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Gulliver y los liliputienses

Ignacio Martínez | 24 de julio de 2011 a las 19:53

Como si fuera Gulliver, Juan Rosell el jefe de la patronal ha tirado esta semana una pedrada en el estanque del funcionariado. Una pedrada así no hace ondas, sino olas de cinco metros a los que están por debajo de su tamaño. El presidente de la CEOE sostenía que hay que penalizar a los funcionarios prepotentes e incumplidores. Pero en su intervención en un foro económico dijo muchas más cosas. Que hay que acabar con el absentismo fraudulento; y en esto no hizo distingos entre empresas privadas y Administración pública. Dijo que hay que obligar a quienes no pagan sus impuestos a cumplir con Hacienda, pero no mencionó a Botín. Dijo que a los estudiantes que fracasan porque no estudian no se les puede permitir que estén ocho años para sacar una carrera de cinco. Que hay que terminar con la práctica de visitar al médico de manera abusiva. Que hay quienes se apuntan al paro porque sí, y que todos los parados tienen la obligación de formarse, para buscar un empleo en mejores condiciones.

Casi todo lo dicho es razonable, si se matiza. Hay que evaluar a los funcionarios y penalizarles, siempre y cuando el resultado de la evaluación también suponga una bonificación en los casos de buenos trabajadores públicos, que los hay. Y muchos. El criterio de que el puesto de trabajo no les pertenece, sino que están al servicio de la sociedad, se puede compartir también. La cruzada contra la consejera Aguayo por atreverse a hacer un mínimo ajuste en las empresas públicas andaluzas ha tenido mucho de impostura. Quienes entraron al principio de la autonomía en la Junta, sin ninguna prueba inicial, se convirtieron en interinos y al cabo de los años sacaron oposiciones valiéndose de los puntos que les sumaban esos años de interinidad, no pueden salir a la calle a reclamar igualdad, mérito y capacidad. Pero los que entraron desde la calle, limpiamente, sin puntos, desde luego que sí pueden señalar como enchufados a los que causaron alta en la administración paralela sin examen alguno.

Siempre hay matices. Un ejemplo magnífico de funcionarios prepotentes penalizables son los controladores aéreos que secuestraron este país en el puente de la Constitución del año pasado. Y, por cierto, los médicos que han amparado a 14 de ellos en el juicio celebrado en Málaga esta semana. Y los jueces que han archivado la causa. Pero Rosell tiene que ajustar su seny. No puede pretender que se sancione a los inspectores de Hacienda a los que una sentencia no les dé la razón en un presunto delito fiscal, cuando sólo un 20% de las denuncias acaban sin sanción. Por lo demás, es lógico que todo el que cobre el desempleo se forme. Como los estudiantes, que tienen que prepararse mejor. Vienen años malos, aunque quizá no peores que los actuales. Y hay que afinar los discursos regeneracionistas, para no parecer gigantes a punto de aplastar liliputienses.

Nuevos recortes

Ignacio Martínez | 14 de mayo de 2011 a las 10:13

El Gobierno desmintió ayer por tierra, mar y aire que planee un nuevo recorte salarial para los funcionarios. Ya le vale. Si la opinión púbica se creyera este rumor sería letal para el PSOE, a una semana de las elecciones. En España hay más de tres millones de funcionarios, lo que multiplicado por cinco de familia significa que más de quince millones de votantes podrían castigar a quienes se atrevan a imaginar semejante cosa.

Es otro elemento extraño en esta peculiar campaña electoral, en la que se habla poco de los problemas de las ciudades y regiones que eligen gobernantes. El empleo es el rey de las promesas y las grandes obras emblemáticas han desaparecido de la escena. Pero aun así, las cuentas no salen. La Comisión Europea publicó ayer sus previsiones económicas, con mala nota para España. El paro va a mantenerse y el crecimiento en 2011 estará medio punto por debajo de la previsión de Elena Salgado: se quedará en el 0,8%. El déficit público será tres décimas mayor que el 6% previsto por España. Y la inflación estará por encima de la media comunitaria.

En resumen, la deuda pública nacional aumentará y España necesita ya 30.000 millones de euros anuales sólo para pagar intereses, un 3% del PIB. La conclusión lógica, más allá de que un sindicato lance un rumor malicioso, que lo publique un diario económico nacional o que lo aproveche la oposición, es que vendrán nuevos ajustes. Pero eso no lo pueden hacer ni el PP ni el PSOE en solitario. Debería ser un pacto nacional, fuera del periodo electoral.

Todo el mundo da por hecho que tras las elecciones, una ola de austeridad caerá sobre los ayuntamientos, muchos de los cuales tienen exceso de plantilla, herencia de los locos años 2000. Austeridad es la palabra de moda, pero ninguno de los dos grandes partidos se atreve con las diputaciones. Los populares, incluso, quieren revitalizar estas instituciones, para que “alcancen plenamente las competencias propias” y apuestan por una delegación de funciones suplementaria procedente de la Junta. Con lo sencillo que sería reformar la Constitución y eliminarlas, por manifiesto solapamiento con las autonomías. Las ocho diputaciones andaluzas cuestan más de 2.000 millones de euros al año. En este caso concreto, revitalizar no rima con austeridad.

En total, en Andalucía hay más de 600.000 trabajadores públicos de las administraciones central, autonómica y local; 1,2 millones de parados y 1,5 millones de pensionistas. Mientras que no llegan a 2,2 millones los empleados en el sector privado. O sea, por cada dos trabajadores en la economía productiva hay tres que atienden los servicios públicos, son parados o pensionistas. Una relación difícil de sostener. Quizá no se reduzcan los salarios de los trabajadores públicos, porque lo que se recorten sean las plantillas. Al tiempo.

