Archivos para el tag ‘Fernando Alonso’

Briatore era un tramposo

Ignacio Martínez | 17 de septiembre de 2009 a las 10:25

 

Sabíamos que Flavio Briatore era un magnífico representante de lo que Silvio Berlusconi llama la patria de Casanova, un genuino espécimen del playboy italiano, ligón, rico, ostentoso. En fin, que no se lo imaginaba uno trabajando para que la aerodinámica, el motor, la eficiencia de los mecánicos fuese la mejor. Aunque los títulos conseguidos por él con Michael Schumacher y Fernando Alonso apuntaban a lo contrario; que al hombre le daba tiempo para todo. Pero eso era con el viento a favor. Con el viento en contra, recurrió a la trampa y propició un accidente de Nelson Piquet en el gran premio de Singapur del año pasado, lo que permitió la victoria de Fernando Alonso, que casualmente acababa de repostar. Ahora ha fulminado por Renault como consecuencia del escándalo causado por la denuncia de Piquet, que es tan tonto que hasta ensayó el accidente en un entrenamiento. Briatore, por el contrario, se ha pasado de listo y de tramposo. Feo asunto, que inevitablemente también salpica a Fernando. A ver si se pasa pronto a Ferrari…

Risto Mejide: nos gusta la basura

Ignacio Martínez | 3 de septiembre de 2009 a las 13:43

 

Nos gusta la basura, nos define, nos dibuja. Risto Mejide, uno de los ídolos de la afición populachera no ha podido regresar con mejor pie a la programación de Telecinco. Un promedio de 3.168.000 espectadores siguieron ayer la primera entrega de su programa G-20, El grupo al que a nadie le gustaría pertenecer, lo que la convirtió en la emisión más vista del día, con un 21,9 % de cuota de pantalla. El primer proyecto televisivo en solitario del publicista que se dedicaba a poner como los trapos a los participantes en Operación Triunfo, ha conseguido el interés de la audiencia: Ahora pone como los trapos a gente de más rango. La emisión consiste en hacer una lista diaria de los 20 personajes peor valorados por el tal Risto en sus actuaciones públicas. Se elige el momento menos afortunado del protagonista y se le sacude.

El programa de ayer arrancó con una lista encabezada por el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, con la polémica sobre si hubo improvisación en la prestación de 420 euros para los parados sin ingresos, seguido por la dirigente socialista Leyre Pajín, número tres del PSOE. El presidente Zapatero apareció en sexto lugar, tras la periodista Lidia Lozano, el senador del PNV Iñaki Anasagasti y el campeón de Fórmula 1 Fernando Alonso. El programa es malo con avaricia. Mediocre realización y falta absoluta de tablas de Mejide son algunos de los ingredientes de la nueva aportación de Tele 5 a la cultura nacional: ¡Gracias Berlusconi!, te debemos mucho chaval.

El triunfo de Natalia Rodríguez

Ignacio Martínez | 26 de agosto de 2009 a las 0:14

Es hermosa la cara del éxito. La hemos visto en el deporte español en los últimos tiempos con reiterada felicidad: Nadal en tenis, Alonso en Fórmula 1, los chicos de oro en Baloncesto, la Selección nacional o el Barça en fútbol. Así que ahora ni Nadal ni Alonso pitan, el Campeonato Mundial de Atletismo nos podía dar alguna alegría. Pero sólo Marta Domínguez y Bragado se han portado. Bueno, también Natalia Rodríguez, que hizo una gran carrera en 1.500. Vi la prueba y el empujón a la corredora etíope; desde el principio me dio la impresión de que la iban a descalificar. Pero eso no desmerece su estado de forma y sus posibilidades en futuras competiciones como los europeos de Barcelona del año que viene o los Juegos Olímpicos de Londres. Me alegro que haya asumido que se equivocó. También que la Federación le vaya a dar el mismo trato que a Marta en asignación económica (creo que son 60.000 euros al año) y libertad en entrenamientos y competiciones hasta Londres.

