cuerno de África. Unos treinta cargueros han sido secuestrados en lo que va de 2008, el doble que el año anterior, por piratas que utilizan lanchas rápidas y cuentan con importante armamento. Pero la situación no sólo ha movilizado a los europeos. India, Rusia y la OTAN también han enviado barcos a la zona.

África es el punto a atención del mundo en estos días. Los países europeos y Estados Unidos están exigiendo al dictador de Zimbabue, Robert Mugabe. Hasta George Bush se ha apuntado en la lista de reclamantes. Ahora sólo falta, para completar las buenas intenciones que se monte una operación internacional de ayuda al Congo, que pare la violencia étnica y atienda a los cientos de miles de desplazados.

La terapia del doctor Griñán

Ignacio Martínez | 4 de diciembre de 2008 a las 13:53

El vicepresidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, estuvo ayer en el Foro Joly. Este ex ministro de Felipe González, de Trabajo y Sanidad, y ex consejero de Salud de la Junta tiene experiencia y categoría para ser un buen presidente del Gobierno regional. Hay quien piensa que con 10 años menos sería el indiscutible sustituto de Chaves como candidato socialista en 2012. Yo creo que aun con la edad que tiene es el más capacitado. Ayer Griñán hizo de doctor de la economía regional. En su diagnóstico habló de ambulancias, crecimiento, músculo, oxígeno, colesterol y tamaño. El doctor Griñán subrayó sus principios: cree en el modelo europeo y piensa que la receta para salir de la crisis no es el desarme social o fiscal, ni el despido libre o la defensa de los intereses particulares.

Lo peor que le puede pasar a la economía española es la deflación, la caída generalizada de los precios de bienes y servicios. En Japón llevan 20 años con esta enfermedad. Su contraria, la inflación, es grave, pero se cura mucho antes. Quizá por eso, la última medida adoptada ya en Estados Unidos, y puede que pronto en Europa, es la flexibilización cuantitativa, que significa que le están dando a la máquina de hacer billetes. Es inflacionista, pero un mal menor.

Explicó que tanto España como Andalucía tienen margen para endeudarse: la deuda española es del 36% del PIB y la alemana del 60. Pero las ambulancias que van a salvar la salud de la economía no pueden tapar el camino; las iniciativas públicas no pueden quedarse con toda la liquidez del sistema. Las empresas necesitan créditos. Comparó la productividad con el colesterol; la hay buena y mala. También por eso cree mejor tener el excedente de tesorería en bancos y cajas que en el Banco de España. Al final del acto, el comentario de empresarios y presidentes de cajas presentes estaba de acuerdo con esta idea. En el plano internacional está en contra del nacionalismo económico, y en el regional contra los localismos.

Quiere una fusión de cajas andaluzas porque el músculo y el tamaño importan en esta situación de crisis económica y financiera, con márgenes cada vez más estrechos. Y pretende que los ciudadanos pierdan el miedo al miedo y consuman. Sostiene que tenemos un problema psicológico y hace falta confianza. En este aspecto cree que se equivoca el doctor Solbes, su colega del Gobierno de la nación, que ha dicho que 2009 será peor que 2008. Griñán piensa que 2009 será mejor en términos relativos: este año hemos empezado creciendo un 3 y vamos a acabar en 0, y el año que viene empezaremos en cero y subiremos a uno. En todo caso, él predica con el ejemplo; en enero va a empezar obras en su casa.

Los zapatos de Bombay

Ignacio Martínez | 29 de noviembre de 2008 a las 11:11

 

 A su vuelta nos contó que perdió las alpargatas, salió descalza y pisó sangre. Dramatismo. Estaba en unos de los hoteles atacados por los terroristas el miércoles en Bombay. Unos atentados que han causado más de 160 muertos. Realmente grave esta primera masacre masiva producida por el fundamentalismo islámico en la era Obama. Esperanza Aguirre quiso darle más énfasis a sus pies: llegó a la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid con unos calcetines de avión y unos zapatos que se ha filtrado que eran prestados. Teatral. ¿Nadie pudo llevarle unos zapatos de casa? ¿No le dio tiempo a cambiarse en el coche desde el aeropuerto hasta la Puerta del Sol? Porque, no sé si se habrán fijado en el detalle, pero no habló para la prensa nada más bajar del avión. No. Es evidente que quería dirigir las miradas a sus pies, que descalzos habían pisado tanta sangre, que necesitaban unos calcetines y unos zapatos blancos prestados, para un acto pretendidamente improvisado.

Todo iba bien, hasta que el eurodiputado de CiU Ignasi Guardans (CiU), director de una delegación del Parlamento Europeo que se vio atrapada en Bombay por la oleada de ataques terroristas del miércoles, criticó a Aguirre por salir corriendo “ella sola” sin asegurarse previamente que todos los miembros de su delegación estaban a salvo. Guardans pudo salir de India mucho antes que su delegación y no lo hizo hasta que pudo meterse en un avión con todos los diputados y funcionarios del PE que le acompañaban. Como un capitán de barco, hasta que no tuvo claro que todo el mundo había podido salir, no salió del país. La interesada se ha limitado a responder que no comparte esta opinión, pero alguno de sus amigos políticos ha sido más explícito y ha calificado a Guardans de “mezquino”.