El espejo de Delphi

Ignacio Martínez | 23 de enero de 2011 a las 14:37

En el estado de crispación en el que vivimos no es extraño que unos mafiosos agredan al consejero de Cultura del Gobierno murciano como venganza por un conflicto laboral. El planteado por funcionarios de aquella comunidad autónoma, indignados porque el presidente Valcárcel ha hecho un ajuste de 300 millones. Nadie quiere perder el más mínimo privilegio. Ni siquiera los que tienen la máxima ventaja laboral, el puesto fijo garantizado de por vida, mientras los trabajadores de las empresas privadas caen como chinches por cientos de miles.

En el clima de tensión creado por los trabajadores de Delphi no es extraño que un energúmeno le pegue a un periodista. Los trabajadores de esta empresa de la Bahía de Cádiz han perdido su empleo como millones de españoles en los últimos tres años. Pero ellos se miran en el espejo y se ven diferentes. Hay que darles un empleo como el de antes o garantizarles indefinidamente una compensación, con talleres de formación o lo que sea. En caso contrario tienen la posibilidad de cortar el puente sobre la Bahía o irrumpir en un pleno del Parlamento. Lo que pretenden no se les puede dar a todos. Tienen la ventaja de su fuerza y de los compromisos que un Gobierno irresponsable hizo en su día. Fernando Santiago ha contando desde el inicio del conflicto que el absentismo en esta empresa era muy alto; e incluso se disparaba en carnaval. A los ejecutivos de la matriz americana no les hacía gracia. Normal. Tampoco los parados del resto de Andalucía aprueban el trato de favor a los antiguos empleados de Delphi.

En el ambiente de tensión generado por sindicatos de funcionarios de la Junta no sería extraño que ocurriera algo parecido. En la manifestación de ayer en Sevilla se reclamó otra vez igualdad y transparencia. Me sumo. Sería bueno saber cuántas oposiciones restringidas ha habido desde 1982. Y cuánta gente entró gracias a puntos conseguidos como interinos, superando a quien se presentaba a cuerpo limpio. ¿Anulamos las oposiciones que no hayan tenido una estricta igualdad? El Gobierno regional no publica esos datos, que desarmarían a los manifestantes pero dejarían en evidencia a anteriores consejeros. Hay muchos espejos de Delphi, que engañan a sus usuarios. Les hacen sentirse mejores de lo que son en realidad.

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Mucha mucha hipocresía

Ignacio Martínez | 17 de enero de 2011 a las 11:46

Al consejero de Cultura de Murcia lo han apaleado tres sujetos, armados con nudillos metálicos. Le han partido varios huesos de la cara y dañado un ojo. Pedro Alberto Cruz, que es sobrino del presidente regional Valcárcel, acabó en un hospital, operado y con pronóstico reservado. Este dirigente del PP murciano hace tiempo que se sentía seguido, antes de ser víctima del cobarde ataque, de corte mafioso. El Gobierno popular de Murcia ha iniciado un atrevido ajuste en las retribuciones y jornada de trabajo de los empleados públicos de su comunidad autónoma, que ha puesto en pie de guerra a los funcionarios. No sé si les suena.

Desde que se aprobó hace un mes ese plan, el PP está sufriendo lo que Rajoy y Cospedal han calificado como un acoso sindical. Acoso del que culpan, por su pasividad, al Ministerio del Interior, o sea al primer ministro Rubalcaba, actual campeón de las huestes socialistas. Lo que ha hecho el Gobierno murciano es un plan para ahorrar unos 300 millones de euros, sobre la base de reducir de 175 a 100 euros un complemento de productividad, y aumentar la jornada laboral de 35 a 37,5 ó 40 horas semanales, según los casos.

En la práctica, Valcárcel se adelanta a los tiempos que vienen para todas las autonomías; una época en la que no se descartan notables reducciones de personal. La Vanguardia informaba el sábado que el PSOE cuestiona el elevado número de defensores del pueblo o el insostenible número de televisiones públicas que disparan el gasto de las comunidades autónomas. Lo que se une al aviso de Aznar de que España no puede pagar 17 autonomías y de González Pons de que el sobrecoste autonómico es de 26.000 millones de euros anuales.

El caso murciano ha tenido el agravante de que el delegado del Gobierno en la región hizo unas desafortunadas declaraciones en diciembre, cuando se produjeron intentos de agresión a un senador popular, un alto cargo del Gabinete de Valcárcel y un parlamentario autonómico del PP. El socialista González Tovar, tras minimizar estos incidentes, acusó de mala gestión de las finanzas públicas al Gobierno regional. Si le ponen un espejo al caso murciano, quizá encuentren un curioso paralelismo con la situación que vive la Junta de Andalucía con los sindicatos de funcionarios, que cuentan con la pasividad, cuando no con el aplauso del PP.

En Murcia, el PSOE le dice al PP que le falta diálogo. En Andalucía Arenas le pide a Griñán que dialogue. Esto será un pim pam pum hasta que los dos partidos acepten que no pueden decidir en solitario sobre retribución, organización y plantillas de los empleados públicos. Joaquín Sabina escribió una canción hace veinte años que se llamaba Pacto entre caballeros. Salvo por el título, poco que ver con esta historia: el de Úbeda hablaba allí de mucha mucha policía y aquí hay mucha mucha hipocresía.