Y el público de Berlín, con todos los respetos, me pareció odioso: no se puede ensañar una masa con una corredora que no actuó con mala fe. Me conmovió su llanto, con la bandera de España sobre su hombro, sin atreverse a dar una vuelta de honor. Y me alegré de que tuviera a su lado a una tipa tan saludable y animosa como Nuria Fernández. En cualquier situación desairada que tenga en la vida, me gustaría tener a alguien como Nuria cerca. Muy bien las dos, primera y quinta en la carrera. Habrá  muchas oportunidades de sacarse la espina de Berlín. No sólo el éxito tiene buena cara.

Visit Spain

Ignacio Martínez | 27 de julio de 2009 a las 10:24

”Pedrosa

 

Decenas de carteles de todos los tamaños repartidos por Donington Park, incluido el podio, incitaban ayer a visitar España. Una campaña oportuna, porque en el primer semestre del año ha bajado la llegada de turistas extranjeros en un 11,4%. Sobre el asfalto de ese circuito de velocidad del centro de Inglaterra la fortuna nos fue desigual. Sobre mojado no somos muy buenos y se cayó Jorge Lorenzo, la gran esperanza nacional para derrotar a Rossi. Su victoria habría redondeado la mercadotecnia. Lorenzo es mallorquín y como Nadal puede ser un buen reclamo turístico para Baleares, que es por cierto la segunda región española que mejor resiste el descenso de visitantes extranjeros, con un -8%.

A Fernando Alonso, que es un magnífico reclamo publicitario, tampoco le fue ayer de cine precisamente en el circuito Hungaroring de las afueras de Budapest. Salió primero, pero en el primer repostaje le pusieron mal una rueda, que salió por los aires enseguida. Acabó eliminado de la carrera de ayer y sancionado: no podrá correr en Valencia el 23 de agosto. Mejor nos fue en el asfalto de París, donde Contador se paseó en la última etapa del Tour, como ganador. Este muchacho ha puesto a Pinto en el mapa del mundo. Madrid, es por cierto la única autonomía que ha aumentado la llegada de visitantes extranjeros en lo que va de año, con un +1,6.

Andalucía ha tenido su parte de gloria deportiva en la intensa jornada de ayer. En los Campeonatos del Mundo de Natación de Roma, el cordobés Rafael Muñoz batió dos veces el récord del campeonato en 50 metros mariposa y es el favorito para la final de hoy. El interesado no se corta un pelo y promete ganar. Un nuevo Phelps sería un buen reclamo turístico para nuestras playas, aunque la natación no sea tan popular como el ciclismo, las motos, la Fórmula 1 o el tenis. Andalucía ha perdido un 11,5% de visitantes extranjeros en el primer semestre del año. Pero la segunda mitad del año no será mejor: Analistas Económicos de Andalucía, el servicio de estudios de Unicaja, predice para 2009 un descenso del 12% de demanda hotelera en el conjunto del año y una bajada del 16% en tráfico aéreo de pasajeros.

España perdió en 2008 el segundo lugar mundial en número de visitantes extranjeros a manos de Estados Unidos, aunque les ganemos en ingresos. Francia sigue siendo la número uno, destacada. Y China e Italia son cuarta y quinta en número de turistas, aunque invierten la posición en ingresos. El principal objetivo de las autoridades regionales es procurar que en Andalucía el turismo nacional sustituya el descenso de británicos, alemanes, franceses o italianos. A menos que eventos como la carrera de ayer en Donington Park provoquen oleadas de reservas al reclamo de Visit Spain.

La vida con difusor

Ignacio Martínez | 29 de marzo de 2009 a las 23:16

Resulta que ha empezado el campeonato del mundo de Fórmula 1, y ganan unos coches que son tan nuevos que no llevan ni publicidad. Los Brawn son bólidos en blanco con algo de amarillo y, sobre todo, con un difusor. Este ingenio les permite un mayor agarre, de manera que Jenson Button y Rubens Barrichello iban ayer como aviones. Nuestro Fernando Alonso nacional, quinto y gracias. Eso sí, sin difusor. Es simpático que un outsider se suba a lo alto del podio, porque ver siempre a los Ferrari y a los McLaren es muy aburrido. Así que ya en la Sexta nos venden que este va a ser el mundial más disputado de la historia.