Si esto fuese Estados Unidos, en donde siempre se está examinando a los candidatos a presidente por su capacidad para ser comandante en jefe, la actuación de Aguirre la habría puesto en entredicho. Más allá de las bromitas sobre su buena o mala suerte en los meses de noviembre, y de la actuación teatral de los calcetines y los zapatos blancos de tacón, la aspirante a candidata para la Presidencia del Gobierno por el Partido Popular ha tenido una reacción ante el pánico bastante menos lucida que la del eurodiputado de CiU.

 

El mundo se arruga

Ignacio Martínez | 28 de noviembre de 2008 a las 11:42

El mundo se asusta y se encoge. Se arruga, como consecuencia de la crisis financiera y del paro espantoso que viene en camino, que puede llegar en 2009 en Andalucía al millón de personas, una cuarta parte de la población activa. Se asusta por acciones terroristas osadas como la que ha causado en Bombay unos 130 muertos y más de trescientos heridos. O como la actuación incontrolada de piratas en el Mar de Adén, en Somalia, la última el secuestro de unos periodistas, entre los que hay un fotógrafo español. Y se encoge, porque se hace más pequeño, como la lana lavada con agua caliente.

Tan pequeño se hace este nuevo mundo, que el ataque terrorista de Bombay nos roza. Mientras se producía el múltiple atentado a los hoteles de la zona financiera de la ciudad india, una misión comercial de la Cámara de Comercio de Málaga y el Parque Tecnológico de Andalucía estaba en Pune, a unos 130 kilómetros, y hoy debía desplazarse a Bombay. De hecho, el miércoles por la mañana coincidieron en Bangalore esta delegación malagueña de 24 personas con la madrileña encabezada por la presidenta de la Comunidad de Madrid. Y Esperanza Aguirre estuvo por la tarde en el ojo del huracán.

Ya nada ocurre lo bastante lejos, ni puede pensarse frívolamente que no nos afecta. Una compañía petrolera rusa, perfecta muestra de la economía de su país, controlada por una alianza de nuevos ricos, padrinos, antiguos espías y el aparato del Estado, pretende comprar casi el 30% de Repsol sin lanzar una OPA. El Gobierno español ahuyentó la entrada de la alemana E.ON en Endesa, pero no le hace ascos a que entre esta rusa en un sector estratégico.

Por encima de estos acontecimientos, los dirigentes políticos mundiales no paran de improvisar medidas para taponar la hemorragia de sus economías. Estados Unidos acumula un déficit de un millón de millones de dólares. Los europeos no se quedan a la zaga. Zapatero ha sacado de su chistera ayer en el Congreso un nuevo plan contra la crisis, de 11.000 millones de euros para obra pública, sobre todo municipal, que crearía unos 300.000 empleos. No está mal: este país rebasará pronto los tres millones de parados.

Sobre el montante total de las medidas españolas, confieso que me he perdido: me salen 320.000 millones de euros. Los demás, tampoco se quedan quietos. Gordon Brown ha planteado una espectacular rebaja del IVA, del 2,5%, Sarkozy ultima un plan de ayuda a la construcción y la automoción, Berlusconi ha lanzado una tarjeta social para familias y pensionistas sin recursos… Merkel, más prudente, alerta contra esta carrera de miles de millones. Me pregunto quién pagará la inmensa deuda pública que todo esto va a generar y, sobre todo, cuándo se terminará de pagar la factura. Y mientras los déficits públicos y el terrorismo se estiran, el mundo se arruga.

“El nuevo orden mundial será tan injusto como el anterior”

Ignacio Martínez | 23 de noviembre de 2008 a las 12:26

 

La frase del titular no es mía. Sino de este señor que tienen en la imagen, el eminente catedrático de Derecho Internacional Público de la Facultad de Derecho de Málaga, Alejandro Rodríguez Carrión, dilecto discípulo del prestigioso profesor Carrillo Salcedo, con quien trabajó en las universidades de Granada, Autónoma de Madrid y Sevilla. “El nuevo orden mundial será tan injusto, al menos, como el anterior”, sostiene Rodríguez Carrión en una entrevista publicada el sábado en la edición de papel del Grupo Joly, pero no en la edición digital. Su explicación es que llevamos décadas de crisis de valores, normas o comportamientos, con más de un tercio de la humanidad viviendo por debajo del umbral de la pobreza y es un poco cínico hablar de crisis profunda cuando algo no va bien para el tercio rico.