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Sobran funcionarios

Ignacio Martínez | 15 de enero de 2011 a las 15:12

El presidente Aznar es un hombre impagable. Bueno, hay quien puede pagarle una tarifa de 30.000 euros por sus conferencias internacionales. Cinco millones de pesetas por sesión, que ya está bien. Pero es impagable en su diligencia para construir titulares. Una conferencia de Aznar o de cualquier personalidad debería tener un buen suplemento por cada titular rutilante. Así nos ahorraríamos conferencias aburridísimas como la de algún premio Nobel de Economía en la CEA.

Ayer en León el ex presidente ha dado un titular estupendo. España no puede sostener 17 autonomías. Que no puede pagarlas, vamos. Una valiente afirmación a la que Aznar añade un desliz: dijo que el Estado es marginal, olvidando sin duda que tan estado son ayuntamientos, diputaciones y autonomías, como la administración central. Seguramente se refería a la Administración General del Estado, el aparato que está bajo el control del Gobierno central. A mediodía cuando apareció en la televisión esta afirmación de Aznar uno se preguntaba si estábamos ante una opinión personal o era la doctrina oficial del PP. Por la tarde, un teletipo de Europa Press nos sacaba de dudas. González Pons en Menorca decía algo parecido: es inaplazable actualizar la organización territorial de España, hay que racionalizar el coste y la gestión porque las autonomías tienen un sobrecoste de 26.000 millones de euros.

Son de agradecer estas manifestaciones. Falta por añadir, cuántos trabajadores públicos de todas clases nos sobran. No es un asunto baladí. Hay miles de funcionarios de la Junta de Andalucía en pie de guerra contra un decreto de reordenación del sector público que tenía el defecto de reducir sólo 180 altos cargos y producir un escaso ahorro de 118 millones. Pero sobrar lo que se dice sobrar, sobran funcionarios en ayuntamientos como los de Los Barrios o Marbella, por citar sólo dos; en todas las diputaciones, que deberían haberse fusionado con la administración periférica de la Junta; sobran trabajadores en las empresas públicas de Junta y ayuntamientos y sobran funcionarios en el Gobierno regional.

Creo que Javier Arenas debería explicar cómo se combina su aplauso a los funcionarios contestatarios y el ahorro de 4.700 millones al año que le tocarían a Andalucía en el plan de recorte de González Pons. Ese es el salario anual de 100.000 personas. ¿Está eso en la agenda oculta popular? No es descabellado pensar que después del durísimo ajuste de empleo en el sector privado que ya se ha producido, haya un recorte moderado del empleo público. Aznar sostiene que España no puede pagarlo y González Pons ha tasado el recorte. ¿Pasar de 600.000 a 500.000 los puestos de funcionarios y trabajadores de todas las administraciones públicas andaluzas sería posible? Ese es un buen debate, pero nadie tendrá el valor de afrontarlo.

Nunca solos

Ignacio Martínez | 12 de enero de 2011 a las 12:39

Vuelve Johnny Hallyday, después de haber estado en coma hace un año. Este roquero francés ha colgado en internet un anticipo de su nuevo disco, que saldrá en marzo. La canción, es una balada como las que cantaba Elvis cuando Elvis cantaba baladas, o como las de nuestro Miguel Ríos. Se llama Nunca solo. El título recuerda de inmediato el himno del Liverpool, You’ll never walk alone, nunca caminarás solo. Era una de las canciones de un musical de Broadway, que tuvo múltiples versiones, incluidas una de Frank Sinatra y otra del propio Elvis Presley. También de un grupo local de Liverpool que pegó el golpe en Inglaterra, con el número uno de las listas en 1963, época remota en la que se vendían discos y hasta había listas de éxito con los más vendidos.

Nunca caminarás solo es un dechado de optimismo y solidaridad, que viene muy bien para los tiempos que corren en los que ni se venden discos, ni pisos, ni coches, ni electrodomésticos, ni casi nada. Y en los que se pierde el empleo y el buen ánimo con suma facilidad. Habría que adoptar en este país el himno del Liverpool, la verdad: “Cuando camines atravesando una tormenta, mantén bien alta la cabeza, y no te preocupes por la oscuridad, al final de la tormenta hay un cielo dorado. Camina a través del viento, camina a través de la lluvia, aunque tus sueños se vean sacudidos y golpeados, sigue caminando, sigue caminando, con esperanza en el corazón, y jamás caminarás solo, nunca caminarás solo”. Oír esto a 50.000 gargantas en el estadio de Anfield debe de reanimar a un muerto. Sin acudir a ejemplos tan legendarios, Paco Chaparro, efímero entrenador del Betis en 2008 y 2009, le ponía a sus jugadores el Resistiré del Dúo Dinámico.

Hay muchas maneras de motivarse y quizá deberíamos encontrar la adecuada para esta época. Este país ha pasado de la euforia a la depresión con demasiada naturalidad. Y a la insolidaridad. Mientras caen empresas como chinches y el paro en el sector privado se ha disparado, hay trabajadores de compañías públicas que se han negado indignados a que se les reduzca el salario en un 5%. Y, en sentido contrario, surgen movimientos como el de los funcionarios de la Junta contra los trabajadores de las empresas públicas, que tiene toda la pinta de ser una guerra preventiva. Ante el riesgo cierto de que se recorte el empleo público cuando pasen las elecciones locales, regionales y nacionales, los sindicatos que mantienen este conflicto en realidad están señalando donde deben empezar los despidos, si se deciden medidas como las que ya han planteado británicos e irlandeses.

