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La tumbona de Rajoy

Ignacio Martínez | 8 de enero de 2011 a las 19:52

El dibujante Peridis tiene en su haber creaciones antológicas. Por ejemplo, cuando empezó a disfrazar de magos a los ministros de Economía y Hacienda. También sentó cátedra cuando pintó con casco o armadura completa a los ministros del Interior. Pero quizá ninguna de sus criaturas ha alcanzado el refinamiento de Rajoy fumando un puro tumbado sobre Aznar, sobre una tumbona, sobre una hamaca, sobre un cómodo sofá, o sobre lo que imaginarse pueda. Tanto éxito ha tenido el sosias, que ya se le confunde con el original. Es un referente.

La última alusión la hizo ayer en Málaga Felipe González. Dijo que no le quita el sueño que gane la derecha, pero sí que lo haga sin decir nada, sin proponer nada y sin saber qué hacer con este país. En Málaga también ofició la plana mayor de los populares. Y no se quedó muda. González Pons dijo que España se está viniendo abajo, y contestó la frase del ex presidente, eludiendo hábilmente el fondo de la cuestión. El problema -dijo- no es qué hacer con España, sino qué hace este país con los malos políticos. Y eso se arregla con elecciones, que Arenas da por ganadas y proclama que traerán una forma distinta de hacer política.

Un malo de película, Álvarez-Cascos, no faltó en el escenario malagueño. Le preguntaron a Felipe si la defección del ex vicepresidente y ex secretario general del PP podría socavar el liderazgo de Rajoy e ironizó: “Eso, no”. Pero ya en serio, consideró irrelevante el daño que pueda hacerle Cascos a su antiguo partido. Aunque eso no quiere decir que el interesado no lo procure. Porque Cascos se ha abonado también a la teoría de la tumbona, en sus diatribas contra el presidente nacional de los populares. “Las victorias no se resuelven sentado en un sillón, esperando que el tsunami de votos le lleve al éxito”. Ha habido más. Gabriel Díaz Berbel, ex alcalde de Granada y ex senador, uno de los pocos dirigentes andaluces del PP que ha acompañado a Cascos en su éxodo, ha ido más lejos: “Están como buitres esperando que caiga la presa porque hay que poner el país tan mal, tan mal. No hay que colaborar en nada, en nada, para ver si de una vez la tarta la reparto yo”.

La teoría de la tumbona cala en el inconsciente colectivo. Hay tradición, aunque no le toque de cerca a Rajoy, que es madridista y por tanto no debe figurar en la cofradía de admiradores de Helenio Herrera. A este entrenador de fútbol argentino, de padres malagueños de Estepona y Gaucín, le llamaban El mago, como Peridis a sus ministros de Hacienda. Don Helenio entrenó a muchos equipos en la España de finales de los 40 y todos los 50, entre ellos el Málaga, el Sevilla y el Barcelona. Era un hombre de ocurrencias y sostenía que podía ganarse un partido sin bajarse del autobús. Aquí es donde Rajoy encuentra su base filosófica de probado éxito y no en el marido de Celia Villalobos.

Griñán: “Estoy convencido de que vamos a ganar las elecciones autonómicas y generales de 2012″

Ignacio Martínez | 14 de noviembre de 2010 a las 11:59

Esta es la primera de las cuatro partes del texto íntegro de la entrevista que el jueves le hice al presidente de la Junta, José Antonio Griñán, cuyo resumen se publica hoy en los nueve diarios del Grupo Joly.

 

 

PSOE DE ANDALUCÍA       VELASCO

ZAPATERO                              PARTIDO POPULAR

FELIPE GONZÁLEZ             ETA / GAL

FUNCIONARIOS                   DIPUTACIONES

COPAGO SANITARIO          CANAL SUR

CAJAS DE AHORRO

 

 

 

 

-¿Está su partido en Andalucía en un estado de depresión?

-En el pleno del jueves se daría cuenta de que no, en absoluto. Todo lo contrario, estamos en un plan activo, muy muy activo.

 

-En la presentación del libro sobre Zoido en Sevilla esta semana había muchísima gente. Y comentarios de “cambio de régimen”. Más que por el mucho público, por un tipo de gente que antes iba a medrar a los actos del PSOE, y aparecieron por allí.

-Hay gente que medra siempre. Lo que pasa es que yo tengo memoria histórica, sé lo que es vender la piel del oso antes de cazarlo y luego tener que salir una noche de elecciones diciendo que había pucherazo porque habían perdido las elecciones, y fue el señor Arenas el que lo hizo.

 

-¿Velasco ha significado un fracaso personal suyo?

-Velasco tenía todas las garantías del mundo cuando asumió la vicesecretaría general. Era secretario de organización del PSOE y por lo tanto estaba probado. El problema de Velasco no ha sido que lo haya hecho mal como vicesecretario, sino una cuestión personal. Ha decidido por razones personales dejar todas sus responsabilidades públicas. Pero eso nada tiene que ver ni con la acción política que lleva años desarrollando, ni con su capacidad.

 

-¿Por qué no han usado casos similares durante el Gobierno del PP?

- Por una razón, Velasco dimite por una cuestión personal. Alude a su mujer, a su embarazo, a la situación que está viviendo su familia, y yo en eso no entro porque yo no tengo la capacidad para convencer a alguien de que haga lo contrario. Pero todos tenemos familia y todos en la familia tienen profesiones. Y alguna de las profesiones se pueden relacionar con la administración. Lo único que pido es que se cumpla la legalidad; si se cumple no es reprochable nunca, en ningún caso. Esta semana el portavoz socialista en este tema, ha hablado del hermano del secretario general y senador del PP en La Rioja, que ha recibido más de un millón de euros en los últimos dos o tres años en ayudas. Y ha dicho claramente que no es reprochable si es legal. Si me pongo a hacer el relato de todo lo que le ocurra al PP, estaría tanto como diciendo que Velasco es culpable, y no lo es. No ha hecho nada ilegal.

 

-Da la impresión de que no era necesario tener un vicesecretario general si se amortiza el puesto.

-Bueno, he hecho que muchas de las funciones que llevaba el vicesecretario general las puedan llevar ahora otras áreas. He cubierto la secretaría política institucional, he incorporado a la permanente del grupo a Antonio Ávila con funciones importantes, he dado funciones también a la Presidencia que no tenía antes. Por lo tanto, he reforzado áreas que asumen prácticamente lo que posee una vicesecretaría general.

 

-Hay quién piensa maliciosamente que no ha cubierto el puesto de vicesecretario general, porque se guarda ese cartucho para después de las municipales.

-No se me ha ocurrido. Y de lo que pueda pensar la gente yo no soy responsable.

