Archivos para el tag ‘Felipe González’

El empate infinito

Ignacio Martínez | 29 de diciembre de 2008 a las 11:21

 

¿Cuántos votos en la elecciones del próximo 10 de febrero le reportarán al Gobierno israelí los 300 muertos contabilizados en la franja de Gaza el día de los Santos Inocentes? No sólo murieron militantes de Hamas en los ataques a sus cuarteles en Gaza, también todo tipo de inocentes. Las bombas alcanzaron un campo de juego de niños, un mercado, un hospital. Israel sigue empeñado en que el conflicto de Oriente Próximo tiene una solución militar. Se equivoca. Mi colega Xavier Batalla sostenía ayer en La Vanguardia que son repugnantes los actos terroristas de Hamas, el movimiento islamista que controla la franja de Gaza, aunque no son el origen del conflicto con Israel, sino su consecuencia. Lo mismo digo.

Citaba Batalla un incidente que ocurrió aquí el 1 de junio de 2006, en presencia del presidente andaluz Manuel Chaves. En un encuentro organizado por la Fundación de las Tres Culturas en Sevilla, el ex presidente Felipe González mostró su desacuerdo con la política de la Unión Europea en Oriente Próximo, de condena y ruptura de relaciones con Hamas. El Movimiento de Resistencia Islámico ganó limpiamente en enero de ese año las elecciones legislativas palestinas, pero está considerado un grupo terrorista, con el que la UE sólo hablará si reconoce a Israel, renuncia a la violencia y respeta los acuerdos entre palestinos e israelíes. González defendió la idea de hablar clara y directamente con Hamas, en lugar de cortar el apoyo económico al pueblo palestino.

Ante el ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, y del embajador de Israel, Víctor Harel, el ex presidente señaló que la mayor parte de los militantes de Hamas no son islamistas. Subrayó que el 70% de los candidatos electos no tenían más convicciones religiosas que él, que afirmó no tener muchas, aunque no sea ateo. “Será más fácil que evolucionen hacia donde tienen que evolucionar si se habla con ellos”, sostuvo González. “La gente debería saber que Hamas fue, en parte, una iniciativa de Israel contra la Organización para la Liberación de Palestina, ¿o esto pertenece a secreto de sumario?” Esta última afirmación enfadó del embajador israelí: “Hamas es un grupo fundamentalista islámico. Decir que los israelíes lo creamos es una barbaridad. Nosotros apoyamos en determinados momentos a los palestinos, pero no a Hamas. Esto es darle la vuelta a la historia”.

Si en el debate civilizado de Sevilla no hubo acuerdo, en el campo de batalla tampoco. El empate infinito ha continuado sobre el terreno, en crueldad y en posiciones. Ahora se suman la igualdad en las encuestas entre los candidatos Livni y Netanyahu; la incertidumbre del presidente Obama, a quien se supone más comprensivo con los palestinos, y la cerrazón de Hamas. El resultado son estos cientos de muertos. Pero la solución sigue siendo el diálogo, no las armas.

El virus de la felicidad

Ignacio Martínez | 15 de diciembre de 2008 a las 1:17

 

En los años 70 había una serie de dibujos animados cuyos protagonistas eran Leoncio y Tristán Tristón. Un león optimista incorregible y una hiena derrotista profesional. Se podría hacer el paralelismo con la visión de la crisis que tienen Zapatero y Rajoy. Felipe González ya se atrevió hace dos meses, en la presentación en Madrid del libro de Amparo Rubiales Una mujer de mujeres. Sobre la autobiografía de su amiga, dijo que Amparo dramatiza y se pone en lo peor, pero no es pesimista. Son pesimistas los que se ponen en lo peor y se resignan, no los que mantienen la rebeldía. El ex presidente criticó a los pesimistas y también a los optimistas patológicos: “Es muy cargante lo de ser optimista profesional”, añadió en alusión al buenismo de su sustituto al frente de la familia socialista.

A pesar de semejante advertencia, este artículo es un elogio del optimismo, con coartada científica. Un profesor de la Universidad de California, en San Diego, y otro de Harvard, en Boston, sostienen que la felicidad no es una experiencia individual, sino que depende de las redes sociales a las que se está conectado. Si sus familiares y amigos son felices, aumenta significativamente la posibilidad de serlo de cualquier persona. El trabajo se basa en un estudio de la salud mental de 5.000 mujeres y hombres realizado durante 20 años. La conclusión de este trabajo es que la felicidad es contagiosa; pero el virus se trasmite de manera muy compleja. Por ejemplo, si se tiene a un amigo feliz a menos de 800 metros, la posibilidad de ser feliz aumenta en un 42%. Pero si ese amigo vive entre los 800 y los 3.200 metros, entonces el estado de ánimo mejora sólo en un 22% de los casos.