Más nos valdría una mentalidad más solidaria. Y, en todo caso para dar ejemplo, un comportamiento más responsable de los partidos. Como se ha visto con el terrorismo, la actuación al unísono de los dos grandes da seguridad y buenos resultados. Siempre mejor que solos. Así se sale hasta de un coma.

Pig is beautiful

Ignacio Martínez | 11 de diciembre de 2010 a las 12:33

Casi sin darnos cuenta, se ha establecido una división maniquea entre los funcionarios y los trabajadores de las empresas públicas en Andalucía. Los primeros son todos estupendos profesionales y han logrado su puesto por méritos incontestables en estrictas oposiciones. Los segundos son todos unos enchufados, que forman una administración paralela que es el oprobio de esta sociedad. Unos apestados. Todos malos en este lado y todos buenos en el otro. Injusto, porque la realidad no suele ser tan simple. Esta distorsión acaba generando violencia. Y no sólo la del sindicato de funcionarios que se opone a la reordenación del sector público. En las paredes de las delegaciones de las empresas públicas Egmasa, Tragsa y DAP en Almería han pintado enchufados como un insulto. Hace tres semanas hubo un cruce de insultos allí entre el personal de Egmasa y funcionarios de la Delegación de Medio Ambiente. Y trabajadores de Tragsa hicieron algo parecido en la puerta de la Delegación de Agricultura.

Los trabajadores púbicos se reivindican, como los negros del black power en los 60. Entonces se puso de moda el grito black is beautiful. Lo negro es hermoso. Aquellos fueron años de protesta contra la guerra del Vietnam, de duros enfrentamientos con la policía. En argot la definición de policía era pig, cerdo. Un ingenioso caricaturista de la época pintó una manifestación de policías, que imitaba el grito de guerra del orgullo negro: ¡pig is beautiful!, cerdo es hermoso.

Cuando en 1991 se introdujo en el Tratado de Maastricht, a propuesta española, un fondo de convergencia para ayudar a entrar en la moneda única a los países menos desarrollados, se reinventó el término pigs, como acrónimo de Portugal, Irlanda, Grecia y España (Spain), los países de la cohesión. La broma se olvidó hasta que en septiembre de 2008 la recuperó el diario económico de referencia en Europa, el Financial Times. Con trampa, porque cambiaba a Irlanda por Italia y dirigía sus dardos a los países del sur. Pero con el estado de depresión en el que nos encontramos, nadie se atrevió a entonar eso de “cerdo es maravilloso”.

Ahora ha tenido éxito el intento de considerar apestado a todo un colectivo. La inquina se concentra en las empresas públicas de la Junta. Nada se dice de las de ayuntamientos, diputaciones o mancomunidades. Sin embargo, el problema de fondo es otro. Hay 600.000 servidores públicos en Andalucía, todas las administraciones confundidas. Y son demasiados; es posible que no estemos en condiciones de seguir pagando el sueldo a todos. Si adaptásemos a la población andaluza la reducción de 25.000 civil servants de Irlanda o los 500.000 del Reino Unido, nos saldrían unos 60.000. Un recorte del diez por ciento, más de 3.000 millones de euros al año de coste salarial. Y a nadie se le ocurriría decir que es maravillosa esa espada de Damocles que genera tanta división en ese sector.

Griñán: “Estoy convencido de que vamos a ganar las elecciones autonómicas y generales de 2012″

Ignacio Martínez | 14 de noviembre de 2010 a las 11:59

Esta es la primera de las cuatro partes del texto íntegro de la entrevista que el jueves le hice al presidente de la Junta, José Antonio Griñán, cuyo resumen se publica hoy en los nueve diarios del Grupo Joly.

 

 

PSOE DE ANDALUCÍA       VELASCO

ZAPATERO                              PARTIDO POPULAR

FELIPE GONZÁLEZ             ETA / GAL

FUNCIONARIOS                   DIPUTACIONES

COPAGO SANITARIO          CANAL SUR

CAJAS DE AHORRO

 

 

 

 

-¿Está su partido en Andalucía en un estado de depresión?

-En el pleno del jueves se daría cuenta de que no, en absoluto. Todo lo contrario, estamos en un plan activo, muy muy activo.

 

-En la presentación del libro sobre Zoido en Sevilla esta semana había muchísima gente. Y comentarios de “cambio de régimen”. Más que por el mucho público, por un tipo de gente que antes iba a medrar a los actos del PSOE, y aparecieron por allí.

-Hay gente que medra siempre. Lo que pasa es que yo tengo memoria histórica, sé lo que es vender la piel del oso antes de cazarlo y luego tener que salir una noche de elecciones diciendo que había pucherazo porque habían perdido las elecciones, y fue el señor Arenas el que lo hizo.

 

-¿Velasco ha significado un fracaso personal suyo?

-Velasco tenía todas las garantías del mundo cuando asumió la vicesecretaría general. Era secretario de organización del PSOE y por lo tanto estaba probado. El problema de Velasco no ha sido que lo haya hecho mal como vicesecretario, sino una cuestión personal. Ha decidido por razones personales dejar todas sus responsabilidades públicas. Pero eso nada tiene que ver ni con la acción política que lleva años desarrollando, ni con su capacidad.

 

-¿Por qué no han usado casos similares durante el Gobierno del PP?