 

-¿Es verdad que en la reunión de los barones con Zapatero se le pidió que atrasara la reforma de las pensiones?
-Yo estuve allí y no oí nada de eso. El presidente nos transmitió el martes a los miembros del Consejo Territorial del PSOE su intención de abordar la reforma de las pensiones desde el mayor de los consensos, en el seno del Pacto de Toledo. Nos informó de que primero oiría al Congreso y luego dialogaría con los sindicatos.

-¿Cree que Zapatero se presentará en 2012?
-Es una pregunta insistente, pero yo insisto en recordar que Zapatero ha ganado dos elecciones generales frente a Rajoy, que ha perdido dos veces. Por tanto, sería lógico que volviera a concurrir a las generales.

-¿Habrá ticket Zapatero/Griñán porque coincidan las elecciones?
-Las elecciones se harán en Andalucía cuando toca en Andalucía, en marzo de 2012.

-Como se vive en el Consejo Territorial del PSOE, el fuerte rechazo que Zapatero tiene según todas las encuestas.

-No se vive.

 

-¿Ni se habla?

-No se habla entre otras razones porque hay una cohesión interna en el partido socialista muy fuerte, incluso más fuerte que los peores momentos de Felipe González. Ahora mismo no hay problemas. Se pidió en un momento concreto que se actuara y se ha actuado, ha habido un cambio de Gobierno, un nuevo vicesecretario general, se ha tomado impulso y creo que ahora mismo la situación política está mejorando, de tal manera que estoy completamente convencido, no de que se iniciará la remontada, sino que se van a ganar las elecciones en el 2012, seguro. Las autonómicas y las Generales.

 

-¿Estamos ante el mejor Zapatero en el peor momento?

- Estamos ante Zapatero en el peor momento económico en la historia de España más reciente.

 

-¿Pero estamos ante el mejor Zapatero? Es decir, el presidente ha torpeado en el inicio de la crisis evidentemente…

-En esta crisis todo el mundo ha torpeado.

 

-Pero unos más que otros.

-No, no, no. Todo el mundo ha torpeado en esta crisis. Yo le pongo encima de la mesa declaraciones de instituciones internacionales y de líderes políticos y nos sorprenderíamos de torpezas. Mire, agosto de 2008: “Lo peor de la crisis ya ha pasado”, Fondo Monetario Internacional. “Quién primero va a salir de la crisis es España”, Fondo Monetario Internacional. “Hay que refundar el capitalismo”, Sarkozy. Y podría poner muchas más.

 

-Lo primero es un diagnóstico equivocado, lo de Sarkozy es un brindis al sol.

-¿Y qué es lo que ha hecho Zapatero?

 

-En vísperas de la crisis puso un cheque bebé para todos los públicos, que era poco progresista…

- El cheque bebé para todos los públicos lo tienen todos los países europeos.

 

-Pero es poco progresista.

-Bueno no lo sé, porque es una ayuda que también incentiva la natalidad, yo eso no lo veo poco progresista.

 

-La devolución de 400 euros para todos los públicos, cuando quizá debió devolver justamente a los que ni siquiera tenían dinero para contribuir…

-Pero también subió el tope.

 

-El Plan E para obras no programadas.

-El Plan E era imprescindible en esos momentos. Jamás hemos pasado de tanto a tan poco en tan poco tiempo. El desplome de la economía que se ha producido en todo el mundo, no digo ya Islandia o Irlanda, digo todos los países, no se había producido jamás. Y en España lo más afectado fue el sector de la construcción. El 75% de los empleos que se han destruido en España en estos últimos años han sido en la construcción o relacionados con la construcción. Es que era un desplome tal que había que aguantar.

 

-Como medida anticíclica es poco discutible.

-No, no, no. Vamos a ver, es que en ese momento esa política era casi social. Yo le diré que soy keynesiano de oferta más que de demanda. Yo creo que la política keynesiana que hay que hacer ahora mismo es la de oferta. Hay que invertir en educación, en conocimiento, en I+D+i, en nuevas tecnologías, invertir en infraestructuras, pero todo como política de oferta para renovar el modo productivo. Aquello no. El Plan E fue una política de demanda.

 

-Zapatero primero arrasó primero los restos del ‘felipismo’ y después se ha vuelto atrás.

-Pues mire, el señor Zapatero ha tenido cino vicepresidentes, el más joven es Rubalcaba. Teresa Fernández de la Vega, Pedro Solbes, Manolo Chaves, y Elena Salgado. ¿Hay alguno que no sea de Felipe?

 

-El zapaterismo ha tenido un punto radical, del que ahora se ha apeado…

-Eso no es verdad. Y Rubalcaba es el más joven de sus cinco vicepresidentes.

 

-¿Sería Rubalcaba un buen candidato en las generales?
-Lo que esta claro es que es un buen vicepresidente. Al PP le pone muy nervioso.

 

-¿Con su llegada a la vicepresidencia hay una rectificación?

-¿Es que eran malos Pedro Solbes y Teresa Fernández de la Vega? Eran dos vicepresidentes magníficos.

 

-¿No es verdad de que el zapaterismo acuñó el término de que Felipe era de derechas?

-A mí eso no me lo han dicho nunca. Y si me lo dicen, me habría ofendido. A mí, si me sitúan España, estos o cualquier otro, en el noveno puesto del Informe de Desarrollo Humano de la ONU, como hizo Felipe González, que me hablen de derecha o izquierda luego. Nunca España estuvo en esa posición salvo con el Gobierno de González. Y ahora que me vengan con que era de derechas o de izquierdas. ¡Vamos!

 

-¿Qué pensado cuando ha leído el otro día en El País a Felipe González hablando de ETA?

-Pues no le di la importancia que parece que se le dio luego a esas palabras. Porque él lo que dijo es que había una relación muy mala con Francia, en el año 85 u 86, y ante la posibilidad de hacer una acción contundente, él se negó. Es lo que dijo.

 

-Sin embargo ha servido para montar un escándalo mediático y vincularle con el GAL.

-Para tapar los errores de Rajoy hablando de Cameron, ¿no?

 

-¿Usted cree?

-¡Vamos! El PP desde el cambio de Gobierno y la llegada del vicepresidente Rubalcaba, se ha despendolado, y lo he visto en la cámara esta semana exactamente igual, que no dejan hablar. Está como nervioso.

 

-A lo mejor están eufóricos.

-No, están nerviosos. Cuando no dejan hablar al que tiene que hablar… Mire usted, si están en posición de no dejar hablar al que está interviniendo, que es el presidente de la Junta de Andalucía, qué harán en el Gobierno. No van a ganar, porque de verdad, lo de esta semana en el pleno es inexplicable. El que aspira a ser presidente de la Junta, interpelando desde su escaño. Eso no se ha visto.