Hay varios datos sorprendentes. Uno: la felicidad de la pareja sólo nos aporta un 8% de plus, mientras un hermano contribuye con el 14%, y un vecino optimista mejora nuestro ánimo en un 34%. Otro: la felicidad no sólo depende del número de amigos que se tenga, sino también de cuántos amigos tienen ellos. Es lo que se denomina centralidad: cuanto más central es una persona o mejor conectadas están sus amistades, más fácil es que se sienta feliz. Y uno más: no funciona con los compañeros de trabajo. Se supone que por la competitividad.

La investigación no sólo nos ha gustado a los legos en la materia. Un editorial de la revista The British Medical Journal la define como “innovadora” y afirma que “si la felicidad se transmite a través de redes sociales, también puede contribuir indirectamente a la propagación de la salud”. Hasta ahora sabíamos que la risa era contagiosa, pero el asunto es más trascendente, como se ve. Y útil para los tiempos de austeridad que vivimos y la época navideña que se avecina. Ya saben, contra la crisis cojan en modelo de Leoncio el león y olvídense de Tristán Tristón la hiena durante una larga temporada. Unos añitos.

Un poquito de por favor

Ignacio Martínez | 13 de diciembre de 2008 a las 16:04

 

Los políticos no se cortan. El último en entrar en escena ha sido el fundador de Alianza Popular y presidente de honor del PP. Ha insinuado que habría que colgar a los nacionalistas por sus partes pudendas. Le han dicho de todo menos bonito. Con razón. Fraga acaba de cumplir 86 años y está en el Senado por elección, aunque más bien parece un senador vitalicio. Tuvo un papel decisivo en el período constitucional, que es de agradecer, pero le ha llegado la hora de irse, después de pedir disculpas. Siete años de ministro de Franco, siete meses de vicepresidente y ministro de Gobernación con Arias Navarro entre 1975 y 76, quince años de presidente de Galicia, es lo más señalado de su currículo. Su declaración vino después de la del dirigente de ERC Tardà, que con su ‘muera el Borbón’ puso el listón muy alto. Después de la del alcalde socialista de Getafe, Pedro Castro, que calificó de “tontos de los cojones” a los votantes del PP.

Aznar dijo que le miráramos a los labios, que había armas de destrucción masiva en Iraq. Felipe González también ha participado en el espectáculo en más de una ocasión, como cuando dijo que Aznar y Anguita eran la misma mierda. En fin, he leído el otro día que en la serie ‘Aquí no hay quien viva’, fue el actor que hacía de portero, el cordobés Fernando Tejero, quien inventó la frase que le hizo célebre: “un poquito de por favor”. Los políticos también necesitan algún personaje que se salga del guión y les llame la atención. A todos los citados que están en activo les debería haber costado un disgusto su salida de tono. Disgusto en forma de dimisión.

Como a los parlamentarios vascos. No quieren que pase por Euskadi la Vuelta ciclista a España, pero no les importa que pase el Tour de Francia. Catetos. A los nacionalistas no hay que colgarlos de ningún sitio. Pero habría que regalarles un cheque-tren. Un poquito de por favor…

La terapia del doctor Griñán

Ignacio Martínez | 4 de diciembre de 2008 a las 13:53

El vicepresidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, estuvo ayer en el Foro Joly. Este ex ministro de Felipe González, de Trabajo y Sanidad, y ex consejero de Salud de la Junta tiene experiencia y categoría para ser un buen presidente del Gobierno regional. Hay quien piensa que con 10 años menos sería el indiscutible sustituto de Chaves como candidato socialista en 2012. Yo creo que aun con la edad que tiene es el más capacitado. Ayer Griñán hizo de doctor de la economía regional. En su diagnóstico habló de ambulancias, crecimiento, músculo, oxígeno, colesterol y tamaño. El doctor Griñán subrayó sus principios: cree en el modelo europeo y piensa que la receta para salir de la crisis no es el desarme social o fiscal, ni el despido libre o la defensa de los intereses particulares.

Lo peor que le puede pasar a la economía española es la deflación, la caída generalizada de los precios de bienes y servicios. En Japón llevan 20 años con esta enfermedad. Su contraria, la inflación, es grave, pero se cura mucho antes. Quizá por eso, la última medida adoptada ya en Estados Unidos, y puede que pronto en Europa, es la flexibilización cuantitativa, que significa que le están dando a la máquina de hacer billetes. Es inflacionista, pero un mal menor.