- Por una razón, Velasco dimite por una cuestión personal. Alude a su mujer, a su embarazo, a la situación que está viviendo su familia, y yo en eso no entro porque yo no tengo la capacidad para convencer a alguien de que haga lo contrario. Pero todos tenemos familia y todos en la familia tienen profesiones. Y alguna de las profesiones se pueden relacionar con la administración. Lo único que pido es que se cumpla la legalidad; si se cumple no es reprochable nunca, en ningún caso. Esta semana el portavoz socialista en este tema, ha hablado del hermano del secretario general y senador del PP en La Rioja, que ha recibido más de un millón de euros en los últimos dos o tres años en ayudas. Y ha dicho claramente que no es reprochable si es legal. Si me pongo a hacer el relato de todo lo que le ocurra al PP, estaría tanto como diciendo que Velasco es culpable, y no lo es. No ha hecho nada ilegal.

 

-Da la impresión de que no era necesario tener un vicesecretario general si se amortiza el puesto.

-Bueno, he hecho que muchas de las funciones que llevaba el vicesecretario general las puedan llevar ahora otras áreas. He cubierto la secretaría política institucional, he incorporado a la permanente del grupo a Antonio Ávila con funciones importantes, he dado funciones también a la Presidencia que no tenía antes. Por lo tanto, he reforzado áreas que asumen prácticamente lo que posee una vicesecretaría general.

 

-Hay quién piensa maliciosamente que no ha cubierto el puesto de vicesecretario general, porque se guarda ese cartucho para después de las municipales.

-No se me ha ocurrido. Y de lo que pueda pensar la gente yo no soy responsable.

 

-¿Es verdad que en la reunión de los barones con Zapatero se le pidió que atrasara la reforma de las pensiones?
-Yo estuve allí y no oí nada de eso. El presidente nos transmitió el martes a los miembros del Consejo Territorial del PSOE su intención de abordar la reforma de las pensiones desde el mayor de los consensos, en el seno del Pacto de Toledo. Nos informó de que primero oiría al Congreso y luego dialogaría con los sindicatos.

-¿Cree que Zapatero se presentará en 2012?
-Es una pregunta insistente, pero yo insisto en recordar que Zapatero ha ganado dos elecciones generales frente a Rajoy, que ha perdido dos veces. Por tanto, sería lógico que volviera a concurrir a las generales.

-¿Habrá ticket Zapatero/Griñán porque coincidan las elecciones?
-Las elecciones se harán en Andalucía cuando toca en Andalucía, en marzo de 2012.

-Como se vive en el Consejo Territorial del PSOE, el fuerte rechazo que Zapatero tiene según todas las encuestas.

-No se vive.

 

-¿Ni se habla?

-No se habla entre otras razones porque hay una cohesión interna en el partido socialista muy fuerte, incluso más fuerte que los peores momentos de Felipe González. Ahora mismo no hay problemas. Se pidió en un momento concreto que se actuara y se ha actuado, ha habido un cambio de Gobierno, un nuevo vicesecretario general, se ha tomado impulso y creo que ahora mismo la situación política está mejorando, de tal manera que estoy completamente convencido, no de que se iniciará la remontada, sino que se van a ganar las elecciones en el 2012, seguro. Las autonómicas y las Generales.

 

-¿Estamos ante el mejor Zapatero en el peor momento?

- Estamos ante Zapatero en el peor momento económico en la historia de España más reciente.

 

-¿Pero estamos ante el mejor Zapatero? Es decir, el presidente ha torpeado en el inicio de la crisis evidentemente…

-En esta crisis todo el mundo ha torpeado.

 

-Pero unos más que otros.

-No, no, no. Todo el mundo ha torpeado en esta crisis. Yo le pongo encima de la mesa declaraciones de instituciones internacionales y de líderes políticos y nos sorprenderíamos de torpezas. Mire, agosto de 2008: “Lo peor de la crisis ya ha pasado”, Fondo Monetario Internacional. “Quién primero va a salir de la crisis es España”, Fondo Monetario Internacional. “Hay que refundar el capitalismo”, Sarkozy. Y podría poner muchas más.

 

-Lo primero es un diagnóstico equivocado, lo de Sarkozy es un brindis al sol.

-¿Y qué es lo que ha hecho Zapatero?

 

-En vísperas de la crisis puso un cheque bebé para todos los públicos, que era poco progresista…

- El cheque bebé para todos los públicos lo tienen todos los países europeos.

 

-Pero es poco progresista.

-Bueno no lo sé, porque es una ayuda que también incentiva la natalidad, yo eso no lo veo poco progresista.

 

-La devolución de 400 euros para todos los públicos, cuando quizá debió devolver justamente a los que ni siquiera tenían dinero para contribuir…

-Pero también subió el tope.

 

-El Plan E para obras no programadas.

-El Plan E era imprescindible en esos momentos. Jamás hemos pasado de tanto a tan poco en tan poco tiempo. El desplome de la economía que se ha producido en todo el mundo, no digo ya Islandia o Irlanda, digo todos los países, no se había producido jamás. Y en España lo más afectado fue el sector de la construcción. El 75% de los empleos que se han destruido en España en estos últimos años han sido en la construcción o relacionados con la construcción. Es que era un desplome tal que había que aguantar.

 

-Como medida anticíclica es poco discutible.

-No, no, no. Vamos a ver, es que en ese momento esa política era casi social. Yo le diré que soy keynesiano de oferta más que de demanda. Yo creo que la política keynesiana que hay que hacer ahora mismo es la de oferta. Hay que invertir en educación, en conocimiento, en I+D+i, en nuevas tecnologías, invertir en infraestructuras, pero todo como política de oferta para renovar el modo productivo. Aquello no. El Plan E fue una política de demanda.