El profesor afirma que es difícil encontrar en los últimos dos siglos un comportamiento tan arrogante por parte de una gran potencia como el del Gobierno del presidente Bush en Guantánamo. Hasta ahora, como en las dictaduras militares del Cono Sur o en la Puerta del Sol de antaño, las violaciones de los derechos humanos eran cosa de dirigentes con escaso compromiso con la civilización. Nunca se podía esperar de una potencia que pretende ser líder del mundo democrático civilizado. Y recuerda que el Comité Internacional de la Cruz Roja ha denunciado la violación de la Convención de Ginebra por parte de Estados Unidos en su base militar en Cuba.

El proceso iniciado en Washington la semana pasada se parece muy poco, en opinión de R. Carrión, al ultimado en Bretton Woods en los años 40. Entonces estaba en macha la Segunda Guerra Mundial y se convocó a todos los países del mundo excepto a los del Eje enemigo y ahora hay una guerra de finanzas y se reúne a un “grupito nada democrático”. Habría sido mejor una conferencia abierta con la participación de todos los estados interesados.

Cree que la política exterior de Obama será distinta de la anterior en una cosa: quiere renunciar al ciego unilateralismo de Bush y cerrará Guantánamo. Pero habrá pocos cambios en ayuda a los países subdesarrollados; no se limitará la capacidad contaminante de Estados Unidos, que supone la cuarta parte de las emisiones mundiales de CO2; no será parte de la Corte Penal Internacional; es dudoso su avance en derechos humanos, porque sigue siendo partidario de la pena de muerte y no parece dispuesto a forzar a la parte más intransigente en Oriente Medio a un compromiso de paz duradera. R. Carrión tiene la impresión de que África también es prescindible para Obama. “¿Qué le está importando, de verdad, a nuestro mundo la carnicería del Congo?”, se pregunta.

Sobre los paraísos fiscales, está convencido de que no interesa eliminarlos a quien sitúa allí la sede de sus empresas para evitar la imposición fiscal, ni a los que buscan opacidad en sus movimientos de capital. Y a la pregunta de si no estará en esos paraísos buena parte del dinero que se ha ‘perdido’ en esta crisis, responde: “El dinero, salvo para la gente modesta, no existe. Lo que existe, a esa escala, son movimientos contables”.

Washington, ciudad del paraíso

Ignacio Martínez | 17 de noviembre de 2008 a las 10:04

Ciudad del paraíso, Washington. Aleixandre se lo atribuyó a Málaga. Aquí es la misma la idea, con otra intención. En realidad, el paraíso es donde se han sentido algunos participantes en la cumbre mundial. Tocando el cielo con la punta de los dedos, los españoles, holandeses o checos, con silla y sin bandera. Meritorios. Encantados. Este G-23 me recuerda a la convocatoria que hizo Mitterrand a 33 jefes de Estado o de Gobierno en julio de 1989, para celebrar el bicentenario de la Revolución francesa. Aprovechó la oportunidad para reunir al mismo tiempo en París la cumbre de un G-7, en el que todavía no había entrado Rusia. El presidente de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov, mandó una carta muy cortés.

Los siete grandes le tenían respeto al instaurador de la perestroika y la glasnot, pero no fue hasta 1991 en Londres cuando le invitaron, por primera y última vez, a su reunión anual; en los meses siguientes vinieron el golpe de Estado y la disolución de la URSS. Por cierto que reforma y transparencia, las divisas de Gorbachov, han sido dos de las palabras más pronunciadas por los líderes mundiales en la capital norteamericana. El privilegio de ser invitado a formar parte del G-8 de manera oficial le correspondió a Yeltsin, en nombre de Rusia. Fue en 1992, en Múnich, a propuesta del presidente Bush padre.

El club ha crecido de manera exponencial. Además de Estados Unidos, en la cita de Washington han estado Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido; y los trece que completaban el G-20, Argentina, Australia, Brasil, China, India, Indonesia, México, Rusia, Arabia Saudí, Suráfrica, Corea del Sur, Turquía y la Comisión Europea. Más los tres europeos de estreno. A la fiesta del Bicentenario de la Revolución de 1989 acudieron invitados por Mittertand 14 países de África, 5 de Asia, 8 de Europa y 6 de América, además del secretario general de la ONU, Pérez de Cuéllar y el de la Comisión, Jacques Delors. Era otro mundo, desde luego mucho más opulento: el desfile por los Campos Elíseos el 14 de julio, con la soprano Jessy Norman con un vestido azul, blanco y rojo, cantando La Masellesa, fue espectacular.

El comunicado final de la cumbre tiene prosa de buena voluntad. Reactivación económica, reglas, reforma de Fondo Monetario y Banco Mundial, acuerdo en la Ronda de Doha. En la explicación, el presidente español ha rozado la poesía: hay que poner límites a la actuación de los paraísos fiscales, que en su opinión deberían desaparecer. Son unos 65 lugares en los que la criminalidad financiera, el narcotráfico y el blanqueo de capitales tienen sus modernas islas del tesoro. Los nuevos piratas mueven su dinero con comodidad. Bush prometió acabar con ellos tras el ataque a las torres gemelas. Se olvidó. Zapatero ha recordado en Washignton a tan singulares paraísos.

http://es.youtube.com/watch?v=1QQ2k3UpHwQ