¿Y si aplicamos el mismo concepto a la vida corriente? Zapatero se ha llevado todo el fin de semana volando mucho más que Button y Barrichello juntos: 22.000 kilómetros de ida y vuelta a Chile y 32 horas de avión, en penitencia haber anunciado que sacaba las tropas de Kosovo sin difusor. Total, para media hora de entrevista con el vicepresidente norteamericano Joe Biden, aprovechando que ambos estaban invitados a la cumbre mundial de la Red Progresista. Una reunión a la que el presidente español no pensaba ir hasta el fiasco de Kosovo. La paliza debe haber valido la pena. Dicen en Moncloa que Biden ha dicho que España es un “aliado sólido”.

La selección española de fútbol jugó el sábado regular ante Turquía y ganó por la mínima. Se conoce que sin Iniesta, jugamos sin difusor. El PNV se resiste a dejar el poder en el País Vasco y presentará a Ibarretxe de candidato, aunque sabe que no tiene los apoyos precisos. Los nacionalistas vascos están teniendo un mal perder de época, y les vemos pataleando para no ser desalojados. Muchos miles de empleos dependen de ocupar o no el palacio de Aguria Enea. El poder político es una ventaja decisiva en el campo del trabajo, una especie de difusor, como bien sabían los de CiU en Cataluña o los del PP en Galicia y saben los del PSOE en Andalucía, Extremadura o Castilla La Mancha.

La alternancia en el poder socializa concesiones, contratos, prebendas o favores varios. No es que cuando venga otro va a dejar de practicar la tradición española del enchufe. No. Es que los recomendados van a ser otros, con lo que en un tramo de dos legislaturas los beneficiarios serían el doble. Es bueno, por ejemplo, acudir con un difusor a pedir un crédito. Y más en estos tiempos. También el común de los mortales procura una recomendación para que le ayuden en una ventanilla o en una lista de espera.

En definitiva, se vive mejor con un difusor como el de los Brawn, que son coches ingleses, con motor alemán. En francés, por cierto, los enchufes tienen que ver con la mecánica. Tener un enchufe es avoir du piston, tener un pistón. O sea, que Brawn no ha inventado nada nuevo.

Madrugón con Alonso

Ignacio Martínez | 23 de marzo de 2008 a las 10:27

Alonso acaba de llegar octavo en el gran premio de Malasia. Confieso que ver a Hamilton quinto me consuela. Pero al margen  de la manía que le hemos cogido a este muchacho, me conforta que no ganen siempre los mismos, como ocurre en muchos ámbitos de la vida. El péndulo está en zona baja para el ex campeón del mundo, como lo está en el mundo empresarial para el andaluz Luis Portillo, que está pasando un calvario con su Inmocaral Colonial, aunque le sigo viendo con potencial para volver a estar en horas altas en el futuro. Esta simpatía por  antiguos ganadores que en la actualidad o no mandan o están pasando un mal momento, la suelen generar también los ex presidentes, que súbitamente se hacen más simpáticos y atractivos. Al menos algunos. Le pasa a Escuredo, Borbolla o González. Me parece que no le ocurre a Aznar. Quizá por su manía en beber todo el vino que le da la gana antes de conducir e insistir en que la guerra de Iraq fue un acierto. Hay otro tipo de perdedores, como Rajoy en estas elecciones: sale de las urnas más atractivo de lo que entró. Porque mejoró en votos y escaños y porque le empezaron a acosar los ‘lobos’ de su campo ideológico. Perder también tiene su erótica. Y un octavo puesto es un punto. Lo malo ha sido el madrugón.

   

Fórmula 1: A sufrir con Alonso

Ignacio Martínez | 15 de marzo de 2008 a las 15:45

Mi amigo Luis, gran fan de Fernando Alonso, me comunica formalmente que este año toca sufrir en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Si él lo dice, que es un incondicional de los que madrugan si hace falta, es que la cosa está fatal. Anoche en Australia se clasificó en el puesto 11 para la carrera de la próxima madrugada, con Hamilton en la pole. Ahí nos duele a los españoles, porque este muchacho inglés se no ha atragantado. Por cierto, que en el Reino Unido pasa lo mismo, pero al revés, con Alonso. En los diarios Independent y Guardian hoy no hay más que una sola cita a Alonso, para decir de pasada que no pudo entrar para la última ronda de clasificación. No hay mayor desprecio que no hacer aprecio. Nos toca sufrir y no nos vendrá mal una cura de humildad. Es una pena que nuestro campeón no tenga el mejor coche, pero a él tampoco le viene mal sufrir un poco.