 

-Zapatero primero arrasó primero los restos del ‘felipismo’ y después se ha vuelto atrás.

-Pues mire, el señor Zapatero ha tenido cino vicepresidentes, el más joven es Rubalcaba. Teresa Fernández de la Vega, Pedro Solbes, Manolo Chaves, y Elena Salgado. ¿Hay alguno que no sea de Felipe?

 

-El zapaterismo ha tenido un punto radical, del que ahora se ha apeado…

-Eso no es verdad. Y Rubalcaba es el más joven de sus cinco vicepresidentes.

 

-¿Sería Rubalcaba un buen candidato en las generales?
-Lo que esta claro es que es un buen vicepresidente. Al PP le pone muy nervioso.

 

-¿Con su llegada a la vicepresidencia hay una rectificación?

-¿Es que eran malos Pedro Solbes y Teresa Fernández de la Vega? Eran dos vicepresidentes magníficos.

 

-¿No es verdad de que el zapaterismo acuñó el término de que Felipe era de derechas?

-A mí eso no me lo han dicho nunca. Y si me lo dicen, me habría ofendido. A mí, si me sitúan España, estos o cualquier otro, en el noveno puesto del Informe de Desarrollo Humano de la ONU, como hizo Felipe González, que me hablen de derecha o izquierda luego. Nunca España estuvo en esa posición salvo con el Gobierno de González. Y ahora que me vengan con que era de derechas o de izquierdas. ¡Vamos!

 

-¿Qué pensado cuando ha leído el otro día en El País a Felipe González hablando de ETA?

-Pues no le di la importancia que parece que se le dio luego a esas palabras. Porque él lo que dijo es que había una relación muy mala con Francia, en el año 85 u 86, y ante la posibilidad de hacer una acción contundente, él se negó. Es lo que dijo.

 

-Sin embargo ha servido para montar un escándalo mediático y vincularle con el GAL.

-Para tapar los errores de Rajoy hablando de Cameron, ¿no?

 

-¿Usted cree?

-¡Vamos! El PP desde el cambio de Gobierno y la llegada del vicepresidente Rubalcaba, se ha despendolado, y lo he visto en la cámara esta semana exactamente igual, que no dejan hablar. Está como nervioso.

 

-A lo mejor están eufóricos.

-No, están nerviosos. Cuando no dejan hablar al que tiene que hablar… Mire usted, si están en posición de no dejar hablar al que está interviniendo, que es el presidente de la Junta de Andalucía, qué harán en el Gobierno. No van a ganar, porque de verdad, lo de esta semana en el pleno es inexplicable. El que aspira a ser presidente de la Junta, interpelando desde su escaño. Eso no se ha visto.

 

-¿Tiene el PSOE andaluz bajo su mando más problemas o conflictos que el de la época de Chaves?

-El PSOE andaluz no tiene problemas. Los que hemos tenido los hemos resuelto; es verdad que es un partido vivo y a veces podemos tener conflictos. A mí el conflicto que me preocupa, es el que distrae al partido en luchas estériles. Nuestra preocupación tienen que ser los ciudadanos. Si el partido se distrae en otras cosas, se equivoca.

 

-¿Hay una vieja guardia molesta?

-Yo soy vieja guardia.

 

-Pues hay una parte de la vieja guardia que no está contenta.

-En el comité de campaña hemos metido lo que usted llamaría vieja guardia. Están ahí casi todos, en el comité de campaña. Y la vieja guardia que estaba aquí y ahora no está, está en Madrid. Zarrías es secretario de política institucional. Y Mar Moreno se vino aquí conmigo, que era la secretaria de política institucional.

 

-¿El hecho de cambiar su Gobierno al cabo de un año fue la asunción del fracaso?

-Yo solamente he cambiado el Gobierno una vez, después de un congreso.

 

-Pero el Griñán I, ¿no fue un fracaso?

-No, fue un Gobierno que había heredado y cambié muy poquito. Yo tuve que hacer de forma inmediata un Gobierno y utilicé fundamentalmente el gobierno anterior. Y luego ya, después del congreso, hice otro gobierno, y ya no lo he cambiado.

 

-Hablando de desaciertos, ¿que el secretario general de Administración Pública haya sido cesado, certifica el fracaso de la reestructuración del sector público?

-Creo claramente que en el decreto ley hay una reestructuración del sector público que había que hacer. Y sobre eso se están diciendo mentiras. Tengo aquí un panfleto en contra el decreto que dice: “Mayor coste para el ciudadano, al funcionar como una empresa privada intentarán obtener el mayor beneficio posible. Se acaban las oposiciones, esta administración ya no es imparcial. La calidad de los servicios públicos se va a minar…” Todo esto es mentira. Nosotros hemos convocado a la mesa general de la función pública, y la mayoría de la mesa adoptó un acuerdo con la consejera de Hacienda.

 

-¿La mayoría? Entre los funcionarios es mayoritario el CSIF.

-UGT y CCOO son mayoría en la mesa general. El decreto afecta a todos. ¿O es que el decreto ley afecta sólo a los funcionarios? Afecta sobre todo a las empresas públicas, donde hay menos funcionarios. Al funcionario no se le va a mover su condición. Y nadie se va a hacer funcionario si no gana unas oposiciones. ¿De qué estamos hablando?

 

-Si José Ortiz es el chivo expiatorio, ¿por qué no esperar a resolver el conflicto para cesarlo?