 

-¿Tiene el PSOE andaluz bajo su mando más problemas o conflictos que el de la época de Chaves?

-El PSOE andaluz no tiene problemas. Los que hemos tenido los hemos resuelto; es verdad que es un partido vivo y a veces podemos tener conflictos. A mí el conflicto que me preocupa, es el que distrae al partido en luchas estériles. Nuestra preocupación tienen que ser los ciudadanos. Si el partido se distrae en otras cosas, se equivoca.

 

-¿Hay una vieja guardia molesta?

-Yo soy vieja guardia.

 

-Pues hay una parte de la vieja guardia que no está contenta.

-En el comité de campaña hemos metido lo que usted llamaría vieja guardia. Están ahí casi todos, en el comité de campaña. Y la vieja guardia que estaba aquí y ahora no está, está en Madrid. Zarrías es secretario de política institucional. Y Mar Moreno se vino aquí conmigo, que era la secretaria de política institucional.

 

-¿El hecho de cambiar su Gobierno al cabo de un año fue la asunción del fracaso?

-Yo solamente he cambiado el Gobierno una vez, después de un congreso.

 

-Pero el Griñán I, ¿no fue un fracaso?

-No, fue un Gobierno que había heredado y cambié muy poquito. Yo tuve que hacer de forma inmediata un Gobierno y utilicé fundamentalmente el gobierno anterior. Y luego ya, después del congreso, hice otro gobierno, y ya no lo he cambiado.

 

-Hablando de desaciertos, ¿que el secretario general de Administración Pública haya sido cesado, certifica el fracaso de la reestructuración del sector público?

-Creo claramente que en el decreto ley hay una reestructuración del sector público que había que hacer. Y sobre eso se están diciendo mentiras. Tengo aquí un panfleto en contra el decreto que dice: “Mayor coste para el ciudadano, al funcionar como una empresa privada intentarán obtener el mayor beneficio posible. Se acaban las oposiciones, esta administración ya no es imparcial. La calidad de los servicios públicos se va a minar…” Todo esto es mentira. Nosotros hemos convocado a la mesa general de la función pública, y la mayoría de la mesa adoptó un acuerdo con la consejera de Hacienda.

 

-¿La mayoría? Entre los funcionarios es mayoritario el CSIF.

-UGT y CCOO son mayoría en la mesa general. El decreto afecta a todos. ¿O es que el decreto ley afecta sólo a los funcionarios? Afecta sobre todo a las empresas públicas, donde hay menos funcionarios. Al funcionario no se le va a mover su condición. Y nadie se va a hacer funcionario si no gana unas oposiciones. ¿De qué estamos hablando?

 

-Si José Ortiz es el chivo expiatorio, ¿por qué no esperar a resolver el conflicto para cesarlo?

-A mí la consejera me ha propuesto la sustitución y es algo que tiene que preguntar a la consejera, ahí no entro. Es letrado de la Junta y la consejera va a asignarle otras funciones.

 

-Al final, cada vez que se toca el estatus de un colectivo hay una gran resistencia. ¿No somos muy conservadores?

-No, hombre no. Yo soy funcionario, por una oposición bastante fuerte, de 400 temas. Vamos, que sé lo que es ser funcionario, que no hablo como si no lo fuera. Pero los funcionarios también tenemos unos beneficios de estabilidad en el empleo, de carrera profesional… Y los funcionarios han sido solidarios en la reducción de sueldo que se les ha practicado este año.

 

-¿Sobran funcionarios?

-En absoluto. En absoluto. En absoluto sobran funcionarios.

 

-¿Ni siquiera los de las diputaciones?

-Me refiero a lo que tengo yo a mi cargo, y las diputaciones no están a mi cargo.

 

-Pero como presidente de Andalucía…

-No conozco profundamente el personal funcionario de esa administración. Pero las diputaciones no tienen déficit. No sé si sobran o no. Cada diputación tendrá sus propios problemas y sus propias plantillas. No lo sé.

 

-No es algo ajeno a la Junta; el primer Estatuto decía que las diputaciones serían la administración periférica del Gobierno regional. Nunca se hizo y ha sido abolido en el actual. La Junta creó su propia administración periférica y las diputaciones no han parado de crecer: las ocho andaluzas cuestan más de 2.000 millones de euros al año.

-Las diputaciones en cualquier territorio tienen unas funciones que cumplir de apoyo los ayuntamientos pequeños, importantísima.

 

-¿No podría cumplirlas la Junta, por simplificar?

-Pero si estamos en la descentralización local, si centralizamos es peor…

 

-¿Es partidario del copago en Sanidad o de alguna otra fórmula?

-Mientras no me demuestre lo contrario el que lo proponga, todas las experiencias que conozco de copago requieren una fórmula burocrática de gestión que es más cara que lo que te ahorras o ingresas.

 

-¿Cómo reducimos el coste de la sanidad pública?

-Ahora mismo, lo estamos reduciendo fundamentalmente en gasto de farmacia. Tendremos que plantearnos en el futuro también el coste sanitario, pero eso tiene que ser en un gran consenso nacional como el fue el Pacto de Toledo.

 

-¿Para hacer qué?

-Para ver cómo asumimos responsablemente algunas fórmulas de contención del gasto. La sanidad tiene un problema muy próximo, que es el envejecimiento de la población. Y con la subida del nivel de vida, se utilizan más los recursos sanitarios tienes. En las facturas sombra que estamos haciendo, se verá que los costes sanitarios con muy altos. En definitiva, si queremos contemplar cómo va a ir la sanidad por el aging, por el envejecimiento, tendremos que hacer un gran pacto de Estado. Yo no digo en qué consista ese pacto, pero tendremos que sentarnos a la mesa y oír propuestas de todo el mundo y esto no se acepta en todas las administraciones.

 

-¿Qué futuro tiene Canal Sur? La empresa tiene 1.700 trabajadores, 240 millones de presupuesto actual, la mayor parte de los presupuestos de la Junta.

-Canal Sur es una empresa que depende del Parlamento, por lo tanto el Gobierno andaluz tiene bastante menos control del ente público. Yo tengo mis gustos, pero no voy a hablar de ellos, porque mis gustos no son relevantes. Me parece que Canal Sur es una televisión que dentro del sector público no es la más endeudada, ni la que tenga menos audiencia. Pero querría de Canal Sur que transmitiera mensajes positivos, no en los informativos, como solemos preocuparnos los políticos, sino en la programación en general. Mensajes favorables a la educación, a la formación, a la cultura, y que no entrara en el famoseo o en debates absurdos. Creo que eso es lo que haría que todo el mundo pudiera decir, para eso es una televisión pública.

 

-¿Además de más positivos, más modernos?