Explicó que tanto España como Andalucía tienen margen para endeudarse: la deuda española es del 36% del PIB y la alemana del 60. Pero las ambulancias que van a salvar la salud de la economía no pueden tapar el camino; las iniciativas públicas no pueden quedarse con toda la liquidez del sistema. Las empresas necesitan créditos. Comparó la productividad con el colesterol; la hay buena y mala. También por eso cree mejor tener el excedente de tesorería en bancos y cajas que en el Banco de España. Al final del acto, el comentario de empresarios y presidentes de cajas presentes estaba de acuerdo con esta idea. En el plano internacional está en contra del nacionalismo económico, y en el regional contra los localismos.

Quiere una fusión de cajas andaluzas porque el músculo y el tamaño importan en esta situación de crisis económica y financiera, con márgenes cada vez más estrechos. Y pretende que los ciudadanos pierdan el miedo al miedo y consuman. Sostiene que tenemos un problema psicológico y hace falta confianza. En este aspecto cree que se equivoca el doctor Solbes, su colega del Gobierno de la nación, que ha dicho que 2009 será peor que 2008. Griñán piensa que 2009 será mejor en términos relativos: este año hemos empezado creciendo un 3 y vamos a acabar en 0, y el año que viene empezaremos en cero y subiremos a uno. En todo caso, él predica con el ejemplo; en enero va a empezar obras en su casa.

Gandhi dentro de un triángulo español

Ignacio Martínez | 26 de noviembre de 2008 a las 9:57

Antonio Hernández Mancha compara a Rajoy con Gandhi. El que fuera presidente de Alianza Popular en Andalucía durante la Transición ya acostumbraba a sorprendernos en la primera legislatura del Parlamento regional con sus sentencias senequistas. No en balde este extremeño ejerció de abogado del Estado en Córdoba y se casó con una cordobesa. Era un orador brillante. En el debate de investidura de Escuredo, en 1982, reprochó al candidato socialista que su programa de gobierno se parecía poco al aprobado por el PSOE andaluz en su último congreso. Hernández Mancha resaltó las contradicciones entre lo prometido por el partido y lo ofrecido por el ganador de las elecciones. Como el interpelado ponía cara de póquer le añadía: “Sí, señor Escuredo, página cinco, párrafo cuatro”. Se lo sabía de memoria, mientras Escuredo buscaba sin éxito en la bancada socialista a alguien que tuviera el dichoso programa o se lo supiera por encima.

En aquel debate, H. Mancha llegó a decir que la revolución rusa del 17 había sido un avance en la historia de la humanidad, lo que en boca del jefe regional de un partido fundado por varios ex ministros de Franco sonó a herejía en los oídos de la derecha y dejó atónita a la izquierda. Así se presentó en sociedad Hernández Mancha. Cinco años después se convirtió contra pronóstico en presidente nacional de su partido. Y nada más ganar el congreso de AP a Herrero de Miñón y Aznar, se lanzó también a por Felipe González, que disfrutaba de una cómoda mayoría en el Congreso. Nunca pudo superar el fiasco de su precipitada moción de censura de 1987. Salió a deslumbrar a la afición como había hecho en 1982 en el Parlamento andaluz, pero se ganó palos de toda la oposición y del Gobierno.

Ahora reaparece para apoyar a Rajoy frente a la ofensiva de Aznar&Aguirre. El ex presidente dijo este fin de semana que en política no se está para heredar, se está para ganar. La entrada en escena de Hernández Mancha establece un curioso triángulo con los tres presidentes que han sucedido a Fraga en AP/PP. El dirigente andaluz no se ha cortado un pelo. Considera que Rajoy “preside una derecha asequible y actual; no aquella que se parece a la beata de pueblo, vestida siempre con la falda negra de luto y ropa talar parecida a la eclesiástica”. H. Mancha añade que “el espíritu que prevalece de la mano de Rajoy vuelve a ser abierto, condescendiente y moderno”. Y entonces lo compara con Gandhi: “Acabará ganando”. Las coincidencias posibles son escasas. En todo caso, un ex presidente de AP, que salió a ganar alegremente su partido al PSOE y le rompieron la cara, recomienda otros modos de actuar. Pero no veo yo ayunando a Rajoy durante semanas, ni declarándose vegetariano. Él que es hombre de tan buena mesa, copa y puro.