-A mí la consejera me ha propuesto la sustitución y es algo que tiene que preguntar a la consejera, ahí no entro. Es letrado de la Junta y la consejera va a asignarle otras funciones.

 

-Al final, cada vez que se toca el estatus de un colectivo hay una gran resistencia. ¿No somos muy conservadores?

-No, hombre no. Yo soy funcionario, por una oposición bastante fuerte, de 400 temas. Vamos, que sé lo que es ser funcionario, que no hablo como si no lo fuera. Pero los funcionarios también tenemos unos beneficios de estabilidad en el empleo, de carrera profesional… Y los funcionarios han sido solidarios en la reducción de sueldo que se les ha practicado este año.

 

-¿Sobran funcionarios?

-En absoluto. En absoluto. En absoluto sobran funcionarios.

 

-¿Ni siquiera los de las diputaciones?

-Me refiero a lo que tengo yo a mi cargo, y las diputaciones no están a mi cargo.

 

-Pero como presidente de Andalucía…

-No conozco profundamente el personal funcionario de esa administración. Pero las diputaciones no tienen déficit. No sé si sobran o no. Cada diputación tendrá sus propios problemas y sus propias plantillas. No lo sé.

 

-No es algo ajeno a la Junta; el primer Estatuto decía que las diputaciones serían la administración periférica del Gobierno regional. Nunca se hizo y ha sido abolido en el actual. La Junta creó su propia administración periférica y las diputaciones no han parado de crecer: las ocho andaluzas cuestan más de 2.000 millones de euros al año.

-Las diputaciones en cualquier territorio tienen unas funciones que cumplir de apoyo los ayuntamientos pequeños, importantísima.

 

-¿No podría cumplirlas la Junta, por simplificar?

-Pero si estamos en la descentralización local, si centralizamos es peor…

 

-¿Es partidario del copago en Sanidad o de alguna otra fórmula?

-Mientras no me demuestre lo contrario el que lo proponga, todas las experiencias que conozco de copago requieren una fórmula burocrática de gestión que es más cara que lo que te ahorras o ingresas.

 

-¿Cómo reducimos el coste de la sanidad pública?

-Ahora mismo, lo estamos reduciendo fundamentalmente en gasto de farmacia. Tendremos que plantearnos en el futuro también el coste sanitario, pero eso tiene que ser en un gran consenso nacional como el fue el Pacto de Toledo.

 

-¿Para hacer qué?

-Para ver cómo asumimos responsablemente algunas fórmulas de contención del gasto. La sanidad tiene un problema muy próximo, que es el envejecimiento de la población. Y con la subida del nivel de vida, se utilizan más los recursos sanitarios tienes. En las facturas sombra que estamos haciendo, se verá que los costes sanitarios con muy altos. En definitiva, si queremos contemplar cómo va a ir la sanidad por el aging, por el envejecimiento, tendremos que hacer un gran pacto de Estado. Yo no digo en qué consista ese pacto, pero tendremos que sentarnos a la mesa y oír propuestas de todo el mundo y esto no se acepta en todas las administraciones.

 

-¿Qué futuro tiene Canal Sur? La empresa tiene 1.700 trabajadores, 240 millones de presupuesto actual, la mayor parte de los presupuestos de la Junta.

-Canal Sur es una empresa que depende del Parlamento, por lo tanto el Gobierno andaluz tiene bastante menos control del ente público. Yo tengo mis gustos, pero no voy a hablar de ellos, porque mis gustos no son relevantes. Me parece que Canal Sur es una televisión que dentro del sector público no es la más endeudada, ni la que tenga menos audiencia. Pero querría de Canal Sur que transmitiera mensajes positivos, no en los informativos, como solemos preocuparnos los políticos, sino en la programación en general. Mensajes favorables a la educación, a la formación, a la cultura, y que no entrara en el famoseo o en debates absurdos. Creo que eso es lo que haría que todo el mundo pudiera decir, para eso es una televisión pública.

 

-¿Además de más positivos, más modernos?

-Mi gusto se ve por cómo utilizo el mando a distancia, y el mando a distancia lo utilizo…

 

-Deduzco que ve poco Canal Sur.

-La verdad es que veo poca televisión y cuando llega uno, muchas veces a las diez y pico de la noche, lo que le gusta son las series, porque terminan a una hora muy cómoda para poder leer un poquito.

 

-¿Qué serie le gusta más ahora?

-Me gustó mucho la de Mad Men, Los Soprano, ahora veo Cinco hermanos, que ha bajado mucho… Me gustó en su momento Boston Legal, que ahora no la emiten, y bueno he visto que han recuperado The Closer, una serie que estaba bien. Esas son las cosas que veo.

 

-¿Las cajas de ahorro son su asignatura pendiente, por no llamarlo un fracaso?

-No, no, las cajas de ahorro no son ninguna asignatura pendiente. En un momento de normalidad del sector financiero lo lógico es que hubiera pasado como pasó con San Fernando y con El Monte y lo lógico es también lo que pasó con Unicaja y Caja Jaén. Ése era el proceso. Pero ha habido una realidad, que son los acontecimientos, y los acontecimientos son la convulsión de los mercados financieros, y eso les ha llevado por otros derroteros.

 

-¿No admite ningún fracaso?

-El único que sí creo que ha sido un fracaso andaluz en general, fue la decisión de Cajasur de decir que no a Unicaja. Un fracaso que le ha costado a quién lo hizo, y al dinero de todos los españoles. Eso sí es verdad que fue algo irracional. Y ante lo irracional yo no puedo responder. Si alguien, que tiene que hacer necesariamente una fusión, porque si no es intervenida por el Banco de España, dice que no, y se suicida, qué le vamos a hacer.