-Mi gusto se ve por cómo utilizo el mando a distancia, y el mando a distancia lo utilizo…

 

-Deduzco que ve poco Canal Sur.

-La verdad es que veo poca televisión y cuando llega uno, muchas veces a las diez y pico de la noche, lo que le gusta son las series, porque terminan a una hora muy cómoda para poder leer un poquito.

 

-¿Qué serie le gusta más ahora?

-Me gustó mucho la de Mad Men, Los Soprano, ahora veo Cinco hermanos, que ha bajado mucho… Me gustó en su momento Boston Legal, que ahora no la emiten, y bueno he visto que han recuperado The Closer, una serie que estaba bien. Esas son las cosas que veo.

 

-¿Las cajas de ahorro son su asignatura pendiente, por no llamarlo un fracaso?

-No, no, las cajas de ahorro no son ninguna asignatura pendiente. En un momento de normalidad del sector financiero lo lógico es que hubiera pasado como pasó con San Fernando y con El Monte y lo lógico es también lo que pasó con Unicaja y Caja Jaén. Ése era el proceso. Pero ha habido una realidad, que son los acontecimientos, y los acontecimientos son la convulsión de los mercados financieros, y eso les ha llevado por otros derroteros.

 

-¿No admite ningún fracaso?

-El único que sí creo que ha sido un fracaso andaluz en general, fue la decisión de Cajasur de decir que no a Unicaja. Un fracaso que le ha costado a quién lo hizo, y al dinero de todos los españoles. Eso sí es verdad que fue algo irracional. Y ante lo irracional yo no puedo responder. Si alguien, que tiene que hacer necesariamente una fusión, porque si no es intervenida por el Banco de España, dice que no, y se suicida, qué le vamos a hacer.

 

-Pero usted hizo aquí, en sede parlamentaria, un diseño de lo que le gustaría, y ahí incluía la unión de todas las cajas andaluzas.

-Yo propuse un pacto por ese diseño. No hice ese diseño. Propuse un pacto. Nadie dijo que no, pero todos estuvieron metiendo el dedo en el ojo desde el principio. Hubo partidos políticos que no quisieron.

 

-¿Usted cree?

-Vamos a ver, ¿usted cree que si el PP fuerza también la fusión de Unicaja y Cajasur, no sale? ¿A qué viene que el PP se abstuviera en el consejo de Cajasur? No tiene sentido a que aquello pasara. Luego se habla de que si Braulio Medel, que si tal. La realidad es la que es.

 

-¿Usted culpa al PP de ser en parte responsable de aquella decisión?

-Yo no culpo al PP de nada. Yo digo que el PP votó abstención a la fusión.

 

-También Nieto, que es el presidente provincial, se manifestó en la calle con el sindicato Aspromonte contra la fusión.

-Y ahora el Cabildo le pide dinero a BBK, que es la que ellos mismos pusieron a mano la caja.

 

-Usted, que es un hombre tranquilo, parece que se crispa siempre cuando recuerda a los canónigos de Córdoba.

-No. No me crispo, sigo sin comprenderlo. Es que soy muy racional y lo irracional no lo comprendo. Ni contigo ni sin mí.

 

-¿Sabía que Cajasol iba en entrar en Banca Cívica?
-Conocía que era una de las opciones que se planteaba Cajasol. La propuesta de Antonio Pulido garantiza la estabilidad financiera de la caja y de su personal. Y la Junta velará para se respete el interés general de Andalucía.

-¿Su comentario de que Unicaja era más que Cajasol, puede haber estropeado esa fusión andaluza?
-No fue un comentario, sino la expresión de una realidad puesta de manifiesto por los datos del Banco de España y por el test de estrés al que se sometieron las entidades bancarias españolas. Siempre he manifestado respeto absoluto a la decisión de los órganos de dirección de las cajas, sobre todo en momentos en los que es importantísimo garantizar la estabilidad del sector financiero.

-¿Cómo queda Unicaja?
-Unicaja es la segunda caja más importante de este país,según el ‘ranking’ de cajas de ahorros, y está entre las seis entidades financieras del país con mejores calificaciones crediticias.

-¿Ha habido indiscreciones en este proceso que lo han torpedeado, no sólo por la falta de entusiasmo de otros partidos?

- No, no, no. Pero hubo un momento determinado en que sí me equivoqué, porque me dijeron que la alternativa de unión de Unicaja y Cajasol, era una oferta conjunta por Cajasur, era lo mejor. Yo no lo veía. Pero le aseguro que me lo dijeron, alguien que me llamó de Madrid. Me lo dijeron. Me quedé sorprendido porque si Unicaja pedía 10 y el otro pedía 20, podían ponerse de acuerdo en 15, con lo que la oferta era peor.

 

-¿Alguien del Gobierno fue quién le llamó de Madrid?

-No digo más.

 

-Pero no me lo niega.

-(Silencio).

Trabajando por su país

Ignacio Martínez | 18 de septiembre de 2010 a las 14:16

Zapatero ha dicho que un parado cuando está formándose está trabajando para su país. Y el personal se ha inquietado en grado sumo. El que menos ha pensado que es un paso previo para sacar de las estadísticas de desempleo a quienes van a esos cursos. Si seguimos ajustando las clavijas a delegados sindicales de empresas públicas poco cumplidores, a parados que no quieran asistir a cursos de formación o a los que cobran por nómina un salario alto, estaremos haciendo un ejercicio de rigor. Pero, al mismo tiempo, una injusticia. Porque, entre tanto, nada se dice, nada se hace, para regular la actividad de los bancos, para aumentar los impuestos de las grandes fortunas; para evitar una economía sumergida de 250.000 millones de euros, que generaría impuestos por 35.000 millones al año; o para controlar la verdadera renta de los profesionales liberales que no tienen nómina y declaran muy por debajo de sus ingresos.

El presidente del Gobierno es un hombre tocado por la buena fortuna. Contra todo pronóstico ganó las elecciones de 2004, previa tragedia terrorista y torpeza infinita del Gobierno saliente. E incluso ganó en 2008. Ahora la lógica y las encuestas nos dicen que perderá las de 2012, pero no se sabe nunca cuándo abandona la suerte a un político. Si alguien le hubiese dicho a Aznar, cuando abdicó en Rajoy, que su protegido iba a perder en 2012, no se lo habría creído. Y ya ven…

Antes de Zapatero, Aznar también estuvo tocado por la diosa fortuna. Se libró de una muerte cierta en un atentado de ETA; ganó a Felipe González en 1996, cuando el Gobierno socialista ya no aguantaba más, después de 14 años en el poder. Aunque lo hizo por la mínima y eso le causó una gran decepción, pero tuvo a su lado a Rato y Cascos, que compusieron unas alianzas estrechas y fértiles con los nacionalistas catalanes y vascos, para en el año 2000 sacar una mayoría aplastante y prescindir de sus molestos aliados de circunstancias. A Aznar le cogió una ola de crecimiento mundial espectacular que ayudó mucho a su milagro económico. Todo eso contribuyó a que perdiera el buen juicio y se metiera en avisperos como la guerra de Iraq. Pero aun así, el PP habría ganado las elecciones sin el atentado del 11 de marzo de 2004 y la pésima gestión que hicieron de la situación el propio presidente y su ministro del Interior.

Entonces la suerte se cambió de bando. Y tocó con su varita mágica a Zapatero. Personaje de muchos registros, pero su fuerte no son las frases afortunadas. Le dijo a los catalanes que les aprobaría el Estatuto que mandaran a Madrid, le dijo a la entera nación que lo que venía en 2008 no era una crisis sino una desaceleración. Y le acaba de decir al universo mundo desde Oslo que un parado en formación es un trabajador en activo. Un desliz grave. Por mucho que cuando realice afirmaciones inoportunas el presidente esté trabajando por su país.

Kosovo trae cola en España

Ignacio Martínez | 24 de julio de 2010 a las 10:49

La sentencia del Tribunal Internacional de Justicia sobre la independencia de Kosovo ha traído cola. Kosovo no es Cataluña. O sí. Aquí en España, todos entramos en tropel a escena, tras la decisión de La Haya de dar por buena esa independencia unilateral. No es una novedad. Cuando se produjo en 1991 la segunda Guerra de los Balcanes, Alemania presionó a sus once socios comunitarios de entonces para reconocer a eslovenos y croatas. Felipe González era reticente. Como Mitterrand o John Major. Cataluña, País Vasco, Córcega e Irlanda del Norte eran buenas razones. El estallido de la Unión Soviética ese mismo año y la independencia de los Países Bálticos, predestinados a entrar en la Unión Europea y la OTAN, dio alas a los nacionalismos periféricos en España. Al fin y al cabo, Lituania, Letonia y Estonia, tenían juntos la misma población que Cataluña.

Jordi Pujol lo recordaba en sus frecuentes visitas a Bruselas en los años 90. Aunque sus manifestaciones no eran de un nacionalismo rancio. Cuando en diciembre de 1995 el Tribunal de la UE publicó la sentencia del caso Bosman, según la cual un jugador comunitario de fútbol no podía ser considerado extranjero en otro país de la Unión, a Pujol se le preguntó si veía al Barça con 11 irlandeses y contestó que no; que los irlandeses son muy malos, pero que no le importaría con 11 holandeses. Una respuesta nada racial.

La Guerra de los Balcanes, junto a una crueldad inusitada sobre el terreno, tenía algo de irreal en las trincheras diplomáticas. Recuerdo a los jefes de los tres países contendientes, en plena guerra, participando en las sesiones de mediación en La Haya, la misma ciudad donde se ha emitido el fallo del jueves. Y sus ruedas de prensa inverosímiles: el croata Tudman y el bosnio Izetbegovic, sentados en los extremos de una larga mesa curva, con el serbio Milosevic en el centro, respondiendo al mismo tiempo a las preguntas.

Kosovo está considerada como la cuna de los serbios. Curioso, como Kiev, capital de la actual Ucrania, está en el origen de la monarquía rusa. Las emigraciones masivas de albaneses a la serbia Kosovo provocaron una mayoría foránea, que generó el movimiento separatista. Es el caso contrario al de los derechos históricos reivindicados con algunos catalanes o vascos para reclamar su independencia. En resumen, sería como si una mayoría de origen andaluz en una determinada comarca catalana reivindicara separarse de Cataluña. O una mayoría de portugueses en algún condado luxemburgués proclamara su independencia unilateral del Gran Ducado. Algo impensable si no se tiene un buen padrino; Estados Unidos en el caso de Kosovo en 2008, como Alemania en el 91 con Eslovenia y Croacia. La sentencia crea polémica y es muy discutible. Pero tiene poco recorrido en territorio español, salvo para literatura como la que antecede. Todo parecido con España es pura coincidencia.

Urbanismo: vuelve la barra libre

Ignacio Martínez | 20 de junio de 2010 a las 9:09

Felipe González celebra que tras el fracaso del mercado, en plena crisis, se haya reclamado la vuelta de la política al primer plano del escenario público. Pero el ex presidente lamenta que la política no tenga la suficiente autoridad para reformar el sistema financiero mundial. Al presidente Griñán le gusta también reivindicar el papel de la política en la gestión de los intereses colectivos. Un discurso fácil de compartir, siempre que no sea retórico. Por ejemplo, me temo que la política no tenga la suficiente autoridad para reformar el sistema urbanístico regional.

En los locos años 2000, nos acostumbramos a justificar el desenfreno inmobiliario con un argumento de que generaba riqueza y puestos de trabajo. Una riqueza mal repartida, concentrada en el bolsillo de los especuladores del suelo. Quien tenía la técnica, la desenvoltura o el desahogo para recalificar un terreno comprado por dos pesetas, era rico al día siguiente. Su suerte y fortuna dependían del lápiz de un concejal. Con grandes esfuerzos y dudas, por fin la Junta empezó a establecer una serie de normas urbanísticas y a limitar los crecimientos desmesurados del territorio construido y de la población de una localidad.

Con la crisis se reclamó el protagonismo de la política. Ahora, la Junta acaba de hacer una excepción a su reciente doctrina urbanística. Si un campo de golf es de interés turístico, el residencial que lo acompañe no necesita cumplir los límites al crecimiento exprés. Porque los campos de golf generan riqueza y puestos de trabajo. Se repite la canción. Entre tanto el ciudadano común asiste atónito a los acontecimientos. En Marbella se organizan cursillos para aprender a traducir las expresiones de su nuevo plan de ordenación urbana. El criptolenguaje es muy difícil de entender, incluso para los técnicos. Y en Zahara de los Atunes, muy cerca del cuartel de la Guardia Civil, el propio Ayuntamiento ha hecho una explanada para un aparcamiento, en una zona rodeada de dunas, que tiene toda la pinta de ser servidumbre de protección del dominio público marítimo terrestre. Una franja, por más señas, competencia de la Junta. Este año lo están urbanizando, con cemento y adoquines.

A veces parece que lo que vuelve no es la política, sino la barra libre.

Camuflaje

Ignacio Martínez | 14 de junio de 2010 a las 9:56

China siempre ha sido un país enigmático. Y esta China actual, en la que ya se convocan huelgas en su desarrollada zona costera, sigue siendo un enigma. Si hay una fuerte dosis de cinismo entre los políticos occidentales, lo de los chinos es superior. Con la ventaja de que allí es una tradición cultural. En Shanghai, en donde se fundó el Partido Comunista chino en 1921, el museo de historia de la ciudad omite toda referencia al partido. La historia de la ciudad en los últimos diez siglos habla de campesinos y señores feudales, de mandarines y administradores, de curas y militares coloniales, de yuppies y ejecutivos modernos, pero ignora la fundación del PC chino, la conquista del poder por los comunistas y su dictadura del proletariado. Las autoridades aluden al gobierno para hablar del poder y al chino para hablar de los ciudadanos, como si sólo hubiese uno y no 1.300 millones: “El gobierno opina”, “el chino piensa”. Eso ampara un capitalismo sin adjetivos y sin democracia. El último acto de camuflaje es de la oficina municipal de transportes de Pekín: ha pedido a conductores y cobradores que eviten llamar camaradas a los usuarios.

El camuflaje es una practica universal, sin paliativos. Berlusconi, campeón del liberalismo, acaba de hacer aprobar en el Senado una ley para dificultar la interceptación de conversaciones telefónicas por orden judicial, y sobre todo para evitar que su contenido acabe publicado en los diarios. Falta la aprobación de la Cámara de Diputados, pero ya hay una protesta generalizada de la prensa: el prestigioso diario La Repubblica salió el viernes con la portada en blanco. Aquí estarían de acuerdo con la medida los amiguitos del alma de la Gürtel y sus defensores, letrados, políticos o mediáticos. También los enemigos de Garzón. Siempre, claro está, en nombre de la libertad. En Italia, sin embargo, los medios la llaman la ley mordaza. Berlusconi pensará que no tienen bastante sentido del humor.

Hay más ejemplos de estas prácticas. Rajoy sigue sin decir esta boca es mía en el capítulo de los ajustes que el PP haría si gobernase. Su última aportación al debate es que su partido no subirá los impuestos en ninguna comunidad autónoma en donde gobierna. El estado mayor de los populares cree que la batalla electoral la tiene ganada y que debe hacer o decir lo menos posible; así tienen asegurada La Moncloa. Una estrategia torpe y nada generosa con el país, necesitado de alguna certidumbre.

Zapatero dijo el jueves delante de González que su partido no está deprimido. Que Dios le conserve la vista. Porque no sólo están deprimidos los socialistas, sino todo hijo de vecino. El presidente podrá disimular, como un chino, un neoliberal italiano o un popular español, pero para el común de los mortales no hay suficiente ropa de camuflaje sentimental en la España de hoy.

El debate de los jefes: Regreso al futuro

Ignacio Martínez | 10 de junio de 2010 a las 18:54

Buen discurso de Griñán, ayer en la sesión de la mañana del debate sobre el Estado de la Comunidad Autónoma andaluza. Un discurso felipista, sobre lo global y lo local, lo general y lo concreto. El mundo visto desde Andalucía; con las luces largas, según expresión textual del presidente. Un toreo de salón de muy buena factura, al que no le ha faltado, sin embargo, algún desliz típicamente zapaterista, como la pretensión de que la sociedad andaluza es madura, fuerte, seria, tenaz, rigurosa y cohesionada. Demasiada poesía. Por el contrario, fue mucho mejor en la filosofía final, marca de la casa Griñán. Tras anunciar un ahorro fiscal de casi 1.600 millones de euros este año, sacó sus consecuencias: “Hemos comprobado que la especulación no es ninguna fuente de riqueza; que la economía no puede ser un casino; que el dinero no es una mercancía; que no se puede vivir vendiendo humo o sin afrontar el pago de las deudas. Es la hora de volver a la senda de la estabilidad, de vivir a la altura de nuestras posibilidades”.

Toreo de buena factura que pudo seguir ejecutando cuando salió Arenas como un toro, a la taurina hora de las cinco de la tarde. Y el ejemplo es también textual. Dijo el jefe popular que lo que había hecho por la mañana su adversario era como aquel chiste, en el que a un torero lo coge el toro, se lo llevan para la enfermería, y su peón de confianza le dice “vaya corná que nos han dado maestro”. A lo que el interesado contesta “mayormente a mí”. Arenas empezó afeando a Griñán sus responsabilidad en el “gran fracaso” de la economía andaluza en esta crisis. Llegó incluso a sugerirle que pida perdón por sus errores.

La altura y ligazón del discurso presidencial en la sesión matinal a quien primero dejó en evidencia, según los viejos del lugar, fue a Manuel Chaves. Los discursos del anterior presidente, producto de un aluvión de textos fabricados en las distintas consejerías, y redactados por varios amanuenses, eran estructuras heterogéneas cosidas. Por el contrario, Griñán ha preparado un discurso con un hilo conductor, en el que se repasaba la situación mundial, europea, española y andaluza. Anunció aumentos en diversos impuestos y reducción del gasto público, para terminar con un pensamiento de la escuela del presidente Obama, a quien citó varias veces: “Con austeridad, confianza y responsabilidad vamos a ganar el futuro”.

Once veces lo interrumpieron los suyos con aplausos durante la hora y doce minutos de discurso. Algunas de las ovaciones parecían previstas de antemano en un guión. Los diputados socialistas rompían a aplaudir al unísono, en cuanto el presidente llegaba a un punto y aparte determinado, como avisados por un regidor. El primer aplauso se produjo cuando dijo que las comunidades autónomas han tenido un papel relevante en la construcción del modelo de Estado de mayor éxito de cuantos ha tenido este país. Argumento avalado después por Arenas, por cierto. Los socialistas aplaudieron con fuerza la criticas al derrotismo popular, las nuevas leyes locales, y el aumento de impuestos, en especial el de las motos acuáticas. Este último, fue acompañado de ciertas risas, que sólo se explican con la atribución de esa afición en exclusiva a militantes y simpatizantes del PP.

Arenas empezó aznarista. Aquello parecía el regreso al futuro, el uno felipista y el otro aznarista. No en balde ambos han sido ministros de varias cosas con Felipe González y José María Aznar, cuyos nombres salieron a pasear en repetidas ocasiones. Arenas estuvo en su arranque duro y contundente, como había anunciado. Acusó a Griñán de mentiroso, de equivocarse en sus diagnósticos, de tener una empanada mental, expresión que sabe que molesta especialmente al presidente y por eso repite una y otra vez. También hizo una alusión sarcástica al impuesto sobre las bolsas de plástico de un solo uso. El jefe popular se había traído de casa la versión adaptada de la fórmula ¡váyase señor González!, pero se la guardó por alguna razón. Lo previsto es que dijese que el de ayer iba a ser el primer y último debate sobre el estado de la comunidad de Griñán, cuyo liderazgo no iba a durar.

Su cambio de tono permitió uno de los debates menos broncos y más profundos de los que ha tenido el Parlamento andaluz en lo que va de año. Lo que no significa que Arenas estuviese tibio en sus críticas. Hizo todo un catálogo de incumplimientos del Gobierno regional, en materia de vivienda, educación o sanidad. Se alarmó de que Canal Sur cueste 180 millones de euros a los contribuyentes, que la Junta tenga hasta 25 delegados de distintos organismos y consejerías en cada provincia o que se haya recolocado a la mitad de los altos cargos recién eliminados en el organigrama de la Administración autonómica.

Pero lo más relevante es que, por primera vez en lo que va de legislatura, el jefe popular ha cambiado el registro pensando en el electorado que puede conquistar en esta coyuntura. Desde luego que elogió el trabajo de los funcionarios, se preocupó por los pensionistas, hizo de defensor de los intereses de los autónomos, de los dueños de los chiringuitos, de los agricultores y ganaderos, del sector de la construcción y hasta del único que no va mal este año, el turístico. El afán electoral del jefe popular ha podido sobre su tradicional tendencia al juego duro y el regate corto.

Arenas tuvo ayer raptos del perfil de estadista que tiene que adoptar si quiere ganar por mayoría absoluta las elecciones. Y eso moderó su discurso, lo hizo más razonable. Y eso, a su pesar, le permitió a Griñán quedar por delante en el envite. Pero la victoria a los puntos del presidente no fue gratis. La tuvo que sudar contra el reproche de que no se ocupa de los intereses andaluces en Europa, a pesar de lo mucho que habla de ella. O de que, si tanto cree en la autonomía, que se comprometa a celebrar elecciones separadas de las generales. Griñán que entró a todos los toros, dejó pasar este miura sin mirarlo. El ventajismo socialista en este campo le ha dado demasiados réditos como para renunciar a ellos. Y tampoco tienen un argumento razonable en defensa de elecciones simultáneas.

Arenas propuso varios pactos, en especial uno presupuestario para 2011, lo que provocó los celos de IU. Griñán se sintió cómodo en la centralidad política y en el control de la situación. Buenos discursos los de ambos y buen debate. De los que dan seguridada la afición.

Canal Sur, a negro

Ignacio Martínez | 30 de mayo de 2010 a las 10:43

Leo con perplejidad que el comité de empresa de Canal Sur ha decidido convocar una huelga el próximo 8 de junio martes. Se niegan a los recortes salariales, porque son un atentado a las relaciones laborales y a los trabajadores. Como suena. El país en la ruina, las empresas privadas echando gente, el empleo nuevo es escaso y mal remunerado, y los trabajadores con el mejor convenio del sector se niegan a admitir que les rebajen un salario que se paga con los impuestos de todos los contribuyentes. El presidente del comité ha justificado la medida con un argumento irrefutable, llevan cinco años de restricciones, especialmente los dos últimos y el servicio público se está resintiendo. O sea, que protestan por el bien común.

La nómina anual de Canal Sur es de 100 millones de euros, que al cambio son 16.638 millones de pesetas. El presupuesto total es de 240 millones. Dejémonos de gaitas, con los 100 millones se podría hacer una excelente televisión pública en Andalucía y sobrarían 140. Canal Sur tiene unos 1.700 trabajadores; una barbaridad, más que los de Antena 3 y Telecinco juntas. Y el comité de empresa pretende que les sigamos pagando las nóminas tal cual, aunque se esté hundiendo el país. La culpa, desde luego, no es del comité, sino de los políticos que durante años han ido colocando gente y permitiendo convenios desmesurados en esta empresa pública. En el turno de mañana de Informativos sobra tanta gente que hay redactores a los que con frecuencia no hay trabajo que darles. Pero el comité quiere lanzar un desafío al Gobierno andaluz y a quienes les pagamos las nóminas. Amenazan con “ir a negro” el día 8. Ir a negro significa no emitir.

Es una oportunidad. Rajoy ha dicho que habría que privatizar las empresas públicas de televisión. Lo mismo le oí sobre la RTVA a Felipe González en un almuerzo en Málaga hace diez años. Y a Chaves, gran responsable del desaguisado, le escuché algo mejor: que él no le gustaba Canal Sur, ni la veía. Total que hay que cogerle la palabra al comité y pedirle que se vaya a negro hasta que llegue un comprador particular con el que pueda de tú a tú ejercer sus derechos laborales sin atentados. Por el bien común.

Europa no es la madrastra de Blancanieves

Ignacio Martínez | 12 de mayo de 2010 a las 10:54

El presidente Zapatero, en contra del sentido común y las peticiones de la oposición en el Parlamento nacional, se ha resistido como gato panza arriba a reducir el déficit público. Ahora lo va a hacer en serio porque se lo exige Europa. Este truco es muy socorrido. El clásico era, yo no quiero, pero me obligan los burócratas de Bruselas. Y la versión adaptada esta semana es que nos obliga el resto de los países, para aceptar el coste y los riesgos de un blindaje de la Eurozona. Es la estratagema de presentar a Europa como a una madrastra. Cuando hay una buena noticia, como puede ser un fondo comunitario para construir un colegio, un hospital, una carretera, un museo, un puente, un teatro, un puerto, unos nuevos regadíos, barcos pesqueros o un aeropuerto siempre hay un concejal, consejero o ministro que se pone la medalla. Aquello se ha conseguido gracias a su tenacidad, a su instinto o a su talento.

Pero cuando hay un disgusto que dar, es cosa de Bruselas. Ya he contado alguna vez que Joan Majó, que fue ministro de Industria con Felipe González, contaba cómo en un Consejo de Industria de la Comunidad Europea, en julio de 1986, a la hora de votar un asunto los doce ministros que entonces se sentaban en la mesa dijeron lo mismo: que aquello era muy importante y había que aplicarlo, pero que ellos no podían volver a sus países y decir que lo habían aprobado. El presidente de turno, que era un británico, constató que había unanimidad a favor, pero todos los ministros dijeron en sus ruedas de prensa que la decisión salió adelante con su voto en contra. Si los ministros hubiesen dicho la verdad en sus declaraciones, el resultado verdadero de la votación habría sido un rechazo por unanimidad.

Pedro Aparicio, vicepresidente del Consejo Andaluz del Movimiento Europeo, explica de manera gráfica cómo en el siglo XIX, y Francia puede ser un buen ejemplo, la figura del rey como padre de la nación es sustituida por la del Estado. El Estado es un padre que exige obligaciones a los ciudadanos, desde fiscales hasta arriesgar su propia vida empuñando las armas. Y en ese momento se mitifica la figura de la nación como la madre a la que hay que proteger y cuidar. En una interpretación freudiana se podría decir que hay un proceso de infantilización. Los hijos de la nación son hermanos entre sí y conviven en el mismo hogar. La madre es la nación amorosa y el padre un Estado exigente.

Hoy día tampoco estamos lejos de interpretaciones románticas de la historia. Cuando España entró a formar parte de la CE, Europa era nuestra madrina. Una hada madrina que nos daba amparo, seguridad y dinero para la agricultura o la cohesión. Y hoy, que vienen mal dadas, nos la quieren presentar como la madrastra de Blancanieves.

Pasodoble taurino: Griñán, eres el más grande

Ignacio Martínez | 30 de abril de 2010 a las 8:28

Sesión taurina en las Cinco Llagas. Un espontáneo acapara el protagonismo de la sesión de control al Gobierno, normalmente dedicada a que el presidente Griñán (PSOE) conteste a las preguntas de Valderas (IU) y Arenas (PP). Pero para celebrar el primer año de Gobierno de Griñán, su neófito portavoz parlamentario intervino en la sesión y le dedicó una composición complaciente en exceso.

Como si quisiera emular a Josefina Porras y al maestro Martín Domingo, Mario Jiménez debutó ayer como autor del emotivo pasodoble taurino Griñán, eres el más grande. Cierto paralelismo hay entre Marcial Lalanda y José Antonio Griñán, nacidos ambos en Madrid y doctorados en la plaza de Sevilla. En el caso de Lalanda, con Belmonte de padrino y Chicuelo como testigo. Pongan si quieren a Felipe y Chaves como sustitutos en la cosa política para el actual presidente de la Junta. Pero no cabe parangón entre las estrofas escritas por Josefina Porras y el texto pergeñado por el debutante Jiménez. En el pasodoble de Lalanda se habla de arte, valor y corazón, pero al portavoz socialista en el Parlamento andaluz, llevado de un inusitado espíritu de culto a la personalidad, se le fue la mano con su patrón.

La primera y la última parte del recital de doce minutos del portavoz socialista estuvieron dedicadas a glosar los méritos de Griñán. Esta es la verdad sobre Andalucía, según su particular versión: en un año duro y trascendental la respuesta del Gobierno andaluz ha sido puntual, justa, atinada, responsable. La Junta se ha anticipado a la realidad, comprometiéndose, actuando, demostrando cómo los buenos políticos, una clase política responsable, nunca se rinde, sino que genera soluciones, confianza, esperanza. El de Griñán ha sido un Gobierno fuerte que ha adoptado medidas claras y contundentes, basadas en el diálogo, la verdad y la responsabilidad. Un Gobierno que se ha atrevido a cambiar el sistema productivo y lanzar un nuevo paradigma más justo, más viable, más competitivo. Griñán ha impulsado como nadie, más que nadie, mejor que nadie, toda una serie de políticas; su Gobierno ha creado más empleo que nadie. Los socialistas han estado en el tajo, impulsando medidas que han creado riqueza y empleo. El presidente ha liderado un Gobierno responsable que con diálogo y concertación ha generado seguridad y confianza, y que con una iniciativa política clara e intensa ha puesto a Andalucía en la centralidad de España. En resumen: en este año Griñán ha desarrollado un ingente trabajo, con enorme compromiso.

Este exagerado culto a la personalidad no ha sido, sin embargo, lo más destacable de la intervención de Mario Jiménez. Si es impropio deshacerse en halagos hacia su jefe, más inadecuado es utilizar una sesión de control al Gobierno para descalificar una y otra vez a la oposición. A este cronista le sorprendió que Arenas y los suyos abandonasen sus escaños… tan tarde. Cuando lo hicieron el portavoz socialista llevaba consumidos tres minutos de improperios. Para él, la oposición de la derecha, es frívola, irresponsable, ruin e indolente. Fundamenta sus esperanzas en las desgracias, problemas y dificultades de los andaluces. No creen en los andaluces, no saben dónde están, ni a dónde quieren llegar. En este punto, Jiménez dijo que el PP está encabezado por el más irresponsable líder de la oposición que ha tenido esta tierra. Y en ese momento, Arenas y los suyos abandonaron sus escaños.

No contento con el resultado, el portavoz continuó su perorata: Si el demócrata Arenas gobernara, las personas mayores, la sanidad pública, la educación pública, la dependencia estarían en la cuneta de Andalucía. Los diputados populares volvieron a sus escaños una vez hubo terminado el parlamento de Jiménez.

Esta intervención inhabitual y fuera de tono quitó protagonismo al mano a mano que cada quince días enfrenta a los maestros en el ruedo del Parlamento andaluz. Ayer Arenas y Griñán protagonizaron un debate de gran nivel. El líder del PP empezó calificando la situación de Andalucía como gravísima, con 633.000 parados más en tres años. Reprochó a Griñán que haya engañado, mentido o no reconocido la realidad. Que repita que ya ha cambiado la tendencia, sin que sea cierto, que se refiera a brotes verdes que sólo él es capaz de ver.

Sostuvo que éste es un Gabinete OVNI. Y que Griñán solamente ha conseguido tres cosas en un año, que le llamen Pepe en vez de José Antonio, ser secretario general del PSOE andaluz y que su posible sustituta cobre cuerpo en el Gobierno. Y le reclamó mayor atención a los intereses andaluces que se ventilan en Bruselas, en la sede de las instituciones europeas.

Griñán le respondió que la pérdida de empleos desde el primer año de la crisis ha sido decreciente, que en Andalucía se están produciendo más matriculaciones de coches, más hipotecas y más ventas en las grandes superficies, lo que le lleva a la conclusión de que se está iniciando una inflexión en la crisis. Ambos demostraron que son buenos lectores de prensa. Arenas se refirió a la entrevista a Griñán que Carrizosa publicó el domingo en los nueve diarios del Grupo Joly. En concreto, a la respuesta del presidente sobre la pérdida de fondos europeos a partir de 2013. Le sorprendió que Griñán dijese que la tendría que compensar el Estado.

El presidente también ha leído a Martín Ferrand, en un diario de la competencia, decir que Arenas tiene más interés por las vicisitudes de la gaviota que por la grandeza del Estado y la prosperidad de la nación. Griñán advirtió a Arenas de que los ciudadanos no es que estén perdiendo la confianza en el Gobierno o en la oposición, sino en el conjunto de la clase política y en los políticos.

Valderas se ha convertido en un rehiletero de postín. En particular cuando hay que ponerle banderillas negras al toro de la gestión del Gobierno. Ayer volvió a clamar por el fortalecimiento del sector público y afeó a Griñán su apuesta por la privada. Pero el gran protagonista de la sesión fue el pasodoble del maestro Jiménez: Griñán, eres el más grande. Un estreno inolvidable.