 

-Pero usted hizo aquí, en sede parlamentaria, un diseño de lo que le gustaría, y ahí incluía la unión de todas las cajas andaluzas.

-Yo propuse un pacto por ese diseño. No hice ese diseño. Propuse un pacto. Nadie dijo que no, pero todos estuvieron metiendo el dedo en el ojo desde el principio. Hubo partidos políticos que no quisieron.

 

-¿Usted cree?

-Vamos a ver, ¿usted cree que si el PP fuerza también la fusión de Unicaja y Cajasur, no sale? ¿A qué viene que el PP se abstuviera en el consejo de Cajasur? No tiene sentido a que aquello pasara. Luego se habla de que si Braulio Medel, que si tal. La realidad es la que es.

 

-¿Usted culpa al PP de ser en parte responsable de aquella decisión?

-Yo no culpo al PP de nada. Yo digo que el PP votó abstención a la fusión.

 

-También Nieto, que es el presidente provincial, se manifestó en la calle con el sindicato Aspromonte contra la fusión.

-Y ahora el Cabildo le pide dinero a BBK, que es la que ellos mismos pusieron a mano la caja.

 

-Usted, que es un hombre tranquilo, parece que se crispa siempre cuando recuerda a los canónigos de Córdoba.

-No. No me crispo, sigo sin comprenderlo. Es que soy muy racional y lo irracional no lo comprendo. Ni contigo ni sin mí.

 

-¿Sabía que Cajasol iba en entrar en Banca Cívica?
-Conocía que era una de las opciones que se planteaba Cajasol. La propuesta de Antonio Pulido garantiza la estabilidad financiera de la caja y de su personal. Y la Junta velará para se respete el interés general de Andalucía.

-¿Su comentario de que Unicaja era más que Cajasol, puede haber estropeado esa fusión andaluza?
-No fue un comentario, sino la expresión de una realidad puesta de manifiesto por los datos del Banco de España y por el test de estrés al que se sometieron las entidades bancarias españolas. Siempre he manifestado respeto absoluto a la decisión de los órganos de dirección de las cajas, sobre todo en momentos en los que es importantísimo garantizar la estabilidad del sector financiero.

-¿Cómo queda Unicaja?
-Unicaja es la segunda caja más importante de este país,según el ‘ranking’ de cajas de ahorros, y está entre las seis entidades financieras del país con mejores calificaciones crediticias.

-¿Ha habido indiscreciones en este proceso que lo han torpedeado, no sólo por la falta de entusiasmo de otros partidos?

- No, no, no. Pero hubo un momento determinado en que sí me equivoqué, porque me dijeron que la alternativa de unión de Unicaja y Cajasol, era una oferta conjunta por Cajasur, era lo mejor. Yo no lo veía. Pero le aseguro que me lo dijeron, alguien que me llamó de Madrid. Me lo dijeron. Me quedé sorprendido porque si Unicaja pedía 10 y el otro pedía 20, podían ponerse de acuerdo en 15, con lo que la oferta era peor.

 

-¿Alguien del Gobierno fue quién le llamó de Madrid?

-No digo más.

 

-Pero no me lo niega.

-(Silencio).

Las listas

Ignacio Martínez | 19 de abril de 2009 a las 0:26

De la misma manera que cada español lleva dentro un seleccionador nacional de fútbol, capaz de hacer una alineación diferente a la del entrenador de la roja, todos los ciudadanos aficionados a la política llevan dentro un formador de gobiernos. Los periodistas estamos incluidos, desde luego, entre los entusiastas de esta práctica. Griñán, que será presidente de la Junta el próximo miércoles, ha agradecido irónicamente a la prensa los consejos que le da sobre nombres para el Consejo de Gobierno que anunciará el jueves. Esta es la lista por antonomasia. Pero no hay una sola. Ni siquiera en el ánimo del inminente inquilino de la Casa Rosa, que entre bromas y veras, especula con sus colaboradores más cercanos sobre la idoneidad de éste o aquella, en una u otra consejería. Así que listas hay muchas, incluso en la libreta azul de Griñán.

Hay otra lista, de retos. La tienen ustedes en esta edición dominical, en la sección de Andalucía. En una situación económica mala, el número de funcionarios es excesivo. Con 490.000 empleados en el sector público, en este momento en la región hay nueve trabajadores activos en la empresa privada por cada 10 funcionarios, pensionistas y parados. El sector de la construcción reclama al nuevo presidente rigor en la aplicación de las normas urbanísticas y agilidad en los trámites burocráticos. La industria pretende mejorar su productividad. Las cooperativas agrarias deben reducir su número y duplicar su facturación…

Y entre los deseos de la sociedad civil se repite que el nuevo gobierno tenga un alto nivel técnico. Quizá porque no se concede ese mérito al actual gabinete, tanto a los hombres como a las mujeres. Las militantes feministas han insistido mucho en la importancia de la cuota. A veces con sarcasmos referidos a la escasa cualificación de algunos hombres que han sido ministros en gobiernos de izquierdas y de derechas: “las tontas también tienen derecho”, repetían. Ahora, en un momento delicado y lleno de expectativas, habría que cambiar la frase por otra con la misma intención, pero más ambiciosa. Que valga además en masculino y en femenino. Y que las listas también tengan derecho. Las listas y